En medio del verano, cuando los rayos del sol están en su máximo esplendor, surge un debate sobre cuál es la mejor forma de proteger nuestra piel de los daños solares: ¿la crema solar o el aceite bronceador? A todos nos gusta lucir un buen bronceado en verano y gracias a estos productos se nos permite en pocos días de su aplicación conseguir tener una piel morena que probablemente de otra forma nos costaría bastante.
Cuando se trata de proteger nuestra piel del sol, la elección entre aceite bronceador y crema solar es una decisión crucial. Ambas opciones están disponibles en el mercado, pero no son iguales en términos de protección.
Los dermatólogos y expertos en cuidado de la piel están divididos en sus opiniones. Por un lado, los defensores de las cremas solares argumentan que estas proporcionan una protección más efectiva contra los dañinos rayos UV del sol. Por otro lado, los amantes de los aceites bronceadores sostienen que estos productos ofrecen una protección razonable mientras proporcionan un bronceado dorado y atractivo.
Volvamos a la pregunta del principio. ¿En qué se diferencian estos dos productos? No, desde luego, no son lo mismo.
¿Qué son los Aceites Bronceadores?
Los aceites bronceadores están diseñados principalmente para intensificar el bronceado. A menudo contienen ingredientes que ayudan a acelerar el proceso de bronceado, permitiendo que la piel adquiera un tono dorado más rápidamente.
Principalmente, el aceite solar impacta más rápido en la piel haciendo que se absorba de forma prácticamente instantánea pero solo es aconsejable usarse en el cuerpo, mientras que la crema gracias a la densidad de las moléculas con las que está hecha permite que se pueda aplicar tanto en la cara como en el cuerpo.
En cuanto a lo que nos aporta cada producto, los bronceadores sirven para intensificar nuestro color -y como bien dice la palabra darnos ese bronceado tan bonito- y ayudarnos a que la piel se mantenga humectada. Este tipo de rayos pueden provocar quemaduras en la piel y también son un factor de riesgo para el cáncer de piel.
¿Cómo elegir tu fotoprotector solar? de La Roche-Posay
También existen bronceadores cuya finalidad es mantener la piel humedecida, creando una especie de barrera protectora y uniforme para permitir que la piel absorba la radiación de una manera equitativa.
Algunos productos populares incluyen:
- COCONUT tropical tanning oil SPF4: Suave aceite de coco, enriquecido con vitaminas. Te envolverá en una película de intensa hidratación y aroma tropical.
- COCONUT & MANGO OIL bruma SPF30 spray: Si eres de los que huye de la textura aceitosa, este producto te encantará. Consigue una aplicación perfecta y sencilla gracias a su formato spray con SPF30.
¡Cuidado! Debes tener en cuenta que Australian Gold es un producto SIN FILTRO SOLAR, por lo que no sólo no debes utilizarlo en las primeras exposiciones, sino que estas deben ser controladas y nunca en las horas más fuertes de sol.
¿Qué son las Cremas Solares?
Las cremas solares, por otro lado, están formuladas específicamente para proteger la piel de los rayos UV. Las cremas solares están formuladas específicamente para bloquear los rayos UVA y UVB, reduciendo así el riesgo de quemaduras, envejecimiento prematuro de la piel y, lo que es más importante, el cáncer de piel. Además, algunas cremas solares también contienen ingredientes hidratantes que mantienen la piel nutrida y protegida.
Los protectores solares, son fotoprotectores cuya función principal es protegernos de los daños del sol. Estos protectores, para ser adecuados, deben ser de amplio espectro para protegernos de ambos tipos de rayos ultravioleta.
En cambio los protectores solares o crema solar, admite el bronceado y además impide las quemaduras. Dependiendo del que usemos el tiempo de exposición antes de volver a aplicar la crema será diferente, por ejemplo el factor 50 aumentará 50 veces la duración de la resistencia. Para saber que protector tenemos que usar hay que conocer bien nuestro tipo de piel y en caso de tener una tez pálida usar de intensidad más alta.
