¿Cuándo Debo Exfoliar el Rostro?: Beneficios y Riesgos

La exfoliación es una etapa esencial en cualquier rutina de cuidado facial, puesto que permite eliminar células muertas, alisar la piel y maximizar la eficacia de los productos que apliques a continuación.

La piel se renueva y regenera de forma natural cada 28 días. Este proceso de renovación se ralentiza con el paso del tiempo y, en consecuencia, se acumulan células muertas en la superficie de la piel.

El exfoliante facial es una herramienta cosmética en la dermatología para mantener la piel sana, lisa y rejuvenecida. Elegir el exfoliante facial adecuado y utilizarlo correctamente puede transformar la calidad de la piel, y la eficacia de otros tratamientos.

Pero, ¿se puede llegar demasiado lejos y qué sucede si exfolias en exceso? No dejes que eso te intimide: con el uso adecuado de ácidos exfoliantes suaves pero eficaces, verás los impresionantes beneficios de la exfoliación química, sin dañar tu piel.

Suave también significa que la fórmula debe contener agentes calmantes que mantengan la piel en un estado saludable y tranquilo mientras los exfoliantes hacen su trabajo. Fíjate que seguimos repitiendo la palabra suave. Eso es porque tu exfoliante no necesita ser agresivo con la piel para funcionar. Todo lo contrario: cuando se formulan adecuadamente, los ácidos exfoliantes deberían dejar tu piel en un estado calmado y saludable.

A continuación, exploraremos los beneficios y riesgos de la exfoliación facial, así como las mejores prácticas para mantener tu piel sana y radiante.

Tipos de Exfoliación

Existen dos tipos principales de exfoliación:

  • Exfoliación Física: La exfoliación física, en cambio, hace uso de micropartículas que, mediante una acción mecánica, producen fricción con la piel y eliminan las células muertas de la superficie cutánea.
  • Exfoliación Química: La exfoliación química consiste en aplicar ácidos que rompen los enlaces entre las células muertas y la piel, sin necesidad de realizar una fricción. De esta manera, se llega a capas más profundas de la piel, y se logran resultados más duraderos.

Existen tres categorías principales de exfoliantes químicos para uso doméstico: ácido alfa hidroxi (AHA), ácido beta hidroxi (BHA)y ácido poli hidroxi (PHA).

Los AHAs (ácidos glicólico, láctico, málico, mandélico…) son hidroxiácidos que, además de exfoliar las capas de células muertas de la epidermis, estimulan la producción de colágeno.

Si has estado usando un exfoliante abrasivo, deja de hacerlo inmediatamente.

Beneficios de la Exfoliación Facial

La exfoliación es efectiva en todos los tipos de pieles, incluida la piel sensible. Por ejemplo, las pieles sensibles se enrojecen e irritan fácilmente por lo que requieren de fórmulas con agentes exfoliantes más suaves como, por ejemplo, los exfoliantes enzimáticos, activos que actúan debilitando las uniones proteicas entre las células muertas para favorecer su desprendimiento y fomentar la renovación, mejorando la textura y suavidad de la piel.

Después del protector solar, es el producto que marca la mayor diferencia en tu rutina de cuidado de la piel.

La exfoliación química produce algunos de los resultados más espectaculares que puedes obtener con tratamientos de cuidado de la piel en casa, cuando se usa de la manera correcta.

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Riesgos de la Exfoliación Excesiva

Para empezar, “las células muertas que se acumulan en la superficie de la piel ejercen una función barrera y protectora. Al exfoliar la piel, ésta queda desprotegida y es más vulnerable a factores externos, como el clima o incluso posibles infecciones”, asegura el doctor Catalá. Si te salen granitos o notas sequedad, puede que estés exfoliando tu piel demasiado.

“La sensación de quemazón, rojeces e irritación desaparece fácilmente, pero no se puede negar que las exfoliaciones más agresivas resultan incómodas para la piel”, recuerda. Y en las pieles más sensibles, la exfoliación diaria puede resultar abrasiva. Si nos exfoliamos a diario no damos tiempo a que la capa de queratina se regenere y podemos sufrir sequedad, grasa, acné o dermatitis.

“Entiendo el encanto de la exfoliación, ya que la piel aparece inmediatamente más luminosa, pero el coste en salud para la epidermis es demasiado alto y una piel limpia, hidratada, elástica y con un pH saludable muestra el mismo aspecto”, señala Catalá. El pH de la piel es el nivel de ácido que contiene. Para que nuestra piel esté sana necesitamos mantener ese nivel de acidez, de lo contrario se resecará o volverá más grasa. Para evitarlo, siempre es preferible usar exfoliantes naturales (en lugar de químicos) y con un pH por encima de 3,5.

