El uso del bótox para mejorar el aspecto de nuestra cara y parecer más joven es algo ya muy habitual. Cada vez, más personas deciden someterse al tratamiento y renovarlo una o dos veces al año, ya que los efectos se pasan entre 3 y 6 meses después de la aplicación. Sin embargo, todavía hay muchos casos de mal uso.
El bótox es un tratamiento de rejuvenecimiento facial rápido, seguro y con resultados demostrados; sin embargo, la falta de información sobre las técnicas de medicina estética ha difundido el miedo a perder la expresión del rostro y mostrar un aspecto artificial, pero el único bótox que quita la expresión del rosto es el mal puesto.

¿Cómo actúa el bótox?
La acción del botox consiste en relajar el músculo y el resultado será diferente en función de características anatómicas propias, como tener las cejas muy bajas, si hay ptosis o flacidez, el problema no es muscular (y por tanto, del bótox) sino de la caída tisular.
La toxina botulínica es una proteína purificada derivada de una bacteria, que actúa bloqueando el impulso nervioso hasta el músculo. La duración del efecto varía dependiendo de cada persona, su estilo de vida y su tipo de piel, pero normalmente suele mantenerse entre 4 y 6 meses. Una aplicación constante y repetida cada 6 meses prolonga en gran medida su efecto. En cuanto a los resultados, comienzan a ser visibles pasadas de 48 a 72 horas.
La musculatura facial es responsable de la expresión de nuestro rostro. Con el tiempo los movimientos repetidos producen una serie de líneas permanentes que la toxina botulínica puede suavizar, produciendo una parálisis temporal del músculo estriado. Aunque su efecto es transitorio, su aplicación es poco traumática, lo que permite prolongar sus efectos indefinidamente a través de inyecciones seriadas.
Cada cuanto tiempo se recomienda el uso de BOTOX / Dr Jorge Espinosa Plastica Colombia
Efectos secundarios del bótox
Además de los efectos deseados, el Botox puede producir efectos no deseados o adversos, como la gran mayoría de medicamentos. Estos efectos son en general poco frecuentes, y dependen de la zona de infiltración. Pueden producirse pequeños moretones en las zonas de punción, que desaparecen espontáneamente en 2-5 días.
Por lo general, cualquier efecto secundario no deseado del bótox desaparece con el tiempo. No obstante, es muy importante escoger adecuadamente al profesional que va a realizar las inyecciones, para asegurarnos de que no empleará una técnica incorrecta o aplicará un exceso de bótox.
Estos son algunos de los efectos secundarios más comunes:
- Ptosis palpebral (caída del párpado): Es una de las alteraciones más comunes. El Botox se difunde desde la zona tratada hasta los músculos elevadores del párpado, lo que provoca una caída de los mismos. Esta alteración suele darse con más frecuencia en pacientes mayores de 50 años y puede durar varias semanas.
- Cejas elevadas en exceso: Algunas mujeres poseen unas cejas muy elevadas en su parte central (cejas en pico). El especialista debe abstenerse de infiltrar botox en la parte central de la frente para evitar una elevación generalizada de la ceja. Si tus cejas parecen más alzadas de lo normal, es porque el profesional que ha realizado la inyección lo ha hecho en la parte central de la frente, algo que no hay que hacer nunca: en su lugar, debe aplicarse en los laterales del músculo y en las patas de gallo superiores.
- Afectación de músculos del pómulo: El error está en inyectar una cantidad excesiva de toxina botulínica o realizar infiltraciones a nivel muy profundo. Otras, al inyectar mucha cantidad de toxina en las patas de gallo quedan afectados los músculos que hay bajo el pómulo, ocasionando una pérdida de volumen en la mejilla y una sonrisa poco natural. Los músculos del pómulo también pueden quedar afectados si se inyecta demasiada toxina botulínica en las patas de gallo, lo que tiene como efecto que la mejilla pierda volumen y cree un efecto extraño al sonreír.
- Hematomas: Los pacientes que toman anticoagulantes, aspirina o preparados de herbolario pueden presentar pequeños hematomas en las zonas tratadas. Surgen por la rotura de pequeños vasos sanguíneos y desaparecen espontáneamente en cuatro o cinco días.
- Reacción antagonista: Si la dosis ha sido muy alta y en zonas muy profundas, al relajar un músculo por acción del bótox, puede producirse una reacción antagonista donde otro músculo se contrae con más fuerza y crea una nueva arruga. Este caso es más habitual en personas con músculos hiperactivos y que gesticulan mucho. Al tener el músculo que más utiliza bloqueado, se fuerzan otros.
- Otros efectos: Algunos de los pacientes sienten dolor de cabeza durante el día después de las inyecciones. Desaparece de manera espontánea, y la ingestión de paracetamol contribuye a acelerarlo.
En caso de que esto ocurra, recuerda que el efecto del bótox es temporal y que en un plazo de 3 a 6 meses los músculos relajados por el tratamiento vuelven a recuperar fuerza y tu rostro volverá a mostrar su aspecto natural original.

Recomendaciones para evitar efectos no deseados
Es importante ser consciente de los rasgos propios antes de inyectarse botox, por lo que se recomienda recibir primero una valoración por parte del cirujano. Pero para obtener un buen resultado, es importante confiar en buenas especialistas que entiendan las características anatómicas individuales de cada paciente.
Es importante que la técnica se realice por profesionales que cuenten con un buen conocimiento de la musculatura facial y sus funciones, pero también con una especial habilidad para realizar infiltraciones en los puntos anatómicos adecuados.
Para evitar este problema, el paciente debe habituarse a no forzar los gestos y presentar una actitud más relajada.
Si ha infiltrado una cantidad excesiva de toxina botulínica en el tercio inferior del rostro a un nivel muy profundo, su efecto puede trasladarse hacia los músculos de la boca.
Esto puede ocurrir si se inyecta el bótox muy diluido con solución salina y, por lo tanto, es posible que se desplace hacia los párpados y las cejas. Las infiltraciones por debajo de la línea orbicular de las patas de gallo pueden provocar la acumulación de líquido debajo de los ojos y la creación de bolsas.
El Bótox es seguro
El botox es uno de los fármacos más seguros y a día de hoy su técnica está muy perfeccionada. No obstante, existe la posibilidad de que los resultados no sean siempre los deseados.
La toxina botulínica que usamos en nuestras consultas es una proteína que ha sido refinada y purificada, y se usa en mínima dosis y solo en el músculo que queremos relajar. Estas cantidades son tan mínimas que no existe ningún riesgo de posibles efectos adversos. Se dice que se podría multiplicar la dosis que usamos en estética por más de 60 sin que exista el mínimo efecto secundario. Esto sería impensable con fármacos con la aspirina o los antibióticos, por lo que la toxina botulínica es uno de los fármacos más seguros que existen.
La aplicación del botox es un procedimiento médico que requiere un profundo conocimiento de la musculatura facial. Se trata de una aplicación sencilla, sin pasar por el quirófano, rápida, segura e indolora.
En cuanto a los efectos secundarios, también son mínimos y leves. Pueden ser locales, como eritemas o hematomas. Y si no se cumplen bien las instrucciones posteriores al tratamiento se puede producir una difusión no deseada, afectando a grupos musculares no tratados. Lo que puede producir una caída reversible del párpado superior.
Se trata de una técnica segura ,sencilla altamente eficaz, poco invasiva y con un grado de satisfacción del paciente muy elevado.