La hidradenitis supurativa (HS), también conocida como hidrosadenitis supurativa o acné inverso, es una enfermedad dermatológica crónica e inflamatoria que puede ser dolorosa y frustrante para quienes la padecen. Esta afección, conocida popularmente como Golondrinos, no es contagiosa pero sí recurrente y puede llegar a ser debilitante.

Especialistas en Dermatología de los hospitales Quirónsalud Sagrado Corazón e Infanta Luisa celebran poder ofrecer un diagnóstico precoz y un tratamiento integral de la hidradenitis supurativa, gracias a los avances médico-quirúrgicos y a una mayor especialización.
¿Dónde se manifiesta la Hidradenitis Supurativa?
"Esta afección se presenta en los grandes pliegues corporales, como las axilas, ingles, genitales externos, glúteos, y zonas perianales, perineales y submamarias en mujeres. La presencia de lesiones en estas áreas hace que la enfermedad sea especialmente dolorosa y difícil de manejar", explica el Dr. Francisco Javier García Martínez, especialista en Dermatología y jefe del Servicio de Dermatología en el Ruber Internacional Centro Médico Paseo de la Habana.
La hidradenitis supurativa afecta a los folículos pilosos de las zonas de pliegues, es decir, en axilas, ingles o en la zona anogenital o infra-mamaria, en las que aparecen nódulos profundos y dolorosos que, si se rompen, forman abscesos y, con el tiempo, túneles subcutáneos y cicatrices.
Causas y Factores de Riesgo
La hidradenitis supurativa es una enfermedad de origen multifactorial, lo que significa que no se debe a una única causa, sino a una combinación de varios factores. Según los especialistas, la aparición de la hidradenitis supurativa se debe a que confluyen dos grandes factores.
- Predisposición genética: Aproximadamente un tercio de los pacientes tiene familiares con la misma enfermedad.
- Respuesta inmunitaria exagerada: Se produce cuando el folículo se obstruye, se rompe y libera queratina y bacterias al tejido circundante.
Además de la genética, la inflamación crónica y los desequilibrios en la microbiota -el conjunto de microorganismos que habitan en nuestra piel- también desempeñan un papel clave. "La hidradenitis tiene una relación directa con el estado de la microbiota", señala el Dr. García. Factores externos, como el tabaquismo y la obesidad, pueden agravar la condición en personas predispuestas. "Influye mucho el estado de inflamación corporal, y sabemos que tanto el tabaquismo como la obesidad pueden empeorar los síntomas en estos pacientes", agrega el Dr. García.

Este proceso inflamatorio se ve agudizado por el tabaco y la obesidad, aunque también puede verse favorecido por las hormonas y el estrés.
Síntomas de la Hidradenitis Supurativa
La hidradenitis supurativa presenta síntomas que varían en intensidad y frecuencia, dependiendo de la etapa de la enfermedad.
- Nódulos o bultos inflamados: El primer síntoma que muchas personas notan son nódulos o bultos inflamados en áreas específicas del cuerpo. En primer lugar podemos encontrarnos con pequeños bultos rojos y dolorosos que pueden inflamarse y convertirse en abscesos.
- Abscesos: Los abscesos que se forman a partir de los nódulos suelen llenarse de pus, causando dolor intenso y una supuración constante que puede durar semanas o incluso meses. Habitualmente suelen darse acumulaciones de pus bajo la piel que pueden causar dolor e inflamación intensos. Según el Dr. García, "las personas con hidradenitis sufren abscesos o acúmulos de pus muy dolorosos, que hasta que no drenan causan un gran sufrimiento.
- Fístulas: En las etapas más avanzadas, los abscesos pueden conectarse entre sí formando fístulas. De igual forma, podemos encontrarnos con ‘túneles’ que se forman debajo de la piel debido a la ruptura de los abscesos, a través de los cuales puede drenar el pus. El Dr. García describe estas fístulas como "túneles subcutáneos que se comunican, que podemos llegar a tocar como cordones bajo la piel".
- Cicatrices: "Con el tiempo, las lesiones recurrentes y los drenajes provocan cicatrices profundas y duraderas. Estas cicatrices, en forma de queloides, pueden causar rigidez en la piel y limitar el movimiento en zonas como las axilas e ingles", explica el Dr. García.
Para su diagnóstico, los especialistas deben comprobar tres síntomas principales: la localización repetida en los pliegues de las ingles o las axilas, los comúnmente llamados "golondrinos", si el bulto reaparece una y otra vez en el mismo sitio y si al palparlo, se notan cordones duros bajo la piel.
Diagnóstico de la Hidradenitis Supurativa
Uno de los mayores desafíos de la hidradenitis supurativa es el diagnóstico tardío. "El diagnóstico suele retrasarse, en algunos casos, hasta 10 o 12 años, ya que el paciente va pasando por distintos especialistas antes de llegar a un dermatólogo con experiencia", señala el Dr. García. "Muchas veces el paciente acude a urgencias y se le drena el absceso, pero no se le diagnostica la enfermedad en su conjunto, lo que retrasa aún más el diagnóstico", explica el Dr. García.
El diagnóstico de la HS se basa principalmente en la evaluación clínica de un dermatólogo experimentado. Los síntomas, la localización de los nódulos y la presencia de fístulas son indicativos de la enfermedad. Para una evaluación más precisa, el uso de la ecografía cutánea ha demostrado ser especialmente útil en el diagnóstico, permitiendo a los dermatólogos visualizar la extensión de las lesiones subcutáneas. "La introducción de la ecografía cutánea ha permitido definir mejor la extensión real de las lesiones y personalizar el tratamiento", señala el Dr. García.
¿Qué es la hidradenitis supurativa?
Tratamiento de la Hidradenitis Supurativa
El tratamiento de la hidradenitis supurativa depende de la gravedad de la enfermedad y de la respuesta del paciente a las distintas terapias. Debido a su carácter crónico y recurrente, la HS requiere un enfoque multifacético que incluya medidas de autocuidado, medicamentos tópicos y sistémicos, fármacos biológicos, depilación láser y, en casos más avanzados, intervenciones quirúrgicas.
El gran avance terapéutico de esta enfermedad ha sido el abordaje combinado desde el punto de vista médico-quirúrgico y los fármacos biológicos, que ha permitido una mayor personalización. "Un aspecto destacado es que realizamos ecografía de alta frecuencia en la misma visita, lo cual nos permite ver los trayectos que no se aprecian a simple vista y decidir, en ese mismo momento y con el paciente delante, si la situación requiere sólo ajuste farmacológico o si conviene planear un procedimiento quirúrgico", comenta el doctor Toledo.
Algunas opciones de tratamiento incluyen:
- Cuidado de heridas: Ciertamente, para abscesos y fístulas, se pueden requerir procedimientos para drenar el pus y limpiar la zona afectada.
- Antibióticos: También se pueden recetar antibióticos tópicos y orales para controlar las infecciones bacterianas.
- Infiltración de corticoides intralesionales: Consiste en la inyección del corticoide dentro de la lesión inflamatoria para intentar diminuir de forma rápida la inflamación.
- Cirugía: Además, en casos graves o recurrentes, se pueden realizar procedimientos quirúrgicos para extirpar las áreas afectadas.
Depilación Láser
El uso de la depilación láser puede ser beneficioso en las etapas iniciales de la HS, especialmente porque ayuda a reducir la cantidad de folículos en las áreas afectadas. "La depilación láser puede disminuir la inflamación, ya que eliminamos los folículos pilosos que podrían obstruirse y causar brotes", explica el Dr. García.
Fármacos Biológicos
Para los casos graves, los fármacos biológicos se han convertido en una opción efectiva. "En los últimos años, el tratamiento de la hidradenitis ha mejorado espectacularmente con la introducción de medicamentos biológicos como el adalimumab", explica el Dr. García. Estos medicamentos bloquean proteínas específicas que causan la inflamación crónica.
Cirugía
La cirugía es fundamental en el tratamiento de la hidradenitis supurativa en casos graves. Según el Dr. Una técnica frecuente es el destechamiento, que consiste en eliminar el tejido que cubre los túneles subcutáneos. "Es un procedimiento eficaz en casos de HS moderada a grave y, por lo general, no necesita repetirse en la misma zona", comenta el Dr. García.
Para los casos más severos, el tratamiento puede requerir una extirpación quirúrgica completa amplia, en la que se elimina toda la piel afectada con un margen de seguridad. Aunque este enfoque puede ofrecer una solución definitiva, el Dr.
Manejo y Calidad de Vida
Lidiar con la hidradenitis supurativa puede ser un desafío, pero adoptar ciertos hábitos puede ayudar a mejorar la calidad de vida y a controlar los síntomas. La gestión del dolor y el control de los brotes son objetivos clave para quienes padecen esta enfermedad crónica.
- Mantener una buena higiene: Limpiar suavemente y mantener secas las áreas afectadas puede prevenir sobreinfecciones y reducir la incomodidad.
- Mantener un peso saludable: La obesidad puede agravar la hidradenitis supurativa, especialmente en áreas con pliegues de piel.
- Buscar apoyo emocional: Vivir con HS puede afectar la salud mental.
Conceptos Clave
- No, la hidradenitis supurativa no es contagiosa.
- La HS es una enfermedad crónica, lo que significa que no tiene cura definitiva.
- El mejor tratamiento depende de la gravedad de la enfermedad y de cada paciente.
- Factores como el tabaquismo, la obesidad y el estrés pueden empeorar los síntomas de la HS.
La hidradenitis supurativa puede ser una condición difícil de manejar, pero con un diagnóstico adecuado y el tratamiento correcto, muchas personas logran controlar los síntomas y mejorar su calidad de vida.
Como recomendación final, el doctor Toledo subraya que el mensaje principal que debe calar en la sociedad es que el paciente no espere a que "se pase solo"., por lo que cuanto antes se confirme el diagnóstico, antes se puede frenar la inflamación, evitar cicatrices y mejorar la calidad de vida.
tags: #dermatologo #especialista #en #hidrosadenitis