Diferencia entre Neuromoduladores y Botox: Todo lo que Necesitas Saber

En la búsqueda incansable de la juventud eterna, la ciencia estética ha dado paso a una serie de avances revolucionarios. Uno de los más destacados es el uso de neuromoduladores para el tratamiento de arrugas.

Es común que el público general utilice el término “botox” para referirse a este tratamiento, aunque en realidad “Botox” es una marca comercial, como lo son otras existentes en el mercado. Como médicos, tenemos la responsabilidad de ser precisos: lo que utilizamos son neuromoduladores basados en toxina botulínica tipo A.

Como mencionamos antes, la palabra “Botox” se ha vuelto tan popular que muchas personas piensan que es sinónimo del tratamiento en sí. Sin embargo, “Botox” es solo una de varias marcas comerciales que contienen toxina botulínica. Desde el punto de vista médico, es importante no hacer promoción de marcas farmacológicas. Por eso, aunque muchas personas busquen “botox en Alicante”, los profesionales debemos hablar de neuromoduladores o toxina botulínica. Como médico estético en Clínica Trinum, siempre explico a mis pacientes esta diferencia. La confianza se construye también desde la transparencia.

Los neuromoduladores son productos farmacéuticos que se utilizan para tratar las arrugas faciales. El botox es un tipo específico de neuromodulador, siendo uno de los más conocidos en el mercado. Sin embargo, existen otros tipos de neuromoduladores que pueden tener diferencias en su composición y duración de efecto.

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¿Qué son los Neuromoduladores?

Cuando hablamos de neuromoduladores, nos referimos a sustancias que tienen la capacidad de relajar de forma temporal ciertos músculos faciales responsables de las líneas de expresión. Los neuromoduladores son sustancias que, al ser inyectadas en los músculos faciales, reducen temporalmente su actividad. La relajación muscular inducida por estos productos permite que la piel se alise de forma progresiva, al tiempo que se previene la formación de nuevas arrugas.

En la práctica, estos tratamientos permiten mantener la expresividad del rostro, logrando resultados naturales y sin el temido “efecto congelado”. La clave está en una correcta valoración médica y una aplicación adaptada a cada paciente.

Aprobación y Uso Cosmético

En febrero de 2004, la Agencia Española del Medicamento dio su visto bueno a la utilización de la Toxina Botulínica Tipo A para su uso cosmético. Desde entonces, se ha convertido en uno de los tratamientos no quirúrgicos más exitosos para tratar las arrugas de expresión faciales. Actualmente el uso de neuromoduladores en cosmética está autorizado en España para el tratamiento de las arrugas de la expresión como las arrugas del entrecejo.

¿Cómo Actúan los Neuromoduladores?

Los neuromoduladores son ampliamente utilizados en el tratamiento de arrugas de expresión, aquellas que se forman debido a la repetida contracción muscular, como las líneas de la frente, patas de gallo y entrecejo. El tratamiento con neuromoduladores implica la utilización de una aguja extremadamente delgada para administrar la sustancia directamente en los músculos faciales. Estas inyecciones bloquean las señales nerviosas que controlan la contracción muscular, debilitando así la actividad muscular y reduciendo la aparición de arrugas faciales no deseadas.

Además, no sólo podemos eliminar las famosas patas de gallo o las arrugas del entrecejo, sino que mediante neuromoduladores podemos modificar una sonrisa que enseña demasiado los dientes o la posición de tristeza de los ángulos de la boca. En el campo de la cirugía reconstructiva es un arma de gran ayuda de cara a los tratamientos de los pacientes con asimetrías faciales a niveles como las cejas o la sonrisa, lo que nos conecta directamente con el tratamiento adyuvante de la parálisis facial o de los espasmos musculares.

Los neuromoduladores pueden combinarse con otros procedimientos cosméticos de la piel tales como los peelings químicos, rellenos dérmicos o microdermoabrasión para mejorar aún más los resultados.

Aplicación y Resultados

¿Cómo se aplican los neuromoduladores? El tratamiento con neuromoduladores es uno de los procedimientos más rápidos y sencillos dentro de la medicina estética, pero eso no significa que deba tomarse a la ligera. No se requiere anestesia, aunque aplicamos frío o crema anestésica si el paciente lo desea. El procedimiento es mínimamente invasivo y permite volver a la rutina de inmediato.

Uno de los mayores valores que aportan los neuromoduladores es la naturalidad del resultado. Los efectos comienzan a notarse entre 48 y 72 horas después del tratamiento, y alcanzan su máximo esplendor alrededor del día 10. Lo que más destacan nuestros pacientes en Trinum es precisamente eso: “Me veo igual, pero mejor”. Porque la clave está en preservar la identidad facial.

