La salud del cuero cabelludo es un aspecto fundamental de nuestro bienestar general, y el dermatólogo juega un papel crucial en su cuidado. Se estima que aproximadamente el 18% de las consultas dermatológicas están dirigidas al pelo, un porcentaje mayor del que ocupan las enfermedades de la piel en general e incluso los relacionados con la cosmética.
En este artículo, exploraremos en detalle el abordaje de los problemas del cuero cabelludo, incluyendo los diferentes tipos de alopecia, los métodos de diagnóstico y las opciones de tratamiento disponibles.
Dermatólogo explica lo que debes conocer sobre la tiña del cuero cabelludo
¿Cuándo Consultar a un Dermatólogo?
Es recomendable ir al dermatólogo una vez al año para que pueda revisar el estado de la piel.
Además, es imprescindible acudir de inmediato si:
- Se notan reacciones anormales.
- Se producen cambios en el tamaño, el color o la forma de los lunares.
- Aparecen manchas, picores o dolores.
- Se han practicado relaciones sexuales de riesgo.
Para facilitar el desarrollo de la consulta, conviene acudir con la piel limpia, sin restos de cremas o maquillaje, y con prendas que permitan al dermatólogo acceder fácilmente a la zona afectada. Se debe acudir a la consulta con un listado de todos los síntomas y tratamientos realizados anteriormente, informes de cualquier prueba que se haya llevado a cabo o fotografías de las lesiones por si, en el momento de la consulta, no se muestran con claridad. De esta forma, el dermatólogo podrá ofrecer un diagnóstico más certero.
Es posible que unos días antes de la consulta recibas un cuestionario para indicar tus antecedentes, medicación habitual y otras preguntas específicas que nos permitan anticipar algún aspecto sobre la consulta; esto nos ayudará a agilizar y ofrecerte una asistencia mucho más personalizada.
La primera consulta con el dermatólogo-venereólogo consiste en una entrevista para determinar el historial del paciente y sus antecedentes, seguida de una exploración física si procede. Cuando el facultativo lo considera necesario, se solicitan pruebas adicionales para ofrecer un diagnóstico completo. En las citas posteriores, el médico se centrará en la evolución de la patología o en la valoración de nuevos síntomas. Por su parte, el servicio de teledermatología consiste en una única visita a la consulta para que un especialista obtenga las imágenes necesarias con la ayuda de un dermatoscopio digital.
¿Qué es la Tricología?
La tricología, contemplada como una parte de la Dermatología, es el estudio del cabello y del cuero cabelludo. En este artículo desarrollamos de forma práctica propuestas para abordar un problema de pelo en la consulta del dermatólogo. Presentamos nuestra actividad habitual con referencias y experiencia reflejada en la literatura, cuando esto es posible.
Los métodos de exploración en tricología se pueden clasificar en 3 categorías: métodos no invasivos (historia clínica, exploración general, inspección y palpación del cabello y cuero cabelludo, fotografía, dermoscopia, etc.), métodos semi-invasivos (tricograma) e invasivos (biopsia).
La exploración en tricología está justificada por varios motivos:
- La consulta de pelo es muy frecuente en la práctica diaria.
- Los pacientes que consultan por un problema de pelo están por lo general muy preocupados y han consultado con anterioridad en otros centros, especializados o no, y reclaman una atención especializada.
- Tanto en el programa de formación para el médico interno residente, como en la cartera de servicios de la especialidad, está contemplada la tricología como una parte de la Dermatología y, por tanto, tenemos la obligación de conocerla.
La historia clínica debe empezar con las clásicas preguntas hipocráticas: "¿Qué le pasa?, ¿desde cuándo?, y ¿a qué lo atribuye?". Con la primera pregunta "¿qué le pasa?" conoceremos si el problema de pelo es por exceso (hipertricosis o hirsutismo) o por defecto (alopecias, hipotriquia o atriquia), o por alteración en su forma o crecimiento (distrofias pilosas). Con la segunda pregunta "¿desde cuándo?" podemos clasificar la afección en congénita, debida a factores intrínsecos, si estuvo presente al nacer o apareció más tarde, o adquirida, en relación con factores externos. La pregunta "¿a qué lo atribuye?", "¿con qué lo relaciona?" nos puede orientar a descubrir la causa en la mayoría de los casos.
Nos interesa conocer la historia natural de la enfermedad, cómo empezó y cómo ha evolucionado, si ha hecho tratamientos previos o no y por quién han sido indicados. Con estas preguntas conocemos el nivel de conocimientos que tiene el paciente, su grado de preocupación y la adherencia a los tratamientos. Preguntaremos sobre los cuidados cosméticos del cabello que realiza y por quién se realizan. El problema en la mayoría de alopecias radica en un fallo del ciclo piloso y no en el tallo, que es lo que resulta beneficiado o perjudicado con la cosmética capilar.
Preguntaremos sobre los antecedentes familiares, de utilidad en las alopecias androgenéticas (AGA) en las que está demostrada la herencia poligénica en su patogenia, y si se sospecha alguna distrofia pilosa con patrones de herencia, tanto dominante como recesiva. Los antecedentes personales de enfermedad sistémica, enfermedad general asociada o consumo de medicamentos son una causa frecuente de efluvios. Se deben descartar las alteraciones en el metabolismo del hierro, sobre todo en mujeres en edad fertil, las alteraciones tiroideas, las dietas hipocalóricas e hipoproteicas, el embarazo, los trastornos menstruales, las enfermedades neoplásicas y los tratamientos quimioterápicos principalmente.
Si sospechamos un efluvio hay que buscar signos de enfermedades sistémicas, de anemia o enfermedades tiroideas.
Si sospechamos una alopecia androgenética en una mujer se debe orientar la exploración a la búsqueda de signos dependientes de andrógenos. De manera didáctica, a nivel sistémico son signos de androgenización los que quedan englobados en la «triple M»:
- Menstruaciones irregulares, con ciclos menores de 21 días o más de 35 días, o periodos de amenorrea durante más de 3 meses en los últimos 2 años.
- Índice de masa corporal aumentado, mayor de 25.
- Signos de masculinización con aumento de masa muscular, genitales, cambio en el tono de voz.
En la unidad pilosebácea los signos dependientes de andrógenos se incluyen en el llamado síndrome SAHA, acrónimo de seborrea, acné, hirsutismo, alopecia androgenética.
Para la exploración del cabello seguiremos el siguiente orden:
- Inspección: Color del cabello, modelo de alopecia, densidad del cabello.
- Palpación: Signo de Jaquet, signo de Sabouraud, signo del arrancamiento.
- Exploración instrumental:
- Para valorar la caída: contado de cabellos (test de Rebora).
- Para valorar el crecimiento: ventana capilar.
- Para valorar la evolución: fotografía digital.
- Para valorar la secreción sebácea: Sebummeter.
- Tricoscopia.
- Técnicas microscópicas semi invasivas: tricograma
- Técnicas microscópicas invasivas: biopsia
En tricología el estudio anatomopatológico queda reservado a casos muy concretos, en investigación, o a las alopecias cicatriciales.
El color del cabello no tiene ninguna función especial. Cuanto más oscuro es, más gránulos de eumelanina tiene en la corteza, y si el color predominante es el rojizo más gránulos de feomelanina. Nos ofrece información sobre el fototipo del paciente. Los cambios adquiridos en el color pueden deberse a procesos inflamatorios del folículo, como ocurre en la alopecia areata, en donde es frecuente la repoblación de la placa con un pelo más fino y blanco. Otras posibles causas son los tratamientos físicos (radiaciones ionizantes, radioterapia), debido a cosméticos o a choques emocionales.
Se clasifican en alopecias difusas, circunscritas o localizadas según su forma de presentación.
Alopecias difusas y progresivas: alopecia androgenética
En el patrón masculino, más frecuente en el varón pero que puede presentarse en la mujer, la pérdida de cabello se inicia con un retroceso de la línea de implantación frontal y a nivel del vértex, y va progresando hasta que ambas zonas se unen. Se sigue la clasificación de Hamilton-Norwood en 7 estadios, o la de Ebling en 5 estadios. En el patrón femenino, que también puede presentarse en ambos sexos, se produce una pérdida difusa y progresiva de la zona central, conservando la línea de implantación frontal, que se refleja en la clasificación de Ludwing (3 puntos) y la de Sinclair (5 puntos). Otra posibilidad es la pérdida difusa en la zona central con pérdida más acentuada en la zona interparietal de forma triangular, descrita por Olsen.
