El uso de cremas de protección solar es fundamental para proteger nuestra piel de la radiación ultravioleta y del riesgo de desarrollar cáncer de piel. Sin embargo, cuando vamos a comprar una crema solar, descifrar el etiquetado de los fotoprotectores puede ser un quebradero de cabeza. Aquí te dejamos todo lo que necesitas saber sobre el protector solar, sus beneficios y cómo saber si realmente está funcionando.

La elección correcta del protector solar es crucial para la salud de tu piel.
¿Qué es el SPF y por qué es importante?
En pocas palabras, el SPF significa Sun Protection Factor, por sus siglas en inglés o Factor de Protección Solar. Esta es una medida de la capacidad de un protector solar para prevenir los daños causados por la radiación ultravioleta del sol. El factor de protección solar (SPF) mide la capacidad de la crema de protección solar de proteger frente al UVB. De esta forma, aplicando una crema solar SPF 50 el sol tardará 50 veces más en provocar una quemadura de lo que tardaría sin aplicarla.
Hay dos tipos principales de radiación UV que afectan la piel: UVA y UVB.
- Rayos UVA: Penetran más profundamente en la piel y alcanzan capas debajo de la superficie. Estos están asociados con envejecimiento prematuro e inflamación que puede provocar cáncer.
- Rayos UVB: Provocan quemaduras en la piel y son uno de los principales impulsores de las mutaciones de las células que causan cáncer.
Los protectores solares varían en su capacidad para proteger contra los rayos UVA y UVB.
¿Cómo saber si funciona el protector solar?
“La eficacia de los protectores se mide en función de su factor de protección solar (SPF o FPS). Este, traduce la capacidad que brinda el producto de estar expuesto por (15, 30, 50) veces más al sol con el mismo nivel resultante que sin el producto. Entonces, a mayor SPF, mayor protección” explica Ana Paula Landeta, Dermatóloga certificada por el Consejo Mexicano de Dermatología y egresada de la Universidad Anáhuac México.
Para asegurarte de que tu protector solar es efectivo, según la AAD (American Academy of Dermatology, por sus siglas en inglés) debes buscar un protector solar de amplio espectro UVA/UVB y resistencia al agua.
Por otro lado, también es muy importante que esté clínicamente probado y aprobado por dermatólogos. En los filtros minerales, busca ingredientes como óxido de zinc y dióxido de titanio, mientras que en los filtros químicos, opta por ingredientes como avobenzona, octocrileno y octinoxato.
El protector solar no debería irritar la piel ni causar reacciones alérgicas, y tu piel debería mantenerse sin quemaduras ni enrojecimientos después de la exposición al sol.

El SPF indica cuánto tiempo puedes estar al sol sin quemarte.
¿Qué protector solar escoger?
Existen protectores solares físicos y químicos que son diferencian por sus mecanismos de acción.
- Protectores solares físicos: Trabajan como un escudo que refleja los rayos UV y los químicos trabajan como esponja absorbiendo los rayos UV. “Los protectores solares físicos suelen ser mejores en pieles con melasma o rosácea, aunque su textura suele ser más espesa y sus ingredientes no se absorben a nivel sistémico”. Estos son ideales para pieles grasas o propensas a acné, mujeres embarazas y lactantes, así como para bebés y niños pequeños.
- Protectores solares químicos: Suelen tener una textura más ligera.
Según la Skin Cancer Foundation, es menos probable que los protectores solares físicos causen irritación de la piel, pero se ha probado que ambos tipos son seguros y eficaces. Incluso muchos productos de protección solar disponibles en la actualidad combinan ambos tipos de ingredientes.
Al comprar un protector solar, hay que fijarse en tres cosas importantes. Los protectores solares pueden ser de varios tipos diferentes: cremas, geles, espráis y sticks (aplicadores en bastón o barra).
- Las cremas van muy bien para las áreas de piel seca.
- Los bastones ayudan alrededor de los ojos.
- Los geles van bien en las áreas con pelo (como el cuero cabelludo).
Con los protectores en espray, es difícil saber si se ha aplicado una cantidad suficiente; además, existe la posibilidad de que los niños respiren el protector. Algunos espráis también son inflamables, de modo que se deben evitar las chispas y las llamas cercanas cuando se usen.
No utilice protectores solares que contengan PABA, ya que pueden causar alergia en la piel. Para piel sensible, busque productos cuyo ingrediente activo sea el dióxido de titanio.
Algunos productos de cosmética contienen protector solar, pero no suelen ofrecer suficiente protección contra el sol. Asegúrese de que su hijo en edad adolescente se ponga protector solar antes de maquillarse.
Los bebés menores de 6 meses no se deben exponer al sol. Cuando salgan al exterior, vista a su bebé con ropa ligera que le cubra brazos y piernas; y no se olvide ponerle una gorra provista de visera. Si es imposible evitar el sol, puede usar una pequeña cantidad de protector solar en las partes del cuerpo del bebé que se expongan al sol, como las manos y la cara.
