Al igual que las personas, los perros sufren cada vez más alergias. En algunos, estas se manifiestan en forma de enfermedad cutánea inflamatoria, la dermatitis atópica en perros. En este artículo aprenderás todo lo que hay que saber sobre esta patología.
Los problemas en la piel son afecciones comunes que pueden ocurrir a tu perro en cualquier momento de su vida. La piel es el órgano más extenso del cuerpo y cuando alguna zona está afectada suele tener un aspecto enrojecido, inflamado e irritado.
Síntomas: ¿cuáles son los signos más importantes?
- Picor: si tu perro se rasca con frecuencia por todo el cuerpo, se lame mucho o se muerde la piel, podría padecer una dermatitis.
- Caspa: los perros tienen episodios de caspa de manera estacional, pero si la caspa permanece más tiempo de lo normal y llega a cubrir todo su cuerpo, podría ser una dermatosis.
- Otitis: si tu perro padece de otitis con frecuencia, es probable que la causa sea una dermatitis.
- Alopecias: algunas dermatosis se manifiestan con la pérdida de pelo.
- Otros síntomas a tener en cuenta: costras, erupciones o ronchas, zonas más calientes en su cuerpo, enrojecimiento o inflamación, sequedad o irritación, coágulos de sangre y decoloración de la piel.
El signo más típico de dermatitis atópica en perros es el picor. No todos los perros presentan también un enrojecimiento de la piel (eritema) en la zona afectada. Además, los perros atópicos suelen padecer otitis externas recurrentes.
Los síntomas pueden aparecer todo el año o por temporadas. Lo más habitual son reacciones en la cara, las orejas, las patas, las axilas y la parte inferior del cuello. Por otra parte, la barrera cutánea de los perros afectados está debilitada. Esto hace que las bacterias y los hongos puedan penetrar más fácilmente en la piel y provocar infecciones secundarias.
Además, el perro contribuye a esto rascándose y lamiéndose las zonas que le pican. Por desgracia, estas infecciones suelen empeorar aún más el picor. No todos los perros presentan todo el abanico de síntomas de la dermatitis atópica canina. Sin embargo, el patrón de distribución típico es un indicio importante.
Tipos de enfermedades de la piel en perros
Antes de continuar, es importante que sepas esto: si bien es cierto que muchas dermatosis tienen un aspecto alarmante, no todas son tan graves como parecen. Pero si realmente estás ante un caso difícil, no olvides que todos los problemas de piel en perros tienen tratamiento, ¡y la inmensa mayoría se curan!
Conocer el origen de los diferentes problemas de piel en perros, como la dermatitis, te ayudará a reaccionar de manera adecuada ante el problema:
- Infecciosas: la infección en la piel de los perros o pioderma aparece cuando las bacterias se cuelan en el cuerpo, normalmente a través de una herida abierta en la piel.
- Parasitarias: los ácaros son los causantes de las enfermedades parasitarias más comunes, como las sarnas.
- Alérgicas e inmunomediadas: la alergia es la consecuencia de una reacción desmesurada del sistema inmunitario de nuestro amigo, normalmente causada por la picadura de insectos (como las pulgas), los alimentos (alergia alimentaria) o los agentes externos como el polen.
- Hongos: los hongos viven de manera natural en la piel del perro, pero un crecimiento masivo de la población de hongos en su piel puede convertirse en un problema.
- Seborrea: el exceso de grasa en la piel del perro es un síndrome causado por diferentes motivos como las alergias, los parásitos o los problemas del sistema inmunológico u hormonal.
Dermatitis parasitarias
Sarna sarcóptica
La sarna sarcóptica es una de las enfermedades de la piel en perros más contagiosas. La genera unos ácaros que causan erupciones y fortísimos picores. Además de tratar a tu perro siguiendo las indicaciones de tu veterinario, deberás desinfectar las alfombras, la ropa y los muebles de tu casa.
Para evitar el contagio procura que tu perro no esté en contacto con otros perros. Los picores (o prurito) comienzan en la zona de las axilas, vientre, cara y orejas. Pueden aparecer heridas y alopecias a causa del fuerte rascado. También puede aparecer descamación, llagas y úlceras. Ante estos síntomas debes acudir a tu veterinario lo antes posible.
