Dermatitis por Sudor en Bebés: Causas, Tratamiento y Prevención

La irritación en la piel del bebé es una preocupación común en las primeras etapas de la crianza. Por norma general, la mayoría de las irritaciones en la piel del bebé serán molestas pero no peligrosas. No obstante, es importante monitorizar los posibles cambios y tomar medidas. Afortunadamente, con una rutina de higiene adecuada, productos respetuosos y atención a los signos de alarma, se puede prevenir y tratar con éxito.

¿Qué es la Dermatitis por Sudor?

La dermatitis por sudor, también conocida como eczema por sudor, es una erupción provocada por la transpiración que ocurre cuando una de las levaduras naturales presentes en la piel, denominada cándida, produce irritación debido a la alteración del equilibrio natural de la piel. Generalmente, la causa de esta afección se encuentra en que el sudor no es completamente evaporado. Cuando ocurre, se produce un sarpullido rojizo que puede provocar picor.

Las causas de la irritación cutánea en bebés pueden variar según la zona del cuerpo, el clima, la higiene, la alimentación o incluso el tipo de piel del bebé. No podemos decir que haya una causa exacta que haga aparecer este tipo de irritación en la piel del bebé. Sin embargo, sí que existen ciertos factores que contribuyen a su aparición, como los factores medioambientales y genéticos.

La transpiración que produce este malestar puede originar sudor excesivo por calor extremo, ejercicio, algunos productos del cuidado del cuerpo, cambios en la piel, utilización de ropa ajustada o telas sintéticas, entre otros. Es por esto que es más común que aparezca durante el verano.

Zonas Comunes de Irritación en Bebés

Con los cambios de temperatura las reacciones de los bebés son más desmesuradas. En especial cuando hace calor, ya que los bebés pueden sudar más. Cuando esto sucede, su propio sudor puede hacer que se irrite la piel. Al irritarse los poros, sale un pequeño sarpullido de granitos, algo que se conoce como sudamina y que hace que la piel se muestre más enrojecida, el tacto sea rugoso y veas pequeñas ampollas. Esas zonas suelen ser los pliegues de los codos, la espalda y la parte superior del tronco.

  • La cara: Es una de las zonas más expuestas y sensibles en los bebés. La piel suele presentar enrojecimiento en la barbilla, mejillas o alrededores de la boca. En algunos casos, también pueden aparecer pequeñas manchas secas o descamación.
  • El cuello: Especialmente en bebés con pliegues marcados o en épocas calurosas, es una zona propensa a la irritación por calor o humedad.
  • Irritación por el pañal: Sucede debido a las condiciones de humedad y fricción que sufre el peque en esa zona del pañal, así como el contacto con la orina, heces y otro tipo de sustancias irritativas de productos de higiene como perfumes o detergentes.

Cómo Evitar la Dermatitis por Sudor

La prevención es la clave para evitar verse afectado por el eczema por sudor. Las medidas preventivas deben aplicarse en cualquier momento, pero es especialmente recomendable durante los meses más calurosos del año. Los siguientes consejos ayudan a evitar este trastorno de la piel:

  • Limpiar y cuidar la piel periódicamente: Una adecuada higiene de la piel ayuda a mantenerla sana y libre de cualquier afección cutánea. Es recomendable usar productos indicados para pieles atópicas, de forma que no afecten al estado de la barrera cutánea. Además, se debe evitar usar agua demasiado caliente.
  • Secar la piel sudada cuidadosamente: Secar la piel sudorosa puede ayudar a prevenir la dermatitis por sudor. Sin embargo, se debe evitar hacerlo bruscamente, ya que esto podría aumentar el riesgo de padecer el trastorno. La mejor opción para secar son las toallas de algodón, ya que son suaves y no irritan la piel.
  • Mantener la piel hidratada: Las pieles bien hidratadas tienden a ser más sanas. De hecho, la piel atópica suele ser sensible debido a que es bastante seca. Si se utilizan productos para hidratar la piel regularmente, contribuye a la prevención del desarrollo de eczema.
  • Usar protector solar para piel sensible: El protector solar puede ayudar a proteger la piel de los rayos ultravioleta. Sin embargo, las pieles atópicas necesitan ser protegidas mediante protectores solares especiales. Si se utiliza uno inadecuado, podría aumentar el riesgo de presentar dermatitis.
  • No abrigarse en exceso: Usar demasiada ropa es una de las principales causas de dermatitis atópica durante meses fríos, ya que un exceso de abrigo podría hacer que la persona sude y comience a padecer el trastorno cutáneo.
  • No usar prendas sintéticas y de lana: Las prendas sintéticas son proclives a irritar la piel, por lo que es recomendable preferir las prendas de algodón. Asimismo, la lana puede provocar reacciones alérgicas en la piel, por lo que tampoco es muy recomendable utilizarla si es atópico. Cabe mencionar que tampoco se recomienda utilizar suavizantes al lavar la ropa, ya que esto también puede hacer que las prendas provoquen irritación en las pieles sensibles.
  • Mantener húmedo el ambiente: Durante el invierno, la calefacción puede provocar que el hogar se convierta en un lugar seco, lo que aumenta la sequedad de la piel. Por ello, se recomienda buscar siempre un equilibrio, de forma que las habitaciones se mantengan relativamente húmedas.

Tratamiento de la Irritación en la Piel del Bebé

El tratamiento de la irritación en la piel del bebé dependerá del tipo de molestia, su localización y la causa que la provoca. Cuando llegue el momento del bañar al bebé debes utilizar un gel que sea suave y respetuoso con el pH de su piel. Tampoco te olvides del agua, no debe estar demasiado caliente y el baño no debe ser muy prolongado para no favorecer la sequedad de la piel.

Una vez ya está limpito y recién salido del baño, puedes aplicarle la crema de nuestro pack Pomada Protectora Reparadora. Como ya sabrás es importante que cambiemos el pañal del bebé con frecuencia. Siempre que los moje o ensucie, sería ideal cambiarlo por uno limpio.

Si tu bebé sufre de alguna irritación en la piel, es conveniente cortarle las uñas para evitar que se rasque y eso le cause heridas. Para ello no te sirve cualquier tijera, debes utilizar unas tijeras de bebé fabricadas para cortar de forma delicada sus pequeñas uñas.

Como ya hemos dicho, la piel del bebé es muy frágil, por eso es importante la protección de la piel en verano, en especial si hablamos de la piel atópica en verano. Si tienes cualquier duda sobre las irritaciones en la piel del bebé, puedes consultarlo con tu pediatra para que te de las indicaciones oportunas.

Tipos de Alergia al Sudor

Como hemos visto, la alergia al sudor se puede deber a diferentes causas, pero el componente alérgico es innegable. Por lo tanto, entre los diferentes tipos que se pueden dar, destacamos los siguientes:
  • Urticaria: La urticaria en el niño se manifiesta en la piel con manchas rojas y, en algunas ocasiones, picor o prurito. La urticaria toma su nombre de la ortiga, una hierba que, si se toca, produce en la piel del niño unas características e irritantes manchas rojas.
  • Dermatitis Atópica: La dermatitis atópica, o eccema atópico, es uno de los trastornos más corrientes de la piel del niño.

¿Cuándo Consultar al Pediatra?

Si la irritación no mejora en unos días con cuidados simples o empeora, o si el bebé muestra signos de incomodidad extrema (llanto persistente, fiebre, malestar general), es recomendable consultar al pediatra o dermatólogo.

Cuidados Adicionales

Las irritaciones en el cuello de los bebés son comunes, pero generalmente son temporales y pueden aliviarse fácilmente con los cuidados adecuados. Identificar las causas, reconocer los tipos de irritaciones y aplicar los cuidados adecuados puede aliviar rápidamente el malestar.

