Carcinoma de Piel: Información Esencial sobre Tipos, Prevención y Tratamientos

El término cáncer de piel hace referencia a cualquier tumor maligno que se localice en la piel. Sin embargo, es un término ambiguo, demasiado extenso, pues existen varias formas con un pronóstico y gravedad muy diferentes.

El cáncer de piel es el tipo de cáncer con mayor incidencia en el ser humano, si bien es cierto que, en muchos casos, y siguiendo una serie de recomendaciones y consejos de protección, puede prevenirse. De hecho, si se diagnostica precozmente, este tipo de cáncer puede llegar a curarse, pero si el diagnóstico se hace en fases avanzadas de la enfermedad, puede llegar a ser mortal. Por ello, conocer los factores de riesgo y cómo prevenirlo es fundamental.

En Roche, llevamos trabajando muchos años en ofrecer soluciones para los pacientes de cáncer de piel y continuamos innovando para traer la medicina del futuro a estos pacientes.

Campaña de concientización, prevención y detección temprana de cáncer de piel de LALCEC

Tipos de Cáncer de Piel

Podemos diferenciar:

  • Carcinoma basocelular o basalioma
  • Carcinoma espinocelular
  • Melanoma
  • Linfoma cutáneo
  • Otras formas muy raras de cáncer cutáneo como carcinoma metatipico, dermatofibrosarcoma protuberans, carcinoma de células de Merkel…

Sin embargo, tenga en cuenta que los dos subtipos más frecuentes de cáncer de piel son: Carcinoma basocelular (70-80% de los cánceres de piel) y el Carcinoma espinocelular (20%).

Los principales tipos de cáncer de piel son:

  • Queratosis actínicas: Se manifiestan como manchas ásperas, rosadas o escamosas, que suelen salir en la cara, el cuero cabelludo, el escote o las manos. Son lesiones precancerosas que deben tratarse porque pueden progresar a carcinoma escamoso.
  • Carcinomas queratinocíticos:
    • El carcinoma escamoso se presenta como una protuberancia, tumor o verruga de crecimiento rápido, en zonas expuestas al sol. Puede extenderse a otros órganos si no se trata.
    • El carcinoma basocelular tiene un crecimiento más lento y menos agresivo, aparece como una placa o bulto de bordes de apariencia perlada y brillante que puede ulcerarse o sangrar.
  • Melanoma: Se presenta como una mancha de color marrón oscuro o negro, un “lunar nuevo” o un cambio en un lunar previo. Es menos frecuente, pero más agresivo que los anteriores.
  • Otros cánceres menos comunes: Como el dermatofibrosarcoma protuberans, el carcinoma de células de Merkel, el sarcoma de Kaposi o los linfomas cutáneos.

Es importante que un médico especialista o dermatólogo realice exámenes regulares, ya que no se ha demostrado que los autoexámenes de la piel sean determinantes contra este tipo de cáncer. Aun así, es importante conocer las manchas o los nevus que tenemos en la piel con el fin de detectar cualquier cambio y así acudir a un dermatólogo sin dilación.

Al acudir a un dermatólogo, se realizará una exploración visual detallada que, no obstante, nunca determinará un diagnóstico definitivo.

Existen diferentes tipos de cáncer de piel no melanoma, los más comunes son: carcinoma basocelular y carcinoma espinocelular.

Carcinomas basocelulares. En muchos casos, este tipo de cáncer de piel se cura con una extirpación correcta de la totalidad del tumor. Además, como este tipo de neoplasia muy raramente produce metástasis, una cirugía correcta elimina por completo la enfermedad.

Carcinoma espinocelular. El carcinoma espinocelular sí puede producir metástasis, principalmente, en aquellos tumores de larga evolución. Nuestra experiencia nos permite detectar esta patología en estadios precoces y ofrecer mayores posibilidades de curación.

