La toxina botulínica, comúnmente conocida como Botox, es un medicamento utilizado para debilitar y relajar los músculos. Se administra mediante inyección directamente en el músculo afectado. Aunque su uso más conocido es en los músculos de los codos, muñecas y dedos, también se emplea para tratar diversas afecciones en las piernas.
A menudo, se utiliza para relajar los músculos de niños con lesiones cerebrales, parálisis cerebral y lesiones de la médula espinal.

¿Cómo Funciona el Botox?
La toxina botulínica es una potente neurotoxina producida por la bacteria Clostridium Botulinum, responsable del botulismo. Sin embargo, en dosis controladas, es útil en el tratamiento de la espasticidad debido a su capacidad para debilitar específicamente los músculos infiltrados. Provoca una denervación química reversible al impedir que se liberen las vesículas de acetilcolina en las uniones neuromusculares de los músculos afectados.
Actualmente, se considera un tratamiento de primera línea en el abordaje de la espasticidad, sobre todo de origen cerebral. Ofrece la ventaja de que carece de los efectos secundarios sistémicos de los fármacos orales, como son la somnolencia excesiva o la debilidad muscular generalizada. Permite ofrecer un tratamiento local, específicamente dirigido a los grupos musculares más implicados.
Es decir, podemos intentar mejorar el cuidado, posicionamiento y dolor de miembros con deformidades espásticas sin capacidad de movimiento activo; o facilitar, corregir y reorientar movimientos entorpecidos en parte por la espasticidad. Cabe incidir no obstante en que el efecto directo de la toxina botulínica es disminuir la espasticidad, no aumentar la fuerza de los músculos.

¿Cómo se Realiza el Procedimiento?
Las inyecciones de toxina botulínica generalmente se administran en la clínica. A continuación, se detallan los pasos involucrados:
- Preparación: Por lo general, se usa una crema para adormecer la piel para minimizar la sensación del pinchazo de la aguja.
- Inyección: El médico utiliza una aguja fina para inyectar pequeñas cantidades de toxina botulínica en la piel o los músculos.
- Precisión: Es crucial que el paciente permanezca lo más quieto posible, ya que algunas veces los músculos están muy profundos, son difíciles de encontrar o son muchos para tratar.
- Dosis: La dosis de la toxina botulínica administrada depende del tamaño del niño (en el caso de tratamientos pediátricos) y de la condición específica.
Para que haga el efecto adecuado, además de la dosis, es muy importante la selección adecuada de los músculos diana y su localización precisa. Para ello se dispone de distintos métodos, que incluyen la localización anatómica mediante referencias, la ecografía muscular, o la electromiografía. Por lo tanto es muy importante que la indicación funcional, la selección de los músculos y la administración sea la adecuada.
Es importante señalar que la eficacia de la toxina botulínica va a depender también de que la infiltración sea seguida de un tratamiento físico intensivo y específico. Debe incluir el tratamiento postural adecuado, así como programas de ejercicios personalizados y lo más funcionales posibles. Sin un adecuado abordaje desde las áreas de fisioterapia y terapia ocupacional, el efecto de la toxina botulínica va a ser mucho menor.
La toxina botulínica puede resultar insuficiente en caso de espasticidad severa y muy generalizada, por lo que en estos casos se usa asociada al tratamiento farmacológico oral, al tratamiento intratecal mediante bombas de infusión a veces, y siempre asociado al tratamiento físico y postural.

