La vejiga hiperactiva es una condición urológica que afecta a millones de personas en todo el mundo, causando una necesidad urgente y frecuente de orinar, a menudo acompañada de incontinencia. Este trastorno puede afectar drásticamente la calidad de vida, generando incomodidad, vergüenza y limitaciones en las actividades diarias.

Ilustración de vejiga hiperactiva.
¿Qué es la Vejiga Hiperactiva?
La vejiga hiperactiva es un conjunto de síntomas que incluyen la urgencia miccional (necesidad repentina e incontrolable de orinar), la frecuencia aumentada de micciones y, en muchos casos, la incontinencia de urgencia. Estos síntomas ocurren debido a contracciones involuntarias del músculo detrusor de la vejiga, el cual se activa de manera inapropiada, incluso cuando la vejiga no está completamente llena.
La definición de la vejiga hiperactiva según la Asociación Española de Urología incluye la presencia de urgencia urinaria, con o sin incontinencia, a menudo acompañada de un aumento en la frecuencia urinaria, especialmente durante la noche.
La causa exacta de la vejiga hiperactiva no siempre es fácil de determinar, ya que puede variar de persona a persona. Sin embargo, existen varios factores que pueden contribuir o desencadenar esta afección.
La vejiga hiperactiva se caracteriza por varios síntomas que afectan el control de la micción y pueden tener un impacto significativo en la calidad de vida de una persona.
¿Cómo Funciona la Toxina Botulínica en el Tratamiento de la Vejiga Hiperactiva?
La toxina botulínica, cuyo efecto es bloquear la liberación presináptica de Acetilcolina en la placa motora, tiene varios subtipos inmunológicamente caracterizbles (A,B,C,D,E,F,G), pero es el Subtipo A el que tiene mayor importancia clínica. La toxina botulínica es una sustancia que bloquea temporalmente la actividad de los nervios que causan las contracciones musculares involuntarias.
En la urología la Toxina Botulínica A (TB A) se conoce desde fines de la década del sesenta, luego de la descripción de la presencia de botulismo en vejigas de rata, por Carpenter. El uso terapéutico comienza a fines de los ochenta con su inyección en pacientes con disinergia Detrusor-Esfinteriana.
Sólo recientemente se ha usado para inyección directa del detrusor con la intención de tratar la hiperreflexia, siendo la experiencia más grande publicada la de Reitz y colaboradores, que en una evaluación multiinstitucional de 200 pacientes tratados con este método se confirmó su seguridad y su efectividad en el manejo de la vejiga neurogénica.
En nuestro departamento se ha utilizado como inyecciones del detrusor desde el año 2001, primero en forma muy selectiva, pero se ha convertido en un tratamiento estándar desde el año 2003.
La inyección de Toxina Botulínica intravesical es una alternativa de tratamiento cuando otras medidas terapéuticas no han sido efectivas. Fracaso, intolerancia o contraindicación a tratamiento de primera línea.
El efecto paralizante muscular del botox resulta muy útil en algunos casos de incontinencia urinaria o vejiga neurógena.
En los casos de incontinencia urinaria de urgencia o vejiga hiperactiva, que no responden a tratamiento farmacológico, se puede aplicar una inyección intravesical de toxina botulínica (Botox ®).
La vejiga hiperactiva (VH) se define como la necesidad frecuente y urgente de miccionar. Es una patología con gran prevalencia, sobre todo, a partir de los 75 años. Se estima que hasta el 12% de la población general padece esta afección, afectando a mujeres y hombres de manera similar a partir de los 75 años.
El verdadero diagnóstico de vejiga hiperactiva se consigue tras la realización de un estudio urodinámico que documenta la hiperactividad del músculo detrusor (capa de músculo liso que forma parte de la pared de la vejiga).
La toxina botulínica tipo A o botox para vejiga hiperactiva se indica cuando los tratamientos médicos son ineficaces para solucionar la situación clínica de los pacientes.
¿Cómo se Realiza el Procedimiento?
La técnica de inyección intravesical de Toxina Botulínica es sencilla, realizándose habitualmente de forma ambulatoria, y con escasas complicaciones. El tratamiento se realiza en la consulta o en el quirófano, bajo anestesia local y sedación.
Es un procedimiento rápido y sencillo, que se puede realizar con una breve anestesia o incluso en las consultas de forma ambulatoria.
El tratamiento con Botox en la vejiga generalmente se realiza bajo anestesia local o anestesia regional, como la anestesia espinal o epidural. Esto asegura que el paciente esté cómodo y sin dolor durante el procedimiento.