Después de la aplicación de los neuromoduladores en el área designada, los efectos relajantes en las líneas de expresión y arrugas suelen manifestarse entre el tercer y séptimo día. Esta mejora general dura de cuatro a seis meses.

Actualmente se tiende a seleccionar más puntos faciales con menor cantidad de productor en cada punto, para conseguir un resultado más homogéneo y natural.

Duración del Tratamiento

Uno de los aspectos más consultados en consulta es: “¿Cuánto tiempo me va a durar?”. En líneas generales, los efectos visibles del tratamiento con neuromoduladores se mantienen entre 4 y 6 meses. Algunas personas metabolizan la toxina más rápido, mientras que en otros, especialmente en los tratamientos repetidos, el efecto puede extenderse algo más. En Clínica Trinum, siempre recomendamos un plan de seguimiento, donde valoramos cuándo es ideal repetir el tratamiento, sin necesidad de que el paciente esté pendiente del calendario.

Y algo muy importante: no se debe abusar del tratamiento. Repetirlo en intervalos muy cortos o en dosis excesivas puede alterar el equilibrio facial.

Mitos y Realidades sobre los Neuromoduladores

Internet está lleno de información… y de desinformación.

  • Mito: El botox paraliza todo el rostro. ✔️ Realidad: Un tratamiento bien hecho relaja músculos específicos, pero no paraliza todo el rostro.
  • Mito: Es mejor esperar a que las arrugas sean profundas para empezar a usar botox. ✔️ Realidad: Justo al revés. Cuanto antes se actúe sobre las arrugas dinámicas, más fácil será prevenir su aparición definitiva.
  • Mito: El tratamiento con botox es doloroso. ✔️ Realidad: Las agujas son ultrafinas, el procedimiento dura pocos minutos y, si se desea, aplicamos anestesia tópica.
  • Mito: El botox lo puede inyectar cualquiera. ✔️ Realidad: Aquí hay que ser contundentes: solo un médico puede administrar toxina botulínica. No es un cosmético, es un fármaco.
  • Mito: El botox rellena las arrugas. ✔️ Realidad: No se trata de relleno. La toxina no da volumen. Simplemente actúa relajando el músculo.

¿Quiénes son Candidatos para el Tratamiento?

Los neuromoduladores son recomendados para personas que desean reducir la apariencia de arrugas faciales de forma no invasiva.

Posibles Efectos Secundarios

Después del tratamiento con neuromoduladores, es posible experimentar algunos efectos secundarios leves, como enrojecimiento o hinchazón en el área tratada. Estos suelen desaparecer en pocos días. Aunque los neuromoduladores son generalmente seguros, como cualquier procedimiento médico, pueden presentar efectos secundarios y contraindicaciones. Algunas personas pueden experimentar dolores de cabeza temporales, ptosis (caída del párpado), o reacciones alérgicas.

Los de cualquier inyección, fundamentalmente un riesgo mínimo de alergia. En aproximadamente el 1% de las personas tratadas puede producirse una caída leve y pasajera del párpado superior, que suele durar 2-3 semanas. Todas estas alteraciones son pasajeras y totalmente reversibles.

Contraindicaciones

No debe emplearse neuromoduladores en embarazadas, ni en personas con enfermedades neuromusculares que puedan aumentar el efecto, como la miastenia gravis o la esclerosis lateral amiotrófica.

Nuevos Neuromoduladores en el Mercado

En la dermatología estética, los neuromoduladores están en el centro de una fase de innovación continua. El Dr. Vicent Alonso presentó en el Congreso nacional de la Academia Española de Dermatología (AEDV) en Málaga el potencial de las nuevas formulaciones de neuromoduladores, previstas para 2024 y 2025, que prometen transformar y mejorar significativamente los tratamientos con toxina botulínica.

Actualmente, en España se comercializan tres tipos principales de toxina botulínica: Onabotulinumtoxin A (Botox, Vistabel), Abobotulinumtoxin A (Dysport, Azzalure, Alluzience) e Incobotulinumtoxin A (Xeomin, Bocouture). Estas sustancias han sido las líderes en el mercado hasta ahora, pero están a punto de enfrentarse a una competencia significativa con la llegada de innovadores neuromoduladores.

RelabobotulinumtoxinA

Uno de estos nuevos productos es RelabobotulinumtoxinA, desarrollado por Galderma en Suiza. Este neuromodulador destaca por su alta pureza y preparación lista para uso inmediato. Ha sido evaluado en cuatro estudios de Fase III con más de 1900 pacientes, mostrando un perfil de seguridad robusto y efectos secundarios comparables a otros productos de toxina botulínica. Su lanzamiento está previsto entre 2024 y 2025 y promete una duración superior a las toxinas actuales en el mercado, lo que representa un avance significativo.

