Diferencia entre Ácido Glicólico y Hialurónico: Guía Completa para el Cuidado de la Piel

Seguro que has oído hablar de estos dos impronunciables ácidos tan utilizados en el mundo de la belleza y de sus casi milagrosos beneficios, pero ¿sabes qué es el ácido glicólico y el hialurónico, para qué sirve cada uno y cómo usarlos? Nunca pensaste que la palabra ácido estuviera ligada a cuidado, ¿verdad? Pero en este caso, ambos son los productos por excelencia del cuidado facial.

El paso del tiempo altera la composición y el estado de la piel que, no hay que olvidarlo, es un órgano que está en constante evolución y que además del “efecto calendario” acusa la acción de los numerosos factores ambientales a los que está expuesta. En este sentido, los dermatólogos expertos de Clínicas Dorsia recuerdan que aunque nuestra epidermis posee una enorme capacidad de auto-reparación y regeneración, ésta, a medida vamos cumpliendo años, se ralentiza y pierde eficacia, lo que se traduce en la aparición de manchas, imperfecciones o falta de luminosidad. “El colágeno y la elastina se degradan y las células ya no son capaces de producir estas sustancias (presentes de forma natural en la piel) tan rápidamente, así que es habitual que los contornos comiencen también a decaer. Por todos estos motivos, resulta imprescindible introducir nuevos productos y tratamientos que ayuden a las células a ganar vitalidad”, explican estos expertos.

En línea con estas recomendaciones, las nuevas gamas de cosmética antiedad tienen en cuenta estos activos en sus formulaciones, en las que destacan sobre todo dos sustancias: el ácido hialurónico y el ácido glicólico. La razón de este protagonismo está en los cada vez más demostrados efectos que ambas tienen a nivel cutáneo y que van más allá de sus virtudes antiedad.

ÁCIDO GLICÓLICO PARA MANCHAS Y ARRUGAS / QUE ES Y COMO USARLO.

¿Qué es el Ácido Glicólico?

Es, probablemente, el hidroxiácido más famoso. Incluso si no sabes lo que son los alfahidroxiácidos te sonará el ácido glicólico, puesto que se ha convertido en uno de los ingredientes activos más buscados en la cosmética moderna y recomendado en las rutinas de cuidado de la piel. Conocido por su potente capacidad renovadora y exfoliante, se ha alzado como un aliado esencial tanto para combatir los signos del envejecimiento como para tratar las imperfecciones.Por eso todo el mundo habla del ácido glicólico.

Para empezar, la experta explica con precisión su composición: "El ácido glicólico es un alfahidroxiácido (AHA). Desde el punto de vista químico es un ácido que contiene un grupo hidroxilo (-OH) en el carbono alfa, es decir, en el átomo de carbono que está junto al grupo ácido carboxílico (-COOH)".

Lo que otorga al ácido glicólico ese especial protagonismo en el ámbito cosmético es su tamaño molecular. Y es que es el más pequeño de su familia, lo que le permite penetrar de manera más efectiva en las capas superficiales de la piel. "El ácido glicólico es el alfahidroxiácido más pequeño, por lo que consigue una acción más intensa y visible sobre la piel en comparación con otros como el ácido láctico o el ácido málico", señala Mª José Tous.

En cuanto a su origen, la experta explica que el ácido glicólico "se obtiene de manera natural a partir de la caña de azúcar, pero también está presente en otros alimentos como la remolacha o algunas frutas maduras". Sin embargo, indica que, para garantizar la pureza, seguridad y estabilidad de las fórmulas en la industria cosmética, el ácido glicólico se produce tanto de manera natural como sintética.

¿Para qué sirve el Ácido Glicólico?

La función principal del ácido glicólico es la exfoliación química. "Debido a su estructura química, es capaz de debilitar los enlaces entre corneocitos -las células muertas de la superficie cutánea-, facilitando su desprendimiento", explica la farmacéutica. Así, el resultado de esta acción exfoliante sobre la capa más externa es "una piel más suave, luminosa y uniforme".

¿Cómo se aplica?

Tous recomienda su aplicación durante la noche, después de la limpieza facial y justo antes de la crema hidratante habitual. Después, durante el día, dado que la exfoliación química aumenta la sensibilidad de la piel a la radiación UV, es "imprescindible aplicar protector solar", a ser posible, de amplio espectro.

En cuanto a la periodicidad, asegura que es algo que depende de la concentración y el pH del ácido glicólico. "No es lo mismo un producto a pH 4, más irritante, que a pH 5, más suave, pero menos eficaz", explica.

¿Qué presentaciones son más recomendables?

Tous señala que podemos encontrar este activo en tónicos, sérums, cremas, geles y lociones y la elección dependerá del tipo de piel y la zona de aplicación. Así, mientras lociones o geles son ideales para pieles grasas o con imperfecciones, incluso para el cuero cabelludo, los formatos tipo crema o leche, son ideales para pieles secas.

Según su concentración:

  • Bajas concentraciones (2-5 %): estas formulaciones están diseñadas para uso diario o son las más indicadas para pieles sensibles que buscan una acción muy suave.
  • Concentraciones medias (8-10 %): ofrecen una acción renovadora visible y son ideales para pieles normales o mixtas que toleran una exfoliación moderada.
  • Altas concentraciones (20 % o más): estas concentraciones intensas se reservan estrictamente para su uso en peelings profesionales.

¿Con qué otros activos cosméticos hace sinergia?

El ácido glicólico puede encontrarse formulado de manera sinérgica con otros ácidos. Como con ácido salicílico, un betahidroxiácido con el que se combina en el peeling Glycosal peel de Kosei. "También puede utilizarse junto a otros ácidos como ácido láctico, ácido mandélico, succínico, etc.", apunta la experta.

Además, señala que es un ingrediente que funciona especialmente bien con:

  • Ácido azelaico: su combinación resulta muy efectiva para unificar el tono de la piel y mejorar la apariencia de las imperfecciones.
  • Ácido hialurónico: hidrata en profundidad y compensa la exfoliación. Primero se utilizaría el ácido glicólico y luego, dependiendo de la forma de uso del ácido glicólico -si se puede dejar o hay que retirar con agua-, se aplicaría el ácido hialurónico.
  • Vitamina C: si se usa en rutinas alternas, ya que potencia la luminosidad.
  • Retinol: aunque la experta recomienda no usarlos juntos la misma noche.

Otros usos del ácido glicólico (además del facial)

Aunque el ácido glicólico es más conocido por sus beneficios faciales, sus propiedades exfoliantes y renovadoras lo hacen cada vez más popular en tratamientos aplicados en otras áreas del cuerpo.

  • En el cuero cabelludo: este ácido se utiliza para ayudar a reducir la descamación -caspa o piel muerta- y contribuir a mejorar la salud general del folículo piloso. Se presenta, normalmente, en formatos como lociones o champús, generalmente formulado en combinación con otros activos cosméticos específicos para el cabello y el cuero cabelludo.
  • Tratamientos corporales: debido a su capacidad para mejorar la textura y reducir las manchas, el ácido glicólico se emplea en tratamientos corporales. Es útil para mejorar zonas ásperas o con textura irregular, como los codos o las rodillas. También se utiliza para tratar manchas corporales.
  • Uso en axilas: en internet se pueden encontrar muchas referencias en las que se recomienda su aplicación en las axilas para eliminar el mal olor. Sin embargo, Mª José Tous advierte sobre la falta de evidencia sólida y señala que "no hay estudios clínicos directos que prueben el uso del ácido glicólico como tratamiento específico del mal olor de axilas y que demuestren que es un buen desodorante".

¿Qué es el Ácido Hialurónico?

El ácido hialurónico es un componente natural del cuerpo que forma parte del tejido conectivo. Su principal propiedad consiste en aumentar el volumen e hidratación de la piel para que luzca mucho más tersa y radiante. ¿La clave? El ácido hialurónico es capaz de almacenar alrededor de mil veces su peso en agua.

Dra. El ácido hialurónico capitanea todas las estrategias y protocolos de cuidado antiaging, tanto en casa como en los centros de medicina estética. Por su parte, el ácido glicólico goza de un especial momento de popularidad (es, de hecho, el segundo ingrediente que cuenta con más búsquedas en la red) debido principalmente a las nuevas formulaciones, que lo han convertido en “apto” para todo tipo de pieles.

Ácido hialurónico: el súper “hidratador” y mega “redensificador”

“El ácido hialurónico es una sustancia que se encuentra de forma natural en el organismo: piel, tejidos, cartílagos, ojos, etc. Su propiedad principal es su capacidad de retener agua, lo que consigue que dichos tejidos se mantengan en buen estado. Sin embargo, como consecuencia del proceso de envejecimiento, la presencia del ácido hialurónico en la piel disminuye y, a efectos cutáneos, esto supone una pérdida de hidratación, elasticidad y firmeza”, explica la doctora Mar Lázaro, experta en medicina estética.

De hecho, aproximadamente el 50% del total del ácido hialurónico presente en el cuerpo humano se encuentra en la piel y como credencial de su importante efecto hidratante basta aludir a su capacidad para atraer y retener más de mil veces su peso en agua, pudiendo incluso extraer la humedad de la atmósfera circundante y llevarla a las diferentes capas de la piel.

Opción 1: Ingrediente “top” de la cosmética antiaging

Aunque la palabra “ácido” puede echar para atrás a algunas personas (sobre todo a aquellas con piel sensible y/o reactiva), lo cierto es que en el caso del hialurónico, sus características hacen que sea una categoría “especial” dentro de esta familia de productos, ya que, a diferencia de otros ácidos, su principal misión no es la exfoliación, sino que actúa como un gran “reponedor” de elementos que se desgastan como consecuencia del paso tiempo. De hecho, se puede decir que se trata de la sustancia que “lidera” uno de los claims cosméticos que marcan tendencia: la redensificación, heredera del efecto lifting que ha dominado los soluciones antiedad durante mucho tiempo.

Este objetivo de redensificar, en el que las evidencias sobre las posibilidades cosméticas del ácido hialurónico ha tenido mucho que ver, se basa en los hallazgos más recientes en el ámbito del envejecimiento cutáneo y que apuntan a que los rasgos de cansancio y de facciones desdibujadas propias de la edad están más relacionados con la pérdida de densidad y volumen de la piel (unido a la distensión de los músculos faciales) que con las arrugas. En este contexto, el aporte del ácido hialurónico va más allá de la hidratación, ya que gracias a su capacidad de retención de la humedad, ayuda a aumentar/reconstruir el volumen del tejido cutáneo. Asimismo, su aplicación tópica dentro del plan de cuidados habitual mejora notablemente la elasticidad y el tono cutáneo, tiene propiedades antiinflamatorias y aporta calma y regeneración a las pieles sensibles y reactivas.

Una de las peculiaridades de este ingrediente (que explica en gran medida su alta efectividad) es que presenta diferentes pesos moleculares. “Las moléculas de ácido hialurónico más pequeñas pueden penetrar profundamente en la piel, elevando la humedad desde las capas inferiores. Por su parte, las moléculas más grandes se asientan en la piel como un depósito de humedad, alimentando las capas superiores y bloqueando la pérdida de agua”, explica Elisabeth San Gregorio, directora técnica de Medik8, quien añade que, usados en conjunto, los diferentes pesos ayudan a distribuir la hidratación a lo largo de la totalidad de la piel, previniendo el envejecimiento relacionado a una falta de hidratación y creando un efecto de relleno, ya que uno de los efectos que se percibe de forma más inmediata es que la piel se vuelve más jugosa.

Opción 2: Medicina estética: resultados cada vez más personalizados (y naturales)

Desde hace tiempo el ácido hialurónico es uno de los principales materiales utilizados en la medicina estética (de hecho, éste fue su primer “campo de actuación”, saltando de ahí al ámbito de la cosmética). A la hora de hablar de la aplicación de este ingrediente por parte de los expertos en medicina estética es importante tener en cuenta dos aspectos: la reticulación (nivel de procesado para que mantenga sus propiedades durante más tiempo) y la densidad (cuanto más reticulado es el ácido, más densidad tiene y más dura su efecto).

Como explica la doctora Lázaro, los diferentes tipos de reticulaciones y densidades se utilizan en función de la zona donde se aplica y los resultados que se buscan.

Uno de los usos más demandados es la hidratación: “En este caso se emplea un ácido hialurónico de bajo peso molecular, que se aplica en dermis superficial a modo de múltiples pinchacitos (mesoterapia). Con ello se logra hidratar, mejorar la calidad de la piel y aumentar un poco su densidad”.

Otro de sus usos es la reposición de facciones o aumento de volumen: “para recuperar la densidad de unos pómulos o mejillas, redibujar el mentón y/o el ángulo mandibular, aumentar, hidratar o perfilar los labios o disimular el surco de la ojera, el ácido hialurónico debe tener un mayor peso molecular y aplicarse en otros planos de la dermis. Asimismo, también se utiliza para la eliminación de arrugas y surcos”.

¿Hincha?

Una “queja” clásica respecto a la aplicación médico-estético del ácido hialurónico es la que se refiere al excesivo efecto “hinchante” que puede producir en algunas personas. “Eso ocurría hace años, pero no hoy, cuando la tendencia, en lugar de redondear, es reposicionar y tensar. Huimos de las caras hinchadas y de los pómulos exagerados”, comenta Mar Lázaro.

¿Cuánto dura?

En cuanto a la duración de los efectos, la doctora Lázaro explica que el efecto en zonas como el pómulo o el mentón puede mantenerse alrededor de un año. “En labios, puede durar unos 10 meses, y cuando se aplica para el tratamiento de las ojeras, alrededor de 18 meses. Se trata de un material seguro siempre que esté indicado por un médico profesional con experiencia, y no genera rechazo, porque es una sustancia que tenemos en nuestro propio cuerpo de forma natural. Como mucho, puede ocasionar en algunos casos una respuesta inflamatoria, que suele desaparecer a las 24 horas”.

Finalmente, Mar Lázaro explica la diferencia entre el ácido hialurónico y el botox. “Aunque en ocasiones genera confusión, los fines de ambas técnicas son diferentes. Se trata de productos infiltrados, pero mientras la toxina botulínica (botox) relaja sin rellenar, tratando las arrugas de expresión del tercio superior, el ácido hialurónico rellena o reposiciona sin re...

Tabla comparativa: Ácido Glicólico vs. Ácido Hialurónico

Característica Ácido Glicólico Ácido Hialurónico
Función principal Exfoliación química Hidratación y redensificación
Tipo de piel Apto para varios tipos, pero requiere precaución en pieles sensibles Apto para todo tipo de pieles, incluso las sensibles
Momento de uso Preferiblemente de noche Mañana y noche
Beneficios Mejora la textura, reduce manchas, aporta luminosidad Aumenta la hidratación, mejora la elasticidad y firmeza
Efectos secundarios Puede causar irritación o picazón Generalmente bien tolerado

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