Tratamiento de las Secuelas del Acné: Causas, Tipos y Soluciones Efectivas

Convivir con el acné puede ser difícil, pero para muchas personas los problemas continúan aunque hayan desaparecido las pápulas y las pústulas. Indudablemente, la consecuencia más severa y más visible del acné son las cicatrices, pero el acné puede dejar otras marcas como por ejemplo, marcas de granos provocadas por la hiperpigmentación postinflamatoria (PIH). Si sufre de acné severo, le recomendamos que consulte a un dermatólogo lo antes posible.

¿Qué provoca las cicatrices del acné?

Las cicatrices se forman cuando la capa más externa de la piel, la epidermis, está dañada y las capas más profundas de la piel también están afectadas. La piel no es capaz de regenerarse con la eficacia habitual y esta herida se verá sustituida por un tejido granulado que está compuesto de fibras de colágeno.

Estas fibras rellenan la herida desde el interior hacia el exterior y facilitan la curación de la zona de piel dañada. Evita la tentación de tocar los puntos negros, las espinillas y otras imperfecciones, con los dedos o con cualquier otro objeto (1). Cuando presionas demasiado estas imperfecciones (en especial las que no están totalmente formadas aún) puedes dañar las venas finas, las glándulas y los tejidos que los rodean.

Hay varias soluciones para corregir estas cicatrices, aunque naturalmente el mejor tratamiento es la prevención; es decir, que no lleguen a formarse cicatrices. Si bien tanto el acné como las cicatrices son más bien un problema estético, ambos pueden afectar al paciente de forma negativa generando estrés, depresión y falta de autoestima. La severidad del acné, los antecedentes de cicatrices de acné en la familia y la manipulación por parte del paciente también son factores que influyen en la aparición de las cicatrices.

Tipos de cicatrices del acné

Existen varios tipos distintos de cicatrices:

  • Cicatrices atróficas (hundidas): Son las más comunes y se producen cuando el cuerpo genera muy poca cantidad de tejido de unión. Esto hace que la herida cicatrice debajo del tejido circundante, creando una cicatriz en forma de hoyuelo. Se trata de cicatrices hundidas o en fosa que a veces se denominan "cicatrices en pica-hielo"(1). Se forman cuando la herida no se cura correctamente y se produce una cantidad demasiado pequeña de tejido de unión.
    • En picahielos o icepick: son cicatrices puntiformes, muy pequeñas pero profundas.
    • En furgón o boxcar: son cicatrices de bordes muy bien delimitados y menos profundas que las primeras. Son más anchas que las icepick (1.5-4 mm de diámetro). Tienen los bordes bien definidos y son más redondeadas.
    • Onduladas o rolling: son cicatrices cuyos bordes no están bien delimitados, se aprecian ondulaciones en la superficie cutánea, y pueden ser más evidentes en algunas posiciones. Son las más anchas y pueden llegar a los 5 mm de diámetro. Se caracterizan por la presencia de tractos fibrosos que anclan la dermis al tejido celular subcutáneo, dándoles una apariencia ondulada.
  • Cicatrices hipertróficas: Por el contrario, las cicatrices hipertróficas son elevadas y se generan donde antes había un grano. Las cicatrices hipertróficas se pueden reconocer por una elevación de la piel o del tejido cicatricial. Donde antes había una imperfección inflamada, la piel produce un tejido "inferior".
  • Queloides: Estas marcas son las más raras, pues solo aparecen cuando las cicatrices hipertróficas siguen creciendo. Cuando una cicatriz hipertrófica continúa creciendo y se propaga a otras zonas de la piel, se conoce como queloide. Las cicatrices queloides están elevadas y presentan un color púrpura-rojizo al aparecer, pero luego se difumina este color. Este tipo de cicatriz está provocada ocasionalmente por el acné. Es más frecuente que aparezca con las quemaduras.
  • Manchas postinflamatorias: Aparecen como manchas planas rojas. Son el resultado de la dilatación microvascular implicada en el proceso de cicatrización. En fototipos bajos (pieles claras) suelen ser más frecuentes, evidentes y persistentes. Aparecen como manchitas marrones residuales donde hubo granitos rojos. Son más típicas de fototipos altos (pieles oscuras).

Las glándulas sudoríparas y las glándulas sebáceas no pueden corregir el tejido cicatricial y el pelo no puede crecer en ellas. El tejido cicatricial también tiene menos fibras elásticas, así que a menudo tiene mayor dureza en el aspecto y en el tacto. Muchas veces coexisten los tres tipos de cicatrices en el mismo paciente.

