El Botox, cuyo principio activo es la toxina botulínica tipo A, se ha popularizado mucho en los últimos años como tratamiento con fines estéticos. Botox es el nombre comercial de una de las marcas de toxina botulínica. Pero, ¿sabes distinguir qué datos son ciertos sobre este tratamiento? Si quieres ponerte botox, lo ideal es informarse de todo lo que conlleva el tratamiento, incluyendo qué es, cuánto dura y los posibles efectos secundarios.
Mitos y dudas sobre botox (TODO LO QUE TIENES QUE SABER) - DOCTOR LEMUS
¿Qué es el Botox?
Es un fármaco extraído de una neurotóxina producido por una bacteria, el Clostridium Botulinum. Es la misma toxina que causa una intoxicación alimentaria muy peligrosa conocida como botulismo. Esa neurotoxina, producida por una bacteria llamada Clostridium botulinum y responsable de la enfermedad del botulismo, “produce una interrupción temporal de la comunicación que hay entre un nervio y su músculo diana”, pero sin lesionar las estructuras nerviosas.
Clostridium Botulinum
Indicaciones del Botox
Aunque normalmente se asocia el uso de botox a motivos puramente estéticos, lo cierto es que también tiene aplicaciones terapéuticas.
Usos Estéticos
- Elimina arrugas del entrecejo, patas de gallo y frente.
- Suavizar las expresiones inestéticas, y por tanto las arrugas relacionadas con envejecimiento, mal humor, estrés y tristeza, y “potenciar” las expresiones estéticas.
Usos Terapéuticos
“Donde más se utiliza actualmente la toxina botulínica es en Neurología, concretamente en distonías en las que se producen contracciones involuntarias de algunos músculos. Es el caso, por ejemplo, de personas con enfermedades congénitas y degenerativas que provocan un estímulo anormal en músculos que están contraídos siempre. La toxina botulínica se emplea también para tratar casos de estrabismo, de acuerdo con el experto: “Estos pacientes tienen un músculo con un estímulo anormal, por alguna alteración genética o del desarrollo, que está tirando del ojo en una dirección que no es la que el órgano necesita.
En el caso de la Dermatología , el botox se usa en casos de hiperhidrosis, también provocado por un “estímulo involuntario del sistema nervioso hacia las glándulas sudoríparas”.
- Distonías (contracciones involuntarias de músculos).
- Estrabismo.
- Hiperhidrosis (sudoración excesiva).
- Blefaroespasmos.
- Bruxismo.
- Sialorrea
¿Cómo funciona el Botox?
El efecto que causa el Botox es la parálisis temporal de los músculos en los que se infiltra. La toxina bloquea la unión neuromuscular, de manera que los impulsos nerviosos no puede producir la contracción y, por tanto, el movimiento del músculo. Esto hace que el paciente tenga limitada la gesticulación de la cara, y por tanto, se formen menos arrugas dinámicas. La parálisis no tiene por qué ser completa, de manera que se consiga un movimiento suave, sin efecto máscara o de cara inexpresiva.
Inyección de Botox
Aplicación del Botox
La aplicación del botox es un procedimiento médico que requiere un profundo conocimiento de la musculatura facial. Se trata de una aplicación sencilla, sin pasar por el quirófano, rápida, segura e indolora. En la zona periocular se utilizan agujas de 30G, son las finas que tenemos, poco más que el grosor del cabello. Se inyectan generalmente 0,1 cc.
Duración y Frecuencia del Tratamiento
Los efectos son temporales y dependen de cada paciente. No está en relación con la dosis. Pueden aparecer resistencias tras varios ciclos de tratamiento en un pequeño porcentaje de pacientes. La duración del efecto varía dependiendo de cada persona, su estilo de vida y su tipo de piel, pero normalmente suele mantenerse entre 4 y 6 meses. Una aplicación constante y repetida cada 6 meses prolonga en gran medida su efecto. En cuanto a los resultados, comienzan a ser visibles pasadas de 48 a 72 horas. Algunas personas pueden extender el intervalo entre sesiones a 5 o 6 meses si los resultados son duraderos, mientras que otras pueden necesitar aplicaciones más frecuentes para mantener el efecto deseado. Es importante seguir las indicaciones de un especialista en medicina estética para determinar la frecuencia adecuada y evitar el uso excesivo del bótox.
Efectos Secundarios del Botox
Después de una sesión de infiltración de Botox no son necesarias grandes precauciones, y la vuelta a la vida diaria completamente normal es casi inmediata. Además de los efectos deseados, el Botox puede producir efectos no deseados o adversos, como la gran mayoría de medicamentos. Estos efectos son en general poco frecuentes, y dependen de la zona de infiltración.
La gran mayoría de estos efectos aparecen en las primeras 24-48h de la infiltración. Y también lo más habitual es que sean efectos a corto plazo, que desaparecen en los primeros días, como la inflamación, los hematomas, la cefalea, o los síntomas de tipo gripal.
