Las verrugas en el cuello son lesiones benignas en la piel que pueden aparecer debido a diversos factores. Aunque generalmente no son graves desde el punto de vista médico, las verrugas en el cuello pueden causar molestias, inflamación e incluso sangrado.
En Clínica IMOS queremos darte a conocer todos los detalles para que sepas los diferentes tipos de verrugas que existen, las causas de sus apariciones y otras cuestiones de interés al respecto.
A modo de introducción, debes conocer que las verrugas en el cuello son crecimientos benignos que se presentan en la piel por diversos motivos. Lo más habitual es que sean inofensivas, al ser benignas, pero pueden suponer una molestia estética para muchas personas.
¿Qué son las "verrugas" en el cuello?
Las verrugas en el cuello son pequeñas lesiones cutáneas de carácter benigno y aparecen como elevaciones sobre la epidermis. Son el resultado de una multiplicación excesiva de las células en un área específica, lo que conduce a un engrosamiento de la misma y da lugar a su irregular apariencia.
Aunque popularmente se conocen como verrugas, el nombre médico es acrocordones o fibroma blando. En medicina, el concepto verruga se utiliza para las lesiones de origen vírico, y en este caso no es así.
Si una persona es propensa a tener estas lesiones en el cuello, es posible que no le salga únicamente una, sino que presente varias, pudiendo llegar a alcanzar varios milímetros de tamaño. La aparición de este tipo de "verrugas" en el cuello es más común a partir de los 25 o 30 años, pero a pesar de su aspecto, no presentan síntomas más allá de un posible problema estético.
Aún así, pueden resultar algo incómodas, incluso dolorosas en determinados casos, ya que se ubican en una zona en la que los roces surgen con frecuencia, lo que puede llevar a su inflamación o incluso a arrancarlas por accidente.
Tipos de verrugas en el cuello
Existen diferentes tipos de verrugas que se van a manifestar en el cuello. Los tipos que debes conocer son las verrugas comunes, filiformes, planas y seborreicas.
- Verrugas comunes: Son bultos granulares de superficie áspera de la piel que tardan desde 2 a 6 meses en desarrollarse por completo.
- Verrugas filiformes: Son blandas y alargadas, asemejándose a la apariencia de hilos o hebras. Se las conoce además por otros nombres como acrocordones del cuello o fibromas péndulos.
- Verrugas planas: Son más habituales en personas jóvenes, ya que es uno de los síntomas del papiloma, pero eso no significa que no se muestre también en algunas ocasiones en adultos. Estas tienen un tono ligeramente blanquecino, y a veces similar al propio tono de la piel.
- Verrugas seborreicas: Afectan a las personas de edad avanzada. Cuentan con un aspecto ceroso y suelen adquirir un color marrón con el paso del tiempo.
Muchas veces las verrugas en el cuello son, en realidad, fibromas o acrocordones. De ser así, las lesiones no están causadas por un virus y no son contagiosas.
Causas de las verrugas en el cuello
Para que puedas entender mejor las verrugas en el cuello, debes saber que generalmente salen porque existe una transmisión de un virus o por cuestiones genéticas. Si profundizamos en las causas de las verrugas en el cuello, debemos hacerlo teniendo dos focos diferenciados.
En cuanto al primero de estos, el virus que lo propaga es el del papiloma humano (VPH) de los tipos 1, 2, 4 y 7. Este es capaz de infectar la capa superficial de la piel mediante lesiones naturales o cortes, siendo estas las áreas más vulnerables. Se produce por este motivo un rápido crecimiento de superposición de células que acaban formando estas verrugas.
Por su parte, cuando encontramos razones genéticas detrás de una determinada verruga en el cuello, podemos apuntar que algunas personas tienen predisposición a este tipo de trastornos. Esto puede ser debido a que tengas una enfermedad rara con base genética, como la epidermodisplasia verruciforme, que aumenta la propagación de estas verrugas de forma generalizada.
Entre los principales motivos por los que se desarrollan las verrugas cuello se encuentran factores como la predisposición genética, el sobrepeso, un sistema inmunológico debilitado, el envejecimiento o los cambios hormonales.
Aunque la predisposición genética juega un papel importante, muchas verrugas en el cuello están provocadas por ciertas cepas del Virus del Papiloma Humano (VPH). Existen más de 150 tipos de VPH y solo algunos se asocian a la aparición de papilomas. En el caso de esta zona del cuerpo, normalmente se trata de cepas no peligrosas, pero que se contagian con mucha facilidad.