Una exploración minuciosa y detallada del dermatólogo es suficiente para realizar un diagnóstico precoz de lesiones premalignas e indicar un tratamiento en función del tipo de lesión.

El Departamento de Dermatología de la Clínica Universidad de Navarra dispone de la tecnología más avanzada para el diagnóstico y tratamiento de esta patología. Los dermatoscopios con epiluminiscencia nos permiten explorar los lunares obteniendo una información mayor que la que se tiene con la sola inspección ocular. En la Clínica somos especialistas en la cirugía de Mohs, controlada al microscopio. Esta técnica es muy delicada y precisa de personal muy especializado. El Departamento de Dermatología de la Clínica Universidad de Navarra tiene gran experiencia en este tipo de cirugía. Contamos con una amplia experiencia en tratamientos quirúrgicos de gran precisión, como la cirugía de Mohs.

El carcinoma epidermoide de la piel es una proliferación maligna de un tipo de células de la piel, los queratinocitos. Es un tumor muy frecuente, aunque su incidencia es menor que el carcinoma de células basales. Supone el 10-30% de los tumores malignos cutáneos según los diversos estudios.

Durante los últimos años la incidencia ha crecido en casi todos los países y parece que se pueda deber a los cambios en las pautas de exposición a radiaciones UV, entre otras cuestiones.

También se han identificado algunos factores que pueden ser indicativos de mal pronóstico, como pueden ser: el tamaño tumoral, algunas localizaciones en la zona de la cara y cabeza, la recurrencia de la lesión, la velocidad de crecimiento, la existencia de otros síntomas, o la asociación a otras lesiones o enfermedades cutáneas previas.

Este tipo de carcinoma tiene muy poco potencial para provocar metástasis, por lo que su mortalidad es escasa.

Causas y Factores de Riesgo

Las causas que provocan la aparición del cáncer de piel son la exposición solar y, en algunos casos, la herencia genética. En primer lugar, se ha establecido que la radiación solar es el factor más importante.

El principal factor de riesgo del cáncer de piel es la exposición a la radiación ultravioleta, tanto la emitida por el sol como las de las cabinas de bronceado.

La exposición a la radiación ultravioleta es el principal factor de riesgo del cáncer de piel, por lo que reducir esta exposición es clave para evitar posibles tumores o lesiones de nuestra piel en un futuro.

Cifras del Cáncer de Piel

La incidencia del cáncer de piel no deja de crecer en todo el mundo; desde el 1900, el número de personas que mueren al año en todo el planeta es más del doble. La exposición prolongada al sol, así como el uso de métodos artificiales de bronceado, son factores que pueden explicar este sustancial incremento de la incidencia a nivel mundial y en nuestro país.

En concreto, el melanoma es el tumor menos frecuente pero más agresivo, pudiendo ocasionar la muerte de 55.000 personas en el mundo al año. Aun así, en España se diagnostican al año más de 6.000 casos de melanoma.

Estadística Valor
Muertes anuales por melanoma a nivel mundial 55,000
Casos de melanoma diagnosticados anualmente en España 6,000+

El Papel del Dermatólogo

El dermatólogo es el especialista encargado del diagnóstico, tratamiento y seguimiento del cáncer de piel. Su labor es clave para:

  • Diferenciar lesiones benignas de malignas.
  • Escoger el tratamiento más adecuado según el tipo de tumor.
  • Coordinarse con otros especialistas en los casos más complejos.

La consulta de cáncer de piel: qué esperar

Si usted es remitido a la consulta especializada de cáncer de piel, debe saber que:

  • El dermatólogo le pedirá que se quite la ropa para realizar una exploración completa de la piel, con el ojo desnudo y un dermatoscopio, y una palpación de los territorios ganglionares (cuello, axilas e ingles).
  • Puede ser necesario realizar una biopsia cutánea, que consiste en extraer una pequeña muestra de piel bajo anestesia local, siempre con su consentimiento.
  • Se suelen tomar fotografías clínicas para documentar la lesión, valorar su evolución y, en algunos casos, con fines docentes o de investigación.
  • Si cumple criterios, puede ser remitido a una consulta de registro digital de imágenes (Fotofinder) para seguimiento especializado.
  • A veces se realiza una ecografía cutánea en la propia consulta o se solicitan pruebas de imagen en Radiología (TC, RNM, PET…).
  • Una vez confirmado el diagnóstico, se explicará el tratamiento más adecuado y se planificará el seguimiento.

