El eczema, también conocido como dermatitis atópica, es un trastorno inflamatorio crónico de la piel que puede afectar hasta al 20% de los bebés. Es un conjunto de anomalías y lesiones cutáneas que pueden aparecer en diferentes etapas: en el lactante, en la edad infantil y en el adulto. A pesar de que el eczema del bebé puede ser una afección molesta, sobre todo en los periodos en los que aparecen las escamas, estos trucos te ayudarán a que tu bebé se sienta más cómodo, al tiempo que despiertas su sentido del olfato y del tacto.
En los bebés, el eczema suele presentarse en forma de un sarpullido rojo, irritado y que pica en la zona de la cara y en el cuero cabelludo. En algunos casos, ciertos alimentos (como la leche de vaca, los huevos, el trigo o las naranjas) pueden desencadenar su aparición. Se suelen experimentar temporadas de descamación seguidas por temporadas sin ella o con algunos síntomas. El eczema aparece con frecuencia en bebés que tienen antecedentes de eczema, asma o rinitis alérgica en su familia.
¿Qué es la Dermatitis Atópica?
La dermatitis atópica (DA) es la enfermedad cutánea crónica más frecuente en la infancia, se presenta como eccema y cursa a brotes. La dermatitis atópica o eccema atópico es una enfermedad inflamatoria de la piel, no contagiosa y de carácter hereditario, asociada a una piel seca y fácilmente irritable. Se manifiesta con lesiones que provocan un picor intenso y puede afectar a cualquier parte del cuerpo.
La suma de dermatitis atópica, rinitis alérgica y asma se denomina enfermedad atópica. En el 70% a 80% de los niños se encuentran antecedentes familiares de esta afección. Puede surgir a cualquier edad, aunque suele ser más común en bebés y niños, suele debutar antes de los cinco años de edad e incluso en los primeros meses de vida.
Según la Asociación Española de Dermatología y Venereología (AEDV), la dermatitis atópica afecta en España al 20% de los menores de edad, especialmente a las niñas. La prevalencia de esta patología disminuye con el crecimiento, aunque, si bien en la infancia llega a entre el 10% y el 20%, en la mitad de los casos desaparece a los tres años y, en el 75%, antes de llegar a la adolescencia. En el resto de casos, puede persistir durante muchos años.
En general, la prevalencia de la dermatitis atópica ha experimentado un aumento progresivo durante las últimas décadas en los países occidentalizados. Es más elevada en las grandes ciudades, sobre todo industrializadas, que en las áreas rurales, lo que puede explicarse por una mayor exposición a más alérgenos.
Causas del Eczema en Bebés
¿Cuáles son las causas de la Dermatitis Atópica en bebés?
El eczema en bebés suele aparecer a los cinco meses de vida y aparece en forma de erupciones en las manos, la cara, el cuello, la parte interna de los codos o la parte trasera de las rodillas, pero puede extenderse a otras zonas. Las erupciones suelen asociarse a un picor intenso (lo que se llama prurito).
El eczema o la dermatitis atópica puede ser debida a muchos factores; inmunológicos, nutricionales, psicológicos, alérgicos o genéticos… aunque todo apunta a que puede ser un cuadro multifactorial, provocado por varios factores a la vez. Además, puede haber factores desencadenantes que empeoren la dermatitis atópica, como la piel seca, el sudor, el estrés u otras infecciones bacterianas.
La dermatitis atópica es una enfermedad inmunológica de base genética hereditaria. El organismo de la persona que padece este problema reacciona de manera exagerada a determinados estímulos ambientales, lo que provoca disfunciones en su barrera cutánea. Las alteraciones en la función barrera es un factor determinante que permite la entrada de alérgenos a través de la piel.
Factores Genéticos: La asociación familiar de la dermatitis atópica, el elevado nivel de concordancia entre gemelos univitelinos y la asociación con asma y rinitis alérgicas indican una importante implicación de las alteraciones genéticas en su patogenia. Alteraciones en la Barrera Cutánea: Estas mutaciones dan lugar a alteraciones de la barrera cutánea, con microfisuras, pérdida de agua transepidérmica y alteración del pH cutáneo, que facilitarán la penetración a su través de irritantes ambientales, alergenos (ácaros, alimentos, pólenes), que sensibilizarán, y patógenos como Staphylococcus aureus. Factores Ambientales: El calor, la contaminación y la fricción de la ropa contra la piel pueden desencadenar en los bebés irritación acompañada de picor.
