La dermatitis en gatos es una afección común que puede causar molestias significativas a tu mascota. Es crucial entender las causas, reconocer los síntomas y aplicar los tratamientos adecuados para mejorar su calidad de vida. Aquí te ofrecemos una guía completa sobre la dermatitis en gatos, incluyendo sus causas, síntomas y las mejores opciones de tratamiento.
¿Qué es la Dermatitis en Gatos?
La dermatitis en gatos es una enfermedad que afecta a la piel, el órgano más extenso de su cuerpo. Puede manifestarse de diversas formas y tener múltiples causas, generando picazón, inflamación y otras molestias.
La dermatitis alérgica es una de las afecciones cutáneas más comunes en la práctica veterinaria, afectando tanto a perros como a gatos. Por eso es importante saber cómo reconocer, diagnosticar y tratar la dermatitis alérgica en perros y gatos, destacando las diferencias entre ambos y proporcionando pautas claras para su manejo en clínica veterinaria.
La dermatitis miliar es una presentación frecuente de una enfermedad cutánea en el gato. Tradicionalmente se denominaba “eczema miliar”; en donde el término “miliar” se define como “parecido o que recuerda a una pequeña semilla o a muchas semillas pequeñas” [1], y en efecto describe la impresión que se tiene al examinar el manto de un gato afectado.
En términos dermatológicos, la dermatitis miliar se puede describir como la erupción de pequeñas pápulas costrosas agrupadas. La dermatitis miliar no es un diagnóstico, sino un patrón de reacción con muchas etiologías posibles diferentes; la lista de diagnósticos diferenciales es extensa e incluye la hipersensibilidad a la picadura de la pulga; la reacción adversa al alimento cutánea; la dermatitis atópica; los ectoparásitos; las infecciones por bacterias, virus, levaduras o dermatofitos; las reacciones cutáneas adversas medicamentosas; el pénfigo foliáceo; los desequilibrios nutricionales; el síndrome hipereosinofílico felino y la urticaria pigmentosa [2].
La dermatitis miliar puede ser localizada o generalizada, y puede ser el único signo o bien acompañarse de otras lesiones cutáneas, primarias o secundarias. Las lesiones concomitantes que pueden encontrarse en los pacientes con dermatitis miliar incluyen la alopecia, las excoriaciones, las erosiones y las úlceras.
Aunque la presencia de prurito es frecuente en los pacientes afectados, no es un signo que siempre sea evidente. Para evaluar de forma precisa los resultados de los tratamientos en gatos con dermatitis miliar u otras lesiones cutáneas, se ha desarrollado una nueva escala conocida como SCORFAD [3].
En esta escala se identifican 10 áreas corporales: la cabeza; el cuello; el tórax dorsal y lateral; la cadera y la cola; los flancos; el esternón y la axila; el abdomen; el perineo; las extremidades anteriores; y las extremidades posteriores.
¿Sabías que la piel de tu gato es el órgano más extenso de su cuerpo? Además, te puede revelar mucha información acerca de su estado de salud.
La dermatitis en gatos es una enfermedad que afecta a nuestras mascotas, generándoles molestias e incomodidad. Aprende más acerca de la dermatitis en gatos, de manera que puedas prevenir su aparición o facilitar la vida de tu ronroneante amigo y también la tuya. Esta enfermedad afecta al órgano de mayor tamaño en tu mascota: su piel.
Diferencias entre perros y gatos
- Perros: En los perros, la dermatitis alérgica se presenta con más frecuencia como prurito intenso, enrojecimiento e infecciones secundarias en la piel. Los perros con dermatitis alérgica suelen mostrar síntomas que empeoran con el tiempo si no se tratan adecuadamente.
- Gatos: Los gatos, por su parte, pueden manifestar signos más sutiles como sobreacicalamiento, pérdida de pelo y lesiones autoinducidas.

Causas Comunes de la Dermatitis en Gatos
Existen muchas causas que provocan dermatitis en gatos. Conocerlas es el primer paso para prevenir y tratar esta condición.
- Alergias: Un gato puede tener alergias alimentarias o a sustancias como el polen, las pulgas o los productos químicos que afectan a su piel.
