Urticaria: cuándo ir a urgencias

La urticaria es un grupo heterogéneo de enfermedades que cursan con una lesión elemental común, el habón (también denominada haba). La palabra urticaria viene del latín “urtica”, que significa ortiga, porque las lesiones son similares a las que aparecen cuando se toca una ortiga.

Hasta el 20% de la población sufre urticaria alguna vez durante su vida. Se estima que 1 de cada 5 niños tendrá un episodio de urticaria antes de la adolescencia. Aunque en ocasiones es muy llamativo y ocasiona gran preocupación a los padres en la mayoría de las ocasiones será el único episodio que va a tener el niño en su vida y no va a tener trascendencia.

En casi la mitad de los casos están presentes a la vez urticaria y la angioedema, en un 40% sólo se manifiesta la urticaria y en un 10% aparece sólo la angioedema. Se considera que una urticaria es aguda si dura menos de 6 semanas y crónica si persiste más de este tiempo.

Si a usted le aparecen unas manchas en la piel, elevadas, con mucho picor, evanescentes y que no dejan descamación aunque las rasque (ronchas), probablemente sufra una urticaria.

El habón consiste en una área edematosa central, de medida variable, rodeada casi siempre de una zona rojiza periférica, y se caracterizan por aparecer de forma rápida. Estas lesiones pueden medir desde pocos milímetros a varios centímetros de diámetro y pueden afectar áreas muy extensas de la piel.

La urticaria ocasiona una intensa prurito y es por definición "evanescente", es decir que dura menos de 24 horas. Los habones son placas rojas y elevadas en la piel. Tal como explica desde la SEUP, "son evanescentes, es decir, a la vez que aparecen en una zona de la piel desaparecen de otras".

Las lesiones más típicas de la urticaria son los habones, llamadas a veces pápulas, pero a veces aparecen lesiones más pequeñas, lesiones rojas que no hacen relieve, llamadas también máculas, y pueden tener un picor apenas perceptible. Las lesiones de urticaria son planas o con relieve, pero sólidas, no tienen líquido en su interior.

Cuando se presionan las lesiones con el dedo palidecen y al soltar vuelven a enrojecerse. La urticaria y el angioedema más típicos tienen lesiones que duran menos de 24 horas, y que van cambiando de una zona a otra del cuerpo. Aparecen, por ejemplo, por la cara y brazos, desaparecen al cabo de 15-30 minutos, sin dejar rastro, y al cabo de una hora aparecen por piernas y cuerpo. Van cambiando de manera imprevisible.

Es variable. Pueden durar sólo unos minutos o pocas horas, o se pueden tener episodios en las que las lesiones van apareciendo y desapareciendo intermitentemente varios días, meses o años. Es de esperar que en una urticaria aguda las lesiones aparezcan y desaparezcan en 7-8 días.

Para clasificar la urticaria-angioedema, se usa habitualmente un límite de 6 semanas: si dura menos de ese tiempo se denomina urticaria aguda, y si dura más de 6 semanas se habla de urticaria crónica.

Se conoce como angioedema, una variante profunda de urticaria que se caracteriza por un abultamiento (edema) intenso que afecta la parte más profunda de la piel. Es más doloroso que pruriginoso, afecta a menudo las mucosas y suele resolverse de forma espontánea.

Algunas veces la inflamación es menos definida, ya que arranca de zonas más profundas de la piel, y predomina en los labios, párpados, lengua, genitales o extremidades. El angioedema consiste en la aparición de inflamación en cualquier parte de la piel, en ojos, labios, articulaciones, etc.

La urticaria afecta a las capas más superficiales de la piel, y el angioedema a las capas más profundas, pero sus causas, mecanismos y tratamiento son los mismos; sólo se diferencian en la profundidad a la que afectan. Por eso se suelen mencionar juntos: urticaria-angioedema, y lo que se aplica a una se le aplica al otro.

El angioedema, antiguamente llamado también edema angioneurótico o edema de Quincke; hay que distinguirlo del edema simple por retención de líquidos que ocurre en personas con enfermedades de corazón, de riñón u otras.

No aplicar en la piel polvos o pomadas sin consultar antes con el pediatra. Tampoco administrar jarabes (por ejemplo, antihistamínicos) sin preguntarlo antes a su médico.

