El bótox, conocido también como toxina botulínica, es uno de los procedimientos no invasivos más populares gracias a su efectividad para reducir las arrugas de expresión. Su uso estético está indicado principalmente para la musculatura del tercio superior de la cara, abarcando la frente, el entrecejo y las patas de gallo. Pero, una de las preguntas más frecuentes es: ¿cuánto duran los efectos del bótox?
La toxina botulínica es una proteína que actúa interponiéndose entre las terminaciones nerviosas y el músculo, impidiendo su contracción. Este bloqueo es selectivo y reversible, lo que hace que su aplicación sea muy segura. No se busca una parálisis completa de estos músculos, sino una relajación selectiva (neuromodulación) de determinadas zonas. El uso de toxina botulínica en medicina estética en millones de pacientes ha aumentado el conocimiento médico acerca de su comportamiento, por ello se puede dar una información más precisa de lo que se puede esperar en cada caso particular. Existen cientos de estudios y miles de artículos publicados referentes a este producto.
¿Cómo actúa el bótox?
La Toxina Botulínica o más comúnmente llamado bótox, es una toxina que se inyecta con fines estéticos para paralizar o reducir el movimiento muscular de la zona a tratar, y así reducir las arrugas. Este tratamiento no tiene un resultado inmediato, sino que la toxina va paralizando poco a poco la contracción del músculo hasta su acción total a los 3-5 días después de su inyección. Igual que tarda un tiempo en implantarse, también va perdiendo su efecto con el paso del tiempo, como sucede con cualquier sustancia biológica.
Una vez inyectada la TB, su efecto relajante comienza en dos a cinco días y se estima completo en 10‑12 días. Los músculos tratados alcanzan su máxima relajación en cinco o seis semanas y comienza a decaer este efecto en dos o tres meses.
Duración de los efectos del bótox
En líneas generales, la duración media del tratamiento suele ser de entre cuatro y seis meses, pero depende de factores individuales como el metabolismo, la fuerza de los músculos tratados, los hábitos de vida, e incluso el nivel de estrés. Cuatro meses después de aplicarla, el bótox empezará a perder efecto, y a los 6 meses ya prácticamente será inexistente. Una vez transcurrido este tiempo, el músculo recuperara su actividad poco a poco y las arrugas volverán a marcarse.
¿Qué es el BÓTOX y en qué consiste el REJUVENECIMIENTO FACIAL?
Posteriormente existe un período de unas seis a ocho semanas en el que se mantienen los resultados. Esto no quiere decir que se haya perdido completamente el efecto de botox, quiere decir que como estarás acostumbrada a verte tan bien durante este tiempo, verás como vuelves a tener movilidad ya que se está regenerando la transmisión del nervio hacia el músculo.
Factores que influyen en la duración del bótox
Existen distintos factores que pueden influir en la duración de los efectos del bótox, pero el más importante se asocia a las diferencias en la musculatura facial entre unos pacientes y otros. Entre los factores más relevantes se encuentran:
- Tipo de mímica facial: Las expresiones faciales diarias pueden afectar cómo el Bótox actúa en los músculos.
- Edad: La elasticidad y firmeza de la piel disminuyen con la edad, lo que puede influir en la duración de los resultados.
- Sexo: Los hombres suelen tener una musculatura facial más fuerte, lo que puede requerir dosis más altas y afectar la duración.
- Hábitos de vida: El estrés, el consumo de tabaco y la exposición solar severa pueden acortar la duración de los resultados y acelerar los factores de envejecimiento prematuro.
- Metabolismo: Un metabolismo más rápido puede hacer que el bótox se degrade más rápidamente.
