La lactancia materna puede ser una experiencia desafiante para muchas mujeres, y uno de los inconvenientes que puede surgir es la dermatitis en el pezón y la areola. Este problema puede hacer que la lactancia sea incómoda y dolorosa, pero existen formas efectivas de aliviar y tratar esta condición.
Uno de los inconvenientes que puede surgir durante la lactancia es la dermatitis en el pezón y la areola. Además de las grietas y las fisuras que puedan surgir en el inicio de la lactancia, algunas mujeres padecen episodios de dermatitis en el pezón. La dermatitis en el pezón y la areola es más común en mujeres que ya han tenido irritaciones en la piel anteriormente.
Los pezones y las areolas son una parte de la piel de extrema sensibilidad, con una red de inervación mucho más densa que otros territorios, por ello son más susceptibles de experimentar picor, irritación o sensibilidad.
Estabas tan ilusionada con la llegada de tu bebé, con darle lo mejor, que no dudaste ni un segundo en amamantarlo. Sabías que la lactancia materna era una fuente de beneficios para el bebé, y por eso ahora, cuando dar el pecho ya no es un placer, tienes dudas. ¿Seguir o abandonar?
Buscar ayuda cuanto antes te ayudará a tomar la decisión que más te convenga, porque para el bebé es importante tu leche, pero aún lo es más que tú estés bien.
Hoy en día no solo cuentas con el apoyo de tu matrona, tu ginecólogo y el pediatra de tu bebé, sino que también tienes a tu alcance la experiencia de otras madres. Los grupos de apoyo a la lactancia son una fuente de ayuda donde todas las madres son bienvenidas.
Es importante la información prenatal sobre la lactancia materna, para desterrar falsos mitos relacionados con ella. Un examen prenatal del pecho también puede ayudar a prevenir problemas.
Causas de la Dermatitis en los Senos Durante la Lactancia
Existen varias razones por las cuales puede aparecer la dermatitis en los senos durante la lactancia:
- Agarre Inadecuado del Bebé al Pecho: Esta es la causa más común. Al principio nadie está seguro de hacerlo bien. Si no hay dolor, todo va bien.
- Deshidratación de la Piel: La piel seca afecta a cualquier localización, pero por sus características, el pezón y la areola la pueden sufrir especialmente.
- Cambios Hormonales: Afectan a la sensibilidad de los pezones de distinta manera a lo largo del ciclo sexual de las mujeres en sus diversas etapas.
- Patologías Cutáneas: El pecho, como cualquier otra parte del cuerpo, puede ser afectado por diversas patologías cutáneas que cursan picor, como un eccema, dermatitis, psoriasis…
- Irritación del pezón: Debido a determinadas fibras de la ropa o por el uso de algunos detergentes y jabones.
- Períodos de baches de crecimiento: Pueden ser causa de dolor y lesión en los pezones, debido al aumento en la frecuencia de las tomas.
Otros factores que pueden contribuir:
- Durante la adolescencia puede notarse picor en el pecho y especialmente en la areola.
- A lo largo del ciclo menstrual las mujeres experimentan muchos cambios que pueden generar picor, sensibilidad e incluso dolor bilateral, especialmente en el periodo premenstrual.
- Durante el embarazo (sobre todo las primeras semanas) uno de los síntomas mas habituales en las gestantes es el aumento de sensibilidad y tamaño de las mamas y a veces picor en los pezones.
- A partir de los 40-45 años hasta la menopausia, algunas mujeres pueden experimentar molestias premenstruales de forma más acusada.
- El pezón y la areola también pueden experimentar sequedad en periodos de más exposición solar o como consecuencia de algunos tratamientos médicos.
- Durante la menopausia las mujeres notan la piel y las mucosas en general mucho más secas, con lo que podemos encontrarnos con este problema más a menudo.
Síntomas de la Dermatitis en los Senos
El eccema es una afectación inflamatoria cutánea, que cursa con placas eritematosas gruesas, heridas tipo fisuras o grietas, a veces acompañadas de exudados y costras. La mujer suele referir dolor tipo picor y/o quemazón durante y después de la toma.
Los síntomas comunes incluyen:
- Picazón
- Sequedad de la piel
- Enrojecimiento
- Descamación
- Piel gruesa o correosa
Tratamientos para la Dermatitis en los Senos Durante la Lactancia
Si no eres capaz de identificar los desencadenantes de tu eccema, o evitarlos no parece ayudarte, tu profesional sanitario puede recetarte un medicamento (normalmente un esteroide) para aplicar en la zona irritada.
Tratamientos Tópicos y Medicamentos
Puede ser necesario un tratamiento tópico en algunos casos con una crema o pomada de corticoides para calmar el picor y, sobre todo, dejar de rascar para que la piel se normalice. Normalmente, el médico te recetará una pomada o crema antiinflamatoria (por ejemplo, un esteroide) que puedes aplicarte en la zona irritada de la piel. También hay otros tratamientos disponibles para los síntomas más graves.
En caso de dolor en los pezones o grietas, lo más probable es que se deba a un mal agarre del bebé al pecho. El dolor en los pezones no se relaciona con la duración ni con la frecuencia de las tomas.
Si el dolor es muy intenso, el uso de pezoneras puede ser útil de forma transitoria.
Si el dolor en el pezón empeora después de dar el pecho y continúa pasada una hora, es posible que tengas una infección por hongos (una micosis o candidiasis). Se trata de un hongo que se presenta de forma natural en ciertas zonas de la piel.
En una tercera parte de los casos, el dolor en los pezones se debe a la bacteria Staphylococcus aureus que vive sobre la piel sin causar daños. Sin embargo, cuando penetra en las grietas del pezón desencadena una inflamación.
Remedios Caseros
Además de los tratamientos médicos, existen varios remedios caseros que pueden ayudar a aliviar los síntomas de la dermatitis:
- Identifica y evita los desencadenantes del eccema: Los desencadenantes pueden ser los jabones fuertes, ciertos detergentes para la ropa, los productos con fragancias, el estrés, los cambios de temperatura, la sudoración y la ropa áspera.
- Evita rascarte la piel: Rascarse puede provocar una mayor ruptura de la barrera cutánea e introducir irritantes adicionales.
- Practica una rutina diaria de cuidado de la piel: Bañarte a diario con limpiadores sin jabón seguidos de la aplicación de una crema hidratante sin perfume ni tintura puede ayudar a mantener los irritantes fuera de tu piel y a conservar la humectación.
Los primeros cuidados que se ofrecen son mantener la zona limpia realizando una higiene con agua y jabón neutro una o dos veces al día y, en caso de no mejoría, suele ser recomendable la aplicación de crema con corticoides recetada por el servicio de dermatología. Hay que valorar bien las heridas, si las hubiera, ya que es fácil la sobreinfección.
Medidas Preventivas y Cuidados Diarios
Para prevenir la dermatitis en los senos durante la lactancia, es importante seguir algunas medidas preventivas y cuidados diarios:
- Mantén la zona del pezón lo más seca posible.
- Usa tejidos naturales.
- Máxima hidratación.
- Evitar la humedad: Se debe mantener el pecho seco y aireado entre tomas. Si se usan discos protectores para evitar mancharse la ropa, deben cambiarse frecuentemente.
- Evitar el lavado del pecho antes y después de cada toma, así como la aplicación de cremas o pomadas. Si se lava el pecho frecuentemente, la secreción fisiológica protectora que excretan las glándulas que existen alrededor de la areola (glándulas de Montgomery) se pierde, exponiendo al pecho a la irritación.
En estos casos simplemente con recomendar una crema hidratante o aceite para mantener una buena hidratación cutánea será suficiente.
Si el problema es una dermatitis se debería dejar de utilizar cualquier pomada que se estuviera usando y lavar bien la ropa para evitar restos de detergente.
La recomendación en estos casos es una buena hidratación e intentar no rascar. Y hay que tener en cuenta que muchas de estas patologías se autoperpetúan y empeoran a medida que nos rascamos más. Si pica y rascamos modificamos la piel de manera que aún pica más y entramos en un círculo que se retroalimenta.
Otras Afecciones Similares a la Dermatitis
Existen otras afecciones que pueden provocar la aparición de sarpullidos en tus mamas y pezones:
- Enfermedad de Paget: La enfermedad de Paget es un tipo raro de cáncer de mama. Se manifiesta con enrojecimiento, dolor y descamación que afecta el pezón, y puede confundirse fácilmente con eccema o infección.
