Las verrugas son lesiones cutáneas frecuentes que pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo y adoptar diversas formas. Generalmente benignas, suelen desaparecer por sí solas con el tiempo. Estas lesiones pueden surgir a cualquier edad, aunque son menos comunes durante la lactancia. Su prevalencia aumenta en la niñez, alcanzando su punto máximo en la adolescencia, para luego disminuir drásticamente.
El aspecto de las verrugas varía según el tipo de Virus del Papiloma Humano (VPH) que las provoca y su localización. Si bien es cierto que una verruga es algo muy habitual entre las personas y muy fáciles de identificar cuando aparecen.
Las verrugas son elevaciones en la piel provocadas por la infección de un virus, más concretamente el del papiloma humano, dentro del cual se pueden encontrar hasta un centenar de subtipos. Al tratarse de un virus, las verrugas se transmiten mediante una infección, por lo que se puede decir que son de fácil transmisión.
Por lo general no son dañinas, aunque en algunos casos concretos pueden serlo; por lo que es importante revisarlas con un especialista. Las verrugas son proliferaciones benignas de la piel o mucosas producidas por la infección de los papilomavirus. Constituyen una causa muy frecuente de consulta al médico de atención primaria.
A continuación, exploraremos los diferentes tipos de verrugas, sus características y cómo abordarlas.
Verrugas genitales: diagnóstico, síntomas, tratamiento y prevención (virus del papiloma humano)
Tipos de Verrugas
Existen al menos 6 tipos de verrugas diferentes y su origen no siempre es el mismo. Aunque algunas verrugas desaparecen de forma espontánea con el transcurso del tiempo, hay algunos tipos concretos que, o bien por su ubicación o bien por los problemas que causan, puede aconsejarse su extirpación o eliminación. A continuación, se describen los tipos más comunes:
Verrugas Comunes o Vulgares
Las verrugas comunes son lesiones cutáneas o formaciones que sobresalen en la piel y que pueden presentar distinta morfología. Los subtipos más habituales del virus del papiloma humano están relacionados con las verrugas vulgares o comunes. Como su nombre indica, son las más comunes y suelen ser de forma redondeada y rugosa.
Las verrugas vulgares pueden salir en cualquier momento a lo largo de la vida, pero es es más frecuente que se desarrollen en los niños. Estas lesiones tienen un aspecto alargado y angosto. Es la morfología que suelen adquirir las verrugas en el párpado. Los lugares donde aparecen con mayor frecuencia son las manos y los pies, habitualmente entre los dedos. Otros lugares donde pueden aparecer son la cara, el cuero cabelludo o el cuello; de manera individual o agrupadas.
Las verrugas comunes o vulgares son pequeñas protuberancias bien delimitadas, redondeadas, duras, rugosas y del color de la piel, blanquecino o nacarado. Existen variantes con formas inusuales como las verrugas en forma de coliflor, las cuales tienen un aspecto que recuerda al de este vegetal.
Verrugas Genitales o Condilomas Acuminados
Las verrugas genitales también se les llama condilomas. Estas verrugas, también conocidas como condilomas acuminados, aparecen en la región púbica, genital (verrugas en el pene o la vulva), perianal o intragenital. Se les conoce también por el nombre de condilomas y suelen ser más blandas que las anteriores.
La solidez de este tipo de verrugas genitales es más blanda, en ocasiones tiene aspecto de coliflor, sobre todo cuando hay varias verrugas. Puede aparecer en cualquier parte de la zona genital como las ingles, la vulva, el pene o la zona perianal. Como su nombre indica, aparecen en la zona genital o alrededor de esta, como en las ingles.
La particularidad de estas verrugas es que se transmiten principalmente por vía sexual. Son bastante contagiosas y son más propensas a sufrir pequeñas heridas haciendo que sea más fácil el contagio del virus del papiloma humano. Su forma de transmisión es por medio de relaciones sexuales.
Verrugas Filiformes
Las verrugas filiformes aparecen normalmente en la zona del cuello y párpados. Estas verrugas son muy específicas debido a su forma y a su localización. Se suelen encontrar en lugares como los párpados y el cuello, por lo que es frecuente confundirlas con las verrugas vulgares. Suelen ser blandas y de forma alargada.
Verrugas Planas
Tal como indica su nombre, se trata de lesiones pequeñas, muy poco sobreelevadas y que suelen observarse sobre todo en niños y jóvenes. Estas son otras de las más habituales, aparecen en la piel desde edades tempranas hasta la adolescencia. Las verrugas planas son más comunes en la infancia y adolescencia.
