¿Cuántas Veces Hay que Exfoliar la Piel? Guía Completa

La exfoliación corporal es un paso fundamental para mantener una piel suave, luminosa y saludable. Sin embargo, una de las dudas más comunes es cada cuánto tiempo hay que exfoliar el cuerpo. En este artículo, te contamos todo sobre ella y los ácidos que están revolucionando el cuidado de la piel.

¿Qué es la Exfoliación?

La exfoliación es un proceso de renovación natural por el cual la piel se desprende de las células muertas de la epidermis con el fin de que otras más jóvenes vean la luz y contribuyan a sustentar el manto hidrolipídico, ese escudo protector que la salvaguarda de las agresiones externas, desde la contaminación a los rayos UV o los choques térmicos.

¿Cómo Actúa en la Piel?

La exfoliación es un proceso esencial de renovación cutánea que ayuda a eliminar las células muertas acumuladas en la superficie de la piel y optimiza su funcionamiento natural.

Tu piel, de manera natural, se renueva cada 28 días, eliminando células muertas para dejar espacio a otras nuevas. Durante la infancia y juventud, mudamos la piel cada 28 días; a medida que pasan los años, la reposición se puede prolongar a 45 días o más.

La buena noticia es que la exfoliación es una elección, pero sumarla a tu rutina puede ser el toque perfecto para revitalizar tu piel y devolverle su luminosidad.

Los Beneficios de la Exfoliación

Si aún dudas si incluir este paso en tu rutina, atenta a lo que puede hacer por ti:

  • Una piel más luminosa y radiante, ya que, al eliminar las células muertas, la piel recupera su brillo natural.
  • Mejora de la textura, reducción de imperfecciones y poros más limpios.
  • Además, se consigue una mayor eficacia de los productos, ya que una piel exfoliada absorbe mejor los principios activos.

Tipos de Exfoliación

¿Todas las exfoliaciones son iguales? No. Pueden ser mecánicas o químicas; y dentro de ellas más superficiales o profundas.

La exfoliación física es quizás la más conocida. Se basa en el uso de herramientas o productos con partículas abrasivas que eliminan manualmente las células muertas acumuladas en la superficie de la piel. Desde cepillos y esponjas hasta productos con azúcar o sal, este tipo de exfoliación es rápida, ofreciendo resultados visibles al instante.

Por otro lado, está la exfoliación química, que trabaja con mayor precisión. En lugar de depender de la fricción, utiliza ingredientes activos que actúan químicamente para descomponer los enlaces que mantienen unidas a las células muertas. Este método no solo ayuda a eliminar las capas superficiales, sino que también estimula una renovación más profunda.

No todos los exfoliantes son iguales:

  • Física: con microgránulos o herramientas como cepillos faciales.
  • Química: con ácidos AHA y BHA que disuelven los enlaces que mantienen las células muertas.
  • Enzimática: con enzimas naturales como la papaya o la piña.

La técnica es casi tan importante como el producto. Si usas exfoliantes físicos, aplícalos con la piel húmeda y movimientos circulares suaves, evitando el contorno de ojos. Para los exfoliantes químicos, sigue las indicaciones del fabricante: algunos se aclaran, otros no. Y siempre empieza por concentraciones bajas.

AHA vs. BHA: Ácidos Exfoliantes Ideales para el Rostro

Cuando hablamos de exfoliación química, los alfahidroxiácidos (AHAs) y los betahidroxiácidos (BHAs) son los principales protagonistas en rutinas faciales.

Cuando hablamos de exfoliación química, los alfahidroxiácidos (AHAs) y los betahidroxiácidos (BHAs) son los principales protagonistas en rutinas faciales.

Ácido Glicólico (AHA): El Renovador por Excelencia

Por otro lado, el ácido glicólico, derivado de frutas y caña de azúcar, es un experto a la hora de trabajar sobre la superficie de la piel.

Ácido Salicílico (BHA): El Especialista en Poros

El ácido salicílico es ideal para pieles grasas, mixtas o con tendencia a imperfecciones.

Otros Ácidos que Pueden Interesarte

Consejo de experto: a veces encontrarás fórmulas que combinan AHAs, BHAs y PHAs para aprovechar sus beneficios conjuntos: exfoliar, limpiar poros y suavizar la piel.

¿Con Qué Frecuencia Hay que Usar un Exfoliante Facial?

La frecuencia ideal dependerá del tipo de producto y su formulación. Si estás empezando con exfoliantes químicos a base de ácidos, lo mejor es introducirlos de forma gradual en tu rutina. Lee siempre la etiqueta del producto para asegurarte de seguir las recomendaciones del fabricante y evitar irritaciones.

La exfoliación es un paso imprescindible para mantener una piel limpia y saludable, pero genera muchas dudas sobre su conveniencia y su uso. Quizá por ese motivo no es un paso instaurado habitualmente en las rutinas de limpieza.

La respuesta depende del tipo de piel y de las necesidades individuales.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que exfoliarse no es lo mismo para todas las pieles. Una piel grasa con tendencia a los poros dilatados no tiene las mismas necesidades que una piel seca y delicada.

Dependiendo de su formulación y textura, los nuevos tratamientos exfoliantes como los de Clarins (Fresh Scrub para pieles jóvenes con efecto hidratante; Confort Scrub con textura oleosa para las pieles más secas o Pure Scrub con agentes purificantes), son los mejores ejemplos de exfoliantes adaptados.

En las pieles maduras, basta con realizar la operación cada tres semana, no hay que olvidar que la renovación celular se ralentiza con la edad y que una frecuencia mayor puede conducir a sensibilizar en exceso la epidermis, comenta Carmen Navarro. En las más jóvenes, dependerá del tipo de piel, las secas y sensibles, basta con retirar las células muertas quincenalmente, las mixtas y grasas, pueden hacerlo una vez a la semana”. En cualquier caso, el gesto debe ser suave, mejor al acostarse y siempre aplicar a continuación un producto hidratante y nutritivo. Los sérums son los más indicados, ya que su concentración en principios activos los convierte en una cura perfecta para que las células se repongan durante la noche.

La frecuencia con la que debes exfoliar tu piel depende de tu tipo de piel. Para la mayoría de las personas, exfoliar la piel del cuerpo una vez a la semana es suficiente. Si tienes piel más seca o rugosa, puedes optar por exfoliarla dos veces a la semana.

No existe una única fórmula mágica. “La frecuencia y el tipo de exfoliación deben adaptarse a cada piel”, recuerdan Marta Barrero y Elena Ramos, farmacéuticas, expertas en dermocosmética, directoras de The Secret Lab y portavoces de Druni.

En definitiva, saber cada cuánto es bueno exfoliar el cuerpo depende de tu tipo de piel y del momento del año, pero lo más importante es no olvidar la hidratación posterior.

Aquí te dejamos una tabla resumen con las recomendaciones generales:

Tipo de Piel Frecuencia Recomendada Tipo de Exfoliante
Piel Seca Cada 10-15 días Exfoliantes suaves, cremosos
Piel Grasa 1-2 veces por semana Exfoliantes con BHA (ácido salicílico)
Piel Normal 1 vez por semana Exfoliantes físicos o químicos suaves
Piel Sensible Cada 15-20 días Exfoliantes enzimáticos o químicos muy suaves

Recomendaciones Adicionales

  • Piel Seca: Si tienes la piel seca, lo ideal es exfoliar el cuerpo una vez cada 10 o 15 días. Un exceso de exfoliación puede eliminar los aceites naturales que protegen la piel, acentuando la tirantez o el picor.
  • Piel Grasa: Las pieles más grasas toleran mejor una exfoliación más frecuente, pero siempre con fórmulas adecuadas. En este caso, una o dos veces por semana es suficiente.
  • Piel Sensible: No, sin antes consultar a un dermatólogo, un médico estético o una esteticista cualificada. Rosácea, couperosis, eccemas, irritaciones…. ¿te suenan? Si padeces de cualquiera de estos problemas, ponte en manos de un especialista qué te indique que productos limpiadores puedes usar y cuáles no.

Tras exfoliar, la piel queda más receptiva pero también más sensible. Este es el momento ideal para hidratar profundamente, ya que los activos penetran con mayor facilidad. Los productos de la gama Lactourea, formulados con Urea ProLactiC10, complejo exclusivo que impulsa la síntesis de colágeno y elastina para mantener la piel fuerte y joven.

“La noche es el momento ideal”, señalan Barrero y Ramos. “Durante el sueño la piel se regenera y se recupera mejor. Además, muchos exfoliantes aumentan la sensibilidad solar, por lo que es mejor evitar su uso durante el día. Después de exfoliar, mima tu piel con un sérum hidratante y tu crema habitual.

Lo ideal es exfoliar tu piel por la noche. Así, tu capa hidrolipídica protectora tiene tiempo de regenerarse mientras descansas. Y recuerda: por la mañana, la fotoprotección es indispensable. Si exfoliaste tu piel la noche anterior, ¡es aún más importante!

El mejor momento para exfoliar la piel es después de la ducha o el baño, cuando la piel está limpia y los poros están abiertos debido al agua tibia.

Lo ideal es exfoliar la piel nada más salir de la ducha, aplicando el exfoliante con la piel todavía húmeda, pero no mojada. Debes frotar la zona que quieras exfoliar durante unos 30 segundos, sin ejercer demasiada presión.

En cuanto al masaje corporal, hay técnicas apropiadas para sacar el máximo rendimiento a la exfoliación y no solo renovar la piel, sino activar el sistema linfático y ayudar a que el cuerpo drene líquidos, se desintoxique y regenere los tejidos.

Tras la exfoliación, la piel está más preparada que nunca para recibir su dosis de nutrición, ya que la piel renovada absorberá mejor todas sus propiedades. Por eso recomendamos, en el caso del rostro, aplicar después el tónico para equilibrar el PH tras el contacto con el agua y la crema nutritiva correspondiente.

En el cuerpo, sin embargo, con el uso de nuestro exfoliante no es necesario aplicar crema o aceite corporal, ya que gracias a los aceites que contiene la piel queda suficientemente hidratada.

Para todas debe hacerse con los mismo ritual, sobre la piel desmaquillada y ligeramente húmeda, ejerciendo masajes circulares suaves durante un par de minutos y retirando el producto sobrante con ayuda de agua tibia o un algodón empapado en tónico, explica la esteticista. Si utilizas un aparto o cepillo limpiador, el gesto es idéntico. ¡Y ojo! Nunca lo apliques en el contorno de los ojos ni en los labios, para estos últimos existen exfoliantes específicos ya que su piel es más fina y sensible que la del resto del rostro.

Si tu piel se siente excesivamente seca, irritada o presenta rojeces después de exfoliar, es posible que estés exfoliando demasiado o usando productos demasiado agresivos.

Evita aplicar demasiada presión: Exfoliar no significa frotar con fuerza. Exfolia con moderación: Exfoliar en exceso puede irritar la piel.

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