¿Por Qué Salen Lunares en la Piel? Causas y Prevención

La aparición de lunares nuevos en nuestra piel es un fenómeno muy frecuente y normal. El nombre técnico de un lunar es nevus y viene del latín que significa marca de nacimiento, sin embargo la mayoría aparecen en la adolescencia y durante la adultez. Los lunares (también llamados nevos o nevus) son pequeños crecimientos cutáneos, generalmente oscuros, que se desarrollan a partir de las células productoras de pigmento de la piel (melanocitos).

Los lunares son pequeñas manchas pigmentadas que aparecen en nuestra piel a lo largo de la vida. Algunas personas nacen con ellos, mientras que en otras surgen con el tiempo debido a diversos factores. Empecemos por el principio: ¿por qué salen lunares en el cuerpo?

¿Cómo detectar si un lunar es maligno?

Causas de la Aparición de Lunares

Los lunares se forman en el cuerpo debido a una proliferación "anormal pero benigna" de las células de la piel llamadas melanocitos, que tienden a crecer en grupos. Generalmente, estos melanocitos están distribuidos en toda la piel y son los que producen la melanina, es decir, el pigmento natural que proporciona color a la piel.

De esta manera, diferentes estudios han evidenciado que, en la mayoría de los casos, aparecen lunares nuevos en la piel debido a la interacción de múltiples factores genéticos asociados a la exposición solar que desencadena la aparición de los mismos.

Factores Genéticos

Uno de los principales motivos por los que aparecen lunares en el cuerpo es la genética. Si en nuestra familia hay antecedentes de muchos lunares, es probable que también desarrollemos una gran cantidad a lo largo de nuestra vida. Esta predisposición hace que ciertas personas sean más propensas a tener lunares en distintas zonas, como la cara, el cuello o la espalda.

Exposición al Sol

Otro factor determinante es la exposición al sol. Los lunares por el sol son comunes, ya que la radiación ultravioleta estimula la producción de melanina en la piel. Esta sustancia es la responsable del color de nuestra piel, pero cuando se acumula en un área específica, puede formar un lunar. La exposición al sol que vamos acumulando durante nuestra vida es la principal causa de estos léntigos.

Cambios Hormonales

Por otro lado, los cambios hormonales también influyen en la aparición de lunares. Durante la adolescencia, el embarazo o la menopausia, es común notar que surgen nuevos lunares o que los ya existentes cambian de aspecto.

Otros Factores

Los lunares se forman cuando un grupo de melanocitos, las células que dan color a la piel, se agrupan en lugar de distribuirse de forma uniforme. La predisposición a tener más o menos lunares es hereditaria. La radiación ultravioleta (UV), especialmente en la infancia y adolescencia, puede estimular la aparición de nuevos lunares o modificar los existentes. También es motivo de consulta si sangra, pica, duele o aparece uno nuevo en la edad adulta.

Tipos de Lunares

Normalmente diferenciamos a los lunares en 2 tipos dependiendo de la profundidad que se encuentren en nuestra piel:

  • Nevus junturales: corresponden a los lunares planos y que normalmente tienen un color marrón claro a negro. Son benignos y se mantiene estables en el tiempo.
  • Nevus dérmicos: por otra parte, los lunares dérmicos o verrugosos (por su forma), son aquellos que tienen relieve. La gente también los conoce como lunares de carne. Estos lunares tienden a protruir en el tiempo y perder su pigmento.

Existe muchísimos más tipos de lunares. La buena noticia es que casi todos los lunares son benignos. Por el contrario, si aparecen lunares nuevos en un adulto existen más probabilidades de que puedan convertirse en cancerosos que aquellos que hemos tenido toda la vida con nosotros. Tener algunos lunares en nuestro cuerpo es perfectamente normal. Es por ello, que en casos de pacientes con muchos nevus y/o nevus atípicos recomendamos realizar un seguimiento con un dermatólogo.

Otras Lesiones en la Piel

¡No!, no todas las manchas que aparecen en la piel son lunares. A continuación, se describen otras lesiones cutáneas comunes:

  • Léntigo: Un léntigo (plural: léntigos) es una mancha en la piel sin relieve que es más oscura (normalmente marrón) que la piel circundante. Los lentigos son más comunes entre las personas de raza blanca, especialmente las de piel clara. Los léntigos no son malignos, sin embargo si no son evaluados por dermatólogos expertos en dermatoscopia se pueden confundir fácilmente con otros lunares o incluso con el cáncer de piel.
  • Queratosis seborreicas: Las queratosis seborreicas son proliferaciones marrones o negras que suelen aparecer en la cara, pecho y la espalda. Se originan en unas células llamadas queratinocitos. La buena noticia es que las queratosis seborreicas no son cancerígenas y tampoco son contagiosas.
  • Fibroma cutáneo o acrocordón: Un fibroma cutáneo o acrocordón es un pequeño colgajo de tejido que cuelga de la piel por un tallo de conexión. Los fibromas cutáneos no son peligrosos y no deben confundirse con los papilomas o verrugas que son contagiosos. Suelen aparecer en el cuello, el pecho, la espalda, las axilas, debajo de los pechos o en la zona de la ingle.
  • Angiomas cutáneos: Los angiomas cutáneos son lesiones muy comunes que pueden desarrollarse en casi cualquier parte del cuerpo. Este lesiones en la piel no suele ser motivo de preocupación a menos que sangre con frecuencia o cambie de tamaño, forma o color.
  • Verrugas: Es importante mencionar que las verrugas y otras lesiones cutáneas pueden confundirse con lunares, pero no son lo mismo. Mientras que los lunares son acumulaciones de melanocitos, las verrugas están causadas por infecciones virales, como el virus del papiloma humano.

Cómo Prevenir la Aparición de Lunares

Ahora que ya sabes por qué salen lunares en la piel, veamos cómo evitar su aparición:

  • Usar protección solar diariamente: La radiación ultravioleta es una de las principales causas de la aparición de lunares.
  • Evitar la exposición prolongada al sol: Permanecer demasiado tiempo al sol, especialmente en horas de alta radiación, incrementa el riesgo de desarrollar lunares.
  • Realizar revisiones dermatológicas: Controlar los lunares existentes y detectar la aparición de nuevos es fundamental para la salud cutánea.

Cuidar nuestra piel y proteger los lunares es fundamental para evitar complicaciones. En cualquier caso, recuerda que en Ecran tenemos los mejores productos de protección solar facial, así que solo tienes que elegir el que mejor encaje contigo.

¿Qué lunares pueden indicar la presencia de un melanoma?

La mayoría de los lunares son inofensivos y, en raros casos, se vuelven cancerosos. No obstante, es importante que prestes atención a los cambios visuales y a otras manchas pigmentadas para detectar el cáncer de piel, especialmente el melanoma maligno.

Tal y como explica la web de la Clínica Mayo, la regla del ABCDE puede ayudarte a recordar a qué síntomas debes prestarle atención:

  • La letra A representa la asimetría: Una mitad es diferente a la otra.
  • La letra B representa el borde: Busca lunares que tengan bordes irregulares, cortes u ondas.
  • La letra C representa el color: Busca crecimientos que hayan cambiado de color, que tengan muchos colores o que presenten un color irregular.
  • La letra D representa el diámetro: Busca crecimientos recientes en lunares que tengan más de 1/4 de pulgada (alrededor de 6 milímetros).
  • La letra E representa la evolución: Presta atención a los lunares que cambian de tamaño, forma, color o relieve. Los lunares también pueden evolucionar para desarrollar nuevos signos y síntomas, como picazón o sangrado.

Algunas personas corren un riesgo mayor que el promedio de que sus lunares se vuelvan cancerosos y se conviertan en melanoma. Estos son los factores que aumentan las probabilidades de tener un tumor maligno:

  1. Nacer con lunares grandes
  2. Tener lunares poco comunes
  3. Tener antecedentes personales o familiares de melanoma
  4. Tener la piel y los ojos claros, rubios o pelirrojos
  5. Hacer un uso excesivo de las cabinas de bronceado artificial.
  6. Pacientes que reciben tratamiento inmunosupresor, por ejemplo, tras un trasplante.

En estos casos, es necesario consultar a un especialista después de notar algún pigmento inusual en cualquier parte del cuerpo.

Es importante examinarse regularmente la piel para detectar cambios que puedan indicar la presencia de un melanoma. Mientras, en otros pacientes de riesgo, se recomienda un control periódico de lunares por parte del dermatólogo.

Tasa de Incidencia del Cáncer de Piel

Según datos de la Asociación Española contra el Cáncer (AEECC) recogidos por LaSexta, "la incidencia de los carcinomas de piel en España tienen una tasa de incidencia de 47 casos por 100.000 habitantes en el año 2020, con una tendencia al aumento de la incidencia en los últimos años, y la del melanoma es de 12 casos por cada 100.000 habitantes".

Por su parte, en el mismo medio, el Dr. Agustín Buendía, director de campañas de la Fundación Piel Sana de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), afirma que "el aumento de la esperanza de vida y especialmente de los estilos de vida con mayores exposiciones al sol son dos de los factores que han incidido en la elevada tasa de cáncer de piel registrada en los últimos años".

Tipo de Cáncer de Piel Incidencia (por 100.000 habitantes) Tendencia
Carcinomas de piel 47 Aumento
Melanoma 12 Aumento

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