El dermatólogo es el especialista médico dedicado a tratar trastornos de la piel, las uñas, el cabello y las membranas mucosas (las que se encuentran en boca, párpados, nariz y genitales). Su principal función dentro del sistema sanitario es ayudar al paciente a mejorar la salud y apariencia de su piel. Si sientes que dentro de la medicina esta es la rama que más se ajusta a tus intereses y que te gustaría formarte para dedicarte a ello, has llegado al lugar adecuado.
El dermatólogo es el médico especialista en el diagnóstico, el tratamiento y la prevención de enfermedades de la piel, el cabello, las uñas y las mucosas. Su labor abarca tanto el ámbito clínico como el quirúrgico y estético, y atiende desde patologías frecuentes hasta trastornos más complejos o crónicos. Se trata de un perfil altamente especializado, que combina conocimiento médico con destrezas técnicas y una atención personalizada al paciente. Es además una de las especialidades más dinámicas, con avances constantes en tratamientos, procedimientos y tecnología.
Un dermatólogo trata de forma integral las enfermedades que afectan a la piel y las estructuras relacionadas, como el cuero cabelludo, las uñas o las mucosas.
Que es un dermatólogo y en que te puede ayudar
¿Qué se necesita estudiar para ser dermatólogo?
Lo primero que debes saber es que no se puede llegar a ser dermatólogo sin antes haber realizado un Grado Universitario en Medicina que tiene una duración de 6 años. Para ser dermatólogo, después de culminar el Grado Universitario en Medicina, tendrás que acceder a una plaza de médico especialista en formación en el Sistema Nacional de Salud en España. Se hace a través del examen MIR (Médico Interno Residente), una prueba que se exige tanto a médicos españoles como extranjeros que quieren ejercer como médicos especialistas en territorio español. Posteriormente, tendrás que especializarte en Dermatología Médico-Quirúrgica y Venereología y dedicar unos cuatros años más a formarte.
En el contexto MIR, hay especialidades más y menos populares. Aunque la medicina de familia es una de las menos demandadas, la dermatología es muy popular entre los aspirantes al MIR.
Los requisitos para llegar a ser Dermatólogo son el Título de Medicina (6 años), la oposición MIR (1 año) y la Especialidad de Dermatología (4 años).
La duración para titularse como especialista en Dermatología Médico-Quirúrgica y Venereología es de 4 años. Durante los primeros años el pensum académico se concentra en abordar temas de medicina interna y cirugía general. Posteriormente el estudio se enfocará en toda la formación específica en materia de dermatología y venereología. Asimismo, los médicos que cursen esta especialidad deberán hacer rotaciones de servicio y guardias.
Muchos profesionales completan su preparación con másters, cursos o estancias en centros internacionales.
El examen MIR y la especialización
Cada año miles de personas se preparan para presentar el MIR, siendo un requisito clave para optar posteriormente por alguna especialidad. Y dependiendo del impulso en la demanda estudiantil sobre estos estudios superiores, las plazas se pueden agotar con rapidez. Es por esto que las exigencias para ingresar a ciertos programas de formación superior suelen ser más altas. Ante este panorama, merece la pena conocer las exigencias y puntos clave sobre los programas educativos de mayor preferencia en el gremio médico.
Luego de culminar la carrera de medicina hay que presentar el examen Médico Interno Residente o MIR, esto aplica tanto para españoles como para estudiantes extranjeros que deseen hacer una especialización en España. Cada año se realizan estudios que ayudan a determinar cuáles son las especialidades médicas con mayor demanda en España, un aporte que sirve de guía para los estudiantes que buscan iniciar su formación superior.
La dermatología se ha convertido en una de las especialidades más competitivas del MIR. Esta disciplina cada año atrae a los mejores números del examen. Año tras año, MIR y dermatología van de la mano, dado que se encuentra entre las especialidades más codiciadas por parte de los aspirantes.
Durante la residencia, los médicos se forman tanto en el abordaje clínico como quirúrgico de múltiples patologías.
Subespecialidades de la dermatología
Por otro lado, dentro de la dermatología existen otras ramas de subespecialización. Entre ellas, podemos encontrar:
- Dermatología venereológica: diagnostica y trata las enfermedades de transmisión sexual.
- Dermatología estética: sus fines son meramente estéticos. Esta subespecialización tiene como objetivo mejorar el aspecto de la piel de una persona que no padece ninguna patología y que intenta corregir o retrasar signos del envejecimiento y mejorar imperfecciones.
- Dermatología pediátrica: especialidad centrada en el estudio de enfermedades de la piel en los niños. Dermatología Pediátrica pone su atención en el tratamiento de la piel de los niños. Los niños y recién nacidos, en su “piel inmadura” pueden sufrir, además de las enfermedades típicas del adulto, patologías que les afectan a ellos de forma exclusiva.
