La dermatitis en los pies es una de las afecciones dermatológicas más frecuentes que se manifiesta con inflamación y enrojecimiento de la piel afectada. En los casos más leves, puede ser asintomática. Sin embargo, si no se trata desde el principio por un podólogo, los síntomas pueden agravarse y afectar la calidad de vida del paciente. Si sufres alguno de estos síntomas, es crucial visitar a un podólogo cuanto antes para evitar que la dermatitis derive en otras posibles afecciones o molestias en los pies.
El primer paso para diagnosticar la dermatitis en los pies es valorar el nivel de enrojecimiento de la zona afectada. Cuando la dermatitis en los pies provoca otras dolencias como rozaduras, callosidades o eccemas, es aún más importante buscar atención profesional.

¿Qué es la Descamación de los Pies?
La descamación de los pies es un problema frecuente que se da cuando nuestros pies comienzan a pelarse por alguna de sus partes (dedos, talones, etc.). Esta lesión cutánea sucede sobre todo en determinadas estaciones del año como la primavera y el verano. El calor, la deshidratación y el uso de un calzado abierto pueden acelerar su aparición.
Causas de la Descamación en los Pies
La descamación no es una patología grave, pero es importante conocer su origen para evitar problemas mayores. Se debe tener especial cuidado si se sufre de pie diabético o mala circulación en pies y piernas, ya que estas pequeñas lesiones en la piel pueden derivar en otras de mayor complejidad.
Algunas de las causas de la descamación en los pies son:
1. Falta de Hidratación
El calor afecta a nuestros pies. La piel tiende a deshidratarse más de lo habitual y los pies secos se vuelven mucho más frecuentes durante el verano. Si no se tratan, pueden dar lugar a la descamación en la piel o, incluso, a la aparición de grietas. Por ejemplo, los talones secos y con grietas son un problema relacionado con el cuidado e hidratación de la piel.
Beber entre 1,5l o 2l de agua será fundamental para hidratarnos correctamente.
2. Cambio de Calzado
El pie suele ir protegido la mayor parte del tiempo por el calzado y el calcetín. Por este motivo, es importante hacer una adaptación progresiva del cambio de calzado en determinadas estaciones. Es decir, si llega el calor veraniego y seguimos utilizando el calzado de invierno, la piel se recalentará y puede pelarse.
La descamación también puede suceder con el cambio brusco al calzado abierto y sin sujeción. En estas ocasiones hay un aumento de fricción y la piel no estará preparada, por lo tanto, se descamará. Es imprescindible elegir correctamente el calzado de primavera para facilitar esta transición.
3. Quemaduras Solares
La exposición prolongada de los pies al sol en los meses de verano puede provocar sequedad, grietas, quemaduras en los pies y finalmente su descamación.
Otros factores que favorecen la caída de la piel de nuestros pies son la sal del mar, la temperatura de la arena y la fricción de nuestros pies con ésta. El cloro de las piscinas también resecará nuestra piel.
Aplicar crema solar antes de la exposición y aftersun o crema hidratante después, ayudará a mantener la hidratación y elasticidad de nuestra piel.
4. Hongos en los Pies
Otra causa de descamación son los hongos en los pies, también conocidos como dermatitis exfoliativa (infección en la planta del pie). No obstante, existen muchos tipos de hongos que afectan a los pies y no todos provocan descamación. Es importante acudir a una Clínica Podoactiva para que un profesional pueda realizar el mejor diagnóstico.
El pie de atleta es otra patología que, además de la descamación, puede provocar picazón en las áreas afectadas entre otros síntomas.
5. Otras Patologías
La eritrodermia es un tipo de psoriasis que se caracteriza por el enrojecimiento de la piel y la descamación provocada por la aparición de eccemas.
La sudoración excesiva o hiperhidrosis también es una de las causas habituales para que se pelen nuestros pies.
