La exposición solar sin protección es muy dañina para la piel debido a la radiación ultravioleta (UV). En España, es habitual pensar que lucir una piel bronceada por el sol es sinónimo de belleza, pero no siempre somos conscientes del peligro que puede suponer tomar el sol en exceso. Las manchas solares pueden ser un fastidio, especialmente las de la cara.
¿Qué son las Manchas Solares?
¿Has encontrado puntitos pequeños, planos y marrones en tu piel, concretamente en la cara o en el dorso de tu mano? Lo más probable es que sean manchas solares. En ocasiones, se las llama "manchas del hígado", aunque no tienen nada que ver con este órgano, y alguna gente las conoce como "manchas de la edad", algo más acertado, ya que están bastante relacionadas con el envejecimiento. Los dermatólogos se refieren a ellas de manera oficial como "lentigos solares". Varían en tamaño, suelen empezar como pequeñas pecas, con las que se pueden confundir, y crecen. Las manchas solares también pueden aparecer en el cuello, ya que es fácil que en esa zona no se aplique crema solar.
Tu piel contiene una sustancia llamada melanina, un pigmento que determina el color de tu pelo y tu piel. Cuando se expone a la luz UV, la piel produce más melanina para reparar el daño causado por esta. El aumento de melanina oscurece la piel (la broncea). En definitiva, la melanina es la herramienta del cuerpo para proteger la piel de quemaduras.
Las manchas solares aparecen cuando hay una alta concentración de melanina en zonas de tu piel que están expuestas a grandes cantidades de luz UV, como la cara o las manos. La mayoría de gente empieza a tenerlas hacia los 40 años, pero depende del nivel de exposición solar que la piel haya tenido a lo largo de los años. A menudo se encontrarán en la cara, el cuello o las manos. Cuanto más tiempo pases al sol sin (o con poca) protección UV, más probabilidades habrá de que aparezcan, pero, además, la piel clara es más propensa a ellas. Aunque son inofensivas, las manchas solares pueden agrandarse con el tiempo. Por ello, si te preocupan, es mejor que te encargues de ellas lo más pronto posible.
Prevención de las Manchas Solares
Cuanto más cuides tu piel expuesta al sol, menos posibilidades tendrás de desarrollar manchas solares. La mejor forma de prevenir las manchas solares de la cara es acostumbrarse a aplicar una crema diaria con FP elevado (a partir de 30), incluso en días nublados, sobre tu hidratante de día o como sustitutivo de este. Lo bueno es que ya contamos con fórmulas específicas para la cara con FP que proporcionan una protección completa contra los rayos UV sin estropear tu maquillaje. Luminous630® es una gama de crema facial efectiva para las manchas. Todos sus productos ayudan a reducir la aparición de las tres formas más habituales de manchas en la piel: las manchas del sol, las de la edad y las provocadas por cambios hormonales.
Recuerda que nunca debes exponerte al sol sin usar previamente protección solar. Evita tomar el sol en las horas donde sus efectos son más dañinos. Utiliza protectores de calidad y alto nivel de protección. La zona y los objetos que te rodean pueden afectar también a incrementar el efecto de los rayos del sol. La altitud a la que nos encontramos también afecta.
Remedios Caseros para Aclarar la Piel Quemada por el Sol
No obstante, si te ha ocurrido esto, todavía estás a tiempo de aclarar tu piel con algunos remedios. Además de aclarar la piel quemada por el sol, los siguientes remedios naturales te ayudarán a hidratar la piel.
- Jugo de limón: Este remedio es muy efectivo para aclarar la piel quemada por el sol gracias a sus propiedades despigmentantes. Tan sólo tienes que mezclar el jugo de un limón con un vaso de agua. Asegúrate de que esté bien impregnado, y pásalo por la zona que quieras aclarar realizando movimientos circulares.
- Manzanilla: La manzanilla es otro gran aliado para aclarar la piel quemada por el sol debido a sus propiedades antiinflamatorias y antisépticas que refrescan y unifican el color de la piel. Para ello, prepara una infusión con esta planta y deja que repose hasta que se enfríe. A continuación, moja un algodón en ella y aplícalo sobre la piel quemada.
