Cómo Combatir la Dermatitis: Causas y Tratamientos Efectivos

La dermatitis es una afección cutánea común que afecta a personas de todas las edades. En 2017, el 15% de la población española sufría dermatitis atópica, una enfermedad caracterizada por un fuerte picor y lesiones en la piel, cuyo número de casos aumenta con el paso de los años. Es uno de los tipos más comunes de eczema, el término que abarca diferentes tipos de hinchazón en la piel. La dermatitis atópica ocurre más comúnmente en bebés y niños; sin embargo, puede afectar a personas de todas las edades. Es importante conocer las causas, los síntomas y los tratamientos disponibles para manejarla eficazmente.

¿Qué es la Dermatitis?

El eczema, también conocido como dermatitis, es una inflamación de la piel que puede ser causada por una combinación de factores genéticos y ambientales. La dermatitis atópica (eczema atópico) es una afección crónica que puede seguir diferentes patrones de evolución en función de la persona. La dermatitis atópica es común, afectando al 5-20% de la población. Puede afectar a cualquier edad, pero es más habitual en niños y tiende a mejorar con la edad. Es más frecuente en la infancia y los pacientes tienden a mejorar espontáneamente con el paso de los años.

La piel atópica es seca por naturaleza. La piel normal produce una película grasa para protegerse, mientras que la piel atópica, no. Esta función se conoce como "barrera cutánea" o "función barrera" de la piel. La dermatitis atópica aparece debido a una disfunción en la barrera cutánea, lo que hace que la piel sea más susceptible a la irritación y la sequedad.

Las personas con piel atópica suelen experimentar brotes periódicos que pueden desencadenarse por factores como el estrés, la exposición a sustancias irritantes, el clima frío y seco, y la sudoración excesiva. Aunque no existe cura para la piel atópica, hay tratamientos que ayudan a controlar los síntomas y prevenir brotes.

La dermatitis atópica se asocia con una disminución en la diversidad de estos microorganismos (bacterias, hongos, arqueas...), conocidos como microbioma. Para que el microbioma recupere su equilibrio es recomendable utilizar productos adecuados que favorezcan la proliferación de las bacterias beneficiosas para la piel.

Tipos de Dermatitis

Existen varios tipos de dermatitis, cada uno con sus propias características y causas:

  • Dermatitis Atópica: Suele darse por primera vez en los primeros años de vida. El síntoma principal son las lesiones cutáneas, que suelen aparecer en pieles secas y su ubicación en el cuerpo cambia con la edad. Además, tienen lugar en brotes y suelen ir relacionados con antecedentes familiares, en un gran número de casos.
  • Dermatitis Herpetiforme: Es más frecuente en personas con intolerancia al gluten, es decir, celíacos.
  • Dermatitis Ocre: Sucede en las personas que no pueden enviar de forma efectiva la sangre a las piernas o tobillos.
  • Dermatitis Exfoliativa: Se caracteriza por una grave inflamación en la piel en zonas grandes del cuerpo, como podrían ser los brazos, las piernas o el pecho.
  • Dermatitis de Contacto Irritativa: Este tipo de dermatitis se origina por el daño directo a la piel causado por agentes irritantes, incluyen jabones fuertes, detergentes, productos de limpieza y hasta la exposición prolongada al agua.
  • Dermatitis de Contacto Alérgica: Ocurre cuando la piel entra en contacto con un alérgeno, como metales (por ejemplo, níquel), fragancias, conservantes en cosméticos o incluso materiales como el látex.
  • Dermatitis Dishidrótica: Se caracteriza por la aparición de pequeñas ampollas llenas de líquido, generalmente en las palmas y entre los dedos.

Causas de la Dermatitis

No se ha identificado una causa única que provoque la dermatitis atópica. Sin embargo, la genética suele influir en su manifestación. También existen otros factores relacionados con su aparición. Por ejemplo, se ha observado que suele aparecer en personas que padecen o que tienen antecedentes familiares de alergias, rinitis alérgica o asma. Las personas que se ven afectadas por esta afección tienen un sistema inmunitario altamente reactivo y suelen ser propensos a padecer alergias, como el asma y la rinitis alérgica.

