La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que se caracteriza por la aparición de lesiones rojizas escamosas preferentemente en codos, rodillas y cuero cabelludo, y que tiene la posibilidad de afectar a uñas y articulaciones. Se origina debido a una disfunción en el sistema inmune y puede aparecer en cualquier parte del cuerpo.
Es una afección cutánea que provoca enrojecimiento, escamas plateadas e irritación de la piel. La mayoría de las personas con psoriasis presentan parches gruesos, rojos y bien definidos de piel y escamas de color blanco plateado. Esto se denomina psoriasis en placa.
La psoriasis es común. Cualquiera puede tenerla, pero casi siempre comienza entre las edades de 10 y 35 años, o a medida que las personas envejecen. No es una enfermedad contagiosa ni hereditaria, y, aunque existe predisposición genética en las personas que la padecen, suelen estar involucrados además otros factores desencadenantes. No es una enfermedad contagiosa. Esto significa que no se transmite a otras personas.
Se manifiesta en brotes con periodos de mejoría y de remisión o empeoramiento, pero la enfermedad se desarrolla de una manera particular en cada paciente. En ocasiones, dura toda la vida. Aunque no conlleva un riesgo vital, según la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), esta enfermedad tiene repercusiones significativas en el ámbito físico, emocional, sexual, laboral y económico del paciente, y disminuye de forma relevante su calidad de vida, con un impacto similar al de la diabetes, la artritis o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica.
La psoriasis parece heredarse de familia, al menos hasta cierto punto. Las células cutáneas normales crecen en lo profundo de la piel y suben hasta la superficie aproximadamente una vez al mes. Cuando una persona tiene psoriasis, en promedio, este proceso ocurre en un plazo de 7 a 14 días. Esto resulta en la acumulación de células muertas en la superficie de la piel, formando una acumulación de escamas.
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¿Cómo se Pronuncia "Psoriasis"?
Descompón el Sonido: Divide la palabra 'psoriasis' en sus sonidos individuales "suh" + "ry" + "uh" + "sis". Pronuncia estos sonidos en voz alta, exagerándolos al principio. Graba y Revisa: Grábate diciendo 'psoriasis' en oraciones. Imita a los Expertos: Sumérgete en el inglés escuchando audiolibros, podcasts o películas con subtítulos. Conviértete en tu Propio Entrenador de Pronunciación: Grábate hablando en inglés y escucha la grabación. Entrena tu Oído con Pares Mínimos: Practica con pares mínimos (palabras que se diferencian por solo un sonido, como ship vs. Explora Recursos en Línea: Sitios web y aplicaciones ofrecen ejercicios de pronunciación específicos.
Factores Desencadenantes de la Psoriasis
Los siguientes factores pueden desencadenar un ataque de psoriasis o hacer que sea más difícil de tratar:
- Infecciones bacterianas o virales, incluso faringitis estreptocócica e infecciones de las vías respiratorias altas
- Aire seco o piel seca
- Lesión en la piel, como cortaduras, quemaduras, picaduras de insectos y otras erupciones cutáneas
- Algunos medicamentos, incluyendo los medicamentos antipalúdicos, betabloqueadores y litio
- Estrés
- Muy poca luz solar
- Demasiada luz solar (quemadura solar)
La psoriasis puede ser peor en personas con un sistema inmunitario debilitado, incluyendo personas con VIH/sida. Algunas personas con psoriasis también tienen artritis (artritis psoriásica). Las personas con psoriasis tienen un mayor riesgo de padecer de hígado graso y trastornos cardiovasculares, tales como enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular.
Síntomas de la Psoriasis
La psoriasis puede aparecer en forma repentina o lenta. Muchas veces, desaparece y luego se reactiva. El síntoma principal de la afección son placas de piel irritadas, rojas y descamativas. Las placas se ven con mayor frecuencia en los codos, en las rodillas y en la parte media del cuerpo. Sin embargo, pueden aparecer en cualquier parte, incluso el cuero cabelludo, palmas de las manos, plantas de los pies y los genitales.
La piel puede estar:
- Con comezón
- Seca y cubierta con piel descamativa y plateada (escamas)
- De color entre rosa y rojo
- Levantada y gruesa
Otros síntomas pueden incluir:
- Dolor o malestar articular o en los tendones
- Cambios en las uñas, por ejemplo, uñas gruesas, uñas de color entre amarillo y marrón, pequeños hoyuelos en la uña y uñas que se despegan de la piel por debajo
- Caspa abundante en el cuero cabelludo

Tipos de Psoriasis
Existen cinco tipos principales de psoriasis:
- Eritrodérmica: el enrojecimiento de la piel es muy intenso y cubre una zona grande.
- Guttata: aparecen pequeñas manchas entre rojas y rosadas en la piel. Esta forma a menudo está relacionada con las infecciones por estreptococos, especialmente en niños.
- Inversa: se presenta enrojecimiento e irritación de la piel de las axilas, la ingle y entre la piel superpuesta, en lugar de aparecer en las áreas más comunes de los codos y las rodillas.
- Placa: gruesos parches de piel rojos y gruesos cubiertos por escamas plateadas y blancas. Este es el tipo más común de psoriasis.
- Pustular: ampollas amarillas llenas de pus (pústulas) que están rodeadas de piel roja e irritada.
Además de estos tipos principales, la psoriasis puede manifestarse de otras formas:
- Psoriasis en placas: El tipo de psoriasis más común, la psoriasis en placas, produce manchas secas y elevadas en la piel (placas) que provocan picazón y están cubiertas de escamas. Pueden aparecer unas pocas o muchas. Suelen aparecer en los codos, las rodillas, la región lumbar y el cuero cabelludo. Las manchas pueden ser de distintos colores, según el tono de piel.
- Psoriasis en las uñas: La psoriasis puede afectar las uñas de las manos y de los pies y provocar hendiduras, crecimiento anormal y cambios de color. Las uñas psoriásicas pueden aflojarse y separarse del lecho ungueal (onicólisis).
- Psoriasis en gotas: La psoriasis en gotas afecta principalmente a niños y adultos jóvenes. En general, se desencadena por una infección bacteriana, como la amigdalitis estreptocócica.
- Psoriasis inversa: La psoriasis inversa afecta principalmente los pliegues de la piel en la ingle, los glúteos y las mamas. Provoca manchas lisas de piel inflamada que empeoran con la fricción y la sudoración.
- Psoriasis pustulosa: La psoriasis pustulosa, un tipo poco frecuente, provoca ampollas claramente definidas y llenas de pus.
- Psoriasis eritrodérmica: La psoriasis eritrodérmica, que es el tipo menos común de psoriasis, puede abarcar todo el cuerpo con una erupción con descamación, que puede provocar picazón o ardor intensos.
Diagnóstico de la Psoriasis
Su proveedor de atención médica generalmente puede diagnosticar esta afección observando la piel. Algunas veces, se lleva a cabo una biopsia de piel para descartar otros trastornos posibles. Si tiene dolor articular, su proveedor puede ordenar exámenes por imágenes.
Tratamientos para la Psoriasis
El objetivo del tratamiento es regular los síntomas y prevenir una infección. Hay tres opciones de tratamiento disponibles:
- Lociones, ungüentos, cremas y champús para la piel: estos se denominan tratamientos tópicos.
- Pastillas o inyecciones que afectan la respuesta inmunitaria del cuerpo, no simplemente la piel: se denominan tratamientos sistémicos o generalizados.
- Fototerapia, en la cual se utiliza luz ultravioleta para tratar la psoriasis.
