Dermatólogo especialista en acné juvenil: Tratamientos avanzados para una piel saludable

El acné es posiblemente la enfermedad que más frecuentemente se encuentra en la consulta dermatológica. Además de causar una importante afectación estética, con las implicaciones que esto conlleva a nivel de autoestima, esta patología puede provocar secuelas permanentes. A pesar de la creencia popular de que el acné solo aparece durante la pubertad, es importante destacar que el acné puede aparecer a cualquier edad y que requiere tratamiento (no siempre desaparece por sí solo).

¿Qué es el acné juvenil?

El acné juvenil es una condición dermatológica caracterizada por la aparición de comedones, pápulas, pústulas y, en casos más graves, nódulos y quistes. El acné común o vulgaris aparece cuando los folículos pilosos de la piel se obstruyen por la presencia de grasa o células muertas.

El acné, una afección cutánea común, tiene múltiples factores desencadenantes. Además de la obstrucción de los poros por exceso de sebo y células muertas, otros elementos contribuyen a su aparición. Factores genéticos pueden influir, haciendo que algunas personas sean más propensas. Asimismo, desequilibrios hormonales, como el síndrome de ovario poliquístico, pueden desempeñar un papel significativo. Aspectos psicológicos, en especial el estrés, también están vinculados al acné. El bienestar emocional puede impactar la salud de la piel.

Si bien el acné es un proceso que afecta al 99% de los adolescentes, el impacto personal durante este período o las secuelas que pueden quedar a lo largo de la vida en forma de cicatrices, lo convierten en un proceso importante.

Es fundamental que el acné juvenil pueda tratarse desde el primer momento para que no empeore y, sobre todo, para evitar sus secuelas (cicatrices del acné). El tratamiento será más sencillo cuanto antes acuda al especialista para su tratamiento, evitando de ese modo tener que tratar esas poco estéticas cicatrices.

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Causas del acné juvenil

El acné juvenil es una afección común que afecta a muchos adolescentes y puede tener un impacto significativo en su calidad de vida. Tal localización es debido a la presencia, en estas áreas, de gran número de glándulas sebáceas que se activan por diversos estímulos; cambios hormonales, alimentación, tensiones, algunos cosméticos y ciertos medicamentos.

Durante la adolescencia se produce un exceso de andrógenos que va a provocar acné en 7 de cada 10 adolescentes. Puede existir una enfermedad de base que curse con hiperandrogenismo (como por ejemplo un síndrome de ovario poliquístico) y una elevación de hormonas androgénicas en sangre. Existen acnés empeorados o inducidos por rutinas cosméticas inapropiadas.

El acné no está causado directamente por la grasa de la dieta pero, en ocasiones, la persona lo relaciona con determinados alimentos como chocolate, etc. Algunas personas, sin embargo, son categóricas en afirmar que ciertos alimentos (crema, chocolate, fritos, etc.) les desencadenan brotes y deben considerarse estas variaciones individuales.

El estrés y la tensión emocional no son causantes directos del acné.

Tipos de acné

Existen diferentes tipos de acné que pueden afectar a personas de todas las edades:

  • Acné común o vulgaris: Aparece cuando los folículos pilosos de la piel se obstruyen por la presencia de grasa o células muertas.
  • Acné adulto: Puede aparecer una vez superados los veinte y prolongarse hasta los 35 o 40 años. En la edad adulta, sin embargo, se trata de una patología mayoritariamente femenina.
  • Acné estival (Acné Mallorca): Es un tipo de acné desencadenado por la radiación ultravioleta. Es mucho más inflamatorio que el acné común, muy virulento y se manifiesta sobre todo en la parte superior del torso y en los brazos de personas que ya tienen o han tenido acné común y se exponen al sol sin la fotoprotección adecuada.
  • Acné friccional (Acné mecánico): También conocido como acné mecánico, está ocasionado por el contacto directo y permanente del sudor con las zonas de roce de la ropa (tirantes, cinturones, cordones…). Este sudor irrita la piel y repercute en un aumento de la producción de sebo y en la obstrucción de los folículos pilosebáceos, dando lugar a los granos y comedones.
  • Acné neonatal: Lactantes y niños de corta edad pueden verse afectados por ella. El acné neonatal aparece en las primeras semanas de vida; incluso se dan casos en recién nacidos. Ambos tipos de acné en pacientes tan pequeños se dan con mayor frecuencia en niños que en niñas y sus manifestaciones cutáneas son muy similares a las del acné juvenil.