Cuando nuestra piel se encuentra sana nos protege de diferentes factores ambientales como alérgenos e irritantes que pueden desencadenar los síntomas de la dermatitis atópica u otros tipos de eczema.

Otros factores que pueden contribuir al desarrollo de la piel atópica en los bebés incluyen la genética, el clima, la exposición a irritantes y las alergias alimentarias. También puede estar relacionada con la disminución de la función de barrera de la piel y el aumento de la pérdida de agua transepidérmica.

La dermatitis en las manos supone tener las manos irritadas, con enrojecimiento, sequedad o picazón casi cada día, resultando ser desesperante para quienes la padecen. Desde un punto de vista científico, la dermatitis es el resultado de una alteración en la barrera cutánea combinada con una respuesta exagerada del sistema inmunológico ante agentes externos o internos.

Los factores ambientales, como los alérgenos (polen, moho, pelo de animales, polvo), irritantes (jabones, detergentes, productos químicos) y temperaturas extremas, pueden desencadenar el eczema. Otros factores incluyen cambios hormonales, estrés y trastornos autoinmunes.

Síntomas de la Dermatitis Atópica

La dermatitis atópica provoca una inflamación en la piel, sin embargo, también se manifiesta en diferentes síntomas que pueden variar mucho dependiendo la persona. El síntoma principal de la dermatitis atópica es el "prurito" o la picazón, que afecta al bienestar de los niños. Entre los problemas frecuentes se incluyen la perturbación del sueño, los cambios de humor y el malestar permanente. Lo más llamativo de esta enfermedad es el intenso prurito que obliga a rascarse incluso mientras se está dormido. Este picor aumenta especialmente por la noche y en situaciones de estrés.

Los síntomas de la dermatitis atópica suele aparecer a partir de las 6-8 semanas de vida con afectación en la zona de las mejillas en forma de enrojecimiento y pequeñas vesículas que acaban formando costras. Con frecuencia acaba extendiéndose al resto de la cara y cuero cabelludo, pero suele respetar el triángulo naso labial. En el resto del cuerpo puede llegar a afectar al tórax y a la zona extensora de las extremidades. Desde los 2 años hasta la adolescencia es más típica la afectación de zonas flexoras en extremidades (interior de brazos y piernas), cara, cuello, muñecas y tobillos.

Algunos síntomas comunes incluyen:

  • Manchas en la piel.
  • Pequeñas protuberancias en la piel.
  • Descamación crónica de la piel.
  • Enrojecimiento e inflamación.
  • Sequedad y picazón intensa.
  • Grietas y fisuras.
  • Ampollas (en algunos casos).

La dermatitis atópica y la aparición de estos síntomas suele empezar en la infancia, antes de los 5 años. El síntoma de picazón de la dermatitis atópica, cuando llega a ser grave, puede resultar en un rascado excesivo de la piel y en diversas complicaciones como:

  • Infección en la piel.
  • Trastornos del sueño.

La dermatitis atópica en adultos suele localizarse con mayor frecuencia en las flexuras del cuerpo.

Diagnóstico de la Dermatitis Atópica

La base del diagnóstico en la dermatitis atópica es la exploración física ya que nos va a determinar cómo son las lesiones y donde se localizan, ambos aspectos fundamentales en esta enfermedad. Al ser una enfermedad con implicación del sistema inmunológico, observamos con frecuencia asociación con otras enfermedades alérgicas, entre ellas destaca especialmente la rinoconjuntivitis alérgica, el asma bronquial y alergia a ciertos alimentos.

Antes de aplicar ningún tratamiento, el dermatólogo deberá diagnosticar adecuadamente la afección. Un diagnóstico precoz es clave para detectarla a tiempo y evitar que empeore o derive en futuras complicaciones. Para ello, resulta fundamental consultar con un especialista en dermatología.

