Una verruga es una lesión cutánea que aparece a causa de un proceso viral en cualquier zona de la piel o de las mucosas. El virus que la ocasiona es el Virus del Papiloma Humano (VPH), que presenta más de 200 formas diferentes. Dependiendo de dónde salga, tiene distintas características.
Las verrugas pueden aparecer en forma de pápula (abultadas), planas o hiperqueratósicas, por lo que tienden a confundirse en muchas ocasiones con lunares. Cuando se presentan en la palma de las manos o en la planta de los pies tienen una forma que se asemeja a los callos. Se suelen llamar papilomas, por el virus que las causa, pero el nombre correcto es verrugas palmares o plantares.
Generalmente no son peligrosas, aunque sí pueden causar diversas molestias como sangrar, inflamarse o encontrarse en lugares de roce. Ciertos tipos de papiloma pueden ser cancerígenos. Pueden ser de distintos colores, desde más blanquecinas a marrones.
Cuando la verruga sale en los genitales se denomina condiloma y se considera una infección de transmisión sexual. En este caso adquieren un aspecto papuloso, con una superficie en forma de cresta de gallo. Es probable que estas verrugas no aparezcan hasta pasado un tiempo después de la infección (pueden ser semanas, meses o años) por lo que es complicado conocer el momento exacto en el que la persona contrajo el el virus (VPH).
Tipos de verrugas
El virus del papiloma humano (VPH) puede causar distintos tipos de verrugas:
- Verrugas vulgares: Asociadas al VPH subtipos 1, 2, 4 y 7. Son las más comunes y suelen desarrollarse en el dorso de las manos y los dedos y, menos frecuentemente, en cara, cuello y cuero cabelludo.
- Verrugas planas: Asociadas al VPH subtipo 3. Son más frecuentes en niños y adolescentes, suelen aparecer en la cara, en la frente y en el dorso de las manos. También las podemos encontrar en la cara anterior de las piernas. Sobresalen muy poco, su diámetro es de escasos milímetros y suelen ser múltiples.
- Verrugas plantares: Asociadas al VPH subtipo 1. Aparecen en las plantas de los pies y, como consecuencia de la presión que ejerce el peso del cuerpo, son planas también y, con frecuencia, dolorosas. En ocasiones, presentan puntos negros en su superficie. Son más habituales en personas que suelen caminar descalzas.
- Verrugas genitales o condilomas acuminados: Se localizan en los genitales (pene y vulva), en el área púbica, perianal y entre los muslos. Se transmiten por vía sexual.
En los párpados, cara y cuello, el aspecto suele ser más alargado y pequeño; blandas al tacto y están unidas a la piel por un estrecho pedículo o tallo. Se llaman entonces verrugas filiformes.
A veces, también aparecen puntos negros en su superficie, que corresponden a capilares donde se han formado pequeños trombos. Su tamaño varía y pueden ser múltiples.
En otras ocasiones, se localizan debajo o alrededor de las uñas de manos y pies: son las verrugas subungueales y periungueales.
Normalmente, las verrugas suelen tener un tamaño pequeño, de entre unos pocos milímetros de diámetro a un centímetro, y son de colores variables, como marrón grisáceo (las más comunes), del mismo color que la piel o rosadas (en caso de verrugas planas). Las personas afectadas pueden autocontagiarse a sí mismas al manipularlas o rascarlas y luego tocarse otras zonas de piel. En este caso, las verrugas aumentan de tamaño o se desarrollan otras nuevas.
Por lo general, no duelen, aunque puede suceder que, en ocasiones, sobre todo en el caso de las verrugas localizadas en las plantas de los pies resulten incómodas o molestas al llevar cierto calzado o caminar. En algunos casos, también pueden producir comezón.
El contagio de este virus solo se produce por el contacto piel con piel o bien al tocar objetos contaminados. A pesar de que esta infección cutánea puede afectar a todo el mundo, es más habitual en personas jóvenes y sobre todo en niños.
Las verrugas son infecciones de la piel o las mucosas producidas por el virus del papiloma humano (VPH). Se estima que existen más de 100 tipos de este virus y solo algunos de ellos se denominan de alto riesgo, por su capacidad de producir lesiones precancerosas o cáncer. Es el caso del VPH subtipos 16 y 18, que se relacionan con el 70% de los cánceres de cuello de útero. En cambio, los tipos más comunes de VPH tienden a provocar verrugas en la piel, en el área genital o anal.
En la mayoría de los casos, estas verrugas son indoloras e inofensivas, aunque resultan antiestéticas, ya que una pequeña área de la capa más superficial de la piel -la epidermis- se engrosa, se eleva por encima de la piel que la rodea y se torna rugosa (hiperqueratosis).
De acuerdo con datos de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), el 10%-12% de las verrugas aparecen en edad pediátrica y son más frecuentes en niñas que en niños. En las primeras surgen a los 13 años, mientras que en los varones lo hacen a los 14,5 años.
Las verrugas se transmiten por contacto directo (de una persona a otra) o indirecto (con toallas u otros objetos que hayan sido utilizados por personas que tienen verrugas) y, sobre todo, pueden aparecer cuando existen en la piel o en las mucosas pequeñas roturas, que actúan de puerta de entrada a la epidermis. Una vez que el virus ha penetrado y tras un periodo de incubación que puede oscilar entre uno y algunos meses, se suele producir la infección que puede dar lugar a la verruga.
Las infecciones son más frecuentes en personas con el sistema inmunitario débil o deprimido.
Las verrugas de los genitales, en concreto, son muy contagiosas y pueden transmitirse de una persona a otra durante las relaciones sexuales, sean orales, vaginales o anales.
Las personas afectadas pueden autocontagiarse a sí mismas al manipularlas o rascarlas y luego tocarse otras zonas de piel. En este caso, las verrugas aumentan de tamaño o se desarrollan otras nuevas.
En la mayoría de los casos, las verrugas resultan inofensivas y no suponen ningún peligro para la salud de quien las tiene. Sin embargo, en ocasiones pueden ocasionar molestias. Por esta razón, la decisión de instaurar un tratamiento para eliminar las verrugas dependerá de diferentes factores.
Si hay zonas del cuerpo en las que surgen con más frecuencia las verrugas es por un motivo: las verrugas se transmiten por contacto directo (de una persona a otra) o por contacto indirecto (contacto con objetos tocados por alguien que tiene verrugas). Una vez que el virus ha penetrado, y tras un periodo de incubación, se produce esa infección benigna en la mayoría de los casos que da lugar a la verruga.
Cómo quitar las verrugas | Dr. Jorge Planas
Tratamientos para eliminar las verrugas
Existen diferentes técnicas para eliminar las verrugas. A continuación exponemos las más utilizadas:
- Tratamientos tópicos: Están compuestos por ácido salicílico y ácido láctico (queratolíticos). Es un tratamiento menos agresivo, por lo que los resultados son algo más lentos.
- Cremas inmunosupresoras: Como Imiquimod o 5 Fluoracilo.
- Crioterapia: Es una técnica en la que se utiliza nitrógeno líquido, mediante la cual se expone la lesión a un frío extremo de -196º, logrando la congelación y destrucción de las células anormales de la piel. En unas dos o tres semanas la lesión desaparece. En ocasiones es necesario repetir el uso del nitrógeno.
- Electrofulguración: La eliminación de la verruga se realiza con un bisturí eléctrico. No suele quedar marca.
- Extirpación quirúrgica: Es la técnica más agresiva y se suele usar cuando la lesión es grande.
Según la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), las verrugas desaparecen por sí solas en seis meses en el 30% de los casos y, en el 40%, a los dos años. Pero también pueden no hacerlo nunca o provocar dolor, algún tipo de molestia, aumentar su tamaño o resultar antiestéticas, sobre todo si aparecen en el rostro.
Si se opta por tratarlas, el tratamiento se basa, generalmente, en la destrucción de las verrugas por medio de diferentes métodos, pero no existe ningún tratamiento antivírico específico ni totalmente efectivo.
Los que han mostrado algún beneficio con evidencia científica son:
- El ácido salicílico: Se aplica de manera tópica -combinado con el raspado posterior de la verruga con piedra pómez o una lima de uñas-. Es el único tratamiento que ha demostrado su eficiencia en estudios controlados.
- La crioterapia: Se aplica sobre la lesión una torunda con nitrógeno líquido. Como ventaja con respecto al método anterior aporta rapidez, pero es doloroso, deja cicatriz, y pueden precisarse varios tratamientos. Debe evitarse en cara, genitales y en niños menores de cuatro años.
Existe otra gran variedad de terapias, que van desde la aplicación de otros productos químicos, físicos o la utilización de cirugía, que será preciso valorar en caso de no ser efectivos o no estar indicados los tratamientos anteriores. La mayoría de las veces, las verrugas se eliminan de forma definitiva, aunque pueden volver a aparecer. Esta probabilidad es más alta, sobre todo en el caso de verrugas genitales que, en las mujeres, conllevan la necesidad de una revisión ginecológica completa.
Con las verrugas de gran tamaño o múltiples, así como de las situadas en zonas delicadas como el rostro o la planta del pie, se debe acudir al dermatólogo.
Una de las técnicas más eficaces para eliminar las verrugas es la aplicación de luz láser. Los láseres VARIUS TM y VR1000 TM resultan muy efectivos. Emiten una luz láser altamente comprimida de alta intensidad, con una longitud y una duración perfecta para eliminar verrugas.
La inmunoterapia representa una de las líneas más prometedoras en el tratamiento de verrugas víricas, especialmente en aquellos casos en los que las lesiones son múltiples, recurrentes o no responden a tratamientos convencionales como la crioterapia o los queratolíticos. Esta estrategia es particularmente valiosa en personas con un sistema inmune debilitado, en las que las verrugas tienden a cronificarse, o en casos donde existe una diseminación extensa que haría inviable tratar cada lesión de forma individual.
Entre las opciones de inmunoterapia tópica destaca el uso de imiquimod, una crema al 5% que se aplica directamente sobre la verruga. Este fármaco actúa como un modulador del sistema inmunológico, al inducir la producción de interferón alfa, interleucinas y otras citoquinas con efecto antiviral y antitumoral. El tratamiento con imiquimod se pauta habitualmente tres veces por semana, durante varias semanas, y es especialmente eficaz en verrugas genitales, periungueales y planas.
Otra opción menos frecuente pero utilizada en casos severos o resistentes es la administración de interferón alfa, un agente inmunológico que puede aplicarse mediante inyecciones subcutáneas o directamente en la base de la verruga (inyección intralesional). Su uso está limitado por su alto coste y por la posibilidad de efectos secundarios sistémicos, que pueden incluir síntomas similares a los de la gripe, fatiga o reacciones locales dolorosas.
Una alternativa innovadora dentro de la inmunoterapia es la aplicación intralesional de antígenos como los extractos de Candida, Trichophyton o tuberculina. Esta técnica consiste en inyectar pequeñas cantidades de estos agentes directamente en la verruga, lo que desencadena una respuesta inmune local e indirectamente sistémica. Se ha observado que esta respuesta puede conducir no solo a la eliminación de la lesión tratada, sino también a la desaparición de otras verrugas presentes en el cuerpo, incluso si no han sido inyectadas.
Por último, se están desarrollando vacunas terapéuticas que no solo buscan prevenir la infección por VPH, como hacen las vacunas profilácticas actuales, sino también tratar infecciones ya establecidas. Estas investigaciones apuntan a estimular una respuesta inmune específica contra los tipos virales involucrados en verrugas persistentes o de difícil erradicación.
En conjunto, la inmunoterapia abre una vía terapéutica centrada no en eliminar el síntoma visible -la verruga-, sino en erradicar el virus que la origina. Las verrugas víricas son una de las manifestaciones cutáneas más frecuentes en dermatología. El avance de opciones como la inmunoterapia está cambiando el paradigma de tratamiento, apostando por soluciones que estimulan la inmunidad del paciente y reducen el riesgo de recurrencias.