  • Evitar la humedad es fundamental para prevenir las irritaciones. Después del baño, asegúrate de secar bien el cuello del bebé, especialmente en los pliegues.
  • Opta por ropa ligera, adecuada a la temperatura ambiente, que sea transpirable y de algodón para evitar la fricción y la sudoración excesiva.
  • Usa productos específicos para bebés, suaves y sin fragancia, que no alteren el pH de su piel.
  • Las cremas que contienen óxido de zinc o vaselina pueden ser útiles para crear una barrera protectora y calmar las irritaciones.

Sudamina: Otra Forma de Irritación por Sudor

La sudamina, también conocida como miliaria o sarpullido por calor, es una erupción cutánea que aparece cuando el sudor se queda atrapado bajo la piel, formando pequeños granitos, rojeces o incluso ampollas. La sudamina ocurre cuando los poros de la piel se bloquean y el sudor no puede salir normalmente. Esto suele pasar en climas cálidos y húmedos, durante el verano, o en personas con fiebre.

En adultos, la sudamina también puede presentarse, especialmente en zonas donde hay fricción o poca ventilación. No, la sudamina no es una afección grave ni contagiosa. Sin embargo, puede resultar muy molesta por la picazón y el ardor. Ahora que se acerca el verano, es clave cuidar la piel para evitar la aparición de sudamina.

La sudamina es una inflamación de las glándulas sudoríparas ecrinas, que se presenta principalmente en bebés debido a su inmadurez para regular la temperatura y el sudor. La sudamina es una condición inflamatoria no infecciosa, por lo que no se puede contagiar. Sin embargo, en algunas ocasiones, las lesiones pueden sobreinfectarse con bacterias como el S.

Los bebés y niños son más susceptibles a la sudamina debido a la inmadurez de sus sistemas de regulación del sudor. Las altas temperaturas y la humedad aumentan la actividad de las glándulas ecrinas, incrementando el riesgo de obstrucción y sudamina.

Tipos de Sudamina

  • Miliaria cristalina: Es una forma de sudamina leve que se presenta como pequeños granitos transparentes llenos de líquido.
  • Miliaria profunda: Es la forma menos común de esta afección, pero más severa, que afecta a las capas más profundas de la piel y que provoca dolor e inflamación.

Consejos para Tratar la Sudamina en Bebés

La miliaria pediátrica o sudamina generalmente desaparece por sí sola una vez que se elimina el desencadenante. Utiliza prendas de algodón y evita las sintéticas o demasiado ajustadas para ayudar a que la piel transpire correctamente. Baña frecuentemente al bebé con agua tibia y jabón neutro especial para bebés que calmen su delicada piel y eliminen el sudor acumulado. Mantén una temperatura agradable en la habitación del bebé, evitando el calor excesivo.

En caso de exponer al bebé al sol, elige protectores específicos para pieles sensibles y evita el uso de aceites, ya que estos pueden llegar a bloquear los poros de la piel.

La Sudamina o lesiones en la piel del bebé causadas por el sudor

Cremas Recomendadas para Tratar la Sudamina

  • A-Derma Cytelium Loción: Esta loción es ideal para tratar las irritaciones cutáneas en los bebés. Su fórmula contiene activos calmantes y astringentes que ayudan a secar y proteger las zonas afectadas, incluso en las pieles más sensibles. A-Derma Cytelium es muy fácil de aplicar gracias a su textura líquida y de rápida absorción.
  • Dexeryl Crema Emoliente: Esta crema de Dexeryl hidrata profundamente la piel y crea una barrera protectora contra agentes externos. Es especialmente efectiva para prevenir la sequedad y aliviar la irritación. Su fórmula hipoalergénica la hace segura para el uso diario en la piel delicada de los bebés.