Indicaciones Específicas
Algunas alteraciones espásticas específicas que habitualmente se tratan con toxina botulínica son el pie equino-varo, la mano en garra, la adducción de las piernas “en tijera”, o el flexo de codo o rodilla.
Otros Usos de la Toxina Botulínica
La toxina botulínica se emplea también para tratar otros síntomas que no son la espasticidad. Su uso se ha extendido no sólo en el ámbito médico, sino también en otras áreas como en la estética. La infiltración local de toxina botulínica se considera el tratamiento de elección y más eficaz en la mayoría de las distonías focales.
El blefaroespasmo, o contracción intermitente o persistente de la musculatura orbicular de los ojos, fue la primera distonía focal tratada con la infiltración local de toxina botulínica. Otros tipos de distonías que se benefician espectacularmente de este tratamiento son la distonía cervical (torticolis espasmódica) y ciertas distonías de miembros denominadas ocupacionales (calambre del escribiente).
La toxina botulínica actúa de forma local mediante el bloqueo de la liberación de acetilcolina, lo que se traduce en parálisis muscular temporal.
Preparación para el Tratamiento
El tipo de inyección de toxina botulínica adecuado para ti depende de tus necesidades y de tu afección. Hazle saber al proveedor de atención médica si has recibido algún tipo de inyección de bótox en los últimos cuatro meses. Infórmale también si tomas anticoagulantes. Es posible que debas suspenderlos durante varios días antes de la inyección, para reducir el riesgo de sangrado o de formación de moretones.
Si está recibiendo la inyección de onabotulinumtoxinA para tratar sudoración intensa de la axila, es posible que su médico realice una prueba para encontrar las áreas que se deben tratar. Su médico le indicará cómo prepararse para esta prueba. Probablemente le indiquen que se afeite las axilas y que no use desodorantes o antitranspirantes de venta libre durante 24 horas antes del examen.
Si está recibiendo la inyección de onabotulinumtoxinA para tratar la incontinencia urinaria, es posible que su médico le recete antibióticos para que los tome durante 1 a 3 días antes de su tratamiento, el día de su tratamiento y durante 1 a 3 días después de su tratamiento.
Su médico puede cambiar su dosis de la inyección de onabotulinumtoxinA para encontrar la dosis que funcione mejor para usted.
Su médico puede usar una crema anestésica, o una compresa fría para adormecer su piel, o gotas para los ojos para adormecer sus ojos antes de inyectarle onabotulinumtoxinA.
No debe sustituir ni la marca ni el tipo de toxina botulínica que recibe.
Pregunte a su médico cuándo puede esperar ver una mejoría y llame a su médico si sus síntomas no mejoran durante el tiempo esperado.
Riesgos y Efectos Secundarios
Si bien se considera un fármaco útil y seguro, como cualquier otro fármaco puede tener reacciones adversas en general (dolor en punto de inyección, reacción alérgica, cuadro pseudo-gripal…) y derivadas de la técnica y el lugar de la infiltración (debilidad de músculos no deseados…).
La inyección de onabotulinumtoxinA puede causar efectos secundarios. Pregunte a su médico qué efectos secundarios es más probable que experimente, ya que algunos de estos pueden ocurrir con más frecuencia en la parte del cuerpo donde recibió la inyección.
- dolor, sensibilidad, hinchazón, enrojecimiento, hemorragia o hematoma en el lugar donde recibió la inyección
- cansancio
- dolor de cuello
- dolor de cabeza
- somnolencia
- dolor muscular, rigidez, tirantez, debilidad o espasmos
- dolor o tensión en la cara o el cuello
- boca seca
- náuseas
- estreñimiento
- ansiedad
- sudoración en otras partes del cuerpo que no sean las axilas
- tos, estornudos, fiebre, congestión nasal o dolor de garganta
Algunos efectos secundarios pueden ser graves:
- visión doble, borrosa o disminuida
- inflamación de los párpados
- cambios en la visión (como sensibilidad a la luz o visión borrosa)
- ojos secos, irritados o dolorosos
- dificultad para mover la cara
- convulsiones
- ritmo cardíaco irregular
- dolor en el pecho
- dolor en los brazos, espalda, cuello o quijada
- falta de aire
- desvanecimiento
- mareos
- sarpullido (erupciones en la piel)
- urticaria
- picazón
- inflamación de las manos, pies, tobillos o parte inferior de las piernas
- tos, expectoración mucosa, fiebre o escalofríos
- incapacidad para vaciar la vejiga por sí solo
- dolor o ardor al orinar o micción frecuentes
- sangre en la orina
- fiebre
Si la víctima se ha desmayado, ha tenido una convulsión, tiene problemas para respirar o no puede despertarse, llame inmediatamente a los servicios de emergencia al 911.
Los síntomas de una sobredosis no suelen aparecer inmediatamente después de recibir la inyección.
- debilidad
- dificultad para mover alguna parte del cuerpo
- dificultad para respirar
- dificultad para tragar
Resultados Esperados
Las inyecciones de bótox, por lo general, comienzan a hacer efecto de 1 a 3 días después del tratamiento; también, es posible que pase una semana o más antes de que se vean los resultados completos. Según el problema que se esté tratando, el efecto puede durar de 3 a 4 meses.
Consideraciones Adicionales
Es importante que lleve un registro escrito de todos los medicamentos con y sin receta (de venta libre) que esté tomando, así como de cualquier producto como vitaminas, minerales u otros suplementos dietéticos. Debe llevar este registro cada vez que visite a su médico o si lo hospitalizan.
Si está pensando en someterse a un tratamiento con toxina botulínica, consúltelo con su médico. Él podrá indicarle si el tratamiento puede resultarle útil y recomendarle un proveedor con experiencia.