Dermatitis Atópica en Bebés: Causas, Síntomas y Tratamientos

La dermatitis atópica, también conocida como eccema, es una afección inflamatoria crónica de la piel que afecta a muchos bebés. Se caracteriza por piel seca, enrojecimiento, picor y descamación. Aunque no es contagiosa ni peligrosa, puede afectar significativamente la calidad de vida del bebé y de su familia. Hoy, con motivo del Día Mundial de la Dermatitis Atópica, te contamos todo lo que necesitas saber sobre esta enfermedad de la piel.

✦ Piel ATÓPICA (o eccema) en BEBÉS y NIÑOS. Cuidados y tratamiento del brote de dermatitis atópica

¿Qué es la piel atópica en bebés?

La piel atópica en bebés es una alteración cutánea cada vez más común. La piel atópica es una manifestación de una condición genética conocida como atopía, que predispone al organismo a desarrollar alergias, rinitis, asma o eczemas. En el caso de los bebés, la dermatitis atópica suele ser la primera señal visible de esta tendencia. Se calcula que entre el 10 % y el 20 % de los niños menores de cinco años padecen algún grado de dermatitis atópica. Suele aparecer a partir del segundo o tercer mes de vida, aunque también puede manifestarse más tarde.

Los bebés con piel atópica tienen una piel delicada y seca que se irrita con facilidad. Si la piel está roja, caliente e irritada hablamos de eczema atópico. Acude al pediatra para que pueda hacer un seguimiento.

En el 85% de los casos los primeros síntomas de la dermatitis atópica aparecen entre 0-5 años. En el 60% de los casos aparecen antes de 1 año.

Los periodos de inflamación suelen provocar trastornos del sueño, disminución de la concentración en el colegio, en definitiva, un verdadero cambio en la calidad de vida, no solo del niño sino de toda la familia.

La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria crónica que cursa en brotes que se caracterizan por una piel seca y zonas de enrojecimiento y picor (eccemas). Es una enfermedad crónica muy frecuente, su prevalencia se ha multiplicado por 3 en los últimos años, y afecta al 5-8% de los niños.

Tiene un componente hereditario, si uno de los padres tiene piel atópica, el niño tiene un riesgo de padecerla del 40%, y puede persistir en la vida adulta hasta en un 60% de los casos.

Causas de la Dermatitis Atópica en Bebés

No hay una causa única que desencadene los brotes en los bebés con dermatitis atópica, más bien se puede hablar de un conjunto de factores genéticos, inmunológicos y ambientales:

  • Alteración de la barrera cutánea: que impide retener la hidratación natural.
  • Exposición a alérgenos o irritantes externos: como detergentes, polvo, tejidos.
  • Factores genéticos: si uno o ambos progenitores tienen piel atópica o alergias, es más probable que el bebé también la desarrolle.
  • Clima seco, frío o contaminado.
  • Estrés o cambios emocionales: (en niños más mayores).
  • Predisposición hereditaria: Si los padres tienen antecedentes de patologías tópicas, hay mayor riesgo de que sus hijos también desarrollen problemas como la dermatitis.
  • Mutaciones en el gen de la filagrina: que produce una mayor susceptibilidad frente a esta enfermedad.

Las causas de la dermatitis atópica son genéticas, hereditarias y ambientales. Más de la mitad de los niños que tienen piel atópica tienen un progenitor que también la padece.

La inflamación, la sequedad, la irritación y otros síntomas del eczema infantil aparecen cuando un elemento del entorno provoca una reacción excesiva del sistema inmunitario. Existen muchas causas del eczema en bebés diferentes, incluidas la piel seca, los tejidos ásperos, los jabones, los detergentes, el calor, la transpiración, las infecciones y los alérgenos como el polvo, el polen o la caspa animal.