- Hipersensibilidad a la picadura de la pulga: La causa más frecuente de dermatitis miliar en el gato es la hipersensibilidad a la picadura de la pulga, y esta causa siempre se debe considerar en cualquier gato de una zona endémica [2] [4] [5], ya que la saliva de la pulga contiene muchas sustancias irritantes que pueden dar lugar a una reacción de hipersensibilidad.
- Alérgenos ambientales: Los alérgenos presentes en el entorno son una de las principales causas de la dermatitis atópica.
- Reacción adversa al alimento cutánea: La reacción adversa al alimento cutánea (hipersensibilidad alimentaria) se ha descrito como la causa primaria de prurito en el 12-17% de los gatos con prurito no estacional [2] [5]. En un estudio se indicó que el 20% de los gatos con hipersensibilidad alimentaria presentaba dermatitis miliar [5].
- Ectoparásitos: Además de las pulgas, hay otros ectoparásitos como Trombiculae spp. (ácaro de la cosecha), Cheyletiella spp., Otodectes cynotis, Sarcoptes scabiei, Felicola subrostratus, Notoedres cati y Demodex spp. que a veces causan dermatitis miliar (Figura 3) [11] [12] [13] [14].
- Infecciones: En un estudio se indica que el 29% de los gatos con pioderma presentan dermatitis miliar en la exploración física [15]. Los gatos con prurito intenso por una dermatofitosis pueden presentar dermatitis miliar. En estos casos el agente etiológico más frecuente es Microsporum canis.
- Sustancias irritantes: Causado por la exposición o contacto de la piel del gato con sustancias irritantes como jabones, aerosoles para el hogar y el jardín o productos químicos, collares antipulgas, plumas, lana o plantas tóxicas.
Dependiendo del causante de la dermatitis en tu gato, esta puede ser estacional o no. Por ejemplo, si la dermatitis de tu gato se debe a una alergia al polen, los signos van a aparecer en épocas donde haya más cantidad de esta sustancia en el ambiente.
Síntomas de la Dermatitis en Gatos
Reconocer los síntomas de la dermatitis en gatos es esencial para actuar a tiempo y evitar que la condición empeore. La dermatitis en gatos se manifiesta a través de múltiples síntomas, aunque el principal es el prurito, que se traduce en que tu gato se rasca excesivamente, se acicala continuamente y, en ocasiones, hasta puede morderse para tratar de aliviar el intenso picor.
Uno de los síntomas más evidentes de la dermatitis en gatos es la picazón. Los gatos afectados pueden rascarse, mordisquearse o lamerse en las áreas afectadas de forma excesiva.
El síntoma más llamativo de la atopia suele ser la picazón. Debido al rascado y la resistencia reducida de la piel, puede aparecer pérdida de pelo y anomalías en la piel que se asemejan al eczema. También es común la piel seca, escamosa y la aparición de costras.
Otros síntomas incluyen:
- Enrojecimiento e inflamación de la piel: Es posible que tu mascota presente inflamación de ciertas zonas de la piel a causa de la reacción de su sistema inmune al detectar la “amenaza”. En estos escenarios, las zonas afectadas pueden contar con una temperatura superior al resto de su cuerpo.
- Pérdida de pelo: Como resultado del intenso rascado tu michi podría presentar parches o zonas con poco o nulo pelaje. Antes de tomar una decisión, recuerda consultar con un veterinario para que te indique cómo proceder. En este caso, la caída de pelo puede ser una señal de dermatitis, pero también podría indicar otra afección.
- Heridas y costras.
- Cambios en el comportamiento.
Si notas que tu gato se rasca en exceso, tiene zonas de piel enrojecidas o presenta caída del pelo, es importante acudir al veterinario cuanto antes.
Diagnóstico de la Dermatitis en Gatos
El diagnóstico de la dermatitis alérgica puede ser complicado, ya que muchos de los signos clínicos son comunes a otras enfermedades dermatológicas.
Cuando un paciente presenta signos clínicos de dermatitis miliar es importante considerar todos los posibles diagnósticos diferenciales, obtener una historia clínica detallada y seguir un efoque metódico para diagnosticar y tratar al paciente adecuadamente. Muchas veces, la reseña y la historia clínica proporcionan parte de la información más importante que permite diferenciar entre las diferentes etiologías de la dermatitis miliar.