“Son varios aspectos a tener en cuenta. Sin duda alguna, la genética, pero también influye la calidad de la piel, el metabolismo de cada persona, el grado de contracción muscular y, por supuesto, el estilo de vida. El estrés, el consumo de tabaco, la exposición solar severa y sin fotoprotección o la falta de un descanso óptimo pueden acortar la duración de los resultados y acelerar los factores de envejecimiento prematuro a causa de todo ello. Y por el contrario, pieles bien cuidadas, con rutinas y estilo de vida saludables y constancia en determinados tratamientos en cabina, suelen alargar ese efecto rejuvenecedor”.
¿Cada cuánto tiempo se puede aplicar bótox?
Es importante dejar un espacio de al menos tres o cuatro meses entre un tratamiento y otro. Los intervalos entre tratamientos no deben ser inferiores a tres meses. Si te aplicas el Bótox con menos tiempo al recomendado está demostrado que aumenta la posibilidad de que el organismo forme anticuerpos frente a esta sustancia, reduciendo o anulando su efecto en utilizaciones posteriores.
¿Qué pasa si dejo de inyectarme bótox después de muchos años?
La respuesta es NADA. El bótox -nombre comercial de la toxina botulínica- es, sin lugar a dudas, el procedimiento más pedido en las clínicas médico estéticas de todo el mundo, con casi tres millones de infiltraciones al año, según estimaciones.
El profesional y el producto empleado
Tanto en el caso del bótox como en cualquier otro procedimiento médico estético, buscar un buen profesional es clave no solo para evitar males mayores, sino para conseguir el resultado que se busca e, incluso, para prolongar sus efectos. “Ni todos los neuromoduladores son iguales ni todas las técnicas ofrecen los mismos resultados”, aseguran desde Beldon Medical.
La precisión en los puntos de infiltración, la dosis exacta y la comprensión de la anatomía facial marcan la diferencia entre un resultado natural y uno duradero u otro menos satisfactorio. Por eso es clave ponerse en manos de profesionales médico estéticos altamente cualificados que trabajen con productos de calidad y, muy importante, que puedan ajustar la técnica a cada rostro. Este es un claro ejemplo de que menos no siempre es más”.
Consejos para prolongar los efectos del bótox
Para maximizar y prolongar los efectos del tratamiento con toxina botulínica, se recomienda:
- Cuidado de la piel: Una piel fuerte y cuidada responde mejor y mantiene durante más tiempo los beneficios de las infiltraciones.
- Tratamientos complementarios: Considerar tratamientos como la mesoterapia facial, bioestimuladores o láser para mejorar la calidad cutánea y potenciar la acción del bótox.
- Cosmética adecuada: Utilizar productos que estimulen la renovación celular (retinol), favorezcan la firmeza (péptidos) y aporten soporte y nutrición a la piel (cremas reafirmantes).
Posibles efectos secundarios y cómo manejarlos
Por lo general, cualquier efecto secundario no deseado del bótox desaparece con el tiempo. No obstante, es muy importante escoger adecuadamente al profesional que va a realizar las inyecciones, para asegurarnos de que no empleará una técnica incorrecta o aplicará un exceso de bótox.
Algunos de los efectos secundarios más comunes incluyen:
- Ptosis palpebral: El Botox se difunde desde la zona tratada hasta los músculos elevadores del párpado, lo que provoca una caída de los mismos. Esta alteración suele darse con más frecuencia en pacientes mayores de 50 años y puede durar varias semanas.
- Cejas elevadas en la parte central: Algunas mujeres poseen unas cejas muy elevadas en su parte central (cejas en pico). El especialista debe abstenerse de infiltrar botox en la parte central de la frente para evitar una elevación generalizada de la ceja.
- Pérdida de volumen en la mejilla: El error está en inyectar una cantidad excesiva de toxina botulínica o realizar infiltraciones a nivel muy profundo. Otras, al inyectar mucha cantidad de toxina en las patas de gallo quedan afectados los músculos que hay bajo el pómulo, ocasionando una pérdida de volumen en la mejilla y una sonrisa poco natural.
