Dermatitis en Ancianos: Tipos y Tratamiento

La dermatitis es una afección de la piel que causa inflamación, enrojecimiento, picazón, descamación y sequedad. Aunque la dermatitis puede afectar a personas de todas las edades, es más común en niños y adultos mayores. Los síntomas de la dermatitis pueden variar desde leves a graves, dependiendo de la causa y la gravedad de la afección. La dermatitis no es contagiosa y puede deberse a diferentes causas, incluyendo factores genéticos y ambientales. Los diferentes tipos de dermatitis pueden mejorar con el tiempo, pero a menudo se presentan como enfermedades duraderas o crónicas con brotes periódicos.

La dermatitis puede ser causada por diferentes factores de riesgo, que pueden ser endógenos tales como nuestra composición genética y externos o factores ambientales, incluyendo, por ejemplo, el contacto con alérgenos o irritantes como los productos cosméticos muy fuertes.

Los síntomas de la dermatitis pueden manifestarse en la piel de cualquier parte del cuerpo, dependiendo de qué tipo de dermatitis se trate. Los síntomas de la dermatitis también pueden dar lugar a complicaciones. La picazón asociada con la dermatitis puede llegar a ser lo suficientemente severa como para provocar trastornos del sueño. Además, el rascarse las erupciones causadas por la dermatitis pueden causar llagas abiertas, las cuales podrían infectarse por bacterias, virus u hongos. En algunos casos, estas infecciones de la piel pueden extenderse.

Tipos Comunes de Dermatitis

El término dermatitis se refiere a diferentes tipos de inflamación de la piel. Dependiendo de qué tipo de dermatitis se trate, esta se puede manifestar de diferentes formas:

  • Dermatitis atópica: Este es el tipo más común de dermatitis. Los síntomas de la dermatitis atópica generalmente comienzan a aparecer en la infancia, aunque pueden afectar a personas de todas las edades. Esta enfermedad se caracteriza, principalmente, por provocar parches en la piel con enrojecimiento y picazón.
  • Dermatitis seborreica: Este tipo de dermatitis afecta principalmente al cuero cabelludo, aunque también se puede extender a diferentes partes del rostro e incluso hasta el pecho. Sus principales síntomas son piel escamosa, caspa, enrojecimiento de la piel y picazón. En algunos casos, la dermatitis seborreica desaparece por su cuenta, sin tratamiento.
  • Dermatitis por contacto: Este tipo de dermatitis es causada por el contacto directo con ciertas sustancias. Se clasifica en dos tipos: la dermatitis irritante por contacto, -la cual es causada por la exposición a una sustancia irritante para la piel como los detergentes fuertes, los ácidos, los solventes y los herbicidas,- y la dermatitis alérgica por contacto, la cual consiste en una reacción alérgica del sistema inmunitario de una persona.
  • Dermatitis del pañal: este tipo de dermatitis se observa frecuentemente en bebés, pero puede ocurrir en cualquier persona que utilice pañales. Sus síntomas incluyen inflamación, sensibilidad y picazón en la piel de la zona del pañal. Suele tratarse efectivamente con remedios caseros como cambiar más frecuentemente los pañales, dejar la piel secarse al aire y utilizar en cada cambio de pañal una pomada emoliente y protectora.
  • Eczema dishidrótico: también conocido como eczema ponfólix, es un tipo de dermatitis que suele presentarse en las manos y en los pies con la aparición de pequeñas ampollas y picazón grave. En algunos casos, las ampollas causadas por el eczema deshidrótico pueden infectarse, causando inflamación y dolor.

Xerosis Senil: Sequedad Extrema de la Piel

La piel se parece a la de un cocodrilo: se agrieta, se pela (o se descama), se siente tirante y pica. Probablemente se trate de xerosis, o sea, de una sequedad extrema de la piel. Esta dermatitis (no grave, pero sí incómoda) suele afectar a las personas mayores. ¿Qué es la xerosis? Es una afección causada por la barrera cutánea deteriorada. Hay dos síntomas principales. En primer lugar, se nota una gran sequedad, que puede manifestarse con escamas (piel que se agrieta y se pela), asperezas (piel dura y gruesa que se engancha).

Existen dos tipos de xerosis. La primera, fisiológica, afecta sobre todo a las personas mayores: El 75 % de los mayores de 75 años y el 50 % de los mayores de 65 sufren de sequedad cutánea. ¿El motivo? Piel más fina, muy frágil, carente de ácidos grasos esenciales y ceramidas, y con una película hidrolipídica agotada.

