La piel es el órgano más extenso de nuestro cuerpo y la primera barrera frente al entorno. Sin embargo, también está expuesta diariamente a uno de los agentes más dañinos: la radiación solar ultravioleta (UV). El cáncer cutáneo es un problema de salud pública creciente. Hoy por hoy el cáncer de piel ocupa el número uno en el ránking de tumores de mayor incidencia en el ser humano.

Radiación Ultravioleta y sus Efectos
El efecto cancerígeno de los rayos ultravioletas está ligado a su longitud de onda. Son sobre todo el espectro ultravioleta B y C de la radiación solar, el que posee la mayor potencia de inducción de cáncer de piel, ya que induce daño estructural en el ADN celular y da lugar a mutaciones.
La radiación UV se divide principalmente en dos tipos:
- UVA (320-400 nm): Penetran en capas profundas de la dermis.
- UVB (280-320 nm): Aunque su penetración es menor, son más energéticas y responsables directas de quemaduras solares.
El sol es indispensable para la vida, pero también puede ser un factor silencioso que comprometa la salud de nuestra piel. Cuando la exposición es moderada y protegida, el organismo puede reparar la mayoría de los daños. El cáncer de piel es un claro ejemplo de interacción gen-ambiente.
Se ha calculado que una disminución del 10% de la capa de ozono estratosférico podría ocasionar un aumento de 300.000 cánceres cutáneos a nivel mundial. Así mismo, una reducción de un 1% en la capa de ozono, la radiación UVB/UVC aumenta en un 2% y el cáncer de piel en un 2 a 6%.
La Importancia de la Prevención
Para prevenir el cáncer de piel, es crucial evitar las quemaduras producidas por el sol, bien con cremas protectoras o evitando directamente su exposición, y la autoexploración, con el fin de detectar nuevas lesiones o cambios en la ya existentes. El cáncer de piel es el tipo de cáncer con mayor incidencia en el ser humano, si bien es cierto que, en muchos casos, y siguiendo una serie de recomendaciones y consejos de protección, puede prevenirse. De hecho, si se diagnostica precozmente, este tipo de cáncer puede llegar a curarse, pero si el diagnóstico se hace en fases avanzadas de la enfermedad, puede llegar a ser mortal. Por ello conocer los factores de riesgo y cómo prevenirlo es fundamental.
El 13 de junio se conmemora el Día Mundial del Cáncer de Piel, un recordatorio de la importancia de la prevención y la autoexploración para combatir esta enfermedad.
Recuerda: el Código Europeo Contra el Cáncer indica: Evite una exposición excesiva al sol, sobre todo en niños. Utilice protección solar.
Medidas de Protección Solar
Reducir la exposición a la radiación solar y tomar las medidas necesarias de fotoprotección son armas fundamentales en el decrecimiento de la incidencia de los tumores cutáneos en general. El objetivo de la fotoprotección es prevenir el daño que la exposición a la radiación ultravioleta provoca en la piel. Pueden establecerse tres principios básicos de la fotoprotección.
- El primero es reducir la irradiación solar, disminuyendo el tiempo de exposición solar, especialmente durante las horas del mediodía.
- El segundo consiste en emplear ropa protectora, además de sombrero y gafas.
- El tercero reside en utilizar un fotoprotector de amplio espectro que proteja frente a radiaciones UVA y UVB.
Conviene tener en cuenta que el nivel de irradiación recibida varía según el momento y el punto de la superficie terrestre. Así, cuanto más cerca nos situemos del Ecuador y estemos a mayor altura, el nivel de radiación recibido será mayor. Asimismo, la irradiación aumenta durante las horas del mediodía, en los meses de verano y en los días claros, sin nubes y con menos partículas en suspensión.
Los consejos para obtener un bronceado seguro comenzarían por disminuir la dosis de irradiación solar evitándola en el intervalo horario comprendido entre las 12 y las 16 horas. Además, es necesario emplear un fotoprotector adecuado al tipo de piel y a las condiciones de la exposición solar. La aplicación debe hacerse sobre la piel limpia, hidratada y exenta de productos que contengan alcohol o perfumes, como colonias o desodorantes. Es necesario agitar bien el fotoprotector antes de su uso y aplicarlo 30 minutos antes de la exposición solar. Es necesario emplear una cantidad suficiente -como norma la mano llena- para cubrir toda la superficie corporal. Deberá extenderse por todas las zonas expuestas, incluidos los pabellones auriculares, hombros, parte posterior de las rodillas y dorso de pies.
Adecuar la exposición a las RUV solares
Para identificar la mayor o menor sensibilidad de la piel ante las radiaciones, hay que valorar: color de la piel, color del pelo y de los ojos, facilidad para el bronceado, y frecuencia de quemaduras por el sol. Y por supuesto, es importante tener en cuenta otras posibles alteraciones que pueden darse en la piel y que intervienen en el proceso de defensa de la piel a las agresiones solares: posibles enfermedades preexistentes de piel, enfermedades con medicaciones que pueden desencadenar alergias en la piel, o sensibilizarla.
¿Cómo sabemos cuáles son los momentos en que el sol puede ser más dañino, y en qué entornos?
