Alternativas al Botox: Nombres Comerciales y Opciones de Rejuvenecimiento Facial

La toxina botulínica, conocida popularmente por su nombre comercial Bótox, se ha convertido en un básico en el mundo de la estética. Se trata de una toxina producida por la bacteria Clostridium botulinum que no sólo ha demostrado ser un tratamiento eficaz en el campo de la belleza, sino que también se utiliza para determinadas condiciones médicas.

Esta sustancia actúa inhibiendo la liberación de acetilcolina, un neurotransmisor que transmite las señales nerviosas a los músculos. Por lo tanto, su aplicación adecuada resulta en la relajación del músculo de forma temporal. En el campo de la dermatología, el tratamiento con toxina botulínica se conoce como neuromodulador y se utiliza para aliviar las arrugas o líneas de expresión causadas por los músculos del rostro.

¿Cómo Funciona el Bótox?

Inyectada en pequeñas dosis, esta sustancia es capaz de bloquear la acción nerviosa de los músculos. El procedimiento consiste en una infiltración de la toxina botulínica a través de una aguja fina. La cantidad a inyectar dependerá del problema a tratar y de otros factores, como el tamaño de la zona, y se aplicará sobre la piel o sobre el músculo.

Los resultados del tratamiento con neuromoduladores son inmediatos, no obstante, desaparecen con el paso del tiempo. Generalmente, duran unos 4 meses en función del tipo de toxina inyectada, por lo que posteriormente, el paciente podrá repetir el tratamiento para prolongar su efecto.

Alternativas al Bótox

Como alternativa están los tratamientos inyectables, como por ejemplo el ácido hialurónico, para el tratamiento eficaz de las arrugas. El ácido hialurónico es una molécula que se encuentra en el organismo de forma permanente y natural y se encarga de hidratar y mantener tersa la piel.

El ácido hialurónico retiene el líquido bajo la dermis, para, desde el interior, tensarla y mantenerla luminosa. A partir de los 25 años esta molécula empieza a disminuir, hecho que provoca la deshidratación y aparición de arrugas en la piel. Al inyectarlo, se rellenan las arrugas y se devuelve la concentración de ácido hialurónico inicial.

La mesoterapia facial es un tratamiento que consiste en infiltraciones de ácido hialurónico con vitaminas, que proporcionan un rejuvenecimiento que retrasa la aparición de arrugas y líneas de expresión. En estos casos, los músculos relajados con toxina botulínica permiten que las infiltraciones de ácido hialurónico duren más tiempo y tenga un efecto más visible.

Nuevos Neuromoduladores en el Mercado

Tratamiento con neuromoduladores - Clínica IME (Instituto de Medicina Estética)

En la dermatología estética, los neuromoduladores están en el centro de una fase de innovación continua. Actualmente, en España se comercializan tres tipos principales de toxina botulínica: Onabotulinumtoxin A (Botox, Vistabel), Abobotulinumtoxin A (Dysport, Azzalure, Alluzience) e Incobotulinumtoxin A (Xeomin, Bocouture). Estas sustancias han sido las líderes en el mercado hasta ahora, pero están a punto de enfrentarse a una competencia significativa con la llegada de innovadores neuromoduladores.

RelabobotulinumtoxinA

Uno de estos nuevos productos es RelabobotulinumtoxinA, desarrollado por Galderma en Suiza. Este neuromodulador destaca por su alta pureza y preparación lista para uso inmediato. Ha sido evaluado en cuatro estudios de Fase III con más de 1900 pacientes, mostrando un perfil de seguridad robusto y efectos secundarios comparables a otros productos de toxina botulínica. Su lanzamiento está previsto entre 2024 y 2025 y promete una duración superior a las toxinas actuales en el mercado, lo que representa un avance significativo.

DaxibotulinumtoxinA (Revance)

DaxibotulinumtoxinA, aprobada por la FDA en 2022 para su uso en Estados Unidos y comercializada como Revance, utiliza péptidos TransMTS patentados para mejorar la selectividad y minimizar la difusión a músculos cercanos. Esta formulación ha mostrado una duración de efecto superior, extendiéndose más de seis meses, significativamente más largo que el promedio de las actuales que es de unos 4.5 meses. Su comercialización en España se espera para finales de 2024 o principios de 2025. Esta innovación representa un desarrollo significativo en el ámbito de los tratamientos con toxina botulínica, tanto en la estética como en terapéutica.

Al igual que otras toxinas botulínicas, Revance actúa inhibiendo la liberación de acetilcolina en las uniones neuromusculares, lo que resulta en la relajación de los músculos tratados. Sin embargo, la formulación de Revance incluye una innovación en su estructura molecular que permite una mayor duración de su efecto.

