Scrotox: La Nueva Tendencia en Rejuvenecimiento Genital Masculino

No es la primera vez que escuchamos hablar de rejuvenecimiento genital; de hecho, esta tendencia ha estado presente durante años, enfocada en la recuperación del tono y el blanqueamiento vulvar femenino por motivos estéticos y, a veces, médicos. Pero si las vaginas bonitas y jóvenes se cotizan al alza, los genitales masculinos no iban a ser menos.

Y es que, la gravedad tiene esa manía de tirar hacia abajo de todo lo que cuelga. Por ello, inyectarse bótox en el escroto (la piel rugosa que recubre los testículos) es la nueva excentricidad estética que se ha puesto de moda.

La técnica en cuestión es comúnmente conocida como 'scrotox', y consiste en inyectar toxina botulínica tipo A en la piel del escroto (el músculo dartos, para los más curiosos).

Cómo el Botox Mejora la Salud Urológica Masculina

Inyección de bótox en el escroto.

¿Por Qué Inyectarse Bótox en el Escroto?

  • Que el escroto cuelgue más relajado.
  • Que la piel se vea más lisa, con menos arrugas o pliegues.
  • Reducir la sudoración en la zona (hiperhidrosis escrotal).
  • En algunos casos, disminuir molestias por tensión o retracción.
  • Incluso se habla de mejorar el confort o la sensibilidad sexual (aunque la ciencia aquí… flojea).

Se supone que el bótox es capaz de alisar sus arrugas características y hacer así que los testículos parezcan más grandes. Tiene algún sentido para aquellos que están acostumbrados a preocuparse por cuestiones de tamaño.

El Origen y Popularidad del Scrotox

El 'scrotox' viene de Estados Unidos y, según el periódico británico The Mirror, el número de hombres que se ha sometido a esta técnica se ha duplicado en un año. Famosos como Cristiano Ronaldo ya se han sometido a este retoque estético.

¿Cómo se realiza el procedimiento?

La sesión típica de escrotox es breve y apenas dolorosa. Primero, el médico aplica crema anestésica sobre el escroto para adormecer la zona. Después introduce con mucha suavidad una aguja fina en la piel del escroto y aplica pequeñas dosis de bótox en varios puntos. El proceso completo dura apenas entre 5 y 10 minutos y, al acabar, el paciente solo nota un ligero escozor o enrojecimiento local, pero la recuperación es muy rápida.

Costos y Consideraciones

Una sesión de 'scrotox' supera los 3000 euros, dura solo entre cuatro y seis meses, como cualquier otro tratamiento con bótox, y no se permite mantener relaciones sexuales en las 6 semanas que siguen al tratamiento. Este último punto, junto con su desorbitado precio, es una de las cosas que más chocan entre los profesionales.

Una sesión de bótox en la cara sale por unos 600 euros y solo se aconseja esperar unas 24 horas para realizar actividades como ir al gimnasio o correr y no masajearse la zona ni acostarse en las cinco horas posteriores al tratamiento. Pero en ningún caso se habla de mantener los músculos de la cara inactivos durante un mes y medio.

Riesgos y Complicaciones

Además, pueden surgir algunas complicaciones cuando se trata de pinchar bótox en esta zona del cuerpo. Mark Norfolk, director de la clínica Transform, declaraba al diario británico que “aunque ha crecido la demanda, nosotros no lo practicamos ya que hay posibles riesgos y complicaciones asociadas con el tratamiento de esta parte del cuerpo”. E incluso puede que no resulte del todo efectiva.

Los efectos secundarios más comunes son leves: algo de dolor o sensibilidad leve en el escroto, hematomas pequeños o hinchazón pasajera. Como en cualquier inyección, hay que vigilar posibles infecciones o reacciones alérgicas.

Efectos secundarios:

  • Dolor o hematomas en el punto de inyección.
  • Asimetrías o resultados estéticos poco naturales.
  • Sensación de pesadez o cambio temporal en la posición del escroto.
  • Riesgo mínimo de infección o inflamación.
  • Efecto temporal (dura unos 3-6 meses).

"En términos de resultados, la inyección de bótox en el escroto puede ayudar con cualquier problema de sudoración, pero no tendrá mucho efecto sobre las arrugas", explica. "Hay mucha piel suelta en esta parte del cuerpo que un tratamiento inyectable no puede cambiar. La única manera que hay para deshacerse de las arrugas excesivas y la piel suelta en el escroto de un hombre es someterse a una cirugía para extirpar el exceso de piel”, afirma Norfolk.