Dermatitis atópica: Qué la causa, cuáles son los síntomas y qué tratamientos hay | Médico H

Tratamientos para la Dermatitis

Si sufres de dermatitis atópica existen diferentes tratamientos para ayudarte a sobrellevar los molestos síntomas de sus brotes. Actualmente, en el caso de la dermatitis atópica, no hay una cura como tal para la desaparición de la enfermedad por completo. En líneas generales, para todos los tipos de dermatitis, los especialistas recomiendan la aplicación de cremas, champús o pomadas, dependiendo del caso. En definitiva, dependiendo de cómo sea la lesión, la zona y la edad del paciente, se implementará un tipo de tratamiento u otro.

El tratamiento del paciente con dermatitis atópica debe ser individualizado dependiendo del grado de afectación y la duración de los brotes. Para controlar el picor es más adecuada una correcta hidratación y el control de los brotes de la enfermedad. El tratamiento de primera línea son los corticoides que se pueden administrar de forma tópica (cremas, pomadas) o generalizada (oral) dependiendo de la gravedad del brote.

Estos incluyen medicamentos como los antihistamínicos, que ayudan a controlar las alergias, en el caso de que estas hayan sido las desencadenantes del brote. Además, aparte de medicamentos por vía oral existen opciones de cuidados de la piel a nivel tópicos, los cuales se aplican directamente en la piel afectada para proteger o aliviar sus síntomas. Entre ellos se incluyen emolientes y cremas para hidratar la piel, controlar la picazón o reparar la piel.

A continuación, se presentan algunos tratamientos comunes:

  • Medicamentos:
    • Antihistamínicos para controlar las alergias.
    • Corticosteroides tópicos para reducir la inflamación.
    • Inmunomoduladores tópicos como tacrolimus.
  • Cuidado de la piel:
    • Emolientes y cremas hidratantes para proteger y aliviar los síntomas.
    • Cremas limpiadoras para pieles atópicas sin perfume.

Tratamiento para la dermatitis en manos:

  1. Solución para la dermatitis de contacto irritativa en manos, reforzamos la hidratación de tu piel, tratamos la inflamación si está presente y establecemos una rutina preventiva.
  2. Cómo tratar la dermatitis de contacto alérgica, identificamos el alérgeno, reforzamos la barrera cutánea, tratamos los brotes con precisión y prevenimos recaídas.
  3. Tratamiento dermatitis atópica en las manos, reforzamos la hidratación constantemente, tratamos los brotes con rapidez, controlamos el prurito e identificamos y reducimos los desencadenantes.
  4. Cómo calmar la dermatitis dishidrótica en las manos, identificamos los desencadenantes, tratamos los brotes activos, aliviamos las molestias y reforzamos el cuidado diario.

Prevención de Brotes

Si sufres de dermatitis atópica hay diferentes cambios de estilo de vida y cuidados que puedes implementar para ayudar a prevenir los brotes. Lo principal es evitar (o por lo menos tratar de limitar) el contacto con los factores desencadenantes.

La prevención supone uno de los aspectos fundamentales para mantener al paciente el mayor tiempo posible libre de síntomas de la dermatitis atópica. La higiene es vital para el tratamiento de los síntomas de la piel atópica. Si tienes la piel atópica es importante poner el foco en la rutina de higiene para poder aliviar los síntomas y evitar que la piel se irrite demasiado.