Dermatitis producidas por hongos y bacterias
Micosis
Este problema comienza en las patas del perro, concretamente debajo de las uñas, y prolifera hasta extenderse por todo el cuerpo (en algunos casos). Ante la duda, te aconsejamos que revises las patas de tu perro en busca de sarpullidos con forma de círculo y sin pelo.
Es importante que le seques muy bien después del baño o de un paseo por el río, la humedad es el ambiente ideal para que los hongos proliferen. El tratamiento suele ser un champú especial y medicación específica.
Tiña
Esta dermatitis producida por hongos se contagia a los humanos con mucha facilidad, por lo que hay que actuar con rapidez. El principal problema es que los síntomas no aparecen hasta 3 semanas después del contagio, así que puede seguir transmitiéndose sin ser vista. Se manifiesta con pequeñas zonas sin pelo, normalmente acompañadas de descamación. La dermatofitosis o tiña se caracteriza por no producir picor en perros.
Pioderma o infección cutánea
Independientemente del tipo de bacteria que las cause, las dermatitis de origen bacteriano (o pioderma) son infecciones en la piel del perro que requieren un tratamiento con antibióticos de varias semanas de duración. Normalmente, las infecciones bacterianas son la consecuencia de otras enfermedades infecciosas de la piel que no han sido bien tratadas, como por ejemplo la dermatitis atópica (de origen alérgico).
La bacteria más frecuente que provoca las infecciones de la piel es el Staphylococcus pseudointermedius, que aprovecha cualquier fisura cutánea para entrar en el organismo del perro y provocar una sobreinfección bacteriana o pioderma.
Síntomas:- Inflamación de la piel y picor (o purito).
- Alopecia en las zonas afectadas.
- Pequeñas manchas rojas con relieve (o pápulas).
- Pústulas y pus.
- Costras.
- Olor desagradable.
En la mayoría de los casos se requiere un tratamiento con antibióticos. En función del tipo de bacteria que haya causado la infección en la piel del perro se recetará el específico para cada caso, complementado con jabones antisépticos y cremas especiales para controlar las lesiones y evitar que vayan a más.
Alérgicas e inmunomediadas
Dermatitis alérgica producida por la picadura de pulga (DAPP)
Las pulgas son sinónimo de picor, pero si además tu perro es alérgico a la saliva de su picadura, el problema crece expandiéndose por toda la piel. En estos casos, el tratamiento más efectivo para estas enfermedades de la piel en perros es la prevención de las infestaciones de pulgas, además de un tratamiento que repare la piel de nuestro perro que ya haya sido afectada.
Además, muchas pulgas (y garrapatas) son portadoras de otras enfermedades parasitarias o infecciosas, agravando aún más el cuadro clínico de la DAPP. Es recomendable mantener controladas pulgas y garrapatas para evitar males mayores.
Alergia alimentaria
Aunque a priori no relacionamos los problemas de piel de los perros con su alimentación, has de saber que los alimentos pueden ser la causa de múltiples enfermedades cutáneas. Como ya te hemos explicado a lo largo de este artículo, los síntomas de las diferentes dermatitis son múltiples y similares y, los síntomas de las alergias alimentarias no son una excepción.
El secreto del tratamiento consiste en identificar qué alimento le provoca alergia y eliminarlo de su dieta.
Dermatitis atópica
Esta es la enfermedad cutánea de origen alérgico más común de los perros. Entre un 10% o un 15% de los perros son atópicos. Esto significa que son mucho más sensibles a algunos componentes ambientales que llamamos alérgenos: los ácaros del polvo, el polen, o el moho.
La reconocerás por los principales síntomas: picores, inflamación y enrojecimiento de la piel, prurito y sequedad. El prurito es especialmente característico de esta dermatitis porque contribuye a convertir esta enfermedad en algo crónico en perros.
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No se conoce el origen de la dermatitis atópica, pero sabemos que según el estado de la piel hay más o menos posibilidades de que los perros atópicos padezcan esta enfermedad.
Causas de la dermatitis en perros
La dermatitis en perros puede tener diversos desencadenantes que afectan la salud de su piel:
- Alergias alimentarias: Alimentos que provocan alergias, como ciertos ingredientes en la dieta diaria, pueden desencadenar episodios de dermatitis en perros sensibles.
- Alergias ambientales: Polen, ácaros y otros alérgenos ambientales pueden contribuir a la dermatitis alérgica, afectando la piel de los perros especialmente susceptibles.
- Picaduras de insectos: Pulgas, garrapatas y mosquitos pueden no solo causar molestias directas sino también desencadenar reacciones cutáneas adversas, llevando a la dermatitis.
- Contacto con irritantes: Sustancias químicas presentes en productos para el hogar, plantas tóxicas o materiales alergénicos pueden irritar la piel y contribuir al desarrollo de dermatitis.
Diagnóstico: ¿cómo se detecta?
El diagnóstico de una dermatitis atópica en perros es un diagnóstico de exclusión. En primer lugar, el veterinario formula unas preguntas al cuidador (anamnesis). A continuación, realiza un chequeo general del perro y otros exámenes especiales.
1. Anamnesis
Para poder delimitar mejor la causa de la enfermedad, el veterinario formula preguntas exhaustivas al cuidador. La aparición de síntomas en estaciones determinadas o la presencia de alergias en los padres podrían ser los primeros indicios. La raza y la edad del perro también son factores importantes.
2. Chequeo general
A continuación, con el chequeo del perro se determina el patrón de distribución típico de las alteraciones cutáneas. Este es un buen indicio de las causas. Mediante exámenes microscópicos del pelo y la piel en las zonas afectadas se descarta una infestación de ectoparásitos. Además, el veterinario buscará infecciones por hongos cutáneos y bacterias.
3. Exclusión de alergias alimentarias
Otra causa que se debe descartar antes de diagnosticar la dermatitis atópica en perros es la atopia inducida por alimentos. Para ello, se le da al perro comida hidrolizada o tipos de alimentos monoproteicos en forma de dieta de eliminación. Durante el tiempo que dure la dieta, es imprescindible colaborar estrechamente con el veterinario.
4. Pruebas de alergia
Si se han descartado todas las demás posibles causas, el veterinario puede llevar a cabo un test de anticuerpos. Para ello, se realizan análisis de sangre o test intradérmicos para detectar anticuerpos contra los alérgenos ambientales.
Para realizar el test intradérmico se inyectan alérgenos en la piel y, a continuación, se observa la reacción. Esto suelen realizarlo dermatólogos en consultas veterinarias grandes o clínicas. En cambio, una prueba del suero sanguíneo se puede efectuar en cualquier momento en laboratorios especializados.
Sin embargo, un resultado positivo por sí solo no es prueba suficiente, ya que los perros sanos también tienen estos anticuerpos en la piel y la sangre. Por eso, el veterinario siempre evaluará el resultado en relación con los síntomas.
Tratamiento: ¿qué opciones hay?
La dermatitis atópica en perros causada por alergias ambientales requiere una terapia adaptada al perro que debe irse adaptando periódicamente. Aquí es esencial que el veterinario y el cuidador colaboren como es debido.
Además, la terapia se sustenta en varios pilares con los que se tratan, además de la alergia, los síntomas y los efectos secundarios. Por desgracia, las alergias no se pueden curar. Por eso, el objetivo primordial del tratamiento es mejorar la calidad de vida del perro y, por consiguiente, del cuidador.
1. Prevención de alérgenos con dermatitis atópica
El tratamiento más fácil y eficaz de una alergia siempre es evitar la sustancia que la provoca (alérgeno). La posibilidad y el éxito de evitar los alérgenos dependen de las sustancias causantes. Con los alérgenos ambientales se necesitan estrategias diferentes que con los alérgenos alimentarios, que pueden evitarse fácilmente en la alimentación.
Si el perro sufre dermatitis atópica por una alergia alimentaria, la parte principal del tratamiento consiste en cambiar a un alimento dietético especial tras hablarlo con el veterinario. La dieta de eliminación se debe dar al perro durante entre ocho y doce semanas.
Si tu perro es alérgico al polen, infórmate sobre el calendario de polinización actual y adapta los paseos en consecuencia. Los alérgicos a las gramíneas tienen prohibidos los paseos por hierba alta y césped recién cortado en época de floración.
Para prevenir una contaminación adicional de pulgas y ácaros, se administran medicamentos de profilaxis antiparasitaria periódicamente a los perros atópicos. Debes dárselos durante todo el año cuando toque.