Alternativas y Otros Usos del Bótox en la Urología

No todos los especialistas lo ven tan negativo. En un artículo para la revista Cosmetic Surgery Times, el doctor Jason Emer, cirujano en Beverly Hills, afirma que "a medida que el mercado de rejuvenecimiento vaginal se dispara, los hombres están buscando su propio tipo de rejuvenecimiento”.

El Departamento de Urología de la Clínica Universidad de Navarra ha puesto en marcha un ensayo que busca revertir la disfunción eréctil con una inyección de Onabotulinumtoxina A (bótox) en los cuerpos cavernosos del pene. El objetivo, según el Dr. José Enrique Robles, especialista en Urología, es encontrar “un tratamiento efectivo, seguro y duradero.

El ensayo clínico, que contará con más de 100 pacientes refractarios a los tratamientos convencionales, incluirá un grupo de control al que se administrará placebo. La principal ventaja de este nuevo tratamiento en estudio consistiría en evitar la ingesta de medicación todos los días o previa a la actividad sexual gracias a este medicamento, del que se conoce su seguridad y efectividad, ya que se ha aplicado en diversos campos de la medicina.

Alternativas y Otros Usos del Bótox en la Urología.

La toxina botulínica se lleva usando para fines estéticos en otras partes del cuerpo desde hace décadas y está probada su seguridad siempre y cuando se aplique por un profesional cualificado.

En la actualidad, existen diferentes alternativas para conseguir el alargamiento o/ y engrosamiento del pene a través de la liberación del ligamiento suspensorio y del autotrasplante de grasa.

Bótox para la Disfunción Eréctil

El bótox es más conocido por su uso en tratamientos estéticos para reducir arrugas, pero también se utiliza en el tratamiento de espasmos musculares, migrañas y otros trastornos neurológicos. Su mecanismo de acción consiste en bloquear la liberación de acetilcolina, un neurotransmisor responsable de la contracción muscular.

En teoría, al inyectar bótox en el pene (específicamente en el músculo liso del cuerpo cavernoso), se podría mejorar la circulación sanguínea y facilitar las erecciones. Aunque el concepto parece prometedor, la evidencia científica aún es limitada.

Algunos estudios preliminares han mostrado resultados positivos. Por ejemplo, una investigación publicada en el Journal of Sexual Medicine indicó que los hombres tratados con bótox mostraron una mejora en la función eréctil en comparación con el grupo de control.

El uso de bótox para la disfunción eréctil es una innovación prometedora, pero todavía se encuentra en etapas experimentales. Se necesita más investigación para determinar su seguridad y eficacia a largo plazo.

El bótox podría revolucionar el tratamiento de la disfunción eréctil, especialmente para aquellos hombres que no han obtenido resultados satisfactorios con otros métodos. Sin embargo, no es una solución milagrosa y debe abordarse con cautela y bajo supervisión médica.

Consideraciones Finales

Aunque el 'scrotox' suena a puro capricho estético, sus orígenes son médicos, ya que se ha usado este mismo principio para aliviar dolencias en el área genital masculina. Algunos defensores también apuntan que el 'scrotox' puede mejorar la sensibilidad sexual: varios pacientes comentan haber notado sentir más placer tras el tratamiento, sin embargo, no hay estudios clínicos que confirmen científicamente un aumento del rendimiento sexual solo por esto.

En cuanto a resultados, el 'escrotox' es temporal, igual que el bótox facial. Los efectos suelen durar en torno a 3 a 4 meses. Pasado ese tiempo la toxina se disuelve y los músculos recuperan su actividad normal, de modo que las arrugas vuelven. Si lo estás considerando debes informarte bien y acudir a profesionales certificados.

La Agencia Española del Medicamento solo autoriza el uso de esta sustancia con fines estéticos para la zona frontal del rostro y para las patas de gallo. Eso significa que aplicar ese tratamiento al escroto masculino sería ilegal.

Según los especialistas estadounidenses, la operación dura algo menos de una hora y requiere anestesia. Y, respecto al resultado, aparte de dejar los testículos con una apariencia tan suave como si de la piel de un bebé se tratara, parece ser que el tratamiento también tiene el efecto colateral de reducir la sudoración en esa zona tan íntima.

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