- Tratamiento del cáncer de mama: El sarpullido puede ser un efecto secundario de la quimioterapia, la radioterapia, la terapia hormonal, la terapia dirigida y los analgésicos.
- Psoriasis: La psoriasis es un sarpullido escamoso que puede asemejarse al eccema.
- Síndrome de la piel escaldada: Debido a infección por Staphylococcus aureus: habitualmente aparece en mujeres dentro de sus primeros meses de lactancia (antes de los seis meses).
MASTITIS - Inflamación e Infección de la Mama - Qué es? Lactancia? Causas? Tratamiento?
En ciertos casos puede ser síntoma de una enfermedad generalizada o rara vez un cáncer de mama, sobre todo si el picor es únicamente en uno de los pezones.
Manejo del Dolor y la Lactancia
El amamantamiento no produce dolor. Si la madre tiene dolor en los pezones o éstos tienen grietas, lo más probable es que se deba a un mal agarre del bebé al pecho. El dolor en los pezones no se relaciona con la duración ni con la frecuencia de las tomas.
Si buscas, seguro que encuentras uno cerca de tu casa. Existen varias razones. Un agarre inadecuado del bebé al pecho. Esta es la causa más común. Al principio nadie está seguro de hacerlo bien. Como te hemos comentado, el dolor es el mejor indicativo. Si no hay dolor, todo va bien.
Mejora la posición del bebé al pecho. Asegúrate de que el pezón y parte de la areola de tu pecho están dentro de la boca de tu bebé. Él extrae la leche mediante los movimientos de la mandíbula y la lengua, no chupando del pezón. En YouTube encontrarás vídeos que explican cómo colocar al bebé para darle el pecho, aunque siempre será más eficaz que consultes con tu matrona, tu pediatra o un grupo de apoyo a la lactancia.
Evita ofrecerle chupetes o biberones hasta que la lactancia esté totalmente establecida. Es la manera de librarse de la “confusión de pezón”.
Continúa con la lactancia materna si puedes. Hay estudios que dicen que interrumpir la lactancia materna durante algunos días reduce la probabilidad de que puedas continuar con la lactancia a largo plazo. De todos modos, si el dolor es muy intenso y necesitas dejarlo, puedes probar a extraerte la leche, manualmente o con un extractor.
Utiliza una crema, por ejemplo, Bepanthol Pomada Protectora Bebé. Ponles tu propia leche.
La Importancia de un Buen Agarre
Un agarre inadecuado del pecho es la causa más frecuente de dermatitis y grietas en los pezones. Aquí algunos consejos para mejorar el agarre:
- Asegurar una correcta posición y sellado del niño al pecho.
- Conseguir una buena posición del niño al pecho.
- Para un correcto agarre la nariz y barbilla deben estar pegados al pecho, y el pezón dirigido hacia el paladar. Los labios inferior y superior deben estar evertidos.
Lidiar con grietas en los pezones puede ser frustrante y doloroso para muchas madres lactantes. Sin embargo, con el cuidado adecuado y un poco de paciencia, la curación es posible.
- Corregir el agarre y la posición del bebé: un buen agarre es fundamental para prevenir y curar los pezones agrietados.
- Aplicar tu propia leche materna: la leche de tu cuerpo tiene propiedades antibacterianas que pueden ayudar a cicatrizar las grietas. Después de amamantar, aplica unas gotas de tu propia leche en los pezones y déjalas secar.
- Cambiar las almohadillas de lactancia con frecuencia: es fundamental mantener los pezones secos.
- Dejar los pezones al aire: siempre que sea posible, permite que tus pezones estén al aire libre.
Si el problema es una dermatitis: es recomendable dejar de utilizar cualquier pomada que se estuviera usando y lavar bien la ropa para evitar restos de detergente.
Conclusión
Cada experiencia de lactancia es única. Lo que funciona para una madre puede no funcionar para otra. Sé paciente contigo misma, escucha a tu cuerpo y a tu bebé, y no dudes en buscar ayuda cuando la necesites.
Recuerda, este artículo tiene un fin divulgativo y no sustituye la consulta médica.