- El entorno: en la playa, el sol se refleja mucho en la arena y el mar, a pesar de que nos encontremos a la sombra.
- El tiempo de exposición: es importante evitar estar muchas horas expuesto al sol.
Este es un índice establecido a nivel internacional, que permite estimar de forma estándar la medida de intensidad de la radiación ultravioleta que hay en los diferentes puntos de la superficie de la Tierra, y que va desde 0 a más de 11. ¿Dónde puedo conocer los datos del UVI?
¿Qué debemos y podemos hacer? ¿Cómo nos protegemos y prevenimos el daño a nuestra piel?
En los momentos de más intensidad de sol es conveniente:
- Permanecer en interiores.
- Buscar sombras de porches, techados, toldos, sombrillas, árboles y vegetación…
Hay estructuras que bloquean totalmente las radiaciones ultravioletas, pero no siempre es posible evitar la exposición a la radiación totalmente, aunque consiguen que incidan menos en nuestro cuerpo y se disminuye el posible daño.
Cubrir nuestra superficie corporal al máximo: utiliza ropa que te cubra la mayor parte posible del cuerpo. Utilizar calzado, camisas o camisetas holgadas y de manga larga, pantalones y vestidos largos, de trama un poco gruesa (no fibras de poliéster) y no mojados, especialmente en los momentos de exposición más intensa.
No olvides proteger los ojos con gafas de sol para proteger los ojos, que también son muy sensibles a los daños que provocan las radiaciones solares y sobre todo ya en edades infantiles. Es conveniente que las gafas sean homologadas y tengan filtros para los rayos de luz y RUV, ya que así se garantiza una protección óptima contra los dañinos rayos ultravioleta del sol.
Casi siempre hay zonas de piel que quedan expuestas al menos durante un tiempo (durante el baño, al hacer actividades deportivas, en algunos trabajos…). Estas cremas en su composición llevan determinadas sustancias o moléculas (pueden actuar como barreras físicas, químicas o mixtas), que actúan como filtros de las radiaciones solares o bien como barreras que las repelen.
¿Cómo elegir un fotoprotector solar?
En el mercado podemos encontrar diferentes tipos de cremas, en función de las características cosméticas, que las harán más adecuadas para un tipo de piel u otra (seca, grasa, mixta, piel madura, etc.), pero lo esencial para proteger nuestra piel frente del sol es conocer el FPS o Factor de Protección Solar. Este es el número que hace referencia a la potencial reducción de los daños que provocan las radiaciones solares.
El FPS para UVB se obtiene de la comparación entre la dosis mínima de luz necesaria para producir eritema o enrojecimiento. Los fotoprotectores en la Unión Europea son considerados productos cosméticos y deben de cumplir unas normativas sanitarias según la legislación. Es importante que la crema tenga filtros que ofrezcan protección frente a las radiaciones UVA y UVB, ya que ambas son dañinas.
El FPS es un índice que estima el tiempo que se puede exponer al sol sin riesgo de quemadura, pero no debe ser usado como indicativo del tiempo que se puede prolongar la exposición, sino como la necesidad de protección que tiene cada persona en un momento determinado, cuando no es posible evitar la exposición solar. Hay que elegir la crema con FPS según el tipo de piel o fototipo, y según el UVI.
Necesita volver a aplicarse cada dos o tres horas al menos, según el tipo de exposición y actividad que se realice (porque el roce, el sudor, y la propia luz solar hace que se pierda la eficacia del protector). Vigilar la fecha de caducidad del protector. Las cremas pierden eficacia con el tiempo, tras abrirse, y dependiendo de las condiciones en que se conserven (no expuestas a altas temperaturas, adecuadamente cerradas y si no se ha superado la fecha de caducidad tras la apertura indicada en el envase); por lo que pueden no proteger adecuadamente.
Bebe agua con frecuencia: evitarás la deshidratación e hidratarás tu piel. Ten cuidado especialmente si tienes alguna enfermedad de la piel. Consulta con tu especialista sobre los cuidados a llevar en tu caso (vitíligo, lupus, eccemas, antecedentes de cáncer de piel…). Ten cuidado con los medicamentos. Hay fármacos de diverso tipo que pueden hacer que, ante la exposición solar, la piel reaccione con una respuesta de enrojecimiento e inflamación de la zona expuesta (pueden darse reacciones fototóxicas o fotoalérgicas).
Autoexploración de la Piel
Con respecto a la autoexploración, es conveniente hacerla con frecuencia mensual, estudiando al detalle las manchas y lunares de la piel, cabeza incluida. Una formula sencilla para reconocer manchas sospechosas durante la autoexploración, según explica el Dr. Sanmartín, es la llamada regla del ABCDE: “A, de asimetría; B, de bordes irregulares; C, de color variado; D, de diámetro mayor de 6 milímetros, y E, de evolucionando, cambiando.