Uno de los datos más importantes es saber si el gato tiene o no acceso al exterior, o si convive con otros animales que puedan salir al exterior. La presencia o ausencia de prurito, la distribución del mismo y cualquier historia de prurito estacional son datos útiles para identificar hipersensibilidades, como la alergia a la picadura de la pulga, la reaccion adversa al alimento y el síndrome atópico felino.
Como ya se ha señalado anteriormente, es posible que el propietario no identifique determinados comportamientos indicativos de prurito, y puede resultar útil preguntar si el gato se está lamiendo, mordisqueando, frotando, restregando o acicalando más de lo habitual, si tiene alguna calva o si se encuentra mechones de pelo por la casa.
Puede resultar útil conocer desde hace cuánto tiempo el animal tiene dermatitis miliar, y si es un proceso recurrente o es la primera vez que lo presenta. Si recientemente el gato ha estado expuesto a nuevos fármacos o tratamientos se debería considerar una reacción adversa medicamentosa.
La raza y la edad del paciente pueden ser pistas muy útiles para determinar la etiología. Como se ha mencionado antes, la urticaria pigmentosa puede afectar con más gravedad a los gatos de raza Esfinge, mientras que las reacciones adversas al alimento son más frecuentes en el Siamés [2].
Una vez realizada la exploración física general se debe continuar con la exploración dermatológica detallada. Las lesiones costrosas de dermatitis miliar a menudo son muy pequeñas, de manera que puede ser útil palpar la piel del paciente masajeando el manto para detectar las pápulas (Figura 4). Se debe explorar la piel en busca de evidencias de otras lesiones.
La dermatitis miliar es uno de los cuatro patrones clínicos de reacción frecuentes en gatos con trastornos de hipersensibilidad (Figura 5), los otros patrones son la excoriación en la cabeza y el cuello, la alopecia autoinducida y las lesiones de CGE [6]. En un estudio se indicó que el 30% de los gatos con síndrome atópico presentaban dermatitis miliar y lesiones de CGE, mientras que solo el 4% presentaba únicamente lesiones de dermatitis miliar [8].
Los gatos con pénfigo foliáceo suelen acumular material purulento alrededor de los pliegues de las uñas, además de costras en el resto del cuerpo, particularmente en la cara. En caso de dermatofitosis se puede observar el pelo más frágil, eritema y alopecia. La presencia de escamas blancas y grandes o caspa puede acompañar a la infestación por Cheyletiella.
Los pelos y el material recogido con el peine se deben examinar en busca de pulgas o heces de pulgas. Esta técnica permite también identificar parásitos como Cheyletiella spp. o Felicola subrostratus.
Es recomendable realizar raspados cutáneos para la detección de parásitos como Demodex spp., Notoedres cati y Sarcoptes scabiei.
Puede ser necesario instaurar un tratamiento de prueba para descartar infestaciones parasitarias; particularmente, se puede descartar la hipersensibilidad a la picadura de la pulga si se utiliza un adulticida de acción rápida y efectivo como el espinosad, el nitenpiram o el fluralaner.
Es esencial comprender el ciclo vital de la pulga (y explicárselo al propietario), porque la mayoría de los adulticidas no actúan frente a los huevos y es necesario proteger a los gatos de las pulgas que eclosionarán en el ambiente en un periodo de semanas a meses. Para descartar la hipersensibilidad a la picadura de la pulga es igualmente importante tratar a todos los animales en contacto con el paciente.
La flotación fecal puede ser una prueba útil para descartar parásitos. Mediante esta prueba se puede identificar a Otodectes, Notoedres, Cheyletiella, Demodex gatoi (Figura 6), Lynxacarus radovskyi y a los ácaros de la cosecha [19].
En todos los casos de dermatitis miliar se debe realizar un examen citológico. La citología es de gran valor para el diagnóstico y para el seguimiento del progreso de las infecciones por bacterias y levaduras, y también ayuda al diagnóstico y seguimiento de trastornos como el pénfigo foliáceo y la dermatofitosis.
El cultivo de dermatofitos, el examen con la lámpara de Wood, el examen microscópico directo del pelo, la dermoscopia y las pruebas de PCR para dermatofitos pueden ser útiles para el diagnóstico de dermatofitosis.