No tienen tanto relieve como otros tipos de verrugas y se caracterizan por una tonalidad más blanca o rosada. No sobresalen demasiado y su color suele ser más blanquecino y similar al de la piel que el resto de verrugas comunes.
Verrugas Plantares
Las verrugas en los pies aparecen en las plantas y, como consecuencia de la presión, son lesiones planas. Suelen ser asintomáticas, aunque pueden provocar fisuras en la piel que causen dolor. Son unas de las verrugas que pueden llegar a ocasionar mayores molestias debido a su ubicación, la planta del pie.
Las verrugas plantares son los conocidos como papilomas que emergen en la planta de los pies. Más conocidas como papilomas, las verrugas plantares aparecen en la planta de los pies. El contacto constante hace que el roce produzca molestias e incluso heridas.
Diagnóstico de las Verrugas
Generalmente puede diagnosticarse una verruga cuando no presenta líneas cutáneas que crucen su superficie y hay lesiones puntiformes negras en el centro. También debe descartarse que no se trate de carcinomas.
Tratamientos para las Verrugas
Antes de tomar cualquier decisión sobre las verrugas es necesario consultar con tu dermatólogo, que es el especialista adecuado para hacer un correcto diagnostico y en función de éste, ofrecerte la pauta terapéutica más adecuada. Los tratamientos contra la verrugas varían según sus tipos.
Muchas verrugas, sobre todo las verrugas comunes, involucionan espontáneamente. De hecho, se estima que un 30% desaparece sin ningún tratamiento en los primeros seis meses, mientras que un 65% lo hace en los dos primeros años. Hay que recordar que un tercio de las verrugas desaparecen por sí mismas a los 6 meses, por eso, algunas no hay que extirparlas. Sin embargo, hay que tener en cuenta que las verrugas sin tratar representan una fuente permanente de infección y diseminación del virus. Además de ser incomodas, son antiestéticas, por eso, los especialistas recomiendan extirparlas.
La primera opción terapéutica es el ácido salicílico a concentraciones de entre un 10 y un 25%. Uno de los métodos más habituales para el tratamiento de las verrugas vulgares es la aplicación de ácido salicílico, directamente en la superficie de la verruga después de haber raspado su superficie con una lima para facilitar la penetración del principio activo. Se realiza en casa por el propio paciente. Este principio activo tiene un efecto queratolítico y consigue resultados satisfactorios en la mayoría de verrugas en las manos, los pies, y las rodillas.
Es una de las formas más comunes de eliminar verrugas vulgares. Antes de aplicar esta sustancia, es necesario limar la superficie de la verruga para que pueda penetrar el ácido salicílico con mayor facilidad. El tratamiento de las verrugas también se puede hacer mediante agentes cáusticos que ‘queman’ el tejido.
Las verrugas vulgares también se pueden quitar con frío o crioterapia. También pueden ser eliminadas con frío (crioterapia), u otros agentes tópicos como la cantaridina, siempre realizados por el dermatólogo. Otra forma de eliminar las verrugas vulgares es con agentes tópicos como puede ser la cantaridina. Algunas verrugas filiformes o que están sujetas por una raíz muy pequeña pueden eliminarse estrangulándola con seda quirúrgica. No obstante, este método requiere tiempo y el paciente no siempre lo acoge de buen grado.
Finalmente, los métodos físicos y quirúrgicos son una opción para otros casos. Actualmente la cirugía para eliminar verrugas es una técnica que apenas se utiliza. Es un método que en ocasiones suele rechazar el paciente. Es otra técnica para quitar las verrugas filiformes.
En el caso de las verrugas genitales, su diagnóstico y tratamiento deben ser establecidos necesariamente por el dermatólogo. Siempre que haya verrugas genitales hay que acudir al especialista en dermatología para que pueda realizar un diagnóstico y establecer un tratamiento. Las verrugas genitales son muy contagiosas y algunos tipos de VPH se asocian a diferentes tumores.
Prevención de las Verrugas
Como adelantamos al inicio, no suelen ser peligrosas. Sin embargo, existen casos en los que sí. Para evitarlas, lo mejor es la prevención. Así que lo más recomendable es ser aseado, no morderse las uñas, y no tocar o arrancar la verrugas.
Evita andar descalzo en ciertas zonas donde hay mayor riesgo de contagios, como: duchas, piscinas, saunas... Tener un correcto aseo e higiene. No fumar. En los casos de verrugas genitales, se debe usar condones para cualquier acto sexual y evitar el coito si hay verrugas visibles.