Tipos de cicatrices atróficas

Tratamientos para las cicatrices del acné

Afortunadamente, se dispone de toda una gama de opciones de tratamiento que pueden ayudar a difuminar o reducir las marcas de pigmentación y, en algunos casos, eliminarlas del todo. Son diversas las opciones terapéuticas de las que disponemos hoy en día para tratar las cicatrices atróficas de acné. La utilización de una u otra dependerá del tipo de cicatriz que presente el paciente.

Si le molestan las marcas del acné en la cara, consulte a su médico para que le recomiende las mejores opciones de tratamiento para su piel. En consulta valoraremos tu caso para ver qué tipo de cicatrices presentas y con ello estableceremos la pauta de combinación de tratamientos adecuada para mejorarlas lo máximo posible.

El tratamiento de las cicatrices derivadas del acné facial, en la gran mayoría de los casos, va a requerir un tratamiento médico combinado y especializado para un resultado, optimo. Algunos tratamientos hacen que las cicatrices se suavicen, de forma a hacerlas menos visibles; por otro lado, otros tratamientos eliminan la textura irregular de la piel unificándola.

Tratamientos tópicos

Una vez que el acné se ha curado, puedes aplicar cualquier crema para las cicatrices del acné que se haya formulado especialmente para difuminar las marcas de las impurezas. Entre ellas se encuentran las cremas reductoras de la pigmentación o exfoliantes que se pueden comprar sin receta en la farmacia. La gama Eucerin Anti-Pigment con Thiamidol patentado, reduce las manchas de hiperpigmentación y evita su reaparición.

Peelings químicos

Nuestro innovador DERMOPURE CLINICAL PEELING 10 se ha formulado especialmente para reducir la aparición de granos, pápulas y pústulas, así como para difuminar las marcas de las marcas de los granos y las imperfecciones de la piel. Los agentes de peeling químico utilizan ácidos como el salicílico y el tricloroacético (TCA) en diversas concentraciones para eliminar las capas más externas de la piel, llevándose de paso los melanocitos y las marcas de acné. Los agentes de peelings químicos con ácidos de la fruta utilizan estos ácidos concentrados.

La potencia del peeling puede ser desde leve-superficial, media, hasta profunda. El tipo y la potencia utilizada va a depender de la profundidad de las cicatrices existentes y de si el paciente presenta acné activo o no. Se suelen utilizar los peelings de ácido láctico, tricloroacético, glicólico y ácido salicílico. Los peelings superficiales - potencia media, normalmente requieren más de una sesión. Aproximadamente se realizan entre 3 a 5 sesiones espaciadas entre 2-4 semanas.

El tratamiento pre-peeling incluye la aplicación de un preparad con ácido retinoico o derivados, y sustancias despigmentantes, además de medicación antiviral para evitar la aparición de herpes labial en los pacientes con ese antecedente. El objetivo es inducir una renovación de las capas más superficiales de la piel e inducir la producción de colágeno.

Láser

Se utilizan diferentes longitudes de onda, impulsos e intensidades de la luz para calentar y dañar las células pigmentarias (esto se denomina en medicina fototermólisis). Las desventajas de estas terapias en una cara con acné es que el láser puede provocar lesiones leves en la piel.

En casos de cicatrices más profundas debemos optar por el láser CO2 fraccionado. El láser produce un daño que induce la producción de colágeno y elastina durante el proceso de cicatrización, que disminuye la apariencia de las cicatrices. El láser más efectivo para el tratamiento de las cicatrices atróficas de acné es el de CO2 (de hecho, después de cada sesión de láser el paciente seguirá mejorando y produciendo nuevo colágeno durante cerca de un año), pero también es el que más efectos adversos puede tener (pigmentación postinflamatoria, eritema duradero, recuperación más lenta).

El láser no ablativo fraccionado es la opción menos invasiva de todas. Actúa estimulando el colágeno de la dermis mediante fototermólisis. Hay muchos estudios que muestran resultados óptimos para el tratamiento de las cicatrices atróficas de acné. La ventaja de este tipo de láser es que el tiempo de recuperación es mínimo por lo que el paciente al día siguiente puede realizar vida normal.

Lo más habitual es combinar distintos láseres y técnicas: usar el CO2 en las zonas más afectadas, y los no ablativos en la periferia de estas zonas.