Qué es y cómo tratar la urticaria

¿Por qué se produce la urticaria?

La urticaria se produce por la liberación de una sustancia, la histamina, producida por unas células denominadas mastócitos. La histamina cuando se libera en gran cantidad va a dar lugar a la aparición de los famosos habones o “ronchas” en la piel, que es la lesión característica de la urticaria. También es responsable del intenso picor que acompaña a estas lesiones.

La histamina, fuera de los vasos sanguíneos, da lugar al edema, abultamiento y picor característicos de la urticaria. La urticaria se produce por una liberación masiva de sustancias inflamatorias que van a ocasionar que unas células de nuestro organismo que habitualmente se encargan de funciones defensivas, los mastocitos, liberen Histamina.

La inducción de la urticaria (por degranulación de los mastócitos) puede ser debida a agentes muy diversos, que se comentarán a continuación. Un agente causante de la urticaria entra en contacto con el cuerpo. El contacto puede ser al tomar, tocar o respirar ese agente causante.

El cuerpo reacciona liberando unas sustancias internas (la principal es la histamina) que hay en las células del cuerpo. Esa reacción es similar a la que ocurre en otras enfermedades alérgicas como el asma, la rinitis, la anafilaxia, etc. Las sustancias liberadas actúan en la piel produciendo la urticaria-angioedema.

Los mecanismos internos del cuerpo para liberar esas sustancias pueden ser por alergia, es decir, por anticuerpos contra esas sustancias, o pueden ser no alérgicos, es decir, sin anticuerpos. Sean unos mecanismos u otros, el resultado final es el mismo, la urticaria-angioedema.

Pueden aparecer desde los primeros minutos hasta varias horas después de tener contacto con el agente causante. Cuanto más corto sea ese intervalo, más fácil de identificar o de sospechar es el agente causante.

Son muchísimas las causas posibles. Lo más frecuente es que no se llegue a identificar la causa. Pueden ser debida principalmente a infecciones de todo tipo, por bacterias, hongos, virus o parásitos. También puede ser por alimentos, medicamentos, transfusiones, contrastes para radiografías, látex, anisakis, picaduras de insectos, contacto con tejidos, cremas, jabones, animales, plantas, alérgenos que se respiran, y causas físicas.

En esas causas a veces intervienen mecanismos alérgicos, con anticuerpos, y otras veces mecanismos no alérgicos, sin anticuerpos. La urticaria-angioedema puede ser un síntoma más de otras enfermedades cutáneas, hormonales, autoinmunes, o tumorales. Hay un caso especial de angioedema, que es de tipo genético, el angioedema hereditario, que no se suele acompañar de urticaria, sino que aparece únicamente edema, inflamación.

En la infancia las causas más frecuentes de urticaria aguda son: las infecciones (sobre todo los virus), algunos medicamentos (principalmente; antibióticos) y la alergia alimentaria (a leche de vaca, huevo, pescado, frutos secos, marisco, algunas frutas…).

También puede desencadenarse por otros factores, como medicamentos, picaduras de insectos, frío, calor, esfuerzo, sudor, rascado... "Los detergentes, suavizantes y aditivos alimentarios no producen urticaria", comentan desde la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP).

Es muy importante saber qué ha hecho el niño en los minutos o en las horas previas a la aparición de la urticaria para poder detectar si hay algún desencadenante claro de la misma.

En ocasiones son los propios padres los que ven claramente la causa de la urticaria. Por ejemplo cuando 5 minutos después de haber tomado una fruta por primera vez, a su hijo se le llena la cara de habones rojos, se hinchan un poco los labios y la cara… Posiblemente, estamos ante un caso de urticaria por alergia a un alimento.

Pero, no siempre urticaria es igual a alergia, de hecho la mayoría de las veces nos quedaremos sin averiguar el desencadenante. En la mayoría de los casos, "las urticarias están ocasionadas por una infección", recalcan desde la SEUP. "La causa alérgica es menos frecuente".

Hablamos de urticaria cuando esas ronchas y habones aparecen y desaparecen con rapidez, cambian de localización en el cuerpo, pican mucho y duran menos de 24 horas. Si tiene otras características, estaríamos hablando de otro cuadro médico. Son infecciones pasajeras leves y muchas veces no se llega a determinar de cuál se trata.

Si fuese por una alergia alimentaria, la urticaria aparecería antes de que pasen dos horas desde que el niño ha ingerido el alimento.

También es frecuente que la urticaria ocurra en el contexto de una infección que estamos tratando con antibiótico. Y entonces ¿Quién es el responsable; el virus o el antibiótico…?

Tipos de Urticaria

La urticaria se puede clasificar según su duración y causa:

  • Urticaria aguda: La aparición de lesiones se prolonga menos de 6 semanas. Una urticaria aguda puede durar hasta seis semanas.
  • Urticaria crónica: Aparecen lesiones durante más de 6 semanas. Afecta al 0.5-1% de los individuos a lo largo de la vida.
  • Urticaria autoinmune: Representa el 30-50% de las urticarias crónicas y puede estar asociada con otras enfermedades autoinmunes como la tiroiditis. Puede ser difícil de tratar y se diagnostica con pruebas específicas (test del serumen autólogo) en centros de referencia.
  • Urticaria vasculitis: Se encuentra inflamación de los vasos sanguíneos (vasculitis) y puede relacionarse con enfermedades autoinmunes como el lupus o con infecciones por virus de hepatitis B o C. En este tipo de urticaria el habón suele durar más de 24 h y dejan señal durante unos días, a diferencia de la urticaria “convencional”.
  • Edema angioneurótico familiar: El angioedema se puede presentar en diferentes individuos de la misma familia. En estos casos es necesario hacer siempre unas pruebas de sangre para diagnosticar esta enfermedad hereditaria, que tiene un tratamiento especial.
  • Idiopáticas: En la mayoría de casos no hay una causa concreta que desencadene la urticaria.

¿Cómo se llega al diagnóstico de urticaria?

El diagnóstico de la urticaria es principalmente clínico, siendo el habón el signo guía. En los casos muy típicos el diagnóstico suele estar claro, pero si las lesiones no son totalmente típicas puede tratarse de otra enfermedad de piel, ya que algunas son muy parecidas.

Con la simple visualización o la descripción de los síntomas es suficiente para el diagnóstico en los casos más típicos. Si los síntomas no son los más típicos, es necesario que algún médico con experiencia llegue a ver las lesiones. Así se diagnostica que se padece urticaria-angioedema. El siguiente paso es identificar la causa de esos síntomas, para lo cual se necesita una valoración más detallada.

En muy contadas ocasiones se debe practicar una biopsia (cuando se sospecha una urticaria vasculitis). Ante una consulta por sospecha de urticaria-angioedema, el especialista valorará tres aspectos: si las lesiones de piel son en efecto una urticaria-angioedema, o si puede tratarse de otra enfermedad. En cada paciente, de manera individual, se realiza el llamado diagnóstico diferencial, que consiste en descartar otras enfermedades que pudieran llevar a confusión.

Para ello en alguna ocasión se puede realizar alguna prueba, que variará individualmente, según lo claros y típicos que sean los síntomas. Así mismo se valorará la gravedad de los síntomas. Se valoran varios datos, como son la frecuencia de los síntomas, su duración, su intensidad, la respuesta a los tratamientos, la repercusión y limitaciones en la vida diaria, pérdida de días de colegio o de trabajo, visitas al médico, a urgencias u hospitalizaciones, síntomas que ponen en riesgo la vida, evolución a lo largo del tiempo, etc.

Además se intentará identificar a los causantes y a los desencadenantes de la urticaria-angioedema. Esto requiere unas pruebas dirigidas a identificar posibles alergias, y pruebas dirigidas a identificar causas no alérgicas. Se dan más detalles sobre las distintas pruebas y análisis relacionados con alergia en el apartado “Estudio de la alergia”, en otra zona de esta página web.

El más importante es intentar establecer una causa a partir de la historia clínica: toma de nuevos fármacos, alimentos (la urticaria por alimentos aparece prácticamente siempre en la siguiente hora tras la ingesta), exposición al frío, ejercicio, etc. Si los síntomas son claramente intermitentes, un registro puede ayudar mucho al facultativo.

¿Es necesario que se hagan análisis para conocer la causa de las urticarias?

En caso de que se detecte un posible origen, en algunos casos podrán realizarse pruebas por confirmar la causalidad: existen pruebas a la sangre (test de RAST) por confirmar algunas alergias a medicamentos, picadas de insecto, alimentos, etc.; también pueden realizarse pruebas a la piel con algunas sustancias sospechosas de producir urticaria (estas pruebas se denominan prick test).

En urticarias crónicas a menudo se practica unos análisis generales con determinación de hormonas tiroidales, anticuerpos antitiroidales, estudio de hepatitis, entre otras. En ocasiones se hace un estudio en excrementos o en sangre para descartar infección por parásitos que pueden dar lugar a urticaria.

A continuación, se enumeran algunas de las pruebas que se pueden realizar para conocer la causa de las urticarias:

  • Analítica general.
  • Función tiroidal.
  • Anticuerpos antitiroidales.
  • Pruebas específicas en sangre de alérgenos: RAST.
  • Prick test.
  • Prueba del sérum autólogo.
  • Biopsia cutánea (excepcional).
  • Estudio del complemento: angioedema familiar, enfermedades autoinmunes.
  • Serologías de infecciones por virus de hepatitis B y C.

¿Cuándo acudir a urgencias?

En ocasiones, la urticaria puede evolucionar hacia un anafilaxis, situación de gran gravedad, en qué se pueden obstruir las vías respiratorias y llegar a comprometer la vida del paciente. Si la urticaria es el primer síntoma de una anafilaxia que va apareciendo después, también puede ser muy grave.

Las reacciones alérgicas graves a picaduras de insectos pueden poner en riesgo la vida en cuestión de minutos. Si dispone de un autoinyector de adrenalina prescrito, debe utilizarlo en cuanto aparezcan los primeros síntomas, sin esperar a que empeoren.

Signos de alarma:

  • Dificultad para respirar y/o cambios en la voz; ronquera.
  • Inflamación de la lengua o la cara.
  • Afectación de varios órganos a la vez además de la piel.

Pero estas manifestaciones cutáneas pueden acompañarse de otras, como inflamación de manos, pies, codos y cara (especialmente en los párpados), y, excepcionalmente, dificultad para respirar y para tragar. Podríamos estar hablando de un shock anafiláctico, que es una emergencia, pues tiene riesgo vital.

Si el edema afecta las vías respiratorias, puede ser muy grave y amenazante para la vida. Las personas con síntomas severos deben estudiarse sin ninguna duda. Si se ha tenido un episodio amenazante para la vida, se debe estudiar sin demora.

Tratamiento de la urticaria

Es fundamental evitar las sustancias que provocan la urticaria, si estas causas son conocidas. La principal medida en el tratamiento de la urticaria si se conoce la causa que la desencadena es evitarla (sería el caso de los fármacos, desencadenantes físicos) o hacer un tratamiento de la patología que la precipita (infecciones, parasitismo intestinal, etc.).

El tratamiento principal de la urticaria son los antihistamínicos (hay que dan somnolencia -primera generación- y que no -segunda generación). Si todo esto resulta insuficiente o no existe una causa evidente, su alergólogo probablemente le indicará un tratamiento con fármacos antihistamínicos.

Los considerados como 'clásicos' (hidroxicina, dexclorfeniramina...) en algunas personas producen efectos secundarios (somnolencia y a veces sequedad de boca), lo cual no sucede generalmente con los más modernos (ebastina, loratadina, cetiricina, mizolastina y semejantes). De todas maneras, su médico le indicará el antihistamínico más adecuado para su caso.

En casos graves, extensos, y en angioedemas es necesario añadir corticoesteroides sistémicos (orales o intramusculares). Cuando el pediatra ve a vuestro hijo y diagnostica una urticaria, os va a realizar una serie de preguntas para intentar averiguar la causa y os dará un tratamiento con un antihistamínico para controlar el picor y para que la urticaria dure menos tiempo. En ocasiones puede ser necesaria una tanda corta de corticoides.

En resumen, la mayoría de los casos de urticaria/angioedema son muy molestos pero pasajeros y sin más gravedad. Con la ayuda de su médico los pacientes pueden evitar los desencadenamientos concretos -si existen- o, al menos, evitar las lesiones con la medicación adecuada. Lo más frecuente es que el cuadro remita espontáneamente, igual que apareció.

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