Alopecias difusas y bruscas: efluvios
La mayoría de veces corresponden a una causa sistémica. En los efluvios en anagén la caída es inmediata al factor externo que la desencadena, mientras que en los telogénicos la caída ocurre a los 2,5 a 4 meses después de actuar la noxa. En ambos casos existe un retroceso a nivel parietal y temporal más o menos marcado. La recuperación es la regla y ocurre cuando desaparece la causa.
Alopecias en áreas
Se debe establecer el diagnóstico diferencial con la alopecia areata, la tinea capitis, la tricotilomanía o la alopecia cicatricial.
En la alopecia areata la placa alopécica suele presentar puntos negros, cabellos rotos y cabellos peládicos que indican actividad y progresión de la placa, o cabellos finos en el interior que indican repoblación. En la tinea capitis es frecuente encontrar escamas en la superficie y cabellos enroscados, con un crecimiento excéntrico y progresivo de la placa. En la tricotilomanía la placa suele tener pelos cortados y/o arrancados con diferentes longitudes y, a pesar de su extensión, el paciente se muestra indiferente. En la alopecia cicatricial la placa es completamente alopécica, lisa y brillante con ausencia de folículos.
Alopecias marginales
El diagnóstico diferencial se establece con la alopecia por tracción, la alopecia triangular congénita, la alopecia areata ofiásica y sisaifo, el liquen plano y la alopecia frontal fibrosante.
La alopecia por tracción es adquirida y afecta a la zona parietal con más frecuencia, lo que la diferencia de la alopecia triangular congénita. La alopecia areata ofiásica comprende la línea de implantación frontal, parietal y temporal y la sisaifo todo lo contrario. Tanto el liquen plano como la alopecia frontal fibrosante son alopecias cicatriciales. En la frontal fibrosante, aunque inicialmente se describió en mujeres posmenopáusicas con afectación de la línea de implantación frontoparietal, se han descrito casos en los que se extiende a la región temporal y occipital, y casos en mujeres premenopáusicas y en varones.
La densidad depende del diámetro de cada pelo y de la cantidad de pelos de cada persona. El diámetro oscila entre 57 a 90μm en europeos, y en la raza asiática puede llegar a 120μm. La cantidad de pelo va a variar según la edad, en niños es de 1.100 folículos/cm2, de 600 folículos/cm2 a los 25 años y entre los 30 y 50 años desciende a 300 folículos/cm2. Por tanto, existe una pérdida de pelo de forma fisiológica, y con ello menos densidad de pelo conforme se cumplen años.
La presencia de otros signos como el eritema o escamas sugiere una enfermedad inflamatoria del cuero cabelludo, como la psoriasis o la dermatitis seborreica. En el cuero cabelludo también podemos encontrar cicatrices de cirugía o radioterapia previa, tumores, etc.
Consiste en plisar entre los 2 pulgares una zona del cuero cabelludo. Es positivo si se plisa con facilidad obteniendo varios pliegues, e indica que algunos, muchos o todos los folículos no tienen pelo o el pelo está miniaturizado (alopecias androgenéticas) o que no hay folículos (alopecia cicatricial).
Se realiza una vez sacado el pelo con la pinza de Kocher con las ramas protegidas con un tubo de goma para hacer el tricograma; con el cabello colocado aún en la pinza se tracciona con fuerza progresiva. También se puede hacer sujetando un mechón de pelo de forma firme con los dedos de una mano y con la otra ejercer la fuerza progresiva. Sirve para comprobar la resistencia del pelo a la tracción. Es positivo si se rompe con facilidad. Se verá alterado en distrofias pilosas y por agresión externa principalmente.
Se realiza tirando de forma moderada de un mechón de 20 a 50 cabellos. Es positiva cuando se desprende un número elevado de cabellos. Tiene poco valor si el paciente se ha lavado el cabello antes de la exploración, ya que todos aquellos cabellos que estaban por caerse se cayeron con el lavado. Será positivo en los efluvios en anagén y telogén. La observación microscópica de las raíces de los bulbos dará el diagnóstico diferencial.