Subcisión

La denominada técnica de la subcisión es un procedimiento sencillo: consiste en colocar una aguja especial dentro de la piel y desplazarla realizando unos movimientos en abanico, con el fin de romper los tractos fibrosos que dan el aspecto ondulado e irregular a la piel. Con frecuencia las cicatrices deprimidas suelen tener tractos fibrosos subyacentes que hacen presión y tiran de la piel hacia abajo. Por lo tanto, es importante eliminar o romper estas anclas fibrosas que hay debajo de las cicatrices por acné cuando esto sea necesario.

Se trata de un procedimiento sencillo en el cual a través de una mínima punción se inserta algún instrumento, ya sea romo, punzante o una fibra de láser, por debajo de las cicatrices de acné a tratar. Si se manipula el instrumento hacia delante y atrás por debajo de las cicatrices fibrosadas, estos tractos fibrosos se rompen y la superficie de la piel asciende, ya sea sólo con esta maniobra como con los procedimientos posteriores para tratar las cicatrices.

Clásicamente se emplea la aguja de Nokor, mostrada en la fotografía anterior. Su punta tiene forma de lanza y su filo es cortante. Mide 4 cm de largo. Se emplea normalmente para cicatrices poco numerosas y para zonas pequeñas. Las cánulas romas son instrumentos no cortantes, de punta redondeada, y sin filo. Suelen tener un mango largo y el tallo de la cánula en sí es rígido para permitir romper los tractos fibrosos subcutáneos.

Dado que no corta, se relaciona con menor incidencia de sangrado y de hematomas, pero durante el procedimiento hay que realizar considerable fuerza para romper la fibrosis con este instrumento no cortante. El liberador de Taylor es un instrumento largo, no cortante y con un filo en forma de tridente. Su función es rasgar el tejido fibroso de las cicatrices. Se trata de la herramienta más agresiva para realizar las subcisiones (también la más eficaz) y por eso se reserva para cicatrices graves y/o muy extensas.

Normalmente, si se emplea el liberador de Taylor la subcisión se realiza con sedación en quirófano. El láser endocutáneo de diodo, por su parte, es el instrumento más conservador para realizar la subcisión, dado que es una fibra elástica que emite luz láser cuando discurre por dentro de la piel, acumulando calor y deshaciendo la fibrosis.

Este mecanismo calórico facilita también la neocolagenogénesis y el retensado de los tejidos circundantes. En este sentido, se indica cuando se desea hacer un tratamiento más suave, en cicatrices leves o bien cuando se desea conseguir también un retensado tisular. El postoperatorio es el más discreto de todos.

En primer lugar, la ruptura de los tractos fibrosos que tiran de la piel hacia la profundidad hace que la superficie cutánea ascienda inmediatamente y en las siguientes semanas. El procedimiento provoca una nueva cicatricación por debajo de la superficie cutánea, que formará colágeno nuevo para aportar el volumen perdido sin que la epidermis se haya dañado (no deja ningún tipo de marca o costra).

La ruptura de la fibrosis y el movimiento de la aguja liberan sangre dentro del hueco de la cicatriz, por lo que se aportan inmediatamente factores de crecimiento que potenciarán una nueva cicatrización, sin tener que recurrir a técnicas más laboriosas como la inyección de plasma rico en plaquetas.

Es una técnica extremadamente rápida de realizar y normalmente indolora, que puede realizarse con anestesia local. De hecho, no es infrecuente, si la zona a tratar es amplia, que empleemos la anestesia local tumescente. Ésta contiene, además del propio anestésico, una gran cantidad de suero fisiológico, con bicarbonato y/o vasoconstrictor.

Sirve para dormir áreas amplias utilizando poca cantidad de fármacos y, por lo tanto, incrementando su seguridad y confort para el paciente. La subcisión es especialmente útil en las cicatrices tipo rolling (onduladas), aunque pueden aportar beneficios en otros tipos siempre que tengan fibrosis subyacente (se puede detectar su presencia por palpación).

Por lo general es una técnica sencilla y extremadamente segura. Ocasionalmente, si existen muchos tractos fibrosos que se han roto, puede aparecer un hematoma levemente doloroso debajo de las cicatrices, que resolverá en unos días.

Hay que recordar que la formación de este hematoma no deja de ser positiva para favorecer la recuperación del volumen perdido con la atrofia y por el aporte de factores de crecimiento que supone. La formación del hematoma puede reducirse si se aplica presión y hielo después de haber realizado la subcisión.

Hay que ser cauteloso y evitar emplear la subcisión en el área mandibular, la temporal y la preauricular, ya que con la aguja se podría dañar involuntariamente alguna fibra nerviosa o un vaso sanguíneo.

Dependerá del tipo de lesiones y de su extensión, pero en términos generales es raro que las cicatrices de acné se traten con una única técnica, aun siendo de tipo rolling.

Otros tratamientos

  • Rellenos dérmicos: La mayoría de los rellenos dérmicos aportan resultados transitorios, que oscilan entre 3 meses hasta 2 años, dependiendo del material utilizado (ácido hialurónico y rellenos inductores de colágeno). Elevan el hundimiento de las cicatrices atróficas e inducen una leve producción de colágeno. El relleno se reabsorbe, pero su efecto puede ser más persistente.
  • Radiofrecuencia con microagujas: Este tratamiento utiliza ondas de radiofrecuencia para fomentar la producción de colágeno y elastina, lo que ayuda a minimizar la apariencia de las cicatrices. Se puede combinar con microneedling para conseguir un mejor resultado. Induce la producción de colágeno mediante calentamiento sin destruir la capa más superficial de la piel. Potente inductor de colágeno.
  • Microneedling: Este procedimiento consiste en utilizar dispositivos que incorporan múltiples agujas muy finas y cortas para puncionar la piel donde están las cicatrices, y así romper los tractos fibrosos de las cicatrices, e inducir la síntesis endógena de colágeno, originando una textura de piel más uniforme (Terapia de inducción de colágeno). Es un proceso seguro en todos los foto tipos.
  • Plasma rico en plaquetas (PRP): La aplicación de plasma rico en plaquetas o también conocido por PRP ha experimentado un importante auge en los últimos años para tratamiento de diversos problemas dermatológicos y estéticos. El plasma rico en plaquetas aporta factores de crecimiento que inducen la formación de colágeno y otros componentes de la matriz extracelular y estimula la activación de los fibroblastos favoreciendo por tanto, la regeneración de la piel.
  • Tratamiento quirúrgico: En casos seleccionados de cicatrices más profundas o de gran tamaño, se puede realizar tratamiento quirúrgico.

Microneedling

Prevención de las cicatrices del acné

Tratar el acné en estadios incipientes es esencial para evitar que las lesiones se tornen inflamatorias y ocasionen cicatrices irreversibles. Ya sabes qué son las cicatrices del acné, por qué se producen, cómo prevenirlas y cuáles son sus tipos. Ahora es momento de saber cómo curarlas, minimizar su apariencia y evitar nuevamente su aparición.

La principal causa tras el acné es el exceso de sebo y la obstrucción de los poros debido a las diferentes impurezas que pueden alojarse allí. Esto puede hacerse con agua y jabón para el rostro, o con productos como Effaclar Gel Purificante Micro-exfoliante. Lo bueno de iniciar el tratamiento con un producto de este tipo es que está hecho específicamente para estos casos.

Para esto puede ser útil una crema como Effaclar Duo +M, pues está hecha para corregir marcas e imperfecciones. Su fórmula es multifuncional, pues actúa sobre el acné existente minimizando su apariencia, mientras que hidrata la piel previniendo la aparición de más granos y puntos negros. Por eso, después del día, siempre es bueno terminar la jornada con algo que ayude a tu rostro.

Puede ser otro masaje con un limpiador, la aplicación de una mascarilla hidratante o unas gotas de un sérum como Effaclar Ultra Concentrated. Ayuda con el peeling, el serum y además calma la piel de la molestia que pueden causar las imperfecciones. Sin embargo, todos estos procedimientos deben realizarse por profesionales, como dermatólogos y esteticistas, para evitar daños en la piel.

El tratamiento de las cicatrices de acné es un proceso que lleva su tiempo, así que cuanto antes te pongas a ello, antes lograrás esa piel que deseas y mereces. ¡Tienes todo nuestro apoyo! Con esta información, ya puedes empezar a cuidar mejor tu rostro, evitando y tratando las molestas cicatrices del acné.

Consideraciones importantes

  • Paciencia y constancia: Los tratamientos para cicatrices no son inmediatos. Pueden requerir varias sesiones para lograr un cambio significativo.
  • Cuidados post-tratamiento: Evitar la exposición solar y seguir una rutina de hidratación y protección solar es clave para optimizar los resultados.
  • Resultados progresivos: Algunos tratamientos, como los bioestimuladores o el láser, continúan mejorando la piel en los meses posteriores a su aplicación.