Aquí hay algunos consejos para prevenir brotes:

  • Cuidado de la piel: Aplica cremas hidratantes regularmente, especialmente después de la ducha. El mejor momento para aplicar la crema hidratante es tras la ducha.
  • Evitar irritantes: A la hora de ducharte, procura evitar los jabones excesivamente fuertes. Además, limita tus duchas a 10 o 15 minutos y utiliza agua tibia en lugar de agua caliente, la cual puede secar tu piel. Es conveniente limitar el uso de productos que puedan irritar la piel, como jabones, detergentes, geles hidroalcohólicos o productos químicos agresivos para la piel. Es recomendable buscar productos especializados en la piel con tendencia al eczema atópico.
  • Ropa adecuada: Respecto a la ropa: Se debe evitar tejidos sintéticos, lana (mejor elegir tejidos naturales, algodón). La ropa debe quedar holgada, nunca ajustada ya que no dejará respirar a la piel y empeorará la dermatitis.
  • Temperatura del dormitorio: Asegúrate de mantener la temperatura del dormitorio entre 18 y 20 grados: este gesto evitará que la atmósfera se seque en exceso. Si lo consideras necesario, hazte con un humidificador.
  • Mantén tu casa libre de ácaros: Pasa la aspiradora regularmente y ventila las estancias de tu casa diariamente, especialmente los dormitorios.
  • Disfruta del deporte pero mantén tu piel limpia: Si realizas deporte con regularidad, presta atención a no permanecer con la piel sudada durante períodos prolongados, ya que puede causar irritación.
  • Evita rascarse la piel.
  • Evitar piscinas cloradas.

No debemos olvidar que la piel atópica sufre mucho con los cambios de temperatura; por este motivo, en los meses de frío, debemos desabrigarnos si entramos en sitios con calefacción.

La ropa es preferible que sea de fibras naturales, especialmente la ropa interior, con pocas costuras y sin encajes. La lana debe evitarse ya que es irritante en contacto directo con la piel, aumenta la temperatura corporal y acentúa el picor. Los atópicos no debemos comprar la ropa y acto seguido ponérnosla así tal cual, hay que prepararla para que no nos haga daño en la piel.

¿Cómo preparar la ropa nueva antes de usarla si tengo dermatitis atópica? SIEMPRE hay que quitar todas las etiquetas. Revisar bien la ropa para que no quede ninguna. Para quitar las etiquetas hay que descoserlas, nada de cortarlas con las tijeras. Es recomendable no utilizar la secadora, desnaturaliza las fibras y estropea antes la ropa. Cuando hagamos el cambio de ropa de temporada, antes de ponérnosla, debemos darle un aclarado en la lavadora.

Rutina de Higiene para Piel Atópica

Si tienes la piel atópica es importante poner el foco en la rutina de higiene para poder aliviar los síntomas y evitar que la piel se irrite demasiado. Es recomendable evitar los baños largos y con agua caliente, ya que pueden resecar la piel y empeorar los síntomas del eczema. Utilizar soluciones de avena para echar en el agua de la bañera, suavizan mucho la piel. El jabón tiene que ser suave. Al salir, nada de frotar con la toalla, se tiene que secar la piel de forma delicada, dando pequeños toquecitos. Está totalmente prohibido usar el secador de pelo para secar la piel.

Otro aspecto importante al que prestar atención es el jabón que utilizamos en la ducha. Evita los jabones y limpiadores que contienen fragancias y químicos fuertes. Es importante mantener la piel hidratada para prevenir la sequedad y la picazón. Usa una crema hidratante sin fragancia después de bañarte y varias veces a lo largo del día si es necesario. Las cremas hidratantes restauran la emulsión de grasas en agua que protege la superficie de la piel y limitan la penetración de elementos irritantes.

El momento de aplicar la crema a tu hijo después del baño debe ser un momento especial, tranquilo y sin prisas. Dedicar ese rato al cuidado de la piel tanto para el niño como en el caso del adulto con DA hace que el cuerpo y la mente se tranquilicen y eso es fundamental para el control de la enfermedad, disminuirá el picor y se relajará consiguiendo con ello dormir mejor.

