Consentimiento Informado y el Uso de Botox: Ejemplos y Consideraciones

La toxina botulínica (TBA), conocida comercialmente como Botox®, ha revolucionado el tratamiento de diversas condiciones médicas y estéticas. Es importante destacar que el consentimiento informado es un elemento imprescindible en cualquier tratamiento médico, incluyendo la aplicación de Botox para diversos fines, desde la corrección del estrabismo hasta tratamientos estéticos.

La TBA es producida por la bacteria Clostridium botulinum, destacando por su potencia y gran eficacia en el ser humano. Esta toxina está compuesta por dos cadenas, una ligera y una pesada, unidas por un puente disulfuro. La TBA actúa sobre cada terminación nerviosa, interfiriendo en la liberación de acetilcolina, un neurotransmisor esencial para la contracción muscular.

La toxina botulínica fue introducida de manera experimental por Alan Scott en 1973, cuyos resultados iniciales se presentaron en monos. Durante las décadas de los 80 y 90, se continuó investigando su aplicación, aunque inicialmente con una eficacia deficiente. Sin embargo, se fue perfeccionando la técnica, obteniendo resultados mucho más prometedores.

Estructura de la Toxina Botulínica Tipo A.

Tipos y Presentación de la Toxina Botulínica

En el mercado existen dos tipos principales de TBA: Botox®, fabricado por Allergan en Wisconsin, y Dysport®, comercializado por Ipsen Pharma. La TBA se distribuye congelada y puede durar hasta 3-4 años. Antes de inyectarla, se reconstituye con solución salina, siendo recomendable utilizarla en las primeras 6 horas para evitar la pérdida de actividad.

Aplicaciones en Estrabismo

El estrabismo es una de las aplicaciones más destacadas de la TBA. El objetivo del tratamiento es modificar las fuerzas entre los músculos antagónicos, logrando un equilibrio transitorio que corrige la desviación ocular. Los resultados muestran una mejoría en un porcentaje elevado de casos.

El efecto parético de la TBA dura entre uno y tres meses. La respuesta al tratamiento es bastante lineal: el músculo inyectado se relaja y elonga, mientras que el antagonista se contrae. En algunos casos, puede ser necesaria la reinyección para mantener el resultado deseado, minimizando la necesidad de cirugía.

Corrección de Estrabismo con Toxina Botulínica.

Protocolo de Inyección

Para la inyección de TBA, se requiere un protocolo específico que incluye:

  • Electromiógrafo (EMG) para guiar la inyección (opcional).
  • Agujas especiales de EMG: 27 G, monopolares.
  • TBA: criofilizada en unidades internacionales (UI).
  • Pinzas con dientes para la sujeción muscular.
  • Anestesia tópica o general, dependiendo de la edad y colaboración del paciente.

La elección de la anestesia depende del especialista y de cada caso. En niños, se puede optar por anestesia tópica o general, mientras que en adultos la colaboración del paciente permite, en muchos casos, evitar la anestesia general.

El ambiente debe ser relajado para facilitar la colaboración del paciente. Se utiliza un colibrí para sujetar el párpado y exponer el músculo a inyectar. La aguja se introduce de forma pasiva, buscando el registro del EMG si se utiliza. La vía de abordaje puede ser transpalpebral o transconjuntival.

Las dosis de TBA varían según el músculo a tratar y la magnitud del estrabismo. Las dosis más frecuentes oscilan entre 2,5 y 5 UI de Botox®. Es fundamental tener en cuenta la posibilidad de difusión de la toxina a músculos adyacentes, lo que puede generar efectos secundarios.

Resultados Clínicos en Estrabismo

Los resultados del tratamiento con TBA en estrabismo muestran una mejoría significativa en un 55-85% de los pacientes. La eficacia es mayor en niños de menor edad y en estrabismos no paralíticos. El tiempo de respuesta suele ser de 2 a 4 semanas, adoptando una actitud expectante y tratando con TBA desde el principio en casos de riesgo de isquemia del segmento anterior.

La siguiente tabla resume los resultados típicos del tratamiento con toxina botulínica en estrabismo:

Tipo de Estrabismo Tasa de Éxito (Aproximada) Consideraciones
Endotropía Congénita 60-80% Mejores resultados en niños pequeños
Endotropía Adquirida 50-70% Variable según la causa subyacente
Exotropías 55-85% Eficaz en desviaciones pequeñas a moderadas
Desviaciones Verticales 40-60% Requiere ajustes de dosis y técnica

Otras Aplicaciones y Consideraciones

Además del estrabismo, la TBA se utiliza en otras condiciones como blefaroespasmo, tortícolis espasmódica y espasmo hemifacial. En estos casos, la técnica de inyección y las dosis pueden variar.

En pacientes con desviaciones superiores, la TBA puede ser útil, aunque se requieren algunas precisiones. En casos de diplopía tras cirugía oftalmológica, la TBA puede ser una opción para aliviar los síntomas.

Corrección del Estrabismo con Toxina Botulínica (BOTOX) - Dra. Adriana Valdes - CODET

Complicaciones y Efectos Secundarios

Aunque el tratamiento con TBA es generalmente seguro, existen posibles complicaciones y efectos secundarios:

  1. Ptosis palpebral (caída del párpado superior): Es la complicación más frecuente, generalmente transitoria.
  2. Desviaciones verticales: Pueden ocurrir debido a la difusión de la toxina a músculos adyacentes.
  3. Dolor: En algunas ocasiones, los pacientes pueden experimentar dolor tras la inyección.
  4. Hemorragia subconjuntival: Se produce al introducir la aguja.
  5. Perforación ocular: Es una complicación severa, aunque infrecuente.
  6. Hipercorrección: Puede ocurrir, resultando en una desviación opuesta a la original.
  7. Diplopía: Visión doble.
  8. Resistencia a la TBA: En casos de inyecciones repetidas o dosis elevadas.
  9. Reacciones sistémicas: En casos raros, se han reportado síntomas similares a la gripe.

Ptosis palpebral como complicación del Botox.

En general, las complicaciones son poco frecuentes y suelen ser transitorias. Es fundamental informar al paciente sobre estos riesgos y obtener su consentimiento informado antes de iniciar el tratamiento.

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