Aunque los tratamientos son individualizados según las características de cada paciente, tono de piel, trabajo y tipo de cicatriz predominante, generalmente los procedimientos más empleados incluyen el uso de láseres ablativos (CO2 - link) y no ablativos (Fraxel dual- link, Q-switched fraccionado- link).

En ocasiones realizamos también subcisión, que es una técnica muy útil para mejorar las cicatrices onduladas: consiste en “romper” los tractos fibrosos que “tiran” de la superficie dela piel hacia abajo. Da el primer paso para recuperar tu piel. Las cicatrices de acné ya no tienen por qué ser permanentes.

Durante la consulta de valoración médica, el dermatólogo realiza una exploración de la superficie cutánea facial para identificar los tipos de cicatrices de acné que el paciente presenta, ya que para su correcto tratamiento se requieren técnicas distintas. Si todavía hay un acné activo, primero se debe realizar tratamiento médico para controlarlo, ya que, disminuyendo el proceso inflamatorio, reduciremos la aparición de nuevas cicatrices y marcas.

Acné inflamatorio severo, que afecta las capas más profundas de la piel. Manipulación de los granos, lo que puede empeorar la inflamación y causar infecciones. Falta de tratamiento adecuado a tiempo, lo que permite que la piel cicatrice de manera irregular. Exposición solar sin protección, que puede pigmentar las cicatrices y hacerlas más visibles. Una vez que las cicatrices están presentes, no desaparecen por sí solas, por lo que es fundamental recurrir a tratamientos específicos para mejorar su aspecto.

Aunque los tratamientos son individualizados según las características de cada paciente, tono de piel, trabajo y tipo de cicatriz predominante, generalmente los procedimientos más empleados incluyen el uso de láseres ablativos (CO2 - link) y no ablativos (Fraxel dual- link, Q-switched fraccionado- link). En ocasiones realizamos también subcisión, que es una técnica muy útil para mejorar las cicatrices onduladas: consiste en “romper” los tractos fibrosos que “tiran” de la superficie dela piel hacia abajo.

Si no comenzamos un tratamiento rápido la secuela más grave que puede dejar son las llamadas cicatrices del acné o atróficas. Aunque los tratamientos son individualizados según las características de cada paciente, tono de piel, trabajo y tipo de cicatriz predominante, generalmente los procedimientos más empleados incluyen el uso de láseres ablativos (CO2 - link) y no ablativos (Fraxel dual- link, Q-switched fraccionado- link).

En ocasiones realizamos también subcisión, que es una técnica muy útil para mejorar las cicatrices onduladas: consiste en “romper” los tractos fibrosos que “tiran” de la superficie dela piel hacia abajo. CDI ofrece la posibilidad de recibir un presupuesto online para su tratamiento, pero este puede variar ligeramente tras el diagnóstico presencial del paciente. CDI pone a disposición de sus pacientes opciones de financiación a 3, 6, 10 y 12 meses a un 0% de interés.

El acné puede dejar como secuela distintos tipos de cicatrices. En el tronco (pecho, espalda, hombros) suelen ser cicatrices hipertróficas o queloides, mientras que en la cara suelen ser cicatrices atróficas. Las cicatrices atróficas (“hundidas”, por falta de tejido) se pueden dividir a su vez en tres tipos:‍

Cicatrices atróficas del acné - ¿Cómo tratarlas? - Clínica Vásquez Lapel

Tipo de Cicatriz Descripción Tratamientos Recomendados
Atróficas (En picahielos) Pequeños hoyuelos profundos Infiltraciones de ácido hialurónico, Láser CO2 fraccionado, Peelings químicos
Atróficas (Boxcar) Marcas con bordes definidos y aspecto rectangular Láser CO2 fraccionado, Radiofrecuencia con microagujas, Peelings químicos
Atróficas (Rolling) Hundimientos suaves que dan un aspecto irregular Infiltraciones de ácido hialurónico, Radiofrecuencia con microagujas, Subcisión
Hipertróficas y Queloides Cicatrices sobreelevadas debido al exceso de colágeno Láser CO2 Resurfacing, Inyecciones de corticoides, Crioterapia
Manchas Postinflamatorias Manchas rojizas o marrones tras un brote de acné Luz pulsada intensa (IPL), Peelings despigmentantes, Serums con vitamina C

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