Tipos de Tratamiento

El tratamiento depende del tipo de cáncer cutáneo y de su extensión:

  • Queratosis actínicas: tratamientos tópicos (cremas), crioterapia (frío aplicado en consulta) o terapia fotodinámica.
  • Carcinomas basocelulares y escamosos: cirugía dermatológica, tratamientos tópicos o intralesionales, o radioterapia en casos seleccionados. Los casos más avanzados pueden requerir tratamientos sistémicos de administración oral o intravenosa.
  • Cirugía de Mohs: es una técnica especializada que permite extirpar el tumor con un control microscópico inmediato de los márgenes, conservando al máximo la piel sana. Es una técnica reservada para tumores de alto riesgo localizados en la cara u otras zonas delicadas, donde la precisión y el resultado estético son fundamentales.
  • Melanoma: cirugía del tumor cutáneo, en uno o dos tiempos, y del ganglio centinela (en casos seleccionados). En los casos de alto riesgo o avanzados, se requiere además cirugías más complejas o tratamientos oncológicos sistémicos (inmunoterapia, terapias dirigidas).
  • Otros tumores raros: tratamientos quirúrgicos y/o sistémicos en función del tipo.

En los casos más graves o complejos, la decisión terapéutica se toma en el Comité de Tumores Cutáneos, formado por dermatólogos, oncólogos, patólogos, cirujanos y otros especialistas.

Los tratamientos para el cáncer de piel varían según el tipo de afectación y el estadio de la enfermedad. Entre ellos, la extirpación quirúrgica es el tratamiento más frecuentemente utilizado. Es extremadamente eficaz y generalmente bien tolerado, con unos índices de curación muy elevados, sobre todo para carcinomas superficiales.

También existen tratamientos tópicos, con agentes quimioterápicos, inmunomoduladores o fotodinamizadores, que son útiles en tumores muy superficiales o cuando no es favorable utilizar otro tipo de técnicas.

Son también efectivos en este tipo de cáncer la electrocirugía y la radioterapia, esta última utilizada, sobre todo, en casos de carcinomas de gran tamaño.

En los casos más agresivos, como el melanoma, es necesario administrar quimioterapia sistémica.

La cirugía es el tratamiento habitual para la mayoría de estos tumores, ya que consigue altas tasas de curación y control de la lesión. Los cánceres de piel de células escamosas son más propensos a propagarse (aunque este riesgo es pequeño).

Pacientes trasplantados

Las personas que han recibido un trasplante de órgano sólido y toman medicación inmunosupresora tienen un riesgo mucho mayor de cáncer de piel que la población general. Este riesgo aumenta con los años desde el trasplante.

Aunque todos los tumores de piel son más frecuentes en esta población que la población general, el carcinoma escamoso es el tipo más frecuente.

El paciente trasplantado debe revisar toda su piel al menos una vez cada 3 meses, en una habitación bien iluminada y con ayuda de un espejo o de un familiar.

Debe explorarse:

  • Cara, labios, orejas (incluido detrás).
  • Cuero cabelludo, sobre todo en personas con calvicie.
  • Cuello, tórax, abdomen, espalda y glúteos.
  • Brazos, manos, uñas, axilas.
  • Piernas, pies, plantas y espacios entre los dedos.
  • Genitales y mucosa oral.