Según estudios, su efecto puede durar hasta 6 meses, comparado con los 3 a 4 meses de duración que generalmente se observan con otras formulaciones de toxina botulínica como OnabotulinumtoxinA (Botox). Esta mayor duración se atribuye a una tecnología patentada que utiliza péptidos para mejorar la eficiencia de la entrega de la toxina a las células nerviosas.

Revance no solo está indicado para uso estético, sino que también se está investigando para otros fines terapéuticos, incluidos el tratamiento de condiciones neuromusculares y el manejo del dolor crónico. La capacidad de esta toxina botulínica para actuar durante un período extendido puede disminuir la frecuencia de las inyecciones necesarias, lo cual es un beneficio considerable tanto para pacientes como para profesionales médicos.

Otros Usos de los Neuromoduladores

Los neuromoduladores han revolucionado el mundo de la estética y de la odontología funcional. Gracias a su capacidad para relajar los músculos faciales, se han convertido en una solución eficaz para tratar el bruxismo, el dolor orofacial y mejorar la armonía del rostro.

En odontología, se utilizan para tratar afecciones como:

  • Bruxismo y apretamiento dental.
  • Sonrisa gingival.
  • Asimetrías faciales.
  • Dolor de la articulación temporomandibular (ATM).

Aunque es común utilizar los neuromoduladores con fines estéticos, su uso también abarca la odontología funcional. A continuación resumimos sus principales usos:

  • Reducción del bruxismo: al relajar los músculos maseteros, disminuye el desgaste dental y el dolor asociado.
  • Tratamiento del dolor orofacial: ayuda a aliviar molestias en la mandíbula y la articulación temporomandibular.
  • Corrección de la sonrisa gingival: permite reducir la exposición excesiva de las encías al sonreír.
  • Mejora de la simetría facial: suaviza líneas de expresión y equilibra la armonía del rostro.

En el caso del bruxismo (rechinar los dientes, algo muy frecuente por estrés), el bótox va a actuar relajando el músculo masetero e inhibiendo el exceso de potencia masticatoria. En pacientes en los que el músculo masetero se ha hiperdesarrollado aumentando de tamaño y cambiando la fisionomía facial del paciente, la aplicación de la toxina botulínica actúa reduciendo el tamaño del músculo y, por consiguiente, afinando la cara.

Otro de los usos del bótox es combatir la hiperhidrosis (exceso de sudor) localizada en las axilas y las palmas de la mano. Su función es bloquear el receptor de la acetilcolina a nivel de las glándulas sudoríparas, pero lo hace a nivel local, por tanto, no tiene efectos sistémicos.

Menos conocida es la aplicación del bótox en la zona genital. El objetivo es la relajación de la musculatura donde se aplica. La toxina botulínica actúa bloqueando la liberación de acetilcolina en la unión neuromuscular, resultando en la quimio-denervación que causa parálisis flácida temporal del músculo durante unos 6 meses. Está indicada para mejorar vaginismo grado I y II, vulvodinia, vestibulodinia, episiotomía dolorosa y dispareunia con disfunción de suelo pélvico hipertónico.

Por otra parte, el bótox también ayuda con dos problemas dermatológicos bastante comunes como son el acné y la rosácea. La toxina botulínica, infiltrada de forma más diluida y con la técnica de mesoterapia puede regular la secreción sebácea y mejorar el acné leve o moderado. En el caso de la rosácea, la toxina botulínica, muy diluida, se infiltra para actuar sobre unas células que se llaman mastocitos, impidiendo así que liberen agentes proinflamatorios.

¿Bótox o Ácido Hialurónico?

Muchas veces, casi siempre, me llevo las manos a la cabeza cuando leo o escucho hablar de medicina estética y de sus tratamientos estrella para rejuvenecer el rostro por las barbaridades que se dicen. A cada uno de ellos le he dedicado un 30ytantos que puedes encontrar en la web o en el blog, pero vista la desinformación que hay, hoy quiero volver a dejar claro que no es lo mismo el Bótox (toxina botulínica) que el Ácido Hialurónico.

El nombre de Bótox viene de la primera marca comercial de toxina botulínica tipo A para uso estético que se aprobó EEUU en el año 2002. Esa marca no pasó los controles sanitarios españoles pero el furor norteamericano hizo que se conociera así, a pesar de que aquí sus tres nombres son: Vistabel, Azzalure y Bocouturea. Esas, son las únicas 3 toxinas que están permitidas por sanidad para uso estético y solo se puede aplicar en las arrugas de la frente y patas de gallo. 3 marcas de Bótox de 3 laboratorios diferentes con ligeras diferencias entre ellos sobre todo en la conservación del producto y durabilidad.

