Muchas personas con eczema informan de una relación entre niveles bajos de hierro y brotes de eczema. Sin embargo, no está completamente claro si el eccema está directamente relacionado con la anemia, que se caracteriza por niveles bajos de glóbulos rojos sanos. En este artículo te muestro esta posible conexión y te cuento acerca de los tratamientos.
¿Qué es la anemia?
La anemia ocurre cuando el cuerpo no produce suficientes glóbulos rojos o estos no funcionan correctamente. Los glóbulos rojos contienen hemoglobina, una proteína que transporta oxígeno desde los pulmones al resto del cuerpo. Sin suficientes glóbulos rojos y hemoglobina, el cuerpo no recibe suficiente oxígeno, lo que puede causar síntomas de anemia como debilidad, fatiga, mareos y palidez en la piel.
Tipos de Anemia y sus Síntomas
Anemia por deficiencia de Hierro (ferropénica)
- Causa: La falta de hierro en la dieta, enfermedades gastrointestinales que afectan la absorción de hierro (como la colitis y la enfermedad de Crohn), y la pérdida de sangre (por menstruación, cirugía o traumatismos). El hierro es un componente esencial de la hemoglobina y su deficiencia puede llevar a una reducción en la producción de glóbulos rojos.
- Síntomas: picor en la piel, debilidad, cansancio, mareos, palidez o un tono amarillento en la piel, y posibles erupciones cutáneas. La piel puede volverse más susceptible a infecciones y lesiones debido a la falta de oxígeno y nutrientes esenciales.
- Tratamiento: La primera línea de tratamiento esta en el estómago, la segunda en el intestino, la tercera en el hígado y englobándolas a todas, se incluyen cambios dietéticos y nutricionales que favorezcan su digestión, absorción y metabolización. Los suplementos de hierro pueden ser necesarios en casos graves, y la administración intravenosa puede ser necesaria para una absorción más rápida y efectiva.
Anemia Aplásica
- Causa: Afecta la médula ósea, impidiendo la producción adecuada de células sanguíneas. A menudo, es el resultado de un ataque del sistema inmunitario a la médula ósea. Esta forma de anemia puede ser causada por factores genéticos, enfermedades autoinmunes, o exposición a toxinas.
- Síntomas: Manchas rojas o moradas (petequias) en la piel, debilidad, fatiga, y mayor susceptibilidad a infecciones. Las petequias son causadas por la falta de plaquetas, que son necesarias para la coagulación de la sangre.
- Tratamiento: Medicamentos inmunosupresores, transfusiones de sangre y trasplantes de médula ósea. Estos tratamientos ayudan a restaurar la función normal de la médula ósea y a incrementar la producción de células sanguíneas.
Existen más tipos de anemia, pero son estos dos los que se han relacionado con la dermatitis.
Anemia y eccema: Relación
Aunque la erupción causada por anemia no es una forma de eccema, existe una posible asociación entre anemia y dermatitis. Hay estudios que han encontrado una relación entre la anemia por deficiencia de hierro y enfermedades atópicas como la dermatitis atópica. Un estudio en Corea del Sur, llevado a cabo en 850.000 niños, reveló que la anemia era más común en personas con enfermedades atópicas, y cuanto más enfermedades atópicas tenían, mayor era la prevalencia de anemia. 237.000 niños fueron sometidos a otro estudio que desveló que los niños con cualquier tipo de eccema corrían más riesgo de sufrir anemia. Finalmente, 1,5 millones de personas, incluidos adultos, mostraron en otro estudio que la anemia ferropénica y la anemia eran más comunes en las personas con enfermedades atópicas. Además, descubrieron que cuanto más enfermedades atópicas tenían las personas, mayor era la prevalencia de anemia.
¡La sorprendente conexión entre la deficiencia de hierro y el envejecimiento!
3 vías de relación
- Dietas Restrictivas: Las dietas que limitan ciertos alimentos para prevenir brotes de eccema pueden reducir la ingesta de hierro. Por ejemplo, las dietas que eliminan alimentos ricos en hierro o que limitan su digestión, absorción o metabolización pueden llevar a una deficiencia de este mineral.
- Factores Genéticos: Pueden influir tanto en la aparición de anemia como en el eccema. Las predisposiciones genéticas pueden hacer que algunas personas sean más susceptibles a ambas condiciones, ya que pueden compartir vías genéticas y metabólicas.
- Impacto del Hierro en el Sistema Inmunológico: La deficiencia de hierro puede afectar el sistema inmunológico de maneras que podrían favorecer brotes de eccema. Por un lado inhibiendo el desarrollo de algunas células inmunitarias. Y, por otro lado, afecta a las células llamadas mastocitos, que son responsables de las reacciones a los alérgenos. Las proteínas que contienen hierro pueden impedir que se activen estos mastocitos.
Controla tu anemia, controla tus brotes
El eccema es un factor de riesgo para la anemia por deficiencia de hierro porque puede disminuir la producción de glóbulos rojos. Reducir el riesgo de anemia por deficiencia de hierro puede también reducir los brotes de eccema. Si experimentas síntomas de anemia, consulta a tu médico para mejorar ambas afecciones. Mejorar la ingesta de hierro a través de la dieta o suplementos puede ser beneficioso, pero es importante hacerlo bajo la supervisión de un profesional de la salud.
He tenido pacientes que han mejorado mucho sus brotes de dermatitis al controlar su anemia.
Suplementos de hierro?
Antes de comenzar a tomar suplementos de hierro, consulta a tu médico o dermonutricionista. Es crucial seguir sus indicaciones y estar consciente de los posibles efectos secