Los comedones son un problema cutáneo común que afecta a personas de todas las edades. En particular, los comedones cerrados, también conocidos como espinillas, son pequeñas protuberancias que aparecen en la superficie de la piel. A diferencia de los comedones abiertos o puntos negros, en los cerrados las aberturas de los poros están obstruidas.
Se producen por la obstrucción de los folículos sebáceos de la piel, donde proliferan bacterias como la Propionibacterium acnes. Su consecuencia es la aparición de estos granos antiestéticos. Estas protuberancias pueden también infectarse y dar lugar a pápulas, lesiones cutáneas con interiores sólidos; o pústulas, pequeñas llagas inflamadas repletas de pus.
Es importante entender qué son, por qué aparecen y cómo tratarlos adecuadamente para mantener una piel sana y libre de imperfecciones.
¿Qué son los Comedones Cerrados?
Los comedones en la cara son pequeñas protuberancias, similares al acné, de color carne, oscuro o blanco. Tienen un núcleo sólido y suelen dar un aspecto áspero a la piel. Los comedones abiertos son de color oscuro. Una tonalidad adquirida por la melanina y la oxidación de estas protuberancias. Los comedones cerrados suelen ser de color blanco y popularmente conocidos como espinillas.
Un comedón cerrado se desarrolla cuando un tapón de células de la piel, junto con sebo, queda atrapado dentro del folículo, que se llena, se hincha y crea el bulto que se ve después en la piel. A diferencia de los comedones abiertos (más conocidos como puntos negros), en los cerrados las aberturas de los poros están obstruidas. El tapón de sebo no está expuesto al aire, por lo que no adquiere un color ennegrecido.
Causas de los Comedones Cerrados
Varias causas pueden interactuar conjuntamente en su aparición. La predisposición genética a pieles grasas o acneicas es algo que no se puede controlar y que afecta a la aparición de estos granos. Un deficiente tratamiento de la piel, con una rutina que incluya un lavado excesivo, aplicar un exceso de humectantes en el rostro, usar maquillajes pesados o cremas en exceso oleosas que obstruyan los poros pueden contribuir a la aparición de comedones en la cara.
Durante la adolescencia son más habituales, ya que las glándulas sebáceas de la piel producen más sebo. Algunas personas son más propensas a desarrollar comedones que otras.
Prevención de Comedones Cerrados
Mantén una perfecta higiene facial para retirar el exceso de sebo y las células muertas de la superficie del cutis. Limpia tu rostro dos veces al día con productos no comedogénicos. Utiliza una crema que además de limpiar, calme e hidrate tu piel.
Un tratamiento exfoliante dos veces por semana y una hidratación continuada de la piel ayuda a eliminar el exceso de sebo y las células muertas u otras impurezas que pueden causar la obstrucción de los folículos. En segundo lugar, mantienen la piel húmeda y sana evitando la sequedad y el exceso de producción sebácea.
Una buena alimentación es clave para evitar los comedones. Los cereales integrales y los alimentos ricos en omega-3 (sardinas, salmón o caballa) ayudan a regular la glucosa de la sangre y a disminuir la inflamación en la piel. Los alimentos que hay que incluir en nuestra dieta son: los carbohidratos integrales (quinoa, avena, arroz integral, pasta integral), alimentos con omega-3, semillas (calabaza, linaza…), vitamina A (yema de huevo, zanahoria o mango), carnes bajas en grasa (pescados blancos, lomo, pollo…) y vitamina C y E (naranja, aguacate o kiwi).
Evitar el alcohol, los hidratos de carbono y los alimentos grasos ayuda a que la piel no genere tanta grasa. También es importante no tocar el área afectada para no ensuciarla con las manos y, por supuesto, evitar los productos cosméticos que llevan aceites.
Es frecuente la opinión de que un lavado riguroso ayuda a eliminar el acné, pero, por el contrario, también es probable que la piel se torne más sensible y dé lugar a mayor cantidad de comedones.
Tratamientos Recomendados
Una rutina de cuidado con tratamientos específicos para las pieles más sensibles mejora sustancialmente la fortaleza de la piel, además de reducir las imperfecciones y marcas creadas por los comedones en la cara. Debes evitar cualquier manipulación que presione y rompa los folículos para evitar lesiones y la aparición de infecciones o cicatrices permanentes sobre tu rostro.
Si sufres comedones cerrados consulta esta afección con profesionales especializados como los que puedes encontrar en Hedonai.
Uno de los procedimientos más utilizados para tratar comedones cerrados es el peeling químico. Este tratamiento elimina las células muertas de la superficie de la piel y deja espacio para que otras células sanas ocupen la misma, las cuales son jóvenes y dan tonos cutáneos más naturales. Esto ofrece a los poros más espacio para drenar, por lo que no se obstruyen con la presencia de células muertas y sebo.
Por otro lado está la mesoterapia facial, un tratamiento que utiliza microinyecciones para introducir medicamentos en los tejidos subcutáneos. Lo más importante es que estos tratamientos sean llevados a cabo por especialistas de centros médico estéticos como Hedonai.
Los profesionales de Hedonai conocen al detalle las técnicas que existen en la actualidad para tratar esta afección con todas las garantías.
Productos recomendados
- Effaclar H ISO-BIOME Crema Limpiadora de La Roche Posay: Apto para pieles sensibles con tendencia acneica, ayuda a devolver la hidratación y reduce las imperfecciones.
- Effaclar K (+) de La Roche Posay: Crema hidratante diseñada para cuidar y renovar las pieles grasas, previene la oxidación de los puntos negros y matifica la piel.
- Effaclar ISO BIOME H: Excelente opción para la hidratación matutina y nocturna de las pieles grasas.
Además es muy importante abstenerse de explotar los granos. Si una extracción se realiza de forma incorrecta, podría causar cicatrices permanentes.