Síntomas de la Dermatitis Atópica en Bebés

Los signos de dermatitis atópica en bebés pueden variar según la edad y la etapa de la enfermedad, pero los más habituales incluyen:

  • Piel muy seca y áspera al tacto.
  • Eccema en la cara del bebé, especialmente en las mejillas y la frente.
  • Enrojecimiento, inflamación o descamación.
  • Picor intenso que provoca llanto, incomodidad o trastornos del sueño.
  • Lesiones o costras por rascado.
  • Zonas afectadas en cuello, detrás de las orejas, en los pliegues de los codos y rodillas.

Muchos padres expresan su preocupación diciendo: “A mi bebé le pica mucho la piel atópica y no sé qué hacer”. Esta sensación de picor puede ser desesperante para el niño y los adultos responsables, ya que afecta al sueño y provoca irritabilidad. Por eso, un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado marcan la diferencia.

Igual que el de los adultos, el eczema infantil se caracteriza por piel enrojecida, irritada e inflamada. Además de un picor persistente, el eczema infantil provoca inflamación y se manifiesta como una dermatitis. La piel puede perder mucha hidratación o descamarse y ocasionar lesiones parecidas a ampollas que supuran o se endurecen.

El eczema en bebés y niños suele aparecer con mayor frecuencia primero en el rostro, los codos y las rodillas, ya que son zonas fáciles de rascar y expuestas a la fricción durante el gateo. El eczema infantil puede extenderse a otras partes del cuerpo, pero casi nunca se manifiesta en el área del pañal por la humedad adicional.

Con el paso del tiempo, puede aparecer en el interior de los codos, las manos y, posiblemente, se observe inflamación o dermatitis infantil detrás de las orejas, los pies y el cuero cabelludo. Sin embargo, es importante recordar que los síntomas del eczema en bebés y niños pueden variar de un caso a otro, por lo que es mejor acudir a un dermatólogo o pediatra si crees que tu hijo podría tener eczema o dermatitis infantil.

A nivel clínico esta afectación cutánea se manifiesta con lesiones rojas, secas y descamativas. Es habitual que se localicen en las mejillas, pero también pueden aparecer en la frente, el cuero cabelludo, el tronco y en los brazos y las piernas.

Uno de los peores síntomas durante un brote de dermatitis atópica es el prurito o picor intenso, porque puede alterar el sueño y causar irritabilidad en el bebé. Además, si hay un rascado de la zona pueden aparecer infecciones secundarias.

Tratamientos y Productos Recomendados

El tratamiento de la dermatitis atópica en bebés se basa en tres pilares fundamentales:

  • Hidratación diaria con cremas emolientes específicas para piel atópica.
  • Control de los brotes con productos calmantes y, si lo indica el pediatra, tratamientos tópicos.
  • Evitar los factores que pueden desencadenar los síntomas.

Existen muchas marcas comerciales, recomendadas por dermatólogos y pediatras, que han desarrollado líneas completas con fórmulas suaves y eficaces para la piel de los más pequeños. Las gamas para pieles atópicas bebé están formulada con un activo vegetal con propiedades calmantes, antiirritantes y reparadoras, cultivado en condiciones orgánicas. Son líneas especialmente diseñadas para bebés y niños con pieles reactivas o sensibles.

Entre sus productos destacan bálsamos o cremas emolientes, para uso diario y reducción del picor, geles de baño sin jabón, para limpiar con suavidad sin agredir la piel, y sprays emolientes calmantes, ideales para aplicar sin contacto directo en zonas irritadas.

Además, estas fórmulas están libres de perfume, conservantes agresivos y colorantes, y pueden usarse desde el nacimiento.

Una buena forma de tratar el eczema infantil es conocer los síntomas y desencadenantes específicos de tu hijo, así como ayudar a mantener la hidratación de la piel con una rutina diaria a partir de limpiadores y lociones o cremas para la dermatitis suaves.

Asimismo, puedes acudir a un pediatra o dermatólogo para que te recomiende una loción o crema para el eczema infantil que trate los síntomas.

En las pieles atópicas es muy importante tener una rutina de higiene e hidratación con productos específicos, tanto faciales como corporales. En el rostro es importante utilizar una crema protectora que ayude a prevenir, cuidar y reducir los principales signos visibles de la piel atópica infantil: picor, sequedad, descamación y rojeces.