Tratamientos Tópicos
La mayoría de las veces, la psoriasis se trata con medicamentos que se aplican directamente sobre la piel o el cuero cabelludo. Estos pueden incluir:
- Cremas o ungüentos de cortisona
- Otras cremas y ungüentos antiinflamatorios
- Cremas o ungüentos que contengan alquitrán de hulla o antralina
- Cremas para quitar la descamación (generalmente ácido salicílico o ácido láctico)
- Champús para la caspa (de venta libre o recetados)
- Medicamentos recetados que contengan vitamina D o vitamina A (retinoides)
Tratamientos Sistémicos
Si usted tiene una psoriasis de moderada a severa, su proveedor probablemente recomendará medicamentos que inhiban la respuesta inmunitaria defectuosa del cuerpo. Estos medicamentos incluyen metotrexato o ciclosporina. También se pueden utilizar retinoides tales como acitretin.
Los medicamentos más nuevos, llamados biológicos, se usan más comúnmente ya que atacan más específicamente las causas de la psoriasis. Los biológicos aprobados para el tratamiento de la psoriasis incluyen:
- Adalimumab (Humira)
- Abatacept (Orencia)
- Apremilast (Otezla)
- Brodalumab (Siliq)
- Certolizumab pegol (Cimzia)
- Etanercept (Enbrel)
- Infliximab (Remicade)
- Ixekizumab (Taltz)
- Golimumab (Simponi)
- Guselkumab (Tremfya)
- Risankizumab-rzaa (Skyrizi)
- Secukinumab (Cosentyx)
- Tridakizumab-asmn (Ilumya)
- Ustekinumab (Stelara)
Fototerapia
Algunas personas pueden optar por hacerse fototerapia, la cual es segura y puede ser muy efectiva. Este es un tratamiento en el que la piel se expone cuidadosamente a luz ultravioleta. Se puede administrar sola o después de tomar un medicamento que hace que la piel sea sensible a la luz. La fototerapia para la psoriasis se puede administrar como luz ultravioleta A (UVA) o luz ultravioleta B (UVB).
Otros Tratamientos
Si usted tiene una infección, su proveedor le recetará antibióticos.

Cuidado en el Hogar para la Psoriasis
Seguir estos consejos en el hogar puede ayudar:
- Tomar un baño o una ducha diariamente: trate de no frotarse con demasiada fuerza porque esto puede irritar la piel y desencadenar un ataque.
- Los baños de avena pueden actuar como calmante y ayudar a aflojar las escamas. Se pueden utilizar productos de venta libre para estos baños.
- Las técnicas de relajación y antiestrés -- El vínculo entre el estrés y los ataques de psoriasis aún no se comprende bien.
Prevención de la Psoriasis
No existe ninguna forma de prevención conocida para la psoriasis. Mantener la piel humectada y limpia y evitar los desencadenantes de la enfermedad puede ayudar a reducir la cantidad de reagudizaciones.
Los proveedores recomiendan los baños o duchas diarias para las personas con psoriasis. Evite restregarse demasiado fuerte, porque esto puede irritar la piel y desencadenar un ataque.
Cuándo Consultar a un Médico
Si sospechas que puedes tener psoriasis, visita a al proveedor de atención médica.
La psoriasis puede ser una afección de por vida que usualmente se puede controlar mediante tratamiento. Puede desaparecer durante períodos extensos y luego volver. Con el tratamiento apropiado, no afecta la salud general. Pero debe estar al tanto que existe un fuerte vínculo entre la psoriasis y otras afecciones, como la enfermedad del corazón.
Contacte a su proveedor si presenta síntomas de psoriasis o si la irritación de la piel continúa a pesar del tratamiento. Coméntele a su proveedor si tiene dolor articular o fiebre con los ataques de psoriasis. Si tiene síntomas de artritis, hable con su proveedor, dermatólogo o reumatólogo. Si tiene un brote grave que le cubra toda o la mayor parte del cuerpo, acuda a la sala de urgencias o llame al número local de emergencias (como el 911 en los Estados Unidos).