Los cambios hormonales también pueden desempeñar un papel importante en la aparición de verrugas. Durante etapas como el embarazo, la pubertad o la menopausia, los desequilibrios hormonales pueden desencadenar un aumento en la susceptibilidad del cuerpo a infecciones virales, lo que puede resultar en verrugas en el cuello.
¿Por qué salen los acrocordones en el cuello? Son debidas a una predisposición genética y su aparición se ve favorecida por el roce, por lo que suelen aparecer en zonas donde este es más frecuente, como cuello, axilas, ingles, y perioculares. Es más frecuente en caso de sobrepeso.
¿Son peligrosas las verrugas en el cuello?
Muchos de nuestros pacientes nos preguntan acerca de esta cuestión. Por ello, es imprescindible dejar claro que, por norma general, las verrugas son de características benignas, lo que quiere decir que no son peligrosas. Sin embargo, lo más recomendable es someterse a una evaluación profesional médica, ya que no todos los casos deben ser iguales.
Otra de las preguntas más realizadas tiene que ver con el picor. En este sentido, queremos que sepas que la mayoría de las verrugas en el cuello no pican ni tampoco generan un escozor significativo. Aunque bien es cierto que existen diferencias entre unos tipos y otros.
En la mayoría de los casos, las verrugas en el cuello son benignas y no representan una amenaza para la salud. Sin embargo, es recomendable no ignorarlas, especialmente si cambian de color, forma o tamaño, ya que estos cambios podrían indicar otras afecciones cutáneas que requieren atención médica.
Si bien las verrugas no suelen ser peligrosas, pueden extenderse a otras partes del cuerpo o a otras personas a través del contacto directo. Por ello, muchos optan por eliminarlas no sólo por motivos estéticos sino para evitar que se enganchen con ropa o joyas y las arranquemos sin querer causando una herida, así como para evitar la propagación.
¿Cómo quitar las verrugas en el cuello?
Si tienes verrugas en el cuello, y la apariencia no te gusta o te genera algún tipo de inseguridad, no tienes de qué preocuparte. No debes hacerlo porque existen diferentes posibilidades para eliminar las verrugas que aparecen en el cuello de una forma muy sencilla y rápida.
Para eliminar verrugas en el cuello se puede recurrir a distintos tratamientos. Cualquier tratamiento para eliminar las verrugas se realiza de forma ambulatoria, con anestesia local, sin baja laboral y sin efectos secundarios. Por supuesto, siempre que se recurra a un profesional experto.
¿Cómo eliminar las "verrugas" en el cuello? En el Hospital La Zarzuela contamos con diferentes tratamientos para eliminar verrugas en el cuello como el Láser CO2, la crioterapia o la electrocoagulación, según las características de cada caso.
Si tienes una o varias verrugas en el cuello, y no han desaparecido por sí solas, es aconsejable acudir a un especialista para que evalúe el tratamiento más adecuado.
Es importante seguir las recomendaciones post-tratamiento para evitar infecciones o cicatrices. Para eliminar verrugas de forma segura y efectiva, es fundamental acudir a un centro de medico especializado. Antes de elegir un tratamiento, asegúrate de que el centro cuente con dermatólogos certificados y tecnología avanzada.
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Tratamientos disponibles
- Láser CO2: Es una excelente solución para eliminar verrugas ya que vaporiza capas finas de la piel sin afectar los tejidos circundantes. Al ser muy preciso, permite tratar áreas delicadas como el cuello o el rostro. Su uso es efectivo para minimizar cicatrices y promover una recuperación rápida de la piel, lo que lo convierte en una opción popular.
- Láser Erbium-YAG: Ideal para verrugas superficiales, ya que actúa sobre el agua presente en las células cutáneas. Este láser es menos invasivo que otros, facilitando una cicatrización rápida y reduciendo el riesgo de inflamación, lo que lo hace ideal para verrugas muy superficiales.
- Láser de Colorante Pulsado (Dye Laser): Este láser es especialmente efectivo para verrugas planas. Su energía es absorbida por los vasos sanguíneos específicos en la verruga. El calor generado por la luz destruye los vasos sanguíneos que suministran sangre a la verruga, privándola de nutrientes y, eventualmente, causando que se seque y caiga.
- Crioterapia: Se aplica nitrógeno líquido sobre la lesión, la verruga se congela y se cae a los pocos días. Es una técnica rápida que congela la verruga con nitrógeno líquido, lo que logra destruir el tejido afectado. Es ideal para verrugas pequeñas o múltiples. No requiere de anestesia y su tiempo de recuperación es mínimo.
- Electrocoagulación: Gracias a la corriente eléctrica se coagula el tejido de la verruga para destruirla y después se elimina. Esta técnica consiste en utilizar la corriente eléctrica para coagular los tejidos que necesitan ser eliminados.
- Ácido salicílico: El ácido salicílico va incorporado en algunos medicamentos específicos para tratar este tipo de verrugas, ayudando a eliminar las capas de dicha lesión. En casos más leves, el dermatólogo puede prescribir este tratamiento tópico que actúa reblandeciendo la verruga hasta facilitar su eliminación. Es un método económico, aunque más lento y menos eficaz en verrugas grandes o profundas. Su forma de funcionar es la siguiente: al colocar el ácido en la piel, eliminar las capas de las verrugas en el cuello de manera gradual.
- Cirugía: En casos de gran tamaño es posible realizar una pequeña cirugía de extirpación, que permite estudiar la muestra en el laboratorio. Cuando la verruga es de mayor tamaño, presenta características fuera de lo habitual o se requiere un análisis histológico, puede optarse por la extirpación mediante cirugía.
La rapidez va de la mano del Láser C02, mientras que, si se trata de lesiones múltiples, la mejor opción es la crioterapia. Para verrugas superficiales y pequeñas, el ácido salicílico puede ser una buena solución.
La mayoría de las complicaciones derivadas de la eliminación de verrugas suele venir cuando se hacen de manera casera. Por eso, es esencial que cualquier tratamiento para quitar las verrugas del cuello sea realizado por profesionales cualificados.
¿Son efectivos los tratamientos caseros?
Los tratamientos caseros pueden irritar la piel o causar daños, especialmente en áreas sensibles como el cuello. Por ello, es recomendable optar por métodos aprobados por profesionales.
Como afirman en la Fundación Piel Sana, existe la creencia popular de que determinados remedios ‘caseros’ funcionan, desde el ajo, la col, la sal, el aceite de árbol del té… o incluso la sangre menstrual. El único que ha demostrado ser eficaz es el empleo de ácido gárlico, es decir, el ajo.
Diferencias entre acrocordones y verrugas
No pueden llamarse en propiedad verrugas, porque la verruga vulgar es un proceso causado por un virus (papilomavirus o virus de la verruga). Por lo tanto no son contagiosos, ni se extienden al cortarlos o tocarlos.
Los acrocordones son crecimientos benignos de la piel que normalmente confundimos con verrugas, aunque no lo son. No son contagiosos y pueden ser eliminados por un dermatólogo.
¿Pueden llegar a ser malignos?
No, el acrocordón es un crecimiento benigno de la piel. Pueden provocar molestias por roce, torsión, traumatismo o sangrado, y ello puede ser un motivo para extirparlos. Es importante que sean correctamente diagnosticados por un dermatólogo, ya que pueden ser similares a otros crecimientos de la piel de otra naturaleza, como los nevus o los tumores de partes blandas.
¿Cómo deben tratarse los acrocordones?
Los acrocordones pueden eliminarse con cualquier método destructivo correctamente aplicado por un dermatólogo: la cirugía, electrocoagulación, crioterapia o láser-terapia son buenas opciones. Incluso pueden desaparecer si se los liga cuidadosamente con un hilo y se dejan unos días.
Es importante volver a recordar que no son verrugas, y que no deben tratarse con los clásicos líquidos antiverrugas de venta en farmacias, ni otros remedios populares basados en cáusticos o irritantes.
Tabla comparativa de tratamientos
| Tratamiento | Ventajas | Desventajas | Ideal para |
|---|---|---|---|
| Láser CO2 | Alta precisión, minimiza cicatrices, rápida recuperación | Costo puede ser elevado | Áreas delicadas, todo tipo de verrugas |
| Láser Erbium-YAG | Menos invasivo, cicatrización rápida | No tan efectivo en verrugas profundas | Verrugas superficiales |
| Láser de Colorante Pulsado | Efectivo para verrugas planas | Puede requerir varias sesiones | Verrugas planas |
| Crioterapia | Rápido, no requiere anestesia | Puede ser doloroso, riesgo de hiperpigmentación | Verrugas pequeñas y múltiples |
| Electrocoagulación | Efectivo para destruir el tejido | Riesgo de cicatrización | Verrugas pequeñas y medianas |
| Ácido salicílico | Económico, tratamiento tópico | Lento, menos eficaz en verrugas grandes | Verrugas pequeñas y superficiales |
| Cirugía | Permite análisis histológico | Más invasivo, requiere suturas | Verrugas grandes o con características inusuales |
Ante la aparición de estas mal llamadas “verruguitas”, vale la pena consultar para evitar quedarse con la duda y saber cómo actuar.
Se recomienda buscar atención médica si las verrugas en el cuello causan síntomas molestos o si hay cambios significativos en su apariencia.