La deshidrosis es una dermatitis crónica que afecta a las plantas de los pies y las palmas y los dedos de las manos. Se caracteriza por la aparición de vesículas que provocan la descamación y la aparición de grietas en los pies.
Síntomas de Descamación en los Pies
Como en la mayoría de los problemas y patologías, existen signos que nos indican que nuestros pies se están descamando. Los síntomas principales de esta patología son:
- La piel tiene mayor rigidez y rugosidad debido a la pérdida de elasticidad.
- La piel se vuelve escamosa. Se puede observar a simple vista.
- Perder las primeras capas de la piel puede ir acompañado de picor, enrojecimiento, escozor y dolor.
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Tratamientos para la Descamación en los Pies
Es importante prestar atención a las recomendaciones de los expertos en podología para evitar la descamación de los pies:
- Llevar un calzado y unos calcetines adecuados según la época del año.
- Utilizar cremas específicas para protegernos del sol y para hidratar cada día la piel de nuestros pies.
En caso de duda o al detectar los primeros síntomas, debemos acudir a un profesional para que determine la causa de la descamación y aplique el tratamiento adecuado. Así, evitaremos que aparezca un problema de mayor envergadura.
Descripción General de la Dermatitis
La dermatitis es una afección frecuente que causa la hinchazón y la irritación de la piel. Tiene muchas causas y tipos, y a menudo implica piel con picazón y seca o un sarpullido. O bien, puede hacer que la piel se ampolle, exude, forme costras o se descame. Tres tipos frecuentes de esta afección son la dermatitis atópica, la dermatitis de contacto y la dermatitis seborreica. La dermatitis no es contagiosa, pero puede ser muy molesta. Aplicar con regularidad crema hidratante ayuda a controlar los síntomas.
Cada tipo de dermatitis tiende a ocurrir en diferentes partes del cuerpo. Por ejemplo, en la zona de la cintura o donde rozan los calcetines o los zapatos. Si usas un reloj, se manifestará en la muñeca. Es importante bañarse con frecuencia, así como hidratar la piel con un humectante que sea hipoalergénico.

Factores de Riesgo de la Dermatitis
- Edad: La dermatitis se puede presentar a cualquier edad, pero la dermatitis atópica es más frecuente en los niños que en los adultos.
- Alergia, dermatitis atópica y asma: Las personas con dermatitis atópica a menudo tienen asma o alergias estacionales. A menudo, hay antecedentes familiares de afecciones alérgicas como asma, rinitis alérgica o eccema.
- Profesión: Los trabajos que te ponen en contacto con ciertos metales, solventes o productos de limpieza aumentan el riesgo de dermatitis por contacto.
- Otras enfermedades: Ciertas condiciones médicas pueden aumentar el riesgo de desarrollar dermatitis.
Complicaciones de la Dermatitis
Perforarse la piel por rascarse repetidamente puede causar llagas abiertas y grietas. Esto aumenta el riesgo de infección por bacterias y hongos. En las personas con piel de tono oscuro o negro, la dermatitis puede hacer que la piel afectada se oscurezca o se aclare. Estas afecciones se denominan hiperpigmentación posinflamatoria e hipopigmentación posinflamatoria.
Prevención de la Dermatitis
Desarrollar una rutina básica de cuidado de la piel también puede ayudar a prevenir la dermatitis:
- Toma baños y duchas por menos tiempo: Limita el tiempo de la ducha o del baño a unos 10 minutos. Utiliza agua tibia, no caliente.
- Usa un jabón suave o un limpiador sin jabón: Elige un limpiador que no contenga tintes, alcohol ni fragancias. Algunos jabones pueden secar la piel. En el caso de los niños pequeños, por lo general, solo se necesita agua tibia para bañarlos; no es necesario usar jabón ni baños de espuma.
- Sécate con toquecitos suaves: No frotes la piel con una toallita o esponja vegetal.