Tratamientos para el acné juvenil

El grado y la severidad del acné determinarán qué tratamiento es el más adecuado en cada caso. Nuestros especialistas en el tratamiento del acné combinan tratamientos orales y tópicos adaptados a la gravedad del acné, regulando la producción de sebo, reduciendo la inflamación y eliminando la bacteria responsable de la enfermedad. El tratamiento del acné debe adaptarse a las necesidades de cada paciente, minimizando efectos adversos y maximizando la eficacia terapéutica.

En nuestra unidad se hace inicialmente una medición del sebo mediante un sebúmetro, y en ocasiones debemos hacer un cultivo del propionibacterium acnés, bacteria implicada en dicha patología. Hay también otros tratamientos más potentes en caso de necesidad.

Tratamientos tópicos

El tratamiento más habitual es la terapia tópica, que se recomienda en casos de acné leve reciente (granos y espinillas que cuando desaparecen no dejan marcas), y que puede combinarse con terapia oral antibiótica en casos de acné moderado. Los tratamientos tópicos para el acné pueden formularse en forma de gel, mascarilla, crema o loción.

  • Seborreguladores.
  • Queratolíticos. Evitan la acumulación de queratina y la obstrucción del folículo pilosebáceo.
  • Comedolíticos. Por tanto, las concentraciones bajas suelen estar indicadas para pieles más sensibles y las más altas se emplean según el paciente va tolerando mejor el tratamiento.

Existen medicamentos tópicos que funcionan bien en acnés leves y moderados como antibióticos (clindamicina), retinoides (tretinoína, adapaleno), peróxido de benzoilo, etc.

Tratamientos orales

Cuando el acné es persistente y resistente a los tratamientos anteriores puede utilizarse una terapia sistémica, a base de antibióticos o retinoides orales (isotretinoína), con el que se consigue muy buenos resultados. Existen diversas opciones terapéuticas orales para el tratamiento del acné que el dermatólogo debe pautar según cada caso.

Los antibióticos orales (doxiciclina, minociclina, azitromicina…) mejoran el acné de forma rápida por su efecto antiinflamatorio, pero no tienen efecto preventivo a largo plazo. Se han usado de forma amplia para el tratamiento del acné.

La isotretinoína se considera el fármaco más eficaz para el acné y actúa directamente en la glándula sebácea, disminuyendo la producción grasa, desobstruyendo el poro y regulando la función del folículo pilosebáceo. Actualmente tendemos a usar dosis bajas, para minimizar los efectos secundarios (sobre todo la sequedad de piel y labios) habituales a las dosis más altas que se usaban antiguamente. Este tratamiento precisa seguimiento por el dermatólogo. Es el fármaco más eficaz para el acné pero no tiene acción hormonal y no controla la activación de la glándula sebácea por las hormonas.

Se pautan sobre todo en el acné de la mujer adulta para controlar el estímulo de las hormonas que provocan que la glándula sebácea trabaje en exceso.

Tratamientos con láser y terapia biofotónica

El láser está ganando posiciones en el abanico terapéutico para el acné debido a las múltiples alternativas que ofrecen los diferentes equipos. Para reducir la inflamación asociada a los comedones y quistes causados por el acné. Los dermatólogos de nuestra Unidad de Acné son expertos en el manejo de diferentes equipos de láser para el tratamiento de esta patología cutánea.

La luz emitida por el dispositivo biofotónico elimina las bacterias y ejerce un efecto antiinflamatorio sobre las lesiones del acné. Asimismo, este tratamiento activa la microcirculación del área tratada, normaliza la actividad celular, y alivia la rojez de los granos.

Una de las mayores ventajas de la terapia biofotónica es que resulta útil en todas las formas de acné, incluso en las más severas. Por otro lado, el tratamiento consta de varias sesiones de solo nueve minutos cada una que se aplican a lo largo de seis semanas. Es indoloro y mejora notablemente la calidad de la piel, por lo que también se trata de un recurso utilizado para el rejuvenecimiento cutáneo. Después de cada sesión se aplica una crema hidratante, preferiblemente con factor de protección solar, y el paciente se incorpora a su actividad social y laboral de manera inmediata. Se puede usar maquillaje teniendo la precaución de escoger fórmulas oil-free. Las lesiones de acné remiten en el 90% de los pacientes a las 12 semanas de iniciar el tratamiento.