- Evitar la exposición directa al sol: Para evitar que la quemadura de tu piel se torne más grave, evita la exposición directa a la radiación solar.
- Avena: Este cereal tiene, además de unas potentes capacidades blanqueadoras, unas excelentes propiedades suavizantes y exfoliantes ideales para tratar las pieles irritadas y quemadas por el sol. Tritura la avena molida con una batidora hasta conseguir una especie de pasta y mézclala con jugo de limón hasta conseguir una mascarilla. Aplica esta mezcla en la zona quemada y déjala que actúe durante 20 minutos antes de aclarar tu piel con agua fría.
- Papaya: Y solo tienes que cortar una papaya en trozos y triturarla con la ayuda de una batidora hasta obtener un puré. A continuación, aplica esta mascarilla casera sobre tu piel quemada y deja que actúe 10 minutos.
- Aloe vera: El aloe vera es muy eficaz para el tratamiento de las quemaduras solares, por eso muchas cremas solares, cosméticos y aftersun lo llevan incorporado. Tanto si usas esta planta en loción o en extracto, contribuirá a regenerar la piel y aclarar sus manchas, reduciendo además la irritación e hinchazón del área quemada.
- Hidratación: Refrescar y mantener la hidratación de la zona quemada es fundamental para controlar la quemadura y disminuir el escozor y la rojez.
- Clara de huevo: Gracias a su alto contenido en proteínas, la clara de huevo también posee propiedades aclarantes para la piel quemada por el sol. Para disfrutar de sus beneficios, bate tres claras de huevo con una batidora hasta obtener una especie de espuma.
Además de los remedios naturales citados en el apartado anterior, también puedes utilizar ciertos alimentos ricos en vitamina C para disminuir las manchas oscuras de tu piel. Podemos encontrar esta vitamina en frutas como los limones, las fresas, granadas y naranjas, así como en verduras como la soja, la cebolla o el tomate.
Por otra parte, si quieres mejorar la situación de tus quemaduras por el sol, es imprescindible una buena hidratación para ayudar al organismo a reparar el área lesionada. Por último, la vitamina D también te ayudará a proteger la piel contra agresiones externas y la deshidratación y la vitamina A refuerza las defensas de la piel facilitando su cicatrización. Para proporcionar estas vitaminas a tu organismo, además de naranjas puedes consumir kiwis, pepinos, uva, aguacate, pescado, huevos, trigo y lácteos.
Tratamientos Adicionales para Quemaduras Solares
Pero tal vez en alguna ocasión, te has tenido que enfrentar a estas lesiones que, además de peligrosas, son muy incómodas. Bien por descuido, por no reaplicarte la crema, por olvidar extenderla en un determinado área o por cualquier otra razón, aparece el enrojecimiento, la tirantez y el dolor. Llega el momento de bajar la temperatura de la piel y, después, de hidratarla a conciencia.
Cuando sufres una quemadura en la piel, se produce un daño a nivel celular que afecta su capacidad para actuar como barrera protectora. Las proteínas estructurales se desnaturalizan, las células se inflaman y se libera histamina, lo que provoca picazón y enrojecimiento. Para aliviar y proteger la piel quemada, es fundamental mantenerla hidratada y protegida de factores externos que puedan agravar la lesión. Esto se puede conseguir con productos como el Agua Termal, que es una bruma calmante que favorece la salud de la piel al reducir la irritación y reequilibra el microbioma de la piel para reforzarla.
Primeros auxilios para quemaduras:
- Enfriar la zona: Aplica agua fría (no helada) sobre la quemadura durante 10-20 minutos.
- Limpiar suavemente: Lava la zona afectada con un limpiador suave y sin jabón. Evita frotar o usar discos de algodón, ya que la fricción puede empeorar la irritación. Una limpieza ayuda a eliminar impurezas.
- Aplicar bálsamo reparador: Aplica Cicaplast Baume B5+, un bálsamo multi-reparador que alivia la sensación de malestar y favorece la recuperación de la piel. Su fórmula con pantenol y madecassoside, calma, repara y protege la barrera cutánea.
- Proteger del sol: Protege la piel quemada del sol con Anthelios UVMUNE 400 Fluido Invisible SPF50+ Sin Perfume. Este protector solar de amplio espectro ofrece una protección de amplio espectro contra los rayos UVA y UVB, y es ideal para pieles sensibles.
- Gel refrescante: Para una solución efectiva para las quemaduras de sol, también puedes utilizar Posthelios Gel Fondant, que hidrata y refresca la piel después de la exposición solar.
Las quemaduras en la piel pueden ser dolorosas y molestas, pero con los cuidados adecuados y los productos correctos, puedes aliviar el malestar y favorecer la curación. Recuerda que la prevención es clave para proteger tu piel de futuras lesiones. Incorpora los productos adecuados a tu rutina de cuidado de la piel para mantenerla sana, hidratada y protegida, y contar con una solución para quemaduras del sol cuando la necesites.
Remedios Caseros No Recomendados
Ante las quemaduras solares conviene no recurrir a cualquier remedio casero.
Si hemos ido a la playa y nos hemos pasado varias horas bajo el sol y empezamos a notar la piel tirante y ese caracterísitco escozor, puede que al llegar a casa intentemos solucionarlo echando mano de remedios caseros. Todos conocemos los más típicos: aloe vera, pepino o hasta aceite de coco. Sin embargo, no todos ellos van a proporcionar el alivio y la reparación que necesitamos en ese momento.
Remedios caseros a evitar:
- Dentífrico: Es mala idea echar dentífrico en las quemaduras, ya que los productos blanqueantes y refrescantes pueden resultar muy irritantes en la piel quemada.
- Mantequilla o aceites: Tampoco eches productos grasosos como la mantequilla o aceites, ya que pueden enlentecer el disipado del calor y favorecer infecciones, empeorando la quemadura.
- Vinagre: El vinagre es un ácido, así que va a irritar más la piel.
- Lácteos: En palabras de Jesús del Pozo, «no tiene ninguna justificación usar leche ni yogur. Eso no es calmante ni antiinflamatorio ni es hidratante. No tiene utilidad de ningún tipo». Lo que puede aportar la leche o el yogur no es distinto a lo que se pueda lograr aplicando cualquier elemento que esté frío.
En quemaduras por productos químico, es importante aclarar el producto con agua fresca pero sin añadir nada extra: intentar neutralizar un producto químico con otro puede causar lesiones peores por el contacto del nuevo producto sobre la piel o incluso por la reacción química que tiene lugar sobre la piel al mezclar productos.
Seguramente conoces gente que ha aplicado estos “remedios caseros” en una quemadura y “les ha ido bien”, pero lo que realmente han hecho es ralentizar su proceso de curación y arriesgar infecciones a las que no vale la pena exponerse. Para una quemadura por calor lo mejor es el agua fresca durante varios minutos hasta que se calme el dolor y luego valorar el estado de la piel, para saber si se puede tratar en casa o si se necesita cuidado médico.
Productos Naturales para Quemaduras
Hay muchos productos de origen natural que funcionan bien en quemaduras. A la hora de aplicarlos es importante considerar el extracto utilizado junto con el resto de la fórmula que compone el producto final.
Si tienes en casa un producto que parece útil para una quemadura, pero no tiene esta especificación, habla con tu farmacéutico de confianza antes de aplicártelo en la piel lesionada.
Productos naturales recomendados:
- Aloe vera: El gel que se halla en el interior de la hoja de aloe es un excelente cicatrizante y antiinflamatorio, ya que es capaz de acelerar la reparación del tejido dañado en una quemadura.
- Caléndula officinalis: Los preparados tópicos de flor de caléndula han demostrado ser capaces de tratar heridas e inflamación de la piel, favoreciendo la cicatrización de la piel, incluso aquellas de difícil cicatrización.
- Hypericum perforatum: La flor de hipérico se ha utilizado tradicionalmente como cicatrizante y antibacteriano en heridas leves, quemaduras superficiales y solares ligeras.
- Prunus dulcis: El aceite de almendras dulces es un excelente producto para la piel quemada. Es ampliamente utilizado en cosmética por su capacidad emoliente, y tiene propiedades antiinflamatorias cuando se aplica en heridas superficiales.