“Las exfoliaciones físicas las desaconsejo todavía más, ya que además de la irritación que pueden provocar, las micro partículas (de las exfoliantes mecánicas) crean cortes microscópicos sobre las capas externas de la epidermis dejándola más vulnerable”, advierte el farmacéutico.

La exfoliación de la cara puede hacer que la piel sea más susceptible al daño solar ya que la piel esta más fina. Por lo tanto, es esencial aplicar un protector solar de amplio espectro después de usar un exfoliante facial, especialmente si se utilizan exfoliantes químicos durante el día.

Frecuencia y Uso Correcto del Exfoliante Facial

“La piel se exfolia de manera natural cada 28 días, cuando las células más maduras se van desprendiendo. No sería necesario, en la mayoría de los casos acelerar este proceso”, asegura el experto. Ahora bien, “para aquellos que vivimos en ciudades con niveles de contaminación más elevados de lo deseable o para los que quieren una limpieza más profunda, una a dos veces por semana pueden aplicarse una mascarilla de arcilla de acción purificante y ligeramente exfoliante”, añade el doctor.

Se recomienda exfoliar la piel no más de dos a tres veces por semana y siempre seguir con una buena hidratación.

Es importante aplicar el exfoliante con movimientos suaves y circulares, evitando frotar con demasiada fuerza.

No siempre después del exfoliante facial podremos utilizar las cremas con ácidos antiedad, como el glicólico o el salicílico.

Para el uso inicial, esto significa espaciar la aplicación a solo dos o tres veces la primera semana. La aplicación dos veces al día puede marcar la diferencia si tienes bultos más persistentes, poros obstruidos, piel propensa al acné o signos avanzados de daño solar. Otros descubrirán que una vez al día o incluso una vez cada varios días es lo ideal para su piel.

Consejo especial para aquellos con acné: puede requerir una aplicación frecuente al principio para controlar la piel. Es posible que descubras que puedes reducir el uso a cada pocos días para mantenimiento o que necesites un uso diario continuo para mantener la piel limpia.

Tabla de Frecuencia Recomendada de Exfoliación

Tipo de Piel Frecuencia Recomendada Notas
Normal 1-2 veces por semana Observar la reacción de la piel y ajustar según sea necesario.
Grasa 2-3 veces por semana Puede tolerar una exfoliación más frecuente.
Seca 1 vez por semana Usar exfoliantes suaves e hidratantes.
Sensible Cada 10-14 días Usar exfoliantes enzimáticos o muy suaves.

Consideraciones Adicionales

Una buena limpieza es, en la mayoría de los casos, suficiente. “La limpieza en sí es un proceso mecánico que conlleva fricción para la piel y representa una agresión en sí misma. La elección del producto de limpieza adecuado es esencial. Una limpieza rápida por la mañana y una más dedicada por la noche es la única clave para mantener la piel limpia. Y as formulas más compatibles con la delicada composición de la piel son las tradicionales leches limpiadoras que se aclaran con agua tibia y no son espumosas -libres de tensoactivos-“.

Según Pedro Catalá hay pieles con muchas impurezas o con queratosis pílaris que se pueden beneficiar de una ligera exfoliación química. Lo más importante es valorar el tipo de piel. “En pieles sensibles, intolerantes, atópicas o con rosácea la exfoliación no está indicada y puede empeorar la piel. Sin embargo, en pieles sin las características anteriores una exfoliación ligera puede conseguir una piel más luminosa, permitir una mayor penetración de cosméticos como el ácido retinoico y lograr que un tratamiento estético tipo láser o peeling químico tenga resultados más homogéneos”, asegura del dermatólogo Ricardo Ruiz.

Además de elegir una fórmula suave que contenga ingredientes calmantes para la piel, el pH de tu exfoliante químico es crucial. Puede hacer o deshacer la fórmula y cómo responde tu piel a ella. Para los exfoliantes a base de ácidos, el rango de pH óptimo para un uso seguro y eficaz está entre 3 y 4.

Si eres nuevo en el uso de exfoliantes con ácidos hidroxilados, es recomendable introducirlos en tu rutina de forma gradual.

¿Pueden, quienes tienden a tener la piel sensible… seguir usando un exfoliante químico? Sí, en este caso, un calmante BHA al 1% es una elección óptima (el BHA tiene propiedades calmantes naturales).

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