Causas de la Xerosis Senil

  • Ducharse o bañarse con agua demasiado caliente o durante demasiado tiempo dañará la piel y debilitará aún más su película protectora.
  • Elegir los productos limpiadores adecuados: Para evitar picores después de la ducha y que este momento se convierta en una experiencia relajante para la piel, es importante elegir un limpiador adecuado para la piel muy seca. Utilizar preferentemente un gel de ducha ultrarrico o una crema limpiadora nutritiva: son mucho más que simples productos de higiene, ya que nutrirán y protegerán la piel. Elegir una fórmula no detergente, reparadora y relipidizante.

Tratamiento y Cuidado de la Piel en Ancianos

El tratamiento de la dermatitis atópica se centra en la práctica diaria del cuidado básico de la piel en sus fases más leves, además del uso de agentes antiinflamatorios tópicos, fototerapia e inmunomoduladores sistémicos si la enfermedad es moderada o grave. Los objetivos principales incluyen el tratamiento y la prevención de brotes y la reparación y mantenimiento de la barrera cutánea.

Emolientes para Piel Seca

El uso de emolientes en el tratamiento de la dermatitis atópica es fundamental. Deben aplicarse varias veces al día y se ha demostrado que su uso regular reduce la necesidad de corticosteroides tópicos. La razón principal para el uso intensivo de un emoliente es su capacidad para aumentar la hidratación de la epidermis, principalmente al reducir la evaporación, ya que actúa como una capa oclusiva en la parte superior de la piel. Como tal, los emolientes no tienen un efecto directo en el curso del eccema. La elección del emoliente depende de cada paciente. En general, se recomienda usar una crema o ungüento espeso (con un alto contenido de grasa) para la piel más seca, mientras que las cremas y lociones con un mayor contenido de agua se usan solo para el eccema muy leve. Dichas cremas deben aplicarse varias veces al día debido a su rápida absorción. Es importante recomendar un emoliente sin perfume u otros alérgenos potenciales, ya que pueden provocar una sensibilización alérgica secundaria. Las personas con eccema crónico y seco se benefician de los preparados con alquitrán en forma de cremas y vendajes oclusivos.

Baños e Hidratación

Bañarse o ducharse diariamente, durante unos 5-10 minutos, puede hidratar la piel y eliminar escamas, costras, irritantes y alérgenos, lo que puede ser útil para pacientes con dermatitis atópica. Si cualquier área de la piel está significativamente hinchada, se recomienda remojarla en agua corriente durante 20 minutos, y luego aplicar inmediatamente un tratamiento farmacológico antiinflamatorio, como corticoides tópicos (CT), sin secarlo con la toalla.

Terapia de Envoltura Húmeda (TEH)

La terapia de envoltura húmeda (TEH) es un método para reducir rápidamente la intensidad de la dermatitis atópica, y generalmente se usa tanto en pacientes ambulatorios como hospitalizados, para los brotes importantes de la enfermedad. En general, la técnica consiste en aplicar un agente tópico y cubrirlo con una primera capa húmeda de vendas tubulares, una gasa o un traje de algodón, seguido de una segunda capa externa seca. Cuando la enfermedad está muy extendida, se pueden aplicar dos capas de ropa no irritante de manera similar. La envoltura se puede usar desde varias horas hasta 24 horas, dependiendo de la tolerabilidad por parte del paciente.

Fototerapia

Como la mayoría de los pacientes afectados por dermatitis atópica mejoran durante la temporada soleada de verano, la radiación UV artificial se emplea con frecuencia en el tratamiento de esta patología.

Terapia Antiinflamatoria Tópica

La eficacia de la terapia antiinflamatoria tópica depende de tres principios fundamentales: potencia suficiente, dosis suficiente y aplicación correcta. El tratamiento tópico siempre debe aplicarse sobre la piel hidratada, especialmente cuando se usan ungüentos.

Corticoides Tópicos (CT)

El uso de corticoides tópicos (CT) antiinflamatorios puede mejorar o resolver los brotes agudos en cuestión de días. Los CT se usan en el tratamiento de la dermatitis atópica tanto en adultos como en niños, y son la base de la terapia antiinflamatoria. Actúan sobre una variedad de células inmunitarias, incluyendo linfocitos T, monocitos, macrófagos y células dendríticas, interfiriendo con el procesamiento del antígeno y suprimiendo la liberación de citocinas proinflamatorias.

Inhibidores Tópicos de Calcineurina (ITC)

Los inhibidores tópicos de calcineurina (ITC) son una segunda línea de tratamiento para la dermatitis atópica moderada a severa.

Fármacos Inmunomoduladores Sistémicos

Los fármacos inmunomoduladores sistémicos son una opción común para el tratamiento de enfermedades inflamatorias crónicas y / o graves.