- Dermatología oncológica: trata el cáncer de piel y otras enfermedades como los linfomas cutáneos. ¿Sabías que el cáncer más frecuente del cuerpo humano es el cáncer de piel? El mayor porcentaje de ellos corresponde al Carcinoma Basocelular que, si bien no compromete la vida del paciente, puede ocasionar graves deformidades.
¿Por qué elegir la dermatología como especialidad?
Si necesitas un pequeño empujón, desde Emagister te compartimos 5 razones por las que la dermatología podría ser la especialidad indicada para ti:
- Es una especialidad muy completa con una parte clínica y otra quirúrgica. Involucra piel, anejos (pelo y uñas) y mucosa y está estrechamente relacionada con otras especialidades médicas.
- En cuanto a los turnos, se trata de una especialidad bastante “cómoda” con horarios bien establecidos. Dentro del compromiso y la vocación que exige cualquier especialidad médica, la dermatología permite conciliar mucho mejor la vida personal y profesional. La dermatología ofrece una rutina más estable, lo cual es ideal para conciliar vida profesional y personal. Es un valor añadido frente a otras especialidades más exigentes a nivel de guardias o urgencias.
- Es una especialidad con muchas posibilidades de investigación en distintos campos.
- Tiene muchas salidas profesionales. Desde la dermatología se pueden tratar distintas patologías tumorales, infecciosas, autoinmunes o incluso el envejecimiento de la piel. Además del trabajo en la sanidad pública, muchos dermatólogos desarrollan su carrera en clínicas privadas o proyectos propios, especialmente en el ámbito estético.
- Permite compaginar la actividad profesional en el ámbito público y en el privado, lo que significa mayores ingresos y una mayor sensación de estabilidad laboral.
Junto a la cirugía plástica, la dermatología es una de las especialidades que más rápido agotan sus plazas MIR. Y es que, en definitiva, se trata de una especialidad integral que abarca aspectos médicos, quirúrgicos, inmunología, de investigación, etc.
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El sueldo de un dermatólogo en España
Lo primero que debes saber es que el sueldo de un dermatólogo depende de muchos factores, como los años de experiencia, los cursos de formación realizados, el lugar donde se ejerce y los horarios que se tengan. Tal y como sucede con la mayoría de las especialidades, la percepción económica también depende de los años de experiencia del especialista. Un profesional titulado y con una trayectoria de mínimo 4 años puede percibir 70.000 euros anuales.
En promedio, un anestesista en España puede percibir 30,77 euros por hora o un rango de 60 mil euros anuales. Sin embargo, los profesionales con una mayor trayectoria pueden alcanzar los 74,500 euros anuales.
Si bien es cierto que la neurocirugía es de las áreas donde hay una mayor percepción económica, esto va ligado a los años de experiencia y trayectoria. Un especialista con una amplia formación puede percibir hasta 160.000 euros anuales.
¿Qué hace un dermatólogo?
No es de extrañar que tengas interés en convertirte en dermatólogo. Dentro de la medicina, la dermatología es una de las especialidades más demandadas tanto en el ámbito público como en el privado. Y es que se trata de una profesión muy completa con salidas profesionales muy diversas.
Como dermatólogo estarás capacitado para tratar a personas de todas las edades en lo que respecta a enfermedades que son inherentes a la piel: desde un acné en la adolescencia hasta un cáncer de piel. Podrás establecer un diagnóstico y el tratamiento a seguir, aunque también estarás preparado para intervenir con técnicas más complejas como la biopsia cutánea, cirugía, radioterapia, fototerapia y láser.
La dermatología es la especialidad médica que se ocupa del estudio, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades que afectan a la piel, las uñas, el cabello y las mucosas.
Dermatología se ocupa de las enfermedades de la piel y de las mucosas. Esto incluye enfermedades “primarias” cutáneas (aquellas que afectan de forma exclusiva o casi exclusiva a la piel) y las “secundarias”. Y es que, en ocasiones, la piel es la punta del iceberg de otra enfermedad oculta.
Finalmente, no existe ninguna otra especialidad que pueda conocer mejor la piel que la dermatología (lógico, ¿no?), por lo que el diagnóstico del envejecimiento cutáneo en cualquiera de sus formas y su posterior tratamiento, es otro de los campos de la Dermatología. Es lo que conocemos como Dermatología Estética.
Si de Santa Bárbara nos acordamos cuando truena, del dermatólogo lo solemos hacer cuando llega el verano y nos ponemos al sol. Pero un dermatólogo no solo es aquel profesional que no deja de aconsejarnos que nos echemos el protector solar adecuado a nuestra piel.