2. Tratamiento de la causa: inmunoterapia
En el caso de las alergias ambientales, el único tratamiento de la causa es la inmunoterapia específica con alérgenos. Esta también se conoce como hiposensibilización o desensibilización. Un laboratorio especializado fabrica una solución que contiene justamente los alérgenos a los que el perro es alérgico.
La idea es que el sistema inmunitario del perro se acostumbre paulatinamente a los alérgenos, reduciéndose así la reacción excesiva. En la fase inicial, poco a poco se van administrando cantidades y concentraciones cada vez mayores de la solución. En la fase de mantenimiento posterior, el veterinario le administrará la solución solo una o dos veces al mes.
El tratamiento de mantenimiento debe llevarse a cabo como mínimo durante dos o tres años. Sin embargo, se recomienda una terapia vitalicia para prevenir una recidiva de la alergia. Ojo: la inmunoterapia sirve para reducir la reacción alérgica a los alérgenos ambientales, pero no para curar la dermatitis atópica.
Alrededor del setenta por ciento de los perros tratados con inmunoterapia experimentan una mejoría de los síntomas de más del cincuenta por ciento. Solo en unos pocos perros desaparecen los síntomas del todo o se puede prescindir de más sesiones de inmunoterapia. Por desgracia, el tratamiento fracasa en aproximadamente un veinte por ciento.
3. Tratamiento sintomático de la dermatitis atópica en perros
La terapia sintomática tiene por objetivo aliviar el picor y las inflamaciones de la piel. Por eso, esta se aplica sola o en combinación con una hiposensibilización. El veterinario elige los tratamientos para cada paciente y cómo combinarlos.
- Los champús con componentes antibacterianos o los antibióticos sistémicos ayudan a combatir las infecciones bacterianas.
- Para la terapia sintomática contra el picor se emplean varios medicamentos sistémicos, como la cortisona o la ciclosporina. Los nuevos medicamentos con base de anticuerpos monoclonales presentan menos efectos secundarios.
- Además de aliviar los síntomas, también hay que reforzar la función de defensa de la piel. Actualmente existen muchos productos en el mercado. Los champús especiales o las pipetas calman el picor y refuerzan la barrera cutánea.
Está demostrado que los ácidos grasos esenciales reducen las reacciones inflamatorias cutáneas y el picor asociado a la atopia. Además, refuerzan la función de barrera de la piel. Estos productos se aplican en la piel o se administran con la comida.
Costras en la piel del perro
Las costras en la piel del perro siempre indican que su salud se está viendo perjudicada por una causa determinada. Una costra en la piel del perro en una zona determinada puede ser sinónimo de una herida provocada por un rascado excesivo, un golpe o un mordisco de otro animal, mientras que varias costras indican que el problema que las provoca es mucho más grave.
Sin lugar a dudas, una de las principales causas que provocan costras en la piel del perro es la dermatitis. De entre todos los tipos de dermatitis que existen, dos destacan por encima del resto por producir esta anomalía en la dermis del animal: la dermatitis atópica y la dermatitis seborreica.
Dermatitis atópica
En general, suele producir en el perro un picor intenso, que se traduce en frecuentes rascados, heridas y las consecuentes costras en la piel. Así mismo, se observa un claro enrojecimiento de determinadas zonas de la piel del animal e, incluso, pérdida de pelo.
Dermatitis seborreica
La dermatitis seborreica, también conocida como seborrea canina, es otra afección cutánea muy común en perros, que afecta principalmente a las zonas del rostro, patas y torso. Este tipo de dermatitis se produce como consecuencia de la creación excesiva de sebo por parte de las glándulas sebáceas.
Este hecho se ve reflejado en la aparición de escamas amarillentas o blanquecinas adheridas al pelaje, en pequeñas costras en la piel del perro como consecuencia del constante rascado y en un olor corporal más fuerte del habitual o desagradable.
Pronóstico: ¿cuáles son las probabilidades de curación?
Por desgracia, la dermatitis atópica en perros no se puede curar, sino que solo pueden aliviarse los síntomas. De hecho, se trata de una enfermedad crónica que suele tener que tratarse y controlarse de por vida. Sin embargo, con el tratamiento correcto, no hay nada que impida que el perro viva una vida larga y feliz.