Productos Recomendados

Existen varios productos diseñados específicamente para el cuidado de la piel atópica:

  • Aceite Limpiador Nutritivo: Formulado para evitar la irritación en pieles atópicas, apto para toda la familia, la zona íntima y el cuero cabelludo de los bebés.
  • Lipikar Syndet AP+: Crema limpiadora para pieles atópicas formulada sin perfume para evitar irritación y sequedad.
  • Lipikar Leche Urea 10: Hidratante que calma la piel y evita la formación de costras como consecuencia de la dermatitis atópica.
  • Bálsamo Hidratante: Nutre la piel en profundidad y restaura el microbioma, calmando los picores y reduciendo la reaparición de brotes.

Si ves que la crema que le pones a tu hijo no le va bien, no desesperes, merece la pena probar con otras cremas hasta encontrar la que mejor se adapte a su piel. Las cremas solo se pondrán sobre la piel sin lesiones, libre de eczemas ya que pueden irritarlas y empeorarlas. No podemos olvidar que, si el niño tiene asociada alergia a alimentos, las cremas deben estar libres en su composición de derivados de dichos alimentos.

Debemos asegurarnos de que el niño con DA tenga su crema en el colegio o en la guardería, y que se la pueda aplicar cada vez que sienta picor o que se le reseca la piel. Las cremas se deben aplicar por todo el cuerpo, con un ligero masaje, sin frotar. La frecuencia de aplicación dependerá de cada niño y del estado de su piel.

Mientras el niño duerme se le puede poner en las zonas más secas (orejas, labios, párpados, flexuras…) vaselina sin perfume ya que tiene un alto poder de hidratación.

Dermatitis Atópica y Alergias Alimentarias

En los pacientes en los que se ha comprobado de forma objetiva la exacerbación de la DA por un alimento concreto, se beneficiarán de la evitación de los alimentos implicados. Sin embargo, se deben evitar las dietas restrictivas indiscriminadas que conllevan una grave alteración de la calidad de vida y riesgo de malnutrición.

El Baño y la Dermatitis Atópica

Actualmente todavía sigue siendo tema de controversia la cuestión del baño en la dermatitis atópica. Personalmente la experiencia me ha enseñado que el baño es un momento importante de tranquilidad y de disfrute para el niño, le ayuda a relajarse y esto supone un factor clave en el control de la dermatitis. Mientras juega, el agua va humidificando la piel, eliminando costras y limpiándola de los gérmenes que se han acumulado durante el día. El agua ha de estar calentita pero no demasiado. No pasarnos tampoco con el tiempo, aunque el niño nos lo suplique. El ratito de bañera no debe sobrepasar generalmente los 10-15 minutos.

Si un día observamos que el niño está muy mal y preferimos no bañarlo, no pasa nada. Y también lo contrario, un día especial, de vez en cuando, como premio y si no está muy mal de la dermatitis, se le puede dejar en la bañera unos minutillos más.

La Ropa y la Dermatitis Atópica

La ropa pica, alguna más que otra, y al atópico mucho más. Por eso es muy importante tener unas nociones básicas sobre cuál es el tipo de tejido que puede ir mejor para las personas, niños o adultos, que tienen dermatitis atópica. Un pijama que pica puede hacer que nuestro bebé llore toda la noche y no sepamos el motivo.

En la dermatitis atópica hay que cuidar mucho los pies.

Es recomendable no utilizar la secadora, desnaturaliza las fibras y estropea antes la ropa. Cuando hagamos el cambio de ropa de temporada, antes de ponérnosla, debemos darle un aclarado en la lavadora.

Conclusión

La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria de la piel que dura toda la vida, aunque suele cursar en brotes con intervalos de tiempo libre de enfermedad. Decimos que es por tanto una enfermedad crónica ya que una vez que aparece se va a mantener a lo largo del tiempo con diferentes manifestaciones y grados de afectación. Lo más característico de esta enfermedad es la extrema sequedad cutánea que va a originar un picor intenso con el consiguiente rascado y aparición de lesiones cutáneas eccematosas.

Recuerda que mantener la piel bien hidratada, evitar sustancias irritantes y seguir las recomendaciones de un dermatólogo son pasos clave para controlar la dermatitis y mejorar la calidad de vida.

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