Durante los brotes, puede ser necesario utilizar corticoides tópicos en forma de emulsiones, cremas o pomadas.

En caso de brotes hay que aplicar los productos y medicamentos prescritos por el médico: pediatra y/ o dermatólogo.

Toda la gama incorpora la acción Pro-AMP que ayuda a reforzar las defensas de la piel.

¿Qué crema es buena para la piel atópica de un bebé?

Cuando se trata de crema para piel atópica, no todas las opciones sirven. Es importante que sea un producto emoliente, específico para piel atópica, testado dermatológicamente y apto para bebés.

Algunas características clave que debe tener una buena crema:

  • Reforzar la función barrera de la piel.
  • Aliviar el picor y calmar la inflamación.
  • Ser hipoalergénica y sin fragancias.
  • Ser fácil de aplicar y de rápida absorción.

Hay muchas que cumplen con todos estos requisitos, siendo valoradas por su eficacia, suavidad y respeto por la piel delicada del bebé.

Consejos para el Cuidado Diario

El manejo diario de la dermatitis atópica en niños requiere atención constante. Algunos consejos útiles:

  • Vestir al bebé con ropa de algodón suave, evitando fibras sintéticas o lanas. Se debe evitar la lana y ciertas fibras sintéticas. Elige ropa de algodón o lino.
  • Lavar su ropa con detergentes hipoalergénicos y sin suavizante. Para hacer la colada es mejor utilizar detergentes suaves y prescindir del suavizante. De hecho, es aconsejable realizar un aclarado extra para eliminar cualquier posible resto de jabón.
  • Mantener la piel bien hidratada con una crema específica al menos dos veces al día. Después del baño es imprescindible hidratar correctamente la piel.
  • Controlar la temperatura y humedad del ambiente. Evita cambios bruscos de temperatura manteniendo en casa una temperatura entre 20º y 22ºC.
  • Evitar cambios bruscos de clima o exposición prolongada al sol o al frío.
  • Consultar al pediatra si aparecen signos de infección (pus, fiebre, irritación intensa).

En este sentido, un producto formulado con ceramidas puede ayudar a mantener la barrera cutánea.

Aparte de esta rutina durante el momento del baño, vuelve a nutrir la piel a lo largo del día para conservar su hidratación, sobre todo ante la presencia de sequedad o irritación.

El Baño y la Piel Atópica

Una de las preguntas más comunes entre los padres es si es bueno bañar mucho a los bebés con pieles atópicas.

La respuesta es que no conviene bañar en exceso a los bebés con dermatitis atópica, ya que el agua (especialmente si está caliente o contiene cloro) puede resecar aún más la piel, debilitando la barrera cutánea.

El baño puede resecar la piel si no se toman ciertas precauciones. Utiliza productos específicos para la piel atópica, evita usar esponjas y no frotes la piel. Los productos para piel atópica no suelen llevar perfume y emplean sustancias limpiadoras muy suaves con ingredientes que aportan hidratación y emoliencia.

Las recomendaciones para el baño de bebés con piel atópica serían:

  • Realizar baños cortos (5 a 10 minutos), con agua tibia, nunca caliente. El baño debe ser corto, de menos de 10 minutos, y el agua tibia-caliente (30º-35º).
  • Usar productos sin jabón, sin perfumes, hipoalergénicos y específicos para piel atópica.
  • Evitar esponjas, cepillos o frotamientos agresivos.
  • Secar con una toalla suave, mediante toques ligeros, sin frotar. Durante el secado se debe evitar aumentar la irritación.
  • Aplicar crema para piel atópica justo después del baño, cuando la piel aún está húmeda, para retener la hidratación. Inmediatamente después del baño, aplica una loción o crema para el eczema en bebés hidratante, sin fragancias ni sulfatos.

La piel atópica en bebés requiere cuidados específicos, constancia y mucho mimo. Aunque no tiene cura definitiva, sí es posible controlar los brotes, reducir el picor y mejorar la calidad de vida del pequeño con productos adecuados y un enfoque preventivo.

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