10 Consejos para Controlar la Psoriasis
Aunque solo de manera excepcional la psoriasis se cura definitivamente, adoptar una serie de hábitos puede ayudar a prevenir y/o mejorar los brotes en quienes padecen esta enfermedad:
- Cuida tu alimentación. Existen tres aspectos de la alimentación que tienen un efecto importante en la evolución de la enfermedad: mantén un peso adecuado y, si existe obesidad, realiza una dieta baja en calorías para perder peso; potencia los productos vegetales (menos carnes y grasas animales); y consume abundantemente (más de tres raciones a la semana) fuentes de ácidos grasos omega 3 (salmón, caballa, arenque, sardina, y/o fuentes añadidas a alimentos, como lácteos, margarinas).
- Mantén una higiene diaria y muy cuidada. Dúchate todos los días o incluso date un baño caliente y con sustancias emolientes para reducir el picor, hidratar las placas de psoriasis e, incluso, relajarte. También es fundamental cuidar la piel, hidratándola con lociones que la suavicen y aumenten su elasticidad, y no aplicando colonias ni perfumes directamente sobre ella, ya que la sequedad, además de causar picor e irritación, puede empeorar la psoriasis.
- Presta atención a tus manos y pies. El cuidado de estas partes del cuerpo es muy especial: recorta bien las uñas y evita las manicuras que puedan dañar su superficie; y usa calzado cómodo en los casos de psoriasis plantar, evitando rozaduras que pueden contribuir a agravar el cuadro. Y en general, no utilices prendas de lana o fibras artificiales, ni el abrigo en exceso, porque pueden aumentar el picor de la piel psoriática.
- Utiliza cosméticos adecuados. Una elección equivocada puede provocarte una piel más seca y tirante, y más picor y descamación, lo que puede dificultar que tus tratamientos tópicos actúen eficazmente. El pH de los productos debería estar entre 4 y 4.5, es decir, ligeramente ácido, como nuestra piel. La piel con psoriasis puede oler de una forma especial, por lo que es básica la elección de un buen jabón para lavarse; evita los geles y champús agresivos, así como las esponjas u otros utensilios (guante de crin, manoplas, cepillos, etc.) que puedan irritar la superficie cutánea. Además, para disminuir la hiperqueratosis podemos aplicar productos que renueven la piel como los alfa y beta-hidroxiácidos.
- Pelos fuera. Cuando te afeites, opta por un método suave y usa siempre, antes y después, una crema emoliente, calmante y reductora de la descamación. Respecto a la depilación, no existe un sistema mejor para los pacientes con psoriasis respecto a la población general, aunque no se puede realizar fotodepilación en áreas activas de psoriasis por el riesgo de quemaduras.
- No huyas del sol. En la mayoría de los casos, la luz solar y los rayos ultravioletas son beneficiosos para la psoriasis, al frenar la hiperproliferación de células en la placa. Por eso, es conveniente exponerse al sol, pero tomando siempre las precauciones adecuadas para no sufrir quemaduras solares ni demasiada sequedad en la piel. Sobre todo, no olvides aplicarte fotoprotección con un factor mínimo de 30 media hora antes de tomar el sol, ni de renovarla tras el baño.
- Dale una oportunidad a los balnearios y la playa. La estancia en un balneario, el reposo, la tranquilidad, la aplicación de sales, barros, emolientes, aguas tratantes, etc… puede ser muy beneficiosa para tu enfermedad. Y en la playa, además te beneficiarás de los minerales presentes en el agua del mar (el sodio, magnesio, bromo, iodo y calcio) y en la propia arena.
- Lactancia sí, pero con precauciones. Si acabas de ser madre y deseas dar el pecho a tu bebé, informa antes a tu médico, pues es posible que algunos medicamentos puedan llegar a la leche tras haber penetrado por la piel en otra parte del cuerpo. Por otra parte, justo antes de la toma, humedece tus pezones con hidratantes intensos para que puedas amamantar sin molestias.
- Intenta quitarle hierro al asunto. Si tu hijo tiene psoriasis, no te obsesiones con la enfermedad y ayuda también a tu hijo a entenderla con naturalidad: por ejemplo, jugad juntos con los ungüentos y cremas hidratantes para que no entienda el tratamiento como un castigo. Y, por supuesto, fomenta el contacto físico con él: acarícialo, bésalo y abrázalo todo lo posible.