Dermatitis Atópica

Algunos niños tienen especial propensión a padecer problemas dermatológicos: se trata de la llamada dermatitis atópica. La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria crónica, de base genética, que se presenta en forma de brotes. Lo más característico es el picor intenso y la aparición de lesiones de tipo eccematoso en la piel. Estos brotes suelen mejorar e incluso desaparecer con la edad, pero pueden persistir en la edad adulta.

La dermatitis atópica no es una enfermedad contagiosa, sino de un tipo de piel especialmente reactiva a diferentes agentes o situaciones a las que se expone el niño o adulto. Los adultos afectos con profesiones que requieren exposición de la piel a irritantes o que deben someterse a lavados muy frecuentes de las manos son más susceptibles de presentar síntomas persistentes.

¿Cómo Evitar los Brotes de Dermatitis Atópica?

Lo más importante es mantener la piel bien hidratada y evitar irritantes.

Higiene y Cuidado Corporal de la Piel Atópica

Para el cuidado diario de la piel basta con seguir algunas normas:

  • No utilizar jabón para la higiene diaria, basta sólo con agua. En las zonas más sucias: (genitales, pies y zonas de roce) un preparado a base de avena o un limpiador "sin jabón" evitará la agresión de la piel. Se empleará poca cantidad y siempre justo antes de salir de la bañera.
  • Deben evitarse las esponjas o manoplas.
  • Un baño emoliente -añadiendo aceite de baño al agua- a unos 32-33º C es preferible a la ducha, ya que suaviza la piel, calma la irritación e hidrata la piel aumentando su flexibilidad.
  • Hay que secar suavemente sin frotar, manteniendo cierto grado de humedad, aplicando inmediatamente una crema hidratante -mejor que loción- en cantidades generosas. En caso de gran sequedad, la crema hidratante puede aplicarse dos veces al día.
  • Las uñas deben estar siempre bien cortas y limpias para evitar lesiones de rascado.

Recomendaciones Generales para Pacientes con Dermatitis Atópica

El paciente con dermatitis atópica debe seguir una serie de recomendaciones que son fundamentales para el control de su enfermedad, con la consiguiente mejoría de sus síntomas:

  • Intentar identificar y evitar los posibles factores desencadenantes en cada caso: piel seca, estrés, irritantes (algunos tejidos sintéticos, cloro de las piscinas, alimentos ácidos como la salsa de tomate), infecciones (hay que sospechar sobre infecciones si la piel supura o presenta costras amarillas), sudor.
  • No vestir ropa muy ceñida, áspera o irritante (lana, tejidos sintéticos, piel, pelo de animales). La ropa más adecuada es la de algodón, sobre todo para ropa interior, calcetines y pijamas.
  • Evitar el abrigo excesivo, especialmente por la noche.
  • La ropa debe lavarse con un detergente suave, evitando el uso excesivo de suavizantes, siendo fundamental un buen aclarado.
  • Si hay lesiones en los pies es conveniente utilizar zapatos que favorezcan la transpiración o evitar aquellos fabricados con productos sintéticos (deportivas de interior sintético -especialmente en verano-, zapatillas de lona o calzado con suela de goma en contacto directo con la piel).
  • Evitar la presencia de animales domésticos (gatos perros, pájaros), así como la ropa de cama con plumas.
  • Evitar una exposición excesiva al polvo doméstico, dado que contiene insectos microscópicos (ácaros), que podrían agravar el eczema.
  • En cuanto a la alimentación, por regla general no existe ningún régimen específico, excepto si hay datos sugestivos de alergia alimentaria, que habrá que descartar mediante pruebas de alergia. Los alimentos más alergénicos son el huevo, la leche, los frutos secos, la soja, el trigo y el marisco.

Tratamiento Médico para la Dermatitis Atópica

Debe ser supervisado siempre por el pediatra o dermatólogo. Las cremas con cortisona son el pilar del tratamiento de los brotes de eccema. Existen preparados de distinta potencia, por lo que hay que individualizar cada caso según la gravedad. Los antibióticos, antihistamínicos, o las compresas húmedas son también de utilidad en algunas ocasiones, así como nuevos inmunomoduladores en los casos más rebeldes.