Una vez que las causas infecciosas se han descartado o tratado, puede ser necesario realizar otras pruebas diagnósticas. Las biopsias cutáneas pueden ser útiles para descartar el pénfigo foliáceo, las reacciones cutáneas adversas a medicamentos, la urticaria pigmentosa y las neoplasias. También pueden ser útiles para respaldar el diagnóstico de hipersensibilidad.
Una vez descartada la hipersensibilidad a la picadura de la pulga, si el paciente tiene una historia clínica de prurito no estacional que curse con dermatitis miliar, es recomendable realizar una prueba de eliminación con una dieta novel limitada en ingredientes o con proteína hidrolizada para descartar una reacción adversa al alimento cutánea.
En la mayoría de los casos se observa al menos cierta mejoría en los signos clínicos en las primeras 6 semanas tras iniciar la dieta, pero pueden ser necesarias hasta 12 semanas para observar la completa resolución de los signos clínicos [2].
Las pruebas intradérmicas y las pruebas de alergia serológicas pueden ser útiles para enfocar el tratamiento una vez diagnosticado el síndrome atópico felino. El diagnóstico se obtiene por eliminación, descartando diagnósticos diferenciales (como la reacción adversa al alimento cutánea, la dermatitis alérgica a la picadura de la pulga, la pediculosis, etc.) siempre que las características del gato, la historia clínica y los signos clínicos sugieran un síndrome atópico felino.
Tratamientos para la Dermatitis en Gatos
El tratamiento de la dermatitis en gatos depende de la causa subyacente y podría incluir medicamentos, tratamientos tópicos, cambios en la dieta y medidas para controlar parásitos. El tratamiento de la dermatitis alérgica debe centrarse en aliviar los síntomas y reducir la exposición a los alérgenos desencadenantes.

Opciones de tratamiento:
- Control de pulgas: En casos de DAPP, el control estricto de pulgas es la base del tratamiento. El control antipulgas es esencial en gatos con DAPP. Se debe considerar un tratamiento de prueba con adulticidas, tal y como se ha descrito en el apartado anterior sobre pruebas diagnósticas, y puede ser necesario tratar a los animales afectados durante 2-3 meses hasta comprobar la resolución completa de los signos clínicos.
- Antiinflamatorios: Los corticoides como la prednisona se utilizan para reducir el prurito y la inflamación en fases agudas. Se pueden utilizar corticoides como la prednisolona para controlar el prurito y la inflamación en gatos con dermatitis alérgica.
- Inmunoterapia: En casos de dermatitis atópica, la inmunoterapia específica para alérgenos puede ser útil para reducir la reacción alérgica a largo plazo. Existen varias opciones para el tratamiento de la dermatitis atópica felina, como la realización de pruebas alérgicas para una desensibilización. En casos de alergia se suele tratar con inmunoterapia específica al alérgeno.
- Antihistamínicos: Fármacos como la hidroxicina o la cetirizina pueden ser útiles para reducir el prurito leve a moderado. Los antihistamínicos también se emplean para paliar los síntomas, solos o junto con los glucocorticoides.
- Tratamiento farmacológico: El tratamiento farmacológico para la dermatitis en gatos puede incluir antihistamínicos, esteroides y otros medicamentos.
- Tratamientos tópicos: Así mismo, es posible que algunos ungüentos, cremas tópicas e incluso baños medicinales alivien los síntomas de la dermatitis en gatos. El gel de aloe vera suele emplearse para calmar el picor y mejorar la hidratación de la piel. La pomada de miel, como Vetramil pomada de miel, es una excelente opción para pequeñas heridas (de arañazos) o zonas irritadas.
- Cambios en la dieta: En caso de que la dermatitis felina sea producto de una alergia alimentaria, considera una fórmula como la de PRO PLAN® HA Hidrolizado para gatos. Por otro lado, si la afección cuenta con un detonante diferente, darle nutrientes que favorezcan su dermis será clave. Sanimed Skin/Sensitive es un alimento que apoya la piel de tu gato.
- Antimicrobianos: Si en la citología se observa una infección bacteriana, la manera más efectiva de tratarla es mediante la combinación de antimicrobianos sistémicos y tópicos. Algunas buenas opciones para el tratamiento sistémico empírico son la amoxicilina con ácido clavulánico y la cefovecina; la administración se debe continuar durante una semana más tras la resolución clínica de la infección [21].