La protección de la crema solar queda patente en su finalidad. Es importante entender que el FPS de la crema es un indicador del tiempo que tardaremos en quemarnos. Sin embargo, esta no es una señal de que no estemos sufriendo daños a nivel celular.
Factor de Protección Solar (FPS)
Cada uno de ellos es diferente, ya que te ofrecen diferentes grados de protección. Esto se puede conocer teniendo en cuenta varias cosas como el factor de protección (FPS) o si son resistentes al agua y al sudor o no. El número del FPS refleja el tiempo que el protector solar aumenta la resistencia de nuestra piel ante las quemaduras.
Es decir, si nuestra piel empieza a quemarse a los 15 minutos de exposición al sol, un factor 15 aumentará en 15 veces el tiempo de resistencia. Para poder elegir el factor que nos convenga debemos conocer nuestro fototipo de piel. Normalmente, las pieles medias suelen tener bastante con un FPS 30.
¿Cómo y por qué nos bronceamos?
Prácticamente todo el mundo sabe a estas alturas que es la melanina. Este pigmento natural aparece como consecuencia de exponer la piel al sol. Pero su función no es estética. Es protectora.
El sol produce una cantidad ingente de radiación peligrosa. Nuestra estrella es la culpable de la vida en la Tierra, pero también sería capaz de exterminarlo todo si no fuera por nuestra atmósfera, que sirve de pantalla. Aun así, todavía hay radiación que alcanza la superficie. Cuando el sol «es muy fuerte», una cantidad considerable de radiación peligrosa nos alcanza.
La melanina es una sustancia especializada en absorber el exceso de energía de dicha radiación, de manera que protege a la célula, al tejido completo, que es la piel, de daños mayores. Por eso, cuando estamos ante el sol, bronceándonos, en realidad estamos «tostando» la piel, obligándola a defenderse de una radiación perjudicial.
Tabla Comparativa: Aceite Bronceador vs. Crema Solar
| Característica | Aceite Bronceador | Crema Solar |
|---|---|---|
| Función Principal | Intensificar el bronceado | Proteger de los rayos UV |
| FPS | Generalmente bajo (raramente > SPF 15) | Variable (desde SPF 15 hasta SPF 50+) |
| Protección UV | Mínima | Alta |
| Ideal para | Pieles que no se queman fácilmente y buscan un bronceado rápido | Todo tipo de piel, especialmente pieles claras y sensibles |
| Uso recomendado | Exposiciones cortas y controladas al sol | Exposiciones prolongadas al sol |
Recomendaciones Finales
Para la mayoría de las personas, especialmente aquellas con piel clara o sensible, las cremas solares son la mejor opción para una protección efectiva. Sin embargo, si tu objetivo principal es obtener un bronceado rápido y tienes una piel que no se quema fácilmente, podrías considerar usar un aceite bronceador con un SPF bajo.
Los expertos enfatizan que la protección solar adecuada es esencial para salvaguardar la salud de nuestra piel y prevenir afecciones más graves a largo plazo.
Nosotros no lo recomendamos, ya que no protege nuestra piel, pero si finalmente elegís un aceite bronceador debéis tener en cuenta que su factor de protección es más bajo y nos quemareis antes. En cualquier caso, nuestra recomendación es utilizar siempre, siempre, siempre protector solar y anteponer nuestra salud al moreno. Acumular quemaduras en la piel puede resultar en daños serios, envejecimiento prematuro y cáncer de piel.
Si vamos a permanecer varias horas en la playa, debemos protegernos adecuadamente. La cantidad de radiación que seguimos recibiendo continúa siendo enorme, más que suficiente para que los melanocitos continúen su trabajo.
Lo que no es conveniente es tomar el sol con una crema bronceadora, que no ofrecerá protección contra las radiaciones ionizantes (por mucho que algunas marcas estéticas se empeñen en hacernos creer que sí). Insistimos, especialmente a medida que nos acercamos al ecuador planetario, donde la radiación incidente es más fuerte, no hay que tomarse a broma la capacidad del sol para producir un cáncer de piel.
Al final, la decisión entre aceite bronceador y crema solar depende de tus prioridades: protección versus bronceado.