Enfermedades Dermatológicas Asociadas a la Edad

A medida que las personas envejecen, existe mayor susceptibilidad a desarrollar ciertas enfermedades dermatológicas. El efecto acumulativo de los factores ambientales como la radiación UV y la radiación ionizante, asociado a los cambios fisiológicos ya analizados explican muchas de las enfermedades cutáneas de este grupo de edad.

Se han realizado distintos estudios para evaluar la prevalencia de afectaciones cutáneas en este grupo etario. Smith et al. encontraron que la xerosis era el proceso cutáneo más frecuente de los adultos mayores (58,3%), seguida por la onicomicosis (57%). Siragusa et al. encontraron como enfermedad más frecuente la onicomicosis, en un 10%. Yalçin et al. refirieron como proceso más frecuente la dermatitis (20%), luego las infecciones fúngicas (16%) y en tercer lugar el prurito (11%). Dentro de las dermatitis, un 50% fueron dermatitis de contacto, un 21% neurodermatitis, un 15% dermatitis seborreica, un 6% dermatitis por estasia y un 1% eccema dishidrótico. Sin embargo, en los mayores de 85 años, la sintomatología más frecuente fue el prurito.

Las enfermedades dermatológicas más frecuentes asociadas al envejecimiento pueden verse en la tabla 1. En esta revisión nos centraremos en aquellos procesos más importantes en términos de prevalencia y/o relevancia clínica según nuestra experiencia e impresión local.

Cuidado de la piel para dultos mayores

Tabla 1: Enfermedades dermatológicas frecuentes asociadas al envejecimiento

Condición Dermatológica Descripción Prevalencia
Xerosis Sequedad de la piel 29.5% - 58.3%
Onicomicosis Infección fúngica de las uñas 10% - 57%
Dermatitis Inflamación de la piel 20%
Prurito Picazón Hasta 40%

Prurito y Xerosis en el Adulto Mayor

La población geriátrica tiene mayor riesgo de presentar xerosis. La prevalencia de xerosis en los adultos mayores varía entre el 29,5 y el 58,3%, siendo en algunas series la condición cutánea más frecuente. La etiología exacta se desconoce, pero lo más probable es que sea secundario a cambios en la queratinización y en el contenido de lípidos del estrato córneo, con la consiguiente alteración de la barrera cutánea. El prurito está íntimamente ligado a la xerosis, y su prevalencia es de hasta un 40% de los adultos mayores. La xerosis, por su parte, es la causa más frecuente de prurito en este grupo etario.

Muchas veces el tratamiento del prurito es tratar la xerosis. Los objetivos del tratamiento son restaurar el estrato córneo dañado y mantener la hidratación. Para esto se debe intentar mantener la humedad ambiental superior a 10%; idealmente entre 45-60%. En el invierno se debe evitar el sobreuso de calefactores y en verano el exceso de aire acondicionado. Asimismo, se deben evitar baños prolongados con agua caliente y procurar usar jabones con poco perfume e hidratantes.

El uso de emolientes puede imitar los componentes lipídicos del estrato córneo y por este mecanismo ayudar a mantener la hidratación. Se deben aplicar 3min después del baño, ya que así se podría retener más agua en la piel. Existe controversia respecto a qué emoliente utilizar. Se deben evitar los compuestos irritantes en los emolientes porque los adultos mayores tienen mayor riesgo de desarrollar dermatitis de contacto como, por ejemplo, el Bálsamo del Perú. Otros tratamientos útiles son las formulaciones con urea al 5-10%. Los corticoides son de utilidad únicamente en condiciones inflamatorias asociadas al prurito y la xerosis.

Dermatitis de Contacto en Ancianos

La dermatitis de contacto en ancianos puede deberse a los alérgenos típicos (níquel, bálsamo de Perú, parafenilendiamina), pero en ellos también son frecuentes las dermatitis por medicaciones tópicas como corticoides y antibióticos. El rango de gravedad puede ir desde una erupción asintomática a una emergencia vital. Su prevalencia es de aproximadamente el 1,6 % en mayores de 60 años, aunque puede alcanzar el 3 %-4 % en algunas ciudades. Puede tratarse de la continuación de la enfermedad desde la edad adulta, de la reaparición desde la infancia o de un diagnóstico de novo en la época senil. Al igual que en otros casos, puede estar mediada por IgE (extrínseca) o no (intrínseca). En el tratamiento es fundamental tratar la xerosis, que en ancianos puede exacerbarse por otras terapias como los fármacos antiandrogénicos y los diuréticos.

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