Preguntas Frecuentes Sobre la Dermatitis Atópica

  1. Mi hijo tiene eccema: ¿qué cremas le puedo poner?

    Lo más importante es la hidratación diaria con cremas corporales de tipo hidratante y engrasantes (mejor que leches o lociones). Si la piel es muy seca, debe aplicarse mañana y noche. En caso de brote muy inflamado deben utilizarse cremas o pomadas específicas, bajo supervisión médica, ya que suelen tener cortisona o sus derivados en su composición, antes de la crema hidratante.

  2. A mi hija le han diagnosticado de dermatitis atópica, ¿le durará mucho?

    Este tipo de dermatitis suele empezar a presentar síntomas a los 2 ó 3 meses de edad y suele durar hasta los 5 años, aunque puede persistir hasta la edad adulta con formas generalmente más leves.

  3. ¿Por qué le salen eccemas a mi hijo? Por lo demás es muy sano y yo creo que lo cuido bien...

    Los eccemas son resultado de una inflamación de la piel, aunque su causa no es bien conocida. Suelen aparecer en algunas personas con cierta predisposición a sufrir determinadas alergias, lo que se llama "constitución atópica". A menudo hay otros miembros de la familia con propensión a alergias de la piel o de tipo respiratorio (rinitis, conjuntivitis o asma). La sequedad de la piel, el estrés, algunos irritantes, infecciones o el propio sudor pueden ser desencadenantes y originar un brote de eccema.

  4. Mi niño tiene eccema. Cuando era bebé le salía en la cara y en las manos. Ahora con 18 meses, lo tiene más en las piernas. ¿Puede salir en cualquier parte del cuerpo?

    En los bebés suele empezar en la cara y extenderse a cualquier parte del cuerpo. Cuando empiezan a manipular objetos, puede aparecer también en las manos. En los niños más mayores las localizaciones principales suelen ser los pliegues del codo, detrás de las rodillas, muñecas, tobillos, detrás de la oreja o alrededor del orificio de los pendientes.

  5. Mi bebé tiene eccema y no mejora aunque he probado muchas cremas. ¿No será alérgico a algo?

    El niño puede ser alérgico a algún alimento, polvo o pólenes, pelo de perro o gato o de otro animal, pero no todos los pacientes con eccema atópico tienen una base alérgica. Para demostrarlo es conveniente realizar las pruebas cutáneas a diferentes alergenos por parte de un especialista en alergia infantil. Consulta con tu pediatra.

  6. Mi hijo tiene piel atópica. ¿Tengo que bañarle cada día?

    Puedes bañar al niño cada día, aunque evitando resecar la piel. El baño diario con aceite corporal en agua no muy caliente (menos de 33º C), puede ayudar a suavizar la piel y a calmar su irritación, evitando la sequedad. Después del baño, aplicar sobre la piel algo húmeda crema hidratante (mejor que loción o leche corporal).

  7. Para la higiene diaria de mi hijo con eccema, ¿debo utilizar algún jabón especial?

    Lo mejor es no utilizar ningún tipo de jabón, sólo agua. Si hay zonas especialmente sucias se recomienda gel de avena o productos limpiadores "sin jabón", de venta en farmacias, en poca cantidad y justo antes de salir de la bañera. Puede añadirse aceite al agua del baño, tomando precauciones para evitar que el niño resbale en la bañera o ducha, a causa del mismo.

  8. ¿El eccema es una infección? ¿Cómo puedo evitar el contagio ya que estoy muy preocupada porque mi marido tiene hongos en los pies?