Trucos para sospechar un cáncer de piel

Solicite cita de forma preferente al dermatólogo si observa:

  • Una herida o costra que no cura en un mes.
  • Una lesión que sangra espontáneamente o se ulcera.
  • Una protuberancia de crecimiento rápido.
  • Una mancha áspera o rugosa en la cabeza, manos u otra zona expuesta.
  • Una mancha oscura nueva o un lunar que cambia de forma, tamaño o color (regla ABCDE del melanoma: Asimetría, Bordes irregulares, Color variado, Diámetro >6 mm, Evolución - cambios en el tiempo-).

Prevención del Cáncer de Piel

El cáncer de piel es el tipo de cáncer con mayor incidencia en el ser humano, siguiendo una serie de recomendaciones y consejos de protección, puede prevenirse. La prevención es fundamental y está al alcance de todos:

  • Evitar la exposición solar en las horas centrales del día (11-16 h).
  • Usar ropa protectora: sombrero de ala ancha, gafas de sol, camisas de manga larga, pantalones o faldas largas.
  • Aplicar protector solar de amplio espectro (UVA y UVB) a diario: SPF ≥30 en la población general, SPF ≥50 en trasplantados si va a estar expuesto al sol.

La exposición a la radiación ultravioleta es el principal factor de riesgo del cáncer de piel, por lo que reducir esta exposición es clave para evitar posibles tumores o lesiones de nuestra piel en un futuro.

Utilizar cremas solares con factor de protección acorde al tipo de piel que corresponda, renovarlas cada dos horas y después de cada baño, utilizar sombreros, gafas de sol y ropa adecuada, evitar tomar el sol en las horas de mayor radiación (entre las 12:00 h y las 16:00 h), son solo algunos de los muchos consejos que debemos tener presentes para reducir el riesgo de aparición del cáncer de piel.

Consejos de fotoprotección responsable

  • Entre las 12 y las 4 de la tarde, evitar la explosión al sol.
  • Truco: cuanto más pequeña sea tu sombra más fuerte es el sol.
  • Máxima protección para los niños.
  • Mantener a los niños menores de 3 años fuera del sol.
  • ¡Protégete cubriendo tu cuerpo con camiseta, gafas de sol y sombrero!
  • El índice de protección de tus gafas de sol debe ser al menos de 3.

Aplícate la cantidad de producto suficiente para cubrir las zonas del cuerpo expuestas al sol:

  1. Rostro: Utilizar una cantidad similar a un guisante y extender uniformemente, sin olvidarte de las orejas.
  2. Escote: Utilizar una cantidad similar a un guisante, sin olvidar el mentón.
  3. Labios: Realizar al menos 6 pasadas de stick labial por los labios.
  4. En la zona del cuerpo: Brazos, pecho, abdomen, piernas, espalda y zona lumbar, aplicar la cantidad similar a una nuez, sin olvidarnos partes más reducidas como los pies, la nuca y las manos.

Estate atento a las situaciones climáticas de riesgo: días de ski nublado, viento, altitud y suelos que reflejan (nieve, agua, arena).

Si deseas recibir más información sobre la protección de la piel durante el tratamiento, o experimentas molestias, consulta con tu médico.

Bebe agua con frecuencia: Especialmente cuando hace mucho calor.

Recuerda protegerte del sol durante todo el año, no solo en verano.

Pronóstico

Si se diagnostica de forma temprana el cáncer de piel, antes de que haya afectado a otras localizaciones o invadido en profundidad, el pronóstico puede ser más favorecedor. De hecho, en comparación con los últimos 30 años, podemos decir que en los últimos tres años se ha investigado y se han logrado grandes avances que suponen más esperanza para los pacientes.

No todos los cánceres de piel tienen el mismo pronóstico. Además, un mismo tipo de cáncer, según si está más o menos avanzado, tendrá peor o mejor pronóstico.

El pronóstico de curación dependerá de la detección precoz y la correcta extirpación, que favorecen la curación del cáncer de piel.

En el cáncer de piel precoz localizado, las tasas de supervivencia son muy elevadas, por encima del 80 o 90%.

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