- Hidrata toda la piel: Mientras la piel aún esté húmeda, sella la humedad con aceite, crema o loción. Hay muchas cremas humectantes a la venta. Prueba diferentes productos hasta encontrar uno que sea adecuado para ti. La crema humectante ideal debe ser segura, sin perfume, eficaz, asequible y una que te guste utilizarla con regularidad.
Síntomas del Eczema de los Pies
Los síntomas del eczema de los pies son bastante variados y dependen de la causa inicial del eczema:
- En caso de dermatitis atópica, el eczema de los pies se parece al eczema del cuerpo y puede afectar también a los tobillos, especialmente en los niños que tienen eczema de los pliegues.
- El eczema bajo el pie o eczema plantar suele estar relacionado con la dishidrosis, también conocida como dermatitis ampollosa. Esta enfermedad crónica de la piel provoca la aparición de vesículas en las manos y los pies. Cuando las vesículas se rompen debido a la fricción o el rascado, el líquido que contienen se extiende y se forma una costra. La dishidrosis del pie puede ir acompañada de dishidrosis en los dedos del pie, lo que aumenta las molestias del paciente.
- En algunos casos, el eczema de los pies y el eczema de los dedos del pie se deben a una alergia al calzado o a uno de sus componentes. En estos casos, el eczema del pie se localiza en las zonas de contacto entre la piel y el zapato.
- El eczema en las piernas, también conocido como eczema varicoso, se debe a una mala circulación y puede extenderse al pie.
Averiguar los motivos del eczema de los pies permite instaurar rápidamente un tratamiento adaptado y/o las medidas de prevención necesarias en caso de eczema de contacto.
Tratamiento del Eczema del Pie
El tratamiento de la dishidrosis del pie y de la dermatitis del pie en general se basa en la aplicación de cremas con cortisona y de emolientes. La dermatitis atópica se debe a una reacción en la piel. Esta provoca picazón, hinchazón y enrojecimiento continuos.
Tratamientos Médicos para la Dermatitis Atópica
La dermatitis atópica generalmente se trata con medicamentos que se aplican directamente en la piel o el cuero cabelludo. Estos se conocen como medicamentos tópicos:
- Al principio, a usted probablemente le recetarán una crema o ungüento corticosteroide suave (como hidrocortisona). Si esto no funciona, puede necesitar un medicamento más fuerte.
- Los medicamentos llamados inmunomoduladores tópicos (IMT) se le pueden recetar a cualquier persona mayor de 2 años de edad. Pregúntele a su proveedor acerca de las preocupaciones sobre un posible riesgo de cáncer por el uso de estos medicamentos.
- Se pueden usar cremas o ungüentos que contengan alquitrán de hulla o antralina para las zonas engrosadas.
- Se pueden emplear cremas protectoras que contengan ceramidas.
Otros medicamentos que se pueden usar incluyen:
- Cremas o pastillas antibióticas si su piel se infecta
- Medicamentos que inhiben el sistema inmunitario
- Medicamentos biológicos específicos diseñados para afectar partes del sistema inmunitario involucradas en la dermatitis atópica
- Fototerapia, un tratamiento en el cual la piel se expone cuidadosamente a la luz ultravioleta (UV)
- Uso de esteroides sistémicos por corto tiempo (esteroides administrados por vía oral o a través de una vena)
Dermatitis de Manos y Pies
La dermatitis de manos y pies es una dermatitis que afecta las manos y/o los pies. Puede deberse a una dermatitis de contacto (alérgica o irritante) o a una dermatitis atópica. Las manifestaciones incluyen eritema, descamación y engrosamiento de la piel.
Una característica histológica característica de la dermatitis es el edema entre los queratinocitos epidérmicos (espongiosis). Cuando se acumula suficiente edema, las uniones intercelulares (desmosomas) se rompen y se forman microvesículas.
El eritema, la descamación y el engrosamiento de la piel pueden progresar a vesículas o ampollas pruriginosas en las palmas, las caras laterales de los dedos o las plantas (llamada dermatitis dishidrótica), que pueden romperse y producir erosiones y costras. Las vesículas pueden ser el primer síntoma observado. De acuerdo con la etiología y la exposición, los síntomas pueden ser intermitentes.