El Botox es un tratamiento antiarrugas que consiste en pinchar 1 de esas 3 toxinas botulínicas con el fin de paralizar temporalmente el gesto que forma la arruga por lo que es más preventivo que corrector.

En cambio, el tratamiento de Ácido Hialurónico consiste en inyectar esta sustancia que se encuentra de forma natural en nuestro organismo, para bien rellenar arrugas; a modo de mesoterapia para hidratar superficialmente la piel o para recuperar o crear volúmenes en pómulos, labios, barbilla… dependiendo de lo que busquemos se inyecta un AH con mayor o menor reticulación, y el carácter, además de rellenar las arrugas, es regenerador y estimulador.

El Bótox no da volumen, que es algo que mucha gente piensa y no es un tratamiento que se recomiende cuando las arrugas son muy profundas ya que aunque la piel se estire porque no se contrae, la arruga sigue. Al Ácido Hialurónico sí, siempre y cuando sea de esa reticulación para rellenar.

Como ves no es lo mismo Botox que el AH. Ni tienen la misma legislación. La compra de una de las tres marcas de Botox está sujeta a un control muy estricto por sanidad. Por el contrario AH hay más de 200 en el mercado y no tienen ni tanto control y ni por asomo son todos iguales. La calidad del producto, entre otras cosas, evita efectos secundarios como la formación de bultos. Por su lado el Bótox, aun siendo un producto seguro si es de los permitidos, también tiene un efecto secundario que es la bajada del parpado si se pincha por error en un sitio concreto.

No hay Botox que haga las funciones de un Ácido Hialurónico, pero sí hay, atención, un AH que puede sustituir a un Botox. Y esta es la novedad ya que puedes tener los mismos efectos rejuvenecedores sin cambiar la expresión, sin tener que aplicártelo cada pocos meses y pudiendo gesticular como siempre haces.

La diferencia de este AH con los que hay en el mercado es que es muy maleable por eso su nombre de resilente Teosyal RHA, porque pertenece a uno de los grandes laboratorios de medicina estética por seguridad, calidad y eficacia.

Se aplica con aguja o/y cánula en las arrugas de la frente, patas de gallo y en esas zonas donde no está permitido el uso de toxina como en la boca en el cuello, el escote... donde quiera que haya arruga, flacidez o deshidratación. No es molesto porque se aplica antes crema anestésica y rejuvenece la zona dejando un aspecto totalmente natural durante unos 12 meses.

En esas arrugas que se han formado por gesticular se puede sustituir o complementar el Botox con este producto resiliente capaz de soportar presión o tensión sin desplazarse ni deformarse. Es Ácido Hialurónico. Uno especial entre cientos. Porque como te decía hay muchos y no son todos iguales. Este se llama Teosyal RHA.

Preguntas Frecuentes sobre el Bótox

El botox es mucho más que un simple “tratamiento de arrugas”. Es una herramienta médica que, bien aplicada, permite transformar la expresión, prevenir el envejecimiento y potenciar la belleza natural.

Aquí respondemos algunas de las preguntas más comunes:

  • ¿Es lo mismo el botox que los neuromoduladores? No exactamente. Botox es una marca registrada. “Neuromodulador” es el término genérico para las toxinas botulínicas tipo A.
  • ¿Baby Botox es menos efectivo que el botox tradicional? No. Su efectividad es la misma, pero su objetivo es más preventivo o sutil.
  • ¿Cuánto dura el efecto del botox? Aproximadamente 4 a 6 meses. En el caso de toxinas como Daxxify, puede llegar a los 6-9 meses.
  • ¿El tratamiento duele? ¿Necesito baja social? Se realiza con agujas finísimas y suele ser indoloro.
  • ¿Qué efectos secundarios tiene el botox? Son raros y leves: hinchazón puntual, hematoma pequeño o sensación de presión.

Tabla Comparativa de Neuromoduladores

Tipo de Neuromodulador Nombre Comercial Duración Aproximada Características
Onabotulinumtoxin A Botox, Vistabel 3-4 meses Más conocido, alta estabilidad
Abobotulinumtoxin A Dysport, Azzalure, Alluzience 3-4 meses -
Incobotulinumtoxin A Xeomin, Bocouture 3-4 meses Sin proteínas complejas
RelabobotulinumtoxinA Nuevo producto Galderma Superior a 4 meses Alta pureza, listo para usar
DaxibotulinumtoxinA Revance 6 meses Toxina peptidizada, acción rápida

Con nuevos productos que ofrecen mejor seguridad, eficacia y durabilidad, el panorama para la toxina botulínica está en el umbral de una era de transformación.

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