Tratamientos y Avances Médicos
“La cirugía es el tratamiento más efectivo. De esta forma se solucionan la práctica totalidad de los cánceres cutáneos”, afirma el Dr. Sanmartín, que destaca que el IVO es un referente nacional en el tratamiento del cáncer de piel. También disponen de la última tecnología, como un escáner láser de microscopia confocal para el análisis inmediato de los márgenes de las lesiones cancerosas de piel. A ello se suma los avances en la investigación, donde también el IVO es un referente, que permite afinar mejor el tratamiento y mejorar el pronóstico.
En el caso del cáncer de piel, el campo del melanoma es el más estudiado desde el punto de vista molecular, “incluyendo la caracterización molecular, tanto a nivel germinal como somático, mediante la tecnología de secuenciación masiva y la evolución/seguimiento de la enfermedad, mediante técnicas como la biopsia líquida en los casos que procede”, explica la Dra. Zaida García, que señala que, para otros cánceres de piel no melanoma, “recientes avances en los estudios ‘ómicos’ a gran escala, como la genómica, la transcriptómica, la proteómica y la metabolómica entre otros, han proporcionado gran información sobre el panorama molecular de los cánceres de piel.
Estadísticas del Cáncer de Piel
Según recientes estadísticas, la incidencia mundial de este tumor cutáneo es creciente, aunque varía mucho según las áreas geográficas. En general, entre las principales causas extrínsecas que inciden en el desarrollo de un cáncer de piel figura el tiempo total de radiación ultravioleta que un individuo ha recibido. Esto explica que la mayor parte de los tumores aparezcan en personas mayores que han recibido una exposición solar intensa y duradera a lo largo de muchos años y la cara sea lugar donde se localiza con mayor frecuencia.
En 2023, en España se diagnosticaron 20.392 nuevos casos de cáncer de piel, representando un poco más del 8% del total de cánceres diagnosticados ese año, según el Observatorio del Cáncer de la Asociación Española Contra el Cáncer.
La exposición inadecuada al sol, tanto por motivos laborales como de ocio, puede causar daños irreparables en las células de la piel, convirtiéndolas en cancerosas, “con una capacidad de crecer sin control, extenderse por el resto del cuerpo y finalmente, en algunos casos, incluso pueden producir la muerte”.
Se calcula que aproximadamente el 50% de las personas mayores de 65 años pueden llegar a desarrollar un tumor de piel, si bien se desconoce con exactitud su incidencia real. La forma de actuación de la radiación ultravioleta como agente carcinógeno guarda, además, una estrecha relación con las características genéticas de cada individuo. Por ello, el tipo de piel con el que nacemos condiciona la respuesta de las células cutáneas a la acción de los rayos ultravioletas.
Tipos de cáncer de piel:
- Melanoma es el tumor menos frecuente pero más agresivo, pudiendo ocasionar la muerte de 55.000 personas en el mundo al año. Aun así, en España se diagnostican al año más de 6.000 casos de melanoma.
- Carcinoma de células basales es uno de los cánceres más comunes en general y el subtipo más común dentro del cáncer de piel. Suele aparecer en zonas expuestas al sol y, aunque rara vez provoca metástasis, puede causar un gran impacto emocional en la persona que lo padece, por el tumor en sí o por las posibles consecuencias de los tratamientos quirúrgicos.
- Carcinoma de células escamosas
| Tipo de Cáncer de Piel | Frecuencia | Agresividad |
|---|---|---|
| Melanoma | Menos frecuente | Más agresivo |
| Carcinoma de células basales | Más común | Rara vez provoca metástasis |
| Carcinoma de células escamosas | - | - |

Consejos de fotoprotección responsable:
- Entre las 12 y las 4 de la tarde, evitar la explosión al sol. Truco: cuanto más pequeña sea tu sombra más fuerte es el sol.
- Máxima protección para los niños. Mantener a los niños menores de 3 años fuera del sol.
- ¡Protégete cubriendo tu cuerpo con camiseta, gafas de sol y sombrero! El índice de protección de tus gafas de sol debe ser al menos de 3.
- Aplícate la cantidad de producto suficiente para cubrir las zonas del cuerpo expuestas al sol:
- Rostro: Utilizar una cantidad similar a un guisante y extender uniformemente, sin olvidarte de las orejas.
- Escote: Utilizar una cantidad similar a un guisante, sin olvidar el mentón.
- Labios: Realizar al menos 6 pasadas de stick labial por los labios.
- En la zona del cuerpo: Brazos, pecho, abdomen, piernas, espalda y zona lumbar, aplicar la cantidad similar a una nuez, sin olvidarnos partes más reducidas como los pies, la nuca y las manos.
- Estate atento a las situaciones climáticas de riesgo: días de ski nublado, viento, altitud y suelos que reflejan (nieve, agua, arena).
- Si deseas recibir más información sobre la protección de la piel durante el tratamiento, o experimentas molestias, consulta con tu médico.
- Bebe agua con frecuencia: Especialmente cuando hace mucho calor.
- Recuerda protegerte del sol durante todo el año, no solo en verano.
Las buenas noticias es que existen cada día más alternativas para tratar este tipo de cáncer. Si se diagnostica de forma temprana el cáncer de piel, antes de que haya afectado a otras localizaciones o invadido en profundidad, el pronóstico puede ser más favorecedor.