- Tratamiento tópico para infecciones: El tratamiento tópico, que incluye la clorhexidina, el peróxido de benzoilo, la sulfadiazina de plata y el ácido fusídico [22], puede utilizarse como único tratamiento cuando las lesiones son localizadas o para acelerar la resolución de lesiones generalizadas. Es importante evitar que el gato se lama después de aplicar el tratamiento tópico, para lo que puede ser necesario un collar isabelino o distraer al gato mediante el juego hasta que el producto se seque o se absorba.
- Tratamiento para dermatofitosis: El tratamiento tópico es necesario en todos los pacientes con dermatofitosis generalizada. Entre las opciones efectivas se incluyen los baños dos veces a la semana con sulfuro de cal al 2%, miconazol al 2% junto con aclarados de clorhexidina al 2% o enilconazol al 0,2% [23]. Para el tratamiento sistémico el iatroconazol y la terbinafina son buenas opciones para el gato. El tratamiento se debe mantener hasta obtener 2-3 cultivos fúngicos negativos con una semana de intervalo entre cada cultivo. Es importante recordar que la dermatofitosis es contagiosa y el animal afectado debe estar aislado o bien, mientras dure su tratamiento, todos los individuos en contacto con él deben recibir un tratamiento tópico. El control del entorno es importante para controlar la infección, puesto que las esporas pueden permanecer viables hasta 18 meses [16].
- Tratamiento para parasitosis: Las parasitosis se deben tratar con el antiparasitario adecuado en función del agente que se sospeche o se identifique. Se pueden utilizar dosis repetidas de un antiparasitario como la selamectina o el imidacloprid al 10% con moxidectina al 1% para descartar la mayoría de los parásitos del gato. Las infestaciones con D. gatoi pueden resultar particularmente difíciles de resolver y suele ser necesario el baño semanal durante 6 semanas con sulfuro de cal, tanto del animal afectado como de todos los animales en contacto con él [12]. También se ha indicado que la aplicación semanal de imidacloprid al 10% con moxidectina al 1% puede ser efectiva para el tratamiento de D.
Si tú o tu gato no queréis bañarlo, tal vez Allerderm Foam sea adecuado para tu gato: esta espuma limpia tan bien como un champú, pero no necesita ser enjuagada y también es adecuada para la piel alérgica del gato.
Recuerda: sólo este profesional puede sugerir, de acuerdo con las condiciones específicas de tu gato, algunas opciones farmacológicas.
| Tipo de Tratamiento | Descripción |
|---|---|
| Control de Pulgas | Uso de adulticidas y tratamiento constante para eliminar y prevenir infestaciones. |
| Antiinflamatorios | Corticoides para reducir picor e inflamación en fases agudas. |
| Inmunoterapia | Desensibilización a alérgenos específicos para reducir reacciones alérgicas. |
| Antihistamínicos | Fármacos para aliviar el picor leve a moderado. |
| Tratamientos Tópicos | Ungüentos, cremas y baños medicinales para aliviar síntomas y mejorar la piel. |
| Cambios en la Dieta | Fórmulas hipoalergénicas o con nutrientes específicos para la salud dérmica. |
Prevención de la Dermatitis en Gatos
Por lo que respecta a la prevención, lo mejor es evitar el contacto del felino con aquello que le causa la dermatitis. Si tu gato es sensible a los ácaros del polvo, una buena opción es lavar con un producto adecuado todas las alfombras, camas y colchones una vez al mes.
Una buena alimentación, que sea completa y equilibrada y que esté basada en productos de calidad, con una sola fuente de proteínas e ingredientes de fácil digestión -cómo por ejemplo la gama Sensitive de ADVANCE- puede ser de gran ayuda para combatir la dermatitis en tu gato.
Es importante que mantengas a tu mascota a salvo de los parásitos, tanto internos como externos. Considera en todo momento la posibilidad de la desparasitación como parte del tratamiento en pro de su bienestar.
Por este motivo, considera siempre el cepillado del pelo de tu gato.

La dermatitis alérgica es una enfermedad crónica, por lo que la clave del manejo exitoso es el control a largo plazo.
¿Es posible que los gatos tengan dermatitis?
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