¿Cómo aplicar SPF para asegurar la protección correcta?
No es suficiente utilizar un buen protector solar, ya que si no se aplica de manera correcta se pierden todos sus beneficios. Este debe utilizarse diariamente, aun en días nublados y en interiores. Según la Skin Cancer Foundation, se debe utilizar un protector solar de amplio espectro con un SPF de 15 o más todos los días y reaplicarlo varias veces a lo largo del día.
“La cantidad recomendada es de 2 miligramos por centímetro cuadrado. Existe "la regla de los 2 dedos", se debe aplicar una línea gruesa de protector solar que cubra todo el largo del dedo índice y anular para el rostro. En la ciudad, el protector solar debe reaplicarse cada 4 horas y en la playa, cada 90-120 minutos. Este debe aplicarse en todas las partes del cuerpo que no estén cubiertas por ropa” explica Landeta.
Para que el protector solar pueda desempeñar bien su función, se debe usar correctamente. Aplica el protector solar cada vez que su hijo se vaya a exponer al sol. Para obtener los mejores resultados, aplique el protector unos 15 a 30 minutos antes de que el niño se exponga al sol. No se olvide de las orejas, las manos, los pies, los hombros y detrás del cuello.
Levante las tiras de los trajes de baño y aplique protector solar debajo (por si las tiras se desplazaran con el movimiento del niño). Protéjale los labios usando una manteca de cacao con un FPS de 30.
Sea generoso al aplicar el protector solar: los dermatólogos recomiendan aplicar una onza (una cantidad suficiente como para llenar un chupito o un medidor típico de medicamento) al cubrir las áreas de piel que se vayan a exponer al sol.
Aplique el protector solar con frecuencia, aproximadamente cada 2 horas. Vuelva a aplicar el protector solar después de que su hijo haya estado sudando o nadando. Aplique un protector solar resistente al agua si su hijo va a estar nadando o en contacto con el agua.
El agua refleja e intensifica los rayos del sol; por lo tanto, los niños necesitan una protección duradera. Los protectores solares resistentes al agua pueden durar hasta 80 minutos dentro del agua, y algunos también son resistentes al sudor. Pero, aunque en la etiqueta del protector solar ponga que es resistente al agua, asegúrese de volver a aplicar el protector cuando su hijo salga del agua.
No trate de hacer durar los frascos de protector solar. Haga acopio de varios a la vez, y tire a la basura los protectores solares que hayan caducado o que usted haya comprado hace más de 3 años.

Asegúrate de cubrir todas las áreas expuestas al sol.
¿Funciona el bloqueador solar en polvo o en spray?
Actualmente, existen varias presentaciones de protectores solares. La mayoría de los protectores en polvo tienen una base mineral con ingredientes como dióxido de titanio y óxido de zinc, que bloquean físicamente los rayos ultravioleta de la piel.
Pero según la Cleveland Clinic, la opción en polvo es conveniente para retoques, pero no para reemplazar el protector solar en crema, ya que habría que aplicar una capa demasiado gruesa de polvo para llegar a la concentración necesaria que brinde la protección solar adecuada.
Por otro lado, la Universidad de Harvard publicó que los protectores solares en aerosol o spray son muy cómodos y fáciles de utilizar, pero contienen ingredientes que pueden ser inhalados e incluso llegar a desencadenar asma. La FDA también recomienda no usarlos cerca de la cara, por lo que hasta ahora ninguna de estas opciones reemplazaría al bloqueador en crema o loción.
Si mi maquillaje contiene SPF, ¿debo utilizar bloqueador?
Muchos productos de maquillaje contienen protección solar, pero generalmente no se utiliza la misma cantidad de base ni se aplica de manera tan uniforme como cuando aplicamos protector solar.
Según la Clínica Mayo, las bases de maquillaje con SPF, proporcionan cierta protección, pero menor a la del protector solar tradicional. Además, el cuello y otras áreas sensibles quedarían desprotegidas, por lo que recomienda aplicar una capa de protector solar debajo de la base, así como en cualquier área que estará expuesta al sol.
¿Quién necesita usar protector solar?
Todos los niños necesitan protegerse del sol. La Academia Americana de Dermatología (AAD, por sus siglas en inglés) recomienda que todos los niños, independientemente del tono de piel que tengan, se pongan protector solar con un FPS de 30 o superior.
Aunque las personas de piel oscura tienen más melanina protectora y se broncean con más facilidad, en vez de quemarse, el bronceado es un indicador de lesión en la piel por efecto del sol. Los niños de piel oscura también se pueden hacer quemaduras solares dolorosas.
Y recuerde ser siempre un buen ejemplo.
Interpretando el etiquetado de los protectores solares
Por tanto, un fotoprotector nos puede proteger respecto a los UVB, UVA, luz visible e infrarrojos.