El contacto frecuente o prolongado con el agua (p. ej., lavarse las manos con frecuencia, trabajo con agua o sustancias húmedas), en particular con detergentes, es un desencadenante común, en particular en pacientes con atopia.
Diagnóstico de la Dermatitis de Manos y Pies
El diagnóstico de la dermatitis de las manos y pies puede por lo general realizarse según la localización y el aspecto de las lesiones cutáneas. El diagnóstico diferencial de la dermatitis de manos y pies incluye:
- Infección micótica
- Psoriasis palmoplantar
Las infecciones micóticas, que producen una reacción inflamatoria cutánea similar, también causan prurito, eritema y descamación. Pueden aparecer vesículas y ampollas (tiña ampollosa), típicamente visibles solo en las manos y los pies, como en la dermatitis de manos y pies.
La psoriasis palmoplantar también puede ser difícil de diferenciar de la dermatitis de la mano y el pie. Las características de la psoriasis palmoplantar que pueden ayudar en la diferenciación incluyen placas eritematosas y escamosas de límites muy netos, pústulas estériles y otros signos de psoriasis, como cambios psoriásicos en las uñas y placas psoriásicas en otros sitios.
Tratamiento de la Dermatitis de Manos y Pies
El tratamiento debe dirigirse a la causa cuando sea posible. Los pacientes deben evitar alérgenos de contacto así como irritantes de la piel, en particular el contacto frecuente o prolongado con agua y detergentes.
Pueden usarse corticosteroides tópicos, cuya potencia depende de la gravedad de la dermatitis. Los antihistamínicos pueden ayudar a controlar el prurito.
La fototerapia con banda ultravioleta B (UVB) de banda estrecha o con baños de PUVA (en el que los pacientes sumergen sus manos y/o pies en una solución de psoraleno antes de la exposición a los rayos UVA) puede ayudar.
La sobreinfección se trata con antibióticos tópicos o sistémicos. Para la enfermedad grave, pueden usarse corticosteroides sistémicos, de preferencia solo a corto plazo.
Consejos Adicionales para el Cuidado de los Pies
Si el médico le receta una crema, pomada u otro medicamento, úselo exactamente según las indicaciones. Lave la zona afectada con agua solamente. Quítese primero los anillos, relojes y demás adornos personales. Si usa un limpiador, use uno sin fragancia ni jabón. Aplíquese un humectante o una crema de barrera lo más a menudo que pueda. Use una crema como CeraVe o Cetaphil que no irrite la piel ni cause salpullido. Aplíquese la crema cada vez después de lavarse. Por la noche, aplíquese vaselina. Esta protege la piel y evita que se reseque.
Use guantes de algodón debajo de los guantes de trabajo cuando cocine, limpie, haga tareas de jardinería o trabaje con agua. Use calcetines limpios y secos. Cámbiese los calcetines cuando se mojan o humedecen con sudor.
Trate de determinar si hay algo que le provoca los síntomas. Evite las cosas que los empeoren y cualquier cosa que cause ardor o comezón. Controle o reduzca el estrés. Evite rascarse. Esto puede provocar infecciones cutáneas, sectores ásperos en la piel o más comezón. Si la comezón le afecta el sueño o sus actividades normales, pregúntele a su médico sobre tratamientos que puede probar.
Además de recurrir a la naturaleza para aliviar el picor plantar, es bueno tener pequeñas precauciones diarias que puedan prevenir la aparición del trastorno. Por ejemplo, siempre debe mantener los pies frescos y secos utilizando calzado transpirable y calcetines de algodón y lino. Los baños de pies con bicarbonato de sodio también son estupendos, ya que refrescan y previenen la irritación. La sequedad de la piel puede ser una de las causas de picor en pies y talones. Es por ello que, además de beber mucha agua durante el día, se recomienda la aplicación de una crema hidratante.