    Muy raramente la infección es causa de eccema. Al contrario una piel con eccema atópico se puede sobreinfectar con mayor facilidad que la piel no atópica, casi siempre debido al rascado con las manos sucias o las uñas largas. En este caso la piel supura o presenta costras amarillas. Su marido no debe compartir toallas, zapatillas o alfombrillas del baño con los demás miembros de la familia y debe aplicarse un producto antifúngico específico recetado por el dermatólogo.

  9. Un niño afecto de piel atópica, ¿puede ir a la playa y a la piscina?

    Puede ir, pero es más recomendable el baño en agua de mar que en la de las piscinas, especialmente si el agua contiene cloro que reseca mucho la piel. Después del baño, aplicar abundantemente una crema hidratante (que puede ser también crema con factor de protección solar adecuado para pieles atópicas) lo cual colaborará a suavizar la piel y a evitar que se reseque en exceso.

  10. Mi bebé padece eccema. ¿Puede ser que le pique mucho? ¿Qué puedo darle?

    Es característico del eccema o dermatitis atópica su carácter recurrente y el picor intenso durante los brotes. Los bebés se muestran irritables y se frotan contra la ropa de la cama. Los más mayores se pueden provocar heridas o sangrado a causa del rascado. La hidratación o el uso combinado de cremas con cortisona suelen disminuir el picor. No conviene abrigar al niño en exceso y utilizar ropa de algodón, amplia y cómoda. En algunos casos, un antihistamínico puede ser de utilidad, bajo supervisón médica.

Síntomas de la Dermatitis Atópica

Los síntomas de la dermatitis atópica, que alterna siempre episodios de mejoría con otros de empeoramiento, abarcan:

  • Piel reseca y escamosa. El picor intenso y la distribución típica son claves para el diagnóstico.
  • Comezón o prurito.
  • Grietas detrás de las orejas.
  • Sarpullidos en las mejillas, brazos y piernas.
  • Erupciones en el cutis y en la piel detrás de las rodillas, en las manos y los pies y en el área interior de los codos.

Factores que Pueden Empeorar la Dermatitis Atópica

  • Sustancias irritantes: Provocan ardor, comezón o enrojecimiento.
  • Alérgenos: Son sustancias no irritantes por sí mismas, pero que en personas predispuestas provocan una erupción.
  • Desencadenantes ambientales: Por ejemplo, la temperatura elevada o un ambiente demasiado seco.
  • Factores emocionales: El nerviosismo, la ansiedad y el estrés también pueden causar brotes de la enfermedad.
  • La sudoración: Existe una relación entre el sudor, la piel seca y el picor, que suele darse en verano y en bebés demasiado abrigados.

10 Consejos para Controlar la Dermatitis Atópica

  1. Mantén limpia tu piel.
  2. Hidrátate con frecuencia.
  3. Controla el sudor.
  4. Apuesta por los tejidos naturales.
  5. Elimina los picantes y los excitantes de tu dieta.
  6. Evita los alérgenos e irritantes que más te afecten.
  7. Evita la sequedad ambiental.
  8. Toma el sol, pero sin riesgos.
  9. Aprende a relajarte.
  10. Registra cuándo te rascas.

Aunque ni el sudor ni el sol se comporten como un alérgeno, la sudoración excesiva y la exposición al sol pueden dar lugar a manchas rojas, urticaria o dermatitis en la piel de los niños más pequeños. En ocasiones, esta irritación de la piel puede empeorar a causa del estrés y la ansiedad, por lo que es conveniente analizar el estado emocional del niño y el ambiente que le rodea.

Si no se produce ninguna complicación, estas reacciones cutáneas suelen dudar solo unos días y desaparecen de forma natural. En caso contrario, recomendamos acudir a la consulta del pediatra alergólogo para realizar un diagnóstico completo del pequeño y recibir asesoramiento sobre las mejores pautas para el cuidado de su piel y el alivio del picor y el enrojecimiento. Las afecciones cutáneas que suelen empeorar por el sudor más comunes son la dermatitis atópica, la urticaria y la dishidrosis (erupción de la piel).

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