El procedimiento ha sido como sigue: Paciente hospitalizado, luego de un consentimiento informado en el que se explican detalladamente los riesgos y los beneficios, se prepara la TB A, diluyendo cada envase de 100 unidades en 10 ml de NaCl, de manera que se obtiene una concentración de 10 U/ml.
Se realiza inicialmente una cistoscopia, y una vez reconstituida la toxina se procede a inyectar con una aguja endoscópica especial, realizando 20 ó 30 punciones según la patología de base. Mediante una cistoscopia se accede a la vejiga.
Después se inyectada la TB A bajo visión cistoscópica en 10 a 30 lugares diferentes en la pared vesical, en la profundidad de la capa muscular, evitando el trígono, cada punto de inyección recibe 1 ml de solución.
Posteriormente, se introduce un cistoscopio a través de la uretra hasta la vejiga y se inyecta Botox directamente en la pared de la vejiga en varios lugares. El procedimiento suele durar alrededor de 15 a 30 minutos.
El procedimiento se ha realizado bajo anestesia o en ocasiones sin anestesia, pero con asistencia del médico anestesista y monitorización estricta del paciente.
Botox para vejiga hiperactiva consiste en la inyección de la misma dentro del detrusor (músculo de la vejiga) bajo anestesia local o sedación mediante una cistoscopia para poder distribuir la toxina en la vejiga.
Método de Inyección: La inyección de la droga se realiza por vía cistoscópica, bajo visión directa, seleccionando entre 10 y 40 puntos de inyección en la pared vesical.
Se evitan los vasos sanguíneos y se prefieren las trabéculas, con la idea de evitar la hemorragia y de depositar la TB A en la profundidad del músculo Detrusor.
Nosotros hemos preferido como concepto no inyectar el trígono ni en la cercanía de los Orificios Ureterales como una manera de prevenir el reflujo postoperatorio, pero existen grupos que lo hacen rutinariamente sin problemas descritos.
Una vez tumbado en la mesa de quirófano nuestros anestesistas del grupo TECLOR, le sedarán para que su experiencia en el quirófano sea placentera y ausente de estrés o dolor.
Las mesas de quirófano son de la más avanzada tecnología para proceder a la colocación óptima para la realización de la cirugía.
Pacientes son dados de alta el mismo día sin necesidad de sonda vesical.
Es un tratamiento bien tolerado, seguro y que se realiza de modo ambulante, por lo que el paciente no precisa de ingreso y se puede ir a casa tras la aplicación del bótox.
Preparación Previa al Procedimiento
- Es necesario presentar un cultivo de orina negativo previo.
- Cumplir con las 6 horas de ayuno preoperatorias.
- Acudir acompañado.
Recuperación y Rutina Habitual
En unos pocos días posteriormente al procedimiento, se puede retomar la vida normal.
El día del procedimiento está liderado por un cirujano especialista en urología funcional y una enfermera instrumentista.
¿Es la Toxina Botulínica el Tratamiento Adecuado para Ti?
Este tratamiento es especialmente útil para personas en las que otros tratamientos, como los medicamentos o cambios en el estilo de vida, no han sido efectivos. Cada paciente debe ser evaluado individualmente para determinar si es un candidato adecuado.
Duración del Procedimiento y de los Efectos
- Duración del procedimiento: La duración aproximadamente de la inyección de toxina botulínica en la vejiga es de aproximadamente 15-30 minutos.
- Ingreso hospitalario: No, se trata de un procedimiento ambulatorio.
- Duración de los efectos: Los efectos suelen durar entre 6 y 12 meses, y pueden repetirse las inyecciones si los síntomas vuelven a aparecer. Aunque no todos los enfermos responden igual, ni con la misma duración, los resultados del bótox para la vejiga hiperactiva pueden durar hasta un periodo medio de 6 meses, en los que no se va a precisar de toma de medicación y durante los cuales los síntomas van a estar controlados.
Dosis de Toxina Botulínica
En relación a la dosis de la TB A, ésta es difícil de definir y se ha resuelto por la vía más práctica: Botox viene en envases de 100 U, y por lo tanto la dosis suele ser uno, dos o más frecuentemente 3 envases.
La dosis letal en primates es de 40 U/kilo, lo que extrapolado en humanos es cercano a las 3000 U, lo que para el uso urológico significa un rango de seguridad importante.
En vejiga neurogénica, donde la intención del tratamiento es el conseguir una vejiga atónica que el paciente debe vaciar por cateterismo el uso de 300 U es suficiente y hay autores, como Schurch y colaboladores, que han relacionado la falla de tratamiento con el uso de sólo 200 U Botox.