Finalmente, el cidofovir tópico o intralesional constituye el último escalón en el tratamiento de las verrugas.
Diez recomendaciones para prevenir las verrugas
Las siguientes precauciones pueden ayudar a prevenir la aparición de verrugas, tanto en la piel como en las mucosas:
- No camines descalzo en instalaciones públicas. Para evitar las verrugas plantares, es conveniente que en piscinas, saunas, gimnasios, vestuarios, duchas… emplees chanclas o el tipo de calzado correspondiente.
- Usa calcetines limpios todos los días. Mantén también una higiene adecuada de los pies, sobre todo entre los dedos, con un exhaustivo lavado y secado.
- Evita el contacto directo con las verrugas de otra persona. Y tampoco toques objetos suyos personales, como toallas. Si lo haces, lávate después las manos minuciosamente, al igual que tras haber tocado tus propias verrugas, con el fin de evitar que se propaguen.
- No manipules la verruga por tus propios medios. No la extirpes cortándola, quemándola o arrancándola, porque puedes empeorar la lesión y/o favorecer el autocontagio.
- Cúbrela con un apósito. Contribuye a disminuir el riesgo de transmisión.
- Recurre a soluciones para el alivio sintomático de las verrugas plantares. Para las verrugas plantares, habituales en la planta del pie, puedes usar algún apósito almohadillado de venta en farmacias que, al disminuir la presión en la zona, contribuye a disminuir el dolor. Utilizar un calzado adecuado, evitando los tacones altos o zapatos que compriman excesivamente el pie, también puede ser una medida para mejorar la sintomatología dolorosa en estos casos.
- Vigila la aparición de ciertos signos. Existen algunos síntomas que evidencian posibles complicaciones: aumento del dolor, sangrado que no cesa, cambios en la forma o el color o secreción en forma de pus o fiebre. Si aparecen, consulta con tu médico.
- Lava la lima que uses para tratar tu verruga antes de volver a usarla. De esta manera, evitarás que se propague el virus a otras partes del cuerpo. Tampoco uses la misma piedra pómez.
- Usa preservativo cuando mantengas relaciones sexuales. También puedes informarte sobre las vacunas que pueden prevenir algunos tipos del VPH, causantes de las verrugas genitales, actualmente disponibles para mujeres. En el caso de padecer verrugas genitales, acude al médico y deja de fumar (el tabaquismo favorece la persistencia de la infección).
- Las verrugas vulgares o comunes son lesiones frecuentes en la población ocasionadas por proliferación de piel, causadas por el virus del papiloma humano (VPH). Se transmiten por contacto directo de persona a persona, e indirecto a través de ropa y fómites. También, pueden diseminarse a otras áreas del cuerpo del paciente. En la mayoría de los casos, el contagio se produce mediante el contacto cutáneo casual o a través de objetos compartidos, como toallas o paños. La presencia de lesiones en la piel, como padrastros o rasguños favorecen este contagio. El sistema inmunológico de cada persona responde al VPH de forma diferente; por eso, no todas las personas que entran en contacto con el virus desarrollan verrugas.
Tabla resumen de tipos de verrugas y sus características
| Tipo de Verruga | Causas (VPH Subtipos) | Localización Común | Características |
|---|---|---|---|
| Verrugas Vulgares | VPH 1, 2, 4, 7 | Dorso de manos y dedos | Superficie áspera y granulada |
| Verrugas Planas | VPH 3 | Cara, frente, dorso de las manos | Pequeñas, poco elevadas, múltiples |
| Verrugas Plantares | VPH 1 | Planta de los pies | Planas, dolorosas, pueden tener puntos negros |
| Verrugas Genitales | VPH 6, 11 | Genitales, área púbica, perianal | Blandas, húmedas, aspecto de coliflor |
Es primordial no confundir las verrugas con otros tumores benignos o anomalías de la piel como los acrocordones, los fibromas blandos, los nevus verrucosos, intradérmicos o vasculares. Para ello es muy importante que el médico, en este caso el dermatólogo, haga un diagnóstico correcto para decidir el proceder terapéutico más eficaz en cada caso.