- Bálsamo del Perú: El bálsamo favorece la cicatrización y desinfección de heridas, quemaduras y úlceras.
- Centella asiática: Las partes aéreas de la planta Centella asiática contienen una molécula llamada asiaticósido que ha demostrado estimular la síntesis de colágeno e inhibir la inflamación en el sitio de la herida, promoviendo la correcta cicatrización de heridas.
Tipos de Quemaduras y Cuándo Ver a un Médico
Las quemaduras se pueden clasificar en función de la afectación de los tejidos que haya producido. La piel tiene tres capas principales: la epidermis, la dermis y la hipodermis, y la gravedad de la quemadura es mayor cuanto más capas afecta.
Una descripción rápida puede ser la siguiente:
- Quemaduras de primer grado: Afectan sólo la epidermis y dejan la piel enrojecida, adolorida e inflamada.
- Quemaduras de segundo grado: Afectan capas más profundas de piel como la dermis, con lo que hay rojez, dolor, inflamación y se forma una ampolla.
- Quemaduras de tercer grado: Son más profundas. La piel aparece blanquecina, quemada, y puede que no haya dolor debido a que los nervios se han quemado y no son capaces de transmitir la sensación de dolor.
- Quemaduras de cuarto y mayor grado: Afectan zonas aún más profundas del cuerpo, llegando al músculo, a la grasa subcutánea, y más profundo aún. Estos casos requieren atención médica inmediata.
La gravedad de una quemadura dependerá del tipo de quemadura, pero también debe considerarse la extensión y el lugar en el que se haya producido la lesión.
Hay circunstancias en las que una quemadura necesita ser valoradas para tratamientos con vendajes específicos, uso de medicación por vía oral, seguimiento médico, etc. Por regla general, necesitas consultar a un médico en estos casos:
- Quemaduras de gran superficie, o quemaduras de segundo grado de diámetro mayor a 5 cm aproximadamente.
- Quemaduras de cualquier tamaño que hayan dejado la piel chamuscada o de color blanco.
- Quemaduras en el rostro o en sitios de difícil cicatrización como las manos, los pies, la ingle, o alguna articulación importante.
- Quemaduras que no producen dolor.
- Quemaduras de origen químico o eléctrico.
- Niños pequeños, 5 años o menos.
- Pacientes mayores de 60 años.
- Pacientes diabéticos, inmunosuprimidos, o polimedicados.
- Mujeres embarazadas.
- Quemaduras que no han cicatrizado en dos semanas.
- Quemaduras que comienzan a doler más que lo que te dolían, huelen mal, o comienzan a drenar líquido hacia el vendaje.
Usualmente las quemaduras de primer grado y las de segundo grado pequeñitas que están en zonas de fácil tratamiento sufridas por un adulto sano pueden tratarse en casa.
Pero en los casos mencionados es importante que no retrases la visita al médico: cuanto más pronto comience el tratamiento correcto de una quemadura, más fácil será que cicatrice bien, sin dolor y dejando pocas marcas. Demorar el tratamiento puede significar una mala cicatrización o infecciones, por lo que te recomendamos que visites un médico si tienes una quemadura como las que hemos descrito arriba.
Tabla Resumen de Remedios y Tratamientos
| Remedio/Tratamiento | Descripción | Indicaciones |
|---|---|---|
| Jugo de Limón | Propiedades despigmentantes naturales | Aclarar la piel quemada por el sol |
| Manzanilla | Antiinflamatorio y antiséptico | Refrescar y unificar el tono de la piel |
| Avena | Blanqueador, exfoliante y suavizante | Pieles irritadas o quemadas por el sol |
| Aloe Vera | Cicatrizante y antiinflamatorio | Regenerar y aclarar la piel, reducir irritación |
| Agua Fría | Enfriar la zona | Aliviar el dolor y la inflamación |
| Cicaplast Baume B5+ | Bálsamo multi-reparador | Calmar, reparar y proteger la barrera cutánea |
| Anthelios UVMUNE 400 SPF50+ | Protector solar de amplio espectro | Proteger la piel quemada del sol |
¡Y mucho cuidado con la exposición excesiva a los rayos solares!