En casos de vejiga inestable idiopática, esta pregunta es más difícil de aclarar, porque la literatura es muy escasa. En concepto uno desea lograr un paciente que mantenga su micción espontánea y efectiva, al mismo tiempo evitando las contracciones no inhibidas y la consiguiente incontinencia.
En nuestra experiencia esto fue muy bien logrado con el uso de Botox 100 U. Recientemente el grupo de Duke University publicó el uso de una dosis de Botox 150 U también con resultados similares.
Complicaciones
En esta serie no observamos complicaciones directas atribuibles a TB A. Observamos en 3 pacientes (11%) discreta hematuria autolimitada y en un caso (3,5%) fue necesaria la rehospitalización de un paciente debido a una infección urinaria baja, atribuible al procedimiento.
- Retención urinaria: En algunos casos, el Botox puede causar una disminución temporal de la capacidad de la vejiga para contraerse de manera efectiva. Esto puede llevar a la retención urinaria.
- Dolor o molestias: Algunas personas pueden experimentar dolor o molestias en la zona abdominal o en la uretra después del procedimiento.
VEJIGA HIPERACTIVA - Todo lo que necesita saber
Estudios y Resultados Clínicos
Materiales y métodosSe trata de un estudio observacional, prospectivo, abierto en un único centro público que se llevó a cabo entre 2008 y 2013, en pacientes consecutivas con diagnostico de VHI con falta de eficacia o intolerancia a los fármacos anticolinérgicos.
Según el sistema de clasificación de riesgos anestésicos de la Sociedad Americana de Anestesiología (ASA), 13 (14%) de los pacientes fueron clasificadas como ASA I, 62 (66%) como ASA II, y 19 (20%) como ASA III, respectivamente (tabla 2).
Entre las 73 pacientes incluidas en el estudio, 28 (30%) de ellas requirieron inyecciones adicionales, de las cuales 19 (20%) recibieron 2 dosis de onabotulinumtoxina A, 8 (9%) fueron tratadas 3 veces, y una paciente (1%) fue tratada 4 veces. En cuanto a las dosis de onabotulinumtoxina A administradas en nuestro estudio, se utilizaron 100 unidades en 89 procedimientos y 200 unidades en 5 procedimientos.
En cuanto a la clínica al inicio del estudio 92 (98%) pacientes tenían incontinencia urinaria de urgencia, en comparación con 39 (42%) posterior al tratamiento, p<0,0001 (tabla 3). Se obtuvieron resultados similares en cuanto al número de absorbentes por día: de 2,8±1,8 al inicio a 0,5±0,8 después del tratamiento, p<0,0001. Además, la frecuencia urinaria nocturna disminuyó significativamente de 3±1,5 al inicio a 1,5±0,8 con la aplicación de onabotulinumtoxina A, p<0,0001 (tabla 3).
Respecto a los parámetros urodinámicos, el volumen del primer deseo miccional mejoró significativamente de 97±63ml a 139±81ml con el tratamiento, p=0,001. Se obtuvieron resultados similares con respecto a la capacidad cistométrica y el volumen de la primera contracción involuntaria del detrusor, p=0,001 y p=0,007, respectivamente (tabla 4).
Por último, en cuanto a los efectos adversos, una paciente tuvo un urocultivo positivo que se resolvió con éxito con un régimen antibiótico oral convencional. El cateterismo intermitente fue necesario en 5 pacientes durante la primera semana después de la administración de la toxina botulínica, ninguna de ellas necesitó cateterismo intermitente después de 3 meses. En este estudio, ninguna paciente tuvo hematuria o dolor después de la inyección.
| Parámetro Clínico | Inicial | Después del Tratamiento | Valor p |
|---|---|---|---|
| Incontinencia Urinaria de Urgencia | 98% | 42% | <0.0001 |
| Absorbentes por Día | 2.8 ± 1.8 | 0.5 ± 0.8 | <0.0001 |
| Frecuencia Urinaria Nocturna | 3 ± 1.5 | 1.5 ± 0.8 | <0.0001 |

Representación esquemática del tratamiento de la vejiga hiperactiva con toxina botulínica.
La vejiga hiperactiva es un trastorno común y tratable que puede afectar la calidad de vida de quienes la padecen. Si experimentas síntomas de vejiga hiperactiva, es importante buscar la atención de un Urólogo para obtener un diagnóstico adecuado y un plan de tratamiento personalizado.
Si sufres de síntomas de vejiga hiperactiva y deseas explorar opciones de tratamiento avanzadas, no dudes en contactar en Urosalud para una consulta personalizada.
Si experimentas síntomas de vejiga hiperactiva, te alentamos a comunicarte con nosotros y programar una cita.