En la zona del vértex se rasura 1cm2 con la ayuda de una regla perforada y utilizando una tijera fina o rasuradora para hacer el corte lo más a ras posible del cuero cabelludo. Pasada una semana se mide la longitud del pelo, siendo el crecimiento normal a la semana de 2,5mm (al mes el crecimiento normal es de 1cm). Sirve para valorar el crecimiento del cabello y, lo más importante, para convencer al paciente de que su cabello está creciendo bien. Esta exploración se puede evitar si el paciente emplea de manera habitual tintes capilares, observando la distancia que hay entre el nacimiento del pelo y el límite de cambio de color.
Se lava el pelo después de 5 días sin lavarlo y se recoge el pelo en un tul colocado en el lavabo. El paciente traerá el cabello recogido a la consulta. Clasificamos el pelo según su longitud en cabellos de 5cm o más, de 3 a 5cm y 3cm o menos. Posteriormente se preparan para su observación al microscopio óptico, colocando los cabellos largos en portas largos y los pequeños en portas normales. Interesa conocer el estado de la raíz y observar los diámetros de los cabellos. La interpretación de este test se basa en que el crecimiento del pelo normal al mes es de 1cm.
Si predominan los cabellos con menos de 3cm, y existen más de 200 cabellos consideramos el diagnóstico de efluvio telogénico crónico. En este caso la duración del anagén es menor y el pelo se cae en telogén. Si entre los cabellos de menos de 3cm más del 10% están miniaturizados se trataría de una alopecia androgenética, ya que en la AGA ocurre una miniaturización progresiva del cabellos, con una disminución progresiva de la duración del anagén de los cabellos afectados, por lo que el pelo será cada vez más corto y más fino. Cuando en el recuento de cabellos predominan los de una longitud mayor de 5cm debemos pensar en un efluvio telogénico. En los efluvios telogénicos el pelo está creciendo bien y por cualquier motivo entran en fase de caída, con una longitud por lo general mayor de 5cm.
En tricología se deben aplicar las mismas normas que se emplean en la fotografía dermatológica. La iluminación en estos casos es muy importante, ya que una misma imagen tomada con mucha luz puede aparentar menos pelo, y una imagen más oscura simula mayor densidad de cabello. Además son imágenes, la mayoría de veces, realizadas para controlar la evolución y la respuesta a un tratamiento, por lo que la imagen debe tomarse siempre con las mismas condiciones de iluminación y distancia, así como con la misma postura y longitud del cabello. El uso de la cámara fotográfica también se emplea asociado a la tricoscopia (dermatoscopia aplicada al cuero cabelludo) y al tricograma.
La muestra de sebo se recoge en una cinta especial cuya transparencia cambia en función de la cantidad de sebo recogida, y se analiza fotométricamente. Nos ofrece un número del uno al 100 que se relaciona con la cantidad de grasa, siendo una medida objetiva tanto en la primera visita como para el control del tratamiento.

Tipos Comunes de Alopecia
La causa más frecuente de caída de pelo es la llamada alopecia androgenética o calvicie común. También afecta a mujeres, aunque en menor proporción. La mayoría de pacientes acuden a consulta cuando ya es muy evidente la calvicie. Eso sí, existen más de 100 tipos diferentes de alopecia, y pueden estar causadas por factores hormonales y genéticos (alopecia androgénica), inmunológicos (alopecia areata), estrés y alimentación (efluvio telógeno), fármacos, enfermedades sistémicas, etc.
A continuación, exploraremos algunos de los tipos más comunes de alopecia:
Alopecia Androgenética
Se la conoce también como alopecia androgénica, prematura o calvicie común. Hay tres factores principales en su causa que son: la herencia, las hormonas masculinas y la edad.
La alopecia androgenética ocurre en un 40% de los hombres entre los 18 y los 39 años, y en un 95% de los mayores de 70 años. Es un proceso tan frecuente que casi se le puede considerar un hecho fisiológico normal. La tendencia a heredar este tipo de alopecia puede venir por parte materna o paterna. La edad de comienzo de la alopecia y su severidad varía de una familia a otra, y dentro de la misma familia varía también de unos varones a otros. A veces, esta tendencia familiar a tener menos pelo con la edad puede no manifestarse durante generaciones en los miembros de una misma familia.
Los andrógenos son las hormonas responsables de la caída del cabello y es por eso que muchos de los tratamientos actuales inhiben la producción de las mismas.

Alopecia Areata
La alopecia areata (AA) se caracteriza por la aparición súbita, de manera totalmente asintomática, de una o más placas decalvantes en cualquier localización del territorio piloso. Parches redondos totalmente despoblados de cabello.
Su evolución es muy variable: la recuperación puede ser espontánea y completa de cabello normal o canoso o imprevisiblemente aparecer placas nuevas o las existentes aumentar su tamaño y confluir hasta alcanzar una alopecia total.
En los niños es habitual su localización en el cuero cabelludo cejas y pestañas. Su disposición ofiásica o en banda ocupando las zonas occipital y temporales es típica en los niños.
En el adulto también es típica la localización en la zona de la barba.
La alopecia universal puede aparecer bruscamente y ocurre en un 10% de los pacientes afectos de AA pero su progresión de forma lenta es más habitual en la infancia.
No, la alopecia areata no está debida a ninguna enfermedad de los nervios, sin embargo ciertas situaciones conflictivas o de estrés pueden favorecer la aparición de placas de alopecia areata.
Alopecia en Mujeres
Existen múltiples causas que producen la caída del cabello en las mujeres. Una dieta carente de nutrientes esenciales, problemas de tiroides, infecciones, stress, anemia, exceso de cosméticos (tintes, plancha), son factores que sin lugar a dudas, colaboran con la alopecia.
Los efectos colaterales de algunos tratamientos también pueden provocar caída del cabello. La quimioterapia o las radiaciones son un ejemplo.
Tanto en el varón como en la mujer se produce por una mayor sensibilidad a los andrógenos, es decir, a las hormonas sexuales masculinas. No quiere decir que exista un exceso de dichas hormonas sino una mayor sensibilidad a las mismas.
La alopecia androgenética afecta a un 15% de las mujeres antes de la menopausia y a un 40% después de la menopausia. En esta alopecia se produce un adelgazamiento difuso de los pelos, que se pone más de manifiesto con la edad. Este tipo de alopecia es parecida en cierto modo a la que padecen los hombres.

Tratamientos para la Alopecia
Lo más importante es hacer un diagnóstico correcto y en base a ello proponer tratamiento, que dependerá del tipo de alopecia, si es hombre o mujer, del grado en el que esté la calvicie, y cómo no, del grado de preocupación del paciente.
El minoxidil tópico y el finasteride oral (que actúa como fármaco antiandrógeno) son los tratamientos que han demostrado eficacia en el tratamiento en hombres.
Además de los tratamientos médicos, existen otras opciones como:
- Bioestimulación con plasma rico en plaquetas: Muy eficaz en tratamientos de rejuvenecimiento facial y en alopecia.
- Técnica FUE (Follicular Unit Extraction): Un procedimiento quirúrgico para obtener los folículos pilosos en las cirugías de transplante de pelo.
Mitos Comunes sobre el Cuidado del Cabello
Si la calvicie continúa avanzando y los folículos pilosos mueren, el proceso se torna irreversible y no existe tratamiento para restablecer la situación. Solamente puede repararse trasplantando folículos vivos de otras zonas hacia la coronilla y las entradas; un microtrasplante capilar.
No es cierto que el cortarse el pelo haga que éste salga más fuerte, sin embargo el pelo largo es más propenso a dañarse si los cuidados básicos del cabello se hacen de forma incorrecta.
La frecuencia con la que el pelo se debe lavar es variable y depende de la producción de grasa de cada persona, de su actividad física y del ambiente en el que trabaja. Si usted necesita lavarse el pelo diariamente puede hacerlo, siempre que lo haga de forma suave (sin frotar en exceso) y utilice un champú neutro.

Tabla Resumen de Tipos de Alopecia y sus Características
| Tipo de Alopecia | Características Principales | Causas Comunes |
|---|---|---|
| Alopecia Androgenética | Pérdida de cabello gradual en patrones definidos (entradas y coronilla en hombres, adelgazamiento difuso en mujeres). | Herencia genética, hormonas andrógenas, edad. |
| Alopecia Areata | Aparición súbita de parches redondos sin cabello. | Predisposición familiar, estrés, posible origen autoinmune. |
| Efluvio Telógeno | Caída difusa y repentina del cabello. | Estrés físico o emocional, enfermedades sistémicas, deficiencias nutricionales, medicamentos. |
| Alopecia Cicatricial | Pérdida permanente de cabello debido a daño en los folículos pilosos. | Infecciones, enfermedades de la piel (liquen plano, lupus), tumores, traumatismos. |
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