DaxibotulinumtoxinA

DaxibotulinumtoxinA, aprobada por la FDA en 2022 para su uso en Estados Unidos y comercializada como Revance, utiliza péptidos TransMTS patentados para mejorar la selectividad y minimizar la difusión a músculos cercanos. Esta formulación ha mostrado una duración de efecto superior, extendiéndose más de seis meses, significativamente más largo que el promedio de las actuales que es de unos 4.5 meses. Su comercialización enn España se espera para finales de 2024 o ppios de 2025.

Esta innovación representa un desarrollo significativo en el ámbito de los tratamientos con toxina botulínica, tanto en la estética como en terapéutica.

Revance se destaca en el mercado de neuromoduladores por su duración prolongada y su potencial para mejorar el régimen de tratamiento en diversas aplicaciones estéticas y médicas. Como resultado, ha generado un considerable interés entre los profesionales de la salud y los pacientes por igual.

Neuromoduladores vs. Ácido Hialurónico

Sé que, a simple vista, estas dos sustancias parecen iguales, pero no lo son. Ambos son inyectables, ambos eliminan arrugas (y no solo se utilizan para eliminar arrugas), ambos se utilizan para rejuvenecimiento facial… son sustancias diferentes que se pueden complementar a la perfección en un mismo tratamiento.

Los neuromoduladores son una toxina que lo que hace es paralizar temporalmente los músculos de la zona donde se aplica para atenuar las arrugas, de tal manera que cuando realizas un movimiento, no aparecen las arrugas. Los neuromoduladores se utilizan para tratar las arrugas, sobre todo, del tercio superior de la cara.

El ácido hialurónico es una sustancia que se encuentra de forma natural en nuestro cuerpo, pero que con la edad vamos perdiendo paulatinamente. Esta sustancia se encarga de mantener hidratada la piel y, con el paso de los años, empieza a disminuir su concentración en nuestra piel produciéndonos arrugas. En el Valle que forma la arruga, lo vamos a poner por debajo para que la arruga quede lisa. Sin embargo, cuando estoy tratando arrugas peribucales, surco nasogeniano… lo que utilizo es el ácido hialurónico.

Como veis, soy partidaria de utilizar neuromoduladores en la parte superior de la cara y ácido hialurónico en la parte inferior. Aunque sí que es verdad que, a veces, complemento con un poquito de ácido hialurónico de forma muy superficial en ciertas arrugas, cuando veo que los neuromoduladores se va a quedar un poco escasos. Sí que se pueden poner unas poquitas gotas de botox para reforzar el ácido hialurónico en la parte superior del labio, quitando fuerza de contracción y va a ayudar al efecto del ácido hialurónico.

Ambos tratamientos se pueden combinar para una estrategia completa de armonización facial.

Baby Botox: Prevención Temprana

El baby bótox es una técnica que consiste en aplicar el tratamiento de neuromoduladores en pequeñas dosis desde una edad más temprana. De esta manera conseguimos prevenir las arrugas antes de que aparezcan. Al relajar los músculos, se retrasa la aparición de estas marcas en la piel.

Por ello, cada vez más personas jóvenes, entre los 28 y los 30 años aproximadamente, optan por este tratamiento con el objetivo de prevenir o ralentizar la aparición de arrugas.

El procedimiento consiste en inyectar pequeñas dosis de la sustancia en áreas en las que aún no han aparecido las arrugas, pero se formarán durante los próximos años.

Usos Adicionales de los Neuromoduladores

Aunque muchas personas asocian el botox a la frente, su uso estético abarca múltiples zonas y objetivos.

  • Hiperhidrosis: bloquea la señal nerviosa que activa las glándulas sudoríparas. Eficaz en axilas, palmas y plantas.
  • Migrañas crónicas: en casos diagnosticados, puede reducir la frecuencia de los episodios.

Preguntas Frecuentes

A continuación, respondemos algunas de las preguntas más comunes sobre el uso de neuromoduladores:

Pregunta Respuesta
¿Es lo mismo el botox que los neuromoduladores? No exactamente. Botox es una marca registrada. “Neuromodulador” es el término genérico para las toxinas botulínicas tipo A.
¿Baby Botox es menos efectivo que el botox tradicional? No. Su efectividad es la misma, pero su objetivo es más preventivo o sutil.
¿Cuánto dura el efecto del botox? Aproximadamente 4 a 6 meses. En el caso de toxinas como Daxxify, puede llegar a los 6-9 meses.
¿El tratamiento duele? ¿Necesito baja social? Se realiza con agujas finísimas y suele ser indoloro.
¿Qué efectos secundarios tiene el botox? Son raros y leves: hinchazón puntual, hematoma pequeño o sensación de presión.

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