Efectos Secundarios Comunes
- Hematomas: Pueden producirse pequeños moretones en las zonas de punción, que desaparecen espontáneamente en 2-5 días. Los pacientes que toman anticoagulantes, aspirina o preparados de herbolario pueden presentar pequeños hematomas en las zonas tratadas. Surgen por la rotura de pequeños vasos sanguíneos y desaparecen espontáneamente en cuatro o cinco días.
- Ptosis Palpebral: Uno de los efectos secundarios más conocidos y temidos del Botox es la ptosis o caída del párpado. Se produce porque la toxina que se infiltra en la frente o el entrecejo difunde hasta el párpado superior y paraliza el músculo que lo eleva, produciendo su caída. La ptosis o caída del párpado puede tratarse, pero aún así puede durar hasta 2-3 semanas.
- Inflamación: Puede aparecer una leve inflamación en la zona del tratamiento.
- Cefalea: Dolor de cabeza.
- Síntomas de tipo gripal.
Otros Posibles Efectos Secundarios
- Cejas Elevadas en Pico: Algunas mujeres poseen unas cejas muy elevadas en su parte central (cejas en pico). El especialista debe abstenerse de infiltrar botox en la parte central de la frente para evitar una elevación generalizada de la ceja.
- Pérdida de Volumen en la Mejilla: Otras, al inyectar mucha cantidad de toxina en las patas de gallo quedan afectados los músculos que hay bajo el pómulo, ocasionando una pérdida de volumen en la mejilla y una sonrisa poco natural.
Contraindicaciones del Botox
Llegamos al punto que probablemente más os interese, la probabilidad de que surjan problemas y efectos secundarios. Pues bien, ya podéis tranquilizaros porque las contraindicaciones son mínimas.
- No se recomienda su uso en la Miastenia Gravis. El botox no puede emplearse para tratar la miastenia. Las inyecciones de toxina botulínica no deben ponerse durante el embarazo, la lactancia o en pacientes con miastenia gravis.
- Se debe informar al médico si se están tomando antibióticos aminoglucósidos, ya que puede interaccionar potenciando la acción del botox, o si se tienen problemas neurológicos o musculares.
Resistencia al Botox
La resistencia al bótox ocurre cuando el cuerpo del paciente desarrolla anticuerpos contra la toxina botulínica tipo A, el componente activo del bótox. Esta respuesta inmunitaria puede hacer que el tratamiento sea menos efectivo o incluso ineficaz. La probabilidad de desarrollar resistencia aumenta con el uso repetido y frecuente del bótox, especialmente si se administran dosis elevadas.
Precauciones Después del Tratamiento
La persona tratada puede seguir con su vida diaria tras el tratamiento. Eso sí, es recomendable no acostarse, tocar o gesticular con la zona tratada hasta pasadas tres o cuatro horas de la inyección.
Seguridad del Botox
El botox es uno de los fármacos más seguros y a día de hoy su técnica está muy perfeccionada. No obstante, existe la posibilidad de que los resultados no sean siempre los deseados. Es importante que la técnica se realice por profesionales que cuenten con un buen conocimiento de la musculatura facial y sus funciones, pero también con una especial habilidad para realizar infiltraciones en los puntos anatómicos adecuados. Es importante, en primer lugar, que el tratamiento lo aplique personal preparado que conozca qué dosis tiene que aplicar y en qué músculo concreto hacerlo.
Según Sánchez Viera, “existen fármacos que neutralizan el efecto, pero también se corrigen solo, con el paso del tiempo”. De acuerdo al experto, la mortalidad derivada del uso de la toxina botulínica es “baja”: “En estética se usan entre 40 y 50 unidades por tratamiento, y en indicaciones médicas, entre 200 y 400 unidades.
La toxina botulínica que usamos en nuestras consultas es una proteína que ha sido refinada y purificada, y se usa en mínima dosis y solo en el músculo que queremos relajar. Estas cantidades son tan mínimas que no existe ningún riesgo de posibles efectos adversos. Se dice que se podría multiplicar la dosis que usamos en estética por más de 60 sin que exista el mínimo efecto secundario. Esto sería impensable con fármacos con la aspirina o los antibióticos, por lo que la toxina botulínica es uno de los fármacos más seguros que existen.
Tipos de Toxina Botulínica
Existen siete tipos de toxina botulínica , individualizados de la A a la G. Las toxinas A, B y F son las más potentes. En la actualidad, se encuentran comercializados en nuestro país varios preparados diferentes de toxina botulínica, y de ellos sólo dos con indicación estética: Vistabel® y Azzalure®. Las dos preparaciones con indicación estética aprobada de momento en nuestro país no deben considerarse equivalentes, sino más bien fármacos diferentes, tanto por su proceso de fabricación como por sus características. Existen diferencias en el perfil terapéutico en cuanto a dosis, duración, seguridad, propiedades químicas, actividad biológica, peso, antigenicidad y dosis-eficacia. La actividad de las distintas preparaciones de toxina botulínica se mide en “unidades ratón”, no comparables entre los distintos productos.
| Tipo de Toxina Botulínica | Indicación Estética |
|---|---|
| Vistabel® | Aprobada |
| Azzalure® | Aprobada |
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