Los rayos ultravioleta A y B se diferencian por su longitud de onda: los UVA tienen una longitud de onda mayor y penetran más, mientras que los UVB tienen una frecuencia y energía mayor.
Recibimos más cantidad de radiación UVA que de UVB (gran parte de la radiación UVB no nos alcanza por el efecto de la atmósfera).
La radiación UVA es más uniforme a lo largo del día y del año, sin embargo, existen picos de radiación UVB en mediodía o verano. Además, la radiación UVA es capaz de atravesar el cristal.
A partir de un SPF mayor de 50, en condiciones habituales, no se obtiene una mayor protección al aumentar el SPF (por ejemplo, un protector solar SPF 100 no tiene un beneficio significativo respecto a uno SPF 60).
Sabemos que el sun protection factor (SPF) o factor de protección solar (FPS) indica la protección frente a la radiación UVB.
Símbolos importantes en el etiquetado:
- Con el símbolo UVA: indica que la protección UVA es al menos un tercio de la UVB.
- PAO o «period after opening»: Indica los meses de caducidad de un cosmético una vez abierto.
Existen protectores solares desde SPF 6. En caso de melasma o tendencia a las manchas faciales es recomendable que la crema solar también proteja frente a la luz visible de alta energía (luz azul).
Siempre decimos que para que un protector solar sea efectivo hay que usarlo, y para ello es fundamental que nos guste su textura.
La exposición solar produce daños en la piel, el uso de un protector solar facial adecuado nos ayuda a prevenir ese daño, pero no son infalibles.
Tipos de filtros solares
- Filtros minerales: No se absorben ni producen reacciones en la piel por lo que son más seguros en embarazadas, en niños pequeños y en pacientes con dermatitis atópica, eccemas o alergias en la piel. Inconvenientes: Los filtros minerales son menos cosméticos (más pastosos y blanquecinos).
- Filtros químicos: Penetran en la piel y absorben la radiación ultravioleta que llega a la misma. Inconvenientes: Se absorben a través de la piel, siendo posible hallarlos en sangre en estudios de laboratorio en los que se aplican grandes cantidades (mayores a las de uso normal). Tienen más riesgo de dermatitis de contacto, alergia y fotoalergia.
Muchos fotoprotectores combinan ambos tipos de filtros.
La Unión Europea considera la regulación de la fabricación y comercialización de los protectores solares un problema de salud publica (1). Recomienda un etiquetado sencillo y comprensible.
De todas estás radiaciones en el UVB el que ha sido relacionado directamente con la producción de quemaduras y cáncer de piel. El UVA produce fundamentalmente manchas y envejecimiento de la piel expuesta, y no ha sido relacionado directamente con el cáncer cutáneo.
Por las razones antes expuestas, es porque los dermatólogos usamos casi indistintamente envejecimiento y fotoenvejecimiento, ya que el 80% del envejecimiento de la piel lo causa la exposición al sol.
La razón fundamental es por la cantidad a la que nos exponemos. La radiación UVA está mucho más presente en cantidad en nuestras vidas cotidianas que el UVB, y es capaz de acontecer hasta un 50% en la sombra o dentro de los edificios ya que atraviesa los cristales de las ventanas.
La luz visible (LV) supone más de la mitad de la luz que llega a la tierra.
Para medir la protección solar frente a UVA se utiliza el ensayo de oscurecimiento pigmentario (es decir valorar cómo se mancha la piel) diseñado hace años por la industria japonesa y adaptado por la Agencia francesa de la seguridad del medicamento y productos sanitarios (Afssaps).
Sí, habéis leído bien, parece poco un factor de protección 6, pero es el mínimo considerado por la regulación capaz de proteger la salud de la población general (4,5). El UVA pone UVA con un círculo y el PA correspondiente, recordemos que es proporcional al UVB (0,7 el UVB).
PAO (“period after opening”): es el tiempo que dura estable el protector después de abierto, como una fecha de caducidad.

El símbolo PAO indica la vida útil del producto después de abierto.
El sello de aprobación de The Skin Cancer Foundation
Cuando se trata de cuidar la piel frente al sol, no basta con que un producto diga «FPS 50» o tenga un empaque llamativo. En la actualidad, hay disponibles cientos de productos que prometen proteger tu piel del sol. Algunos son cosméticos con color, otros son en spray, en barra, con brillos o fragancias.
The Skin Cancer Foundation es una organización sin fines de lucro fundada en 1979, reconocida internacionalmente por su labor en educación, prevención e investigación sobre el cáncer de piel. En el universo de los protectores solares, contar con el respaldo de una institución médica de prestigio internacional no es un detalle menor.
Actualmente, toda la línea de productos Umbrella está incluida en la lista oficial de The Skin Cancer Foundation.
Un buen protector solar debe:
- Ofrecer defensa tanto contra rayos UVA como UVB.
- Haber sido evaluado y recomendado por The Skin Cancer Foundation, cumpliendo con criterios rigurosos de protección solar segura y efectiva.