Otros tratamientos

  • Peelings químicos: Si, pese al tratamiento contra el acné, permanecen cicatrices, pueden realizarse diferentes tratamientos para eliminarlas evitando los perjuicios estéticos y los daños psicológicos asociados.
  • Fórmulas personalizadas despigmentantes: Protección solar y valoración de la necesidad o no de medicación oral.
  • Eliminación de manchas aisladas con láser: Si las manchas se encuentran bien definidas las eliminamos con láser ultrapulsado de última generación. El más avanzado es el ultrapulsado en picosegundos.
  • Mejora de Salud Cutánea e Irregularidad Pigmentaria: Se trata de un protocolo exclusivo pautado en 10 semanas.

Consejos adicionales

  • No usar cremas faciales, bases de maquillajes o polvos grasosos (compactos), ya que obstruyen los folículos pilosebáceos. En caso de usarlo solamente utilizar los productos recomendados por el especialista en dermatología.
  • No aplique lociones o ungüentos indicados empíricamente y no haga tratamientos sin orientación médica. Más aún, hay que recordar que si lo prescrito por un médico fue bueno para una persona, puede no serlo para otra.
  • Prácticamente todos los medicamentos de uso local en el acné provocan cierta resequedad en la piel. Tal resequedad suele ser transitoria y de escasa severidad.
  • Tocar, pinchar o reventar los granos son conductas que debemos evitar a toda costa por varios motivos. Por un lado, este gesto incrementa el riesgo de causar infecciones al diseminar las bacterias y por el propio traumatismo que causamos en la piel al presionar la zona o lesionarla con las uñas.
  • Hay una marcada tendencia a abusar de productos limpiadores y exfoliantes con la esperanza de arrastrar los comedones y acabar definitivamente con el acné. Es cierto que, según los especialistas, la limpieza del rostro es clave para mantenerlo a raya. Sin embargo, excederse en este hábito o utilizar productos demasiado agresivos puede irritar la piel y causar un efecto rebote.
  • Usa cosmética oil-free y maquillaje ligero y no comedogénico.
  • No te autodiagnostiques y no te automediques. El dermatólogo es el profesional que mejor puede ayudar a la curación del acné.

Mitos sobre el acné

Existen muchas creencias erróneas sobre el acné. Aquí desmentimos algunos de los mitos más comunes:

  • ¿Hay alimentos que causan acné? Algunas investigaciones han relacionado las dietas ricas en azúcares refinados, productos ultraprocesados y lácteos con el acné. No obstante, la relación entre alimentos concretos, como el chocolate, el chorizo o los fritos no es real y responde más a los mitos acerca del acné que conviene desterrar.
  • ¿El estrés causa acné? El estrés y la tensión emocional no son causantes directos del acné.
  • ¿El acné se cura en verano por tomar el sol? Siempre se ha dicho que el acné se cura en verano por tomar el sol. Sin embargo, esto no es exactamente así. El sol tiene un efecto antiinflamatorio y reseca la piel, lo que puede hacer que el acné mejore de manera transitoria. Sin embargo, los factores hormonales y la hiperproducción de sebo responsables de la aparición de los granos y comedones siguen estando ahí, de manera que la patología no se cura por el hecho de tomar el sol.
  • ¿Existen cremas de venta libre que curan el acné? Sí, pero no son de venta libre; solo pueden adquirirse con receta médica.

Objetivos del tratamiento

El tratamiento del acné tiene dos objetivos principales:

  1. Controlar el brote y las molestias.
  2. Evitar la formación de cicatrices.

Acné en adultos

El acné no afecta sólo a los adolescentes. Un 20% de adultos tienen lesiones de acné que, sin tratamiento, se mantienen de forma indefinida, impactando con frecuencia en la vida personal, social y profesional de quien lo sufre.

Objetivos del tratamiento en adultos

El tratamiento del acné en adultos tiene los siguientes objetivos:

  1. Eliminar el acné.
  2. Evitar la formación de cicatrices o manchas, y en el caso que hubiesen, eliminarlas.

Unidades especializadas en el tratamiento del acné

La Unidad de Acné del Grupo Pedro Jaén aborda esta patología de forma global, tratando tanto los brotes activos como las cicatrices desde la primera consulta. Contamos con la tecnología diagnóstica más avanzada para diferenciar el acné de otras enfermedades inflamatorias de la piel y diseñar tratamientos adaptados a cada paciente. Además, trabajamos en estrecha colaboración con otras especialidades como endocrinología, ginecología y nutrición para identificar factores subyacentes y optimizar los resultados.

En nuestra clínica del acné, Centro Dermatológico Dr. Llevamos muchos años de experiencia tratando de manera integral a nuestros pacientes de acné.

Atención especializada

¿Sufres de acné y deseas mejorar la apariencia y salud de tu rostro? No dudes en contactarnos a través del siguiente formulario para recibir más información sobre nuestros tratamientos.

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