- Hematomas: Los pacientes que toman anticoagulantes, aspirina o preparados de herbolario pueden presentar pequeños hematomas en las zonas tratadas. Surgen por la rotura de pequeños vasos sanguíneos y desaparecen espontáneamente en cuatro o cinco días.
- Dolor de cabeza: Algunos de los pacientes sienten dolor de cabeza durante el día después de las inyecciones. Desaparece de manera espontánea, y la ingestión de paracetamol contribuye a acelerarlo.
Para paliar estos efectos que pueden durar meses, aplicamos un colirio de apraclonidina que eleva el párpado.
En caso de que esto ocurra, recuerda que el efecto del bótox es temporal y que en un plazo de 3 a 6 meses los músculos relajados por el tratamiento vuelven a recuperar fuerza y tu rostro volverá a mostrar su aspecto natural original.
Resistencia al bótox: ¿qué hacer?
La duración de los efectos relajantes de la toxina botulínica (TB) aplicada a los pacientes es una preocupación que cada vez tienen más médicos estéticos. Es frecuente oír que, al realizar un nuevo tratamiento de TB, con la misma marca de toxina que la vez anterior, en esta ocasión la duración del efecto ha sido menor. Siendo la TB el tratamiento más empleado en medicina estética, es importante dilucidar si esto es cierto y las posibles causas que pueden explicar un acortamiento temporal en la duración del efecto de la TB.
Dentro de la búsqueda de Ac contra la TB, los denominados bioensayos son los únicos que han demostrado capacidad para distinguir entre Ac neutralizantes y no neutralizantes, siendo el ensayo de protección en ratones (Mouse Protection Assay, MPA) el patrón de referencia, aunque tiene el inconveniente de que muchos ratones no sobreviven a la prueba. Esto ha hecho que se prefiera utilizar el ensayo en el hemidiafragma del ratón (Mouse Hemidiaphragm Assay, MHDA), que al tener mayor sensibilidad requiere menos animales, aunque a costa de más falsos negativos.
Los músculos no se acostumbran al bótox. Otra de las preocupaciones comunes entre los habituales del bótox suele ser si su uso prolongado puede causar debilidad muscular permanente, pero esto no es más que un mito, según los profesionales. “Como decíamos, los músculos no se ‘acostumbran’ a la toxina botulínica. Lo que ocurre es que, al relajar de forma repetida ciertas zonas, la memoria muscular cambia y algunos gestos se suavizan por lo que las arrugas dinámicas se vuelven menos marcadas. En el grupo de personas más jóvenes conlleva retrasar la aparición de determinadas arrugas fruto de una gesticulación profunda. Aquí se actúa desde la prevención o la contención, evitando que el problema se agrave y dando lugar a un resultado más estable”.
Bótox y la vacuna del COVID-19
Desde la pandemia del coronavirus, se ha notado una disminución considerable en la duración de los efectos del Bótox. Esta situación se está debatiendo en numerosos congresos médicos Españoles y a nivel mundial. Aunque todavía hay pocos estudios que lo respalden, la información que tenemos hasta ahora indica una alteración entre el COVID-19 y los efectos disminuidos del Bótox.
Un estudio reciente realizado por un grupo de investigadores en Israel encontró que los pacientes que se realizaban este tratamiento después de recibir la vacuna contra el Coronavirus encontraban una disminución en los efectos. En el estudio -publicado en otoño en el Journal of Cosmetic Dermatology- los investigadores concluyeron que las inyecciones de toxina botulínica “podrían ser menos efectivas”.
Del mismo modo, un estudio de la academia de nacional de medicina de Venezuela concluye que: Nuestros hallazgos indican que la BTA podría ser menos efectiva después de la vacunación contra la COVID-19.
Aplicado por un médico especialista y en la dosis adecuada, el bótox permite obtener resultados predecibles y muy satisfactorios. El uso del bótox para mejorar el aspecto de nuestra cara y parecer más joven es algo ya muy habitual.