No hay una causa única que desencadene los brotes en los bebés con dermatitis atópica, más bien se puede hablar de un conjunto de factores genéticos, inmunológicos y ambientales.
Factores que pueden Empeorar la Dermatitis Atópica:
- Sustancias irritantes.
- Alérgenos.
- Desencadenantes ambientales.
- Factores emocionales.
- La sudoración.
Factores de Riesgo:
- Genéticos o hereditarios.
- La edad.
- El estilo de vida occidentalizado.
- Vivir en ciudades o climas secos.
Síntomas del Eczema en Bebés
Igual que el de los adultos, el eczema infantil se caracteriza por piel enrojecida, irritada e inflamada. Además de un picor persistente, el eczema infantil provoca inflamación y se manifiesta como una dermatitis. La piel puede perder mucha hidratación o descamarse y ocasionar lesiones parecidas a ampollas que supuran o se endurecen.
El eczema en bebés y niños suele aparecer con mayor frecuencia primero en el rostro, los codos y las rodillas, ya que son zonas fáciles de rascar y expuestas a la fricción durante el gateo. El eczema infantil puede extenderse a otras partes del cuerpo, pero casi nunca se manifiesta en el área del pañal por la humedad adicional. Con el paso del tiempo, puede aparecer en el interior de los codos, las manos y, posiblemente, se observe inflamación o dermatitis infantil detrás de las orejas, los pies y el cuero cabelludo.
Sin embargo, es importante recordar que los síntomas del eczema en bebés y niños pueden variar de un caso a otro, por lo que es mejor acudir a un dermatólogo o pediatra si crees que tu hijo podría tener eczema o dermatitis infantil.
Los síntomas de la dermatitis atópica, que alterna siempre episodios de mejoría con otros de empeoramiento, abarcan:
- Piel reseca y escamosa.
- Comezón o prurito.
- Grietas detrás de las orejas.
- Sarpullidos en las mejillas, brazos y piernas.
- Erupciones en el cutis y en la piel detrás de las rodillas, en las manos y los pies y en el área interior de los codos.
Las zonas donde se han producido lesiones persistentes pueden quedar blanquecinas, debido a una pérdida del pigmento transitorio o prolongado.
Localización de las Lesiones
En el caso del eczema atópico en los bebés, las lesiones del cuerpo afectan principalmente a los brazos, los hombros, los muslos, el vientre… En la cara, las lesiones de eczema en las mejillas del bebé son las más típicas. En el lactante: suele comenzar con un enrojecimiento de las mejillas que progresa hacia la frente, pabellones auriculares, mentón, cuello y cuero cabelludo, generalmente respetándose el triángulo nasolabial (nariz y labios). En el cuerpo afecta a la parte anterior del tórax y a las superficies dorsales de las extremidades, mientras que las zonas de pliegues permanecen libres.
¿Cómo se Diagnostica la Dermatitis Atópica?
No existe ninguna prueba específica para diagnosticar la dermatitis atópica. Generalmente, se realiza una exploración física y un estudio de la historia clínica y de los antecedentes familiares.
Es posible que el paciente sea remitido al dermatólogo o al alergólogo, con el fin de practicarle pruebas de alergia. Esta medida es especialmente recomendable para pacientes con lesiones graves que no mejoran, aquellos que presentan síntomas alérgicos asociados (alergia a alimentos o asma alérgica) o los que tienen antecedentes de estas afecciones en familiares cercanos.
Tratamiento y Alivio del Eczema en Bebés
El objetivo del tratamiento de la dermatitis atópica es sanar la piel y prevenir los brotes. Este tratamiento debe individualizarse identificando y reduciendo los efectos que causan la dermatitis (alérgenos, infecciones e irritantes). Lo más importante para el bienestar del bebé es tratar y aliviar lo antes posible los brotes de eczemas que pueda tener.
Según la Asociación de Familiares y Pacientes de Dermatitis Atópica (ADEA), de forma general y de acuerdo a la gravedad de la dolencia, el tratamiento consiste en las siguientes medidas:
- Cuadros leves: Cuidados generales de la piel relativos a su hidratación y a prevenir la irritación.
- Cuadros moderados o con picor intenso: A las medidas anteriores, se añade la administración de un antiinflamatorio -generalmente un corticoide- en crema o pomada (por vía tópica) y un antihistamínico por vía oral.
- Cuadros intensos, muy extensos y rebeldes al escalón previo: En este caso, se recurre a los corticoides por vía oral. Han de administrarse durante periodos de tiempo breves y a las menores dosis posibles.
Otras alternativas son el tratamiento con luz ultravioleta o el uso de inmunosupresores como la ciclosporina por vía oral, a los que se puede recurrir si los ciclos de corticoides se repiten en exceso o no pueden realizarse.
Además, el paciente y sus familiares deben tratar de tomar nota de qué factores o estímulos mejoran o empeoran la enfermedad y llevar un estilo de vida adecuado, alejado de los desencadenantes de los brotes.
Consejos para Aliviar el Eczema en Bebés:
- Evita lo que creas que puede causarle picores a tu bebé.
- Dale baños cortos, de no más de 5 o 10 minutos, en agua templada, que no queme.
- Utiliza limpiadores suaves o champús especiales para bebés con la piel sensible.
- Seca su piel después del baño con una toalla suave e inmediatamente después aplica una loción hidratante. No frotes.
- Hidrata su piel con frecuencia a lo largo del día, especialmente después del baño.
- Usa una crema emoliente, masajeando suavemente para que penetre en la piel sin frotar.
10 Consejos para Controlar la Dermatitis Atópica
- Mantén limpia tu piel.
- Hidrátate con frecuencia.
- Controla el sudor.
- Apuesta por los tejidos naturales.
- Elimina los picantes y los excitantes de tu dieta.
- Evita los alérgenos e irritantes que más te afecten.
- Evita la sequedad ambiental.
- Toma el sol, pero sin riesgos.
- Aprende a relajarte.
- Registra cuándo te rascas.
Cuidado de la Piel Sensible
Resulta muy importante tratar la delicada piel de tu bebé con el máximo cuidado. La Roche-Posay, recomendada por más de 25 000 dermatólogos, ha desarrollado productos cosméticos formulados específicamente para la piel de los bebés con tendencia al eczema atópico que complementan el tratamiento recetado por el médico.
Medidas Preventivas:
- Evitar el calor excesivo en casa y mantener un nivel de humedad moderada-alta.
- Usar ropa de algodón, amplia y blanca, evitando lana y fibras sintéticas.
- Lavar la ropa con detergente suave, sin lejía ni suavizante.
- Baño/ducha diario de unos cinco minutos con agua tibia y jabones de pH ácido sin detergente.
- Secar con toques suaves, sin frotar.
- Hidratar la piel con crema emoliente después del baño.
Control del Prurito
De los múltiples síntomas asociados a la dermatitis atópica del lactante el picor es uno de los que más preocupa a los padres, porque genera malestar en el bebé y le puede llevar a causarse heridas. Además de hidratar bien la piel y suministrar la medicación indicada por el médico, se recomienda que el niño tenga siempre las cortas uñas, para que no se pueda arañar, y reducir las lesiones por rascado. También puede ser conveniente que lleve manoplas durante la noche.
Erupciones Causadas por Pañales
La mayoría de los bebés padecerán erupciones causadas por los pañales en algún momento de su vida, con diferentes niveles de gravedad. El ambiente húmedo de un pañal es el lugar ideal para que se originen levaduras o bacterias.
Si el eczema no desaparece o se hace más intenso, no dudes en hablar con el pediatra, que determinará si lo que tiene tu bebé es eczema clínico (dermatitis atópica) o piel seca y te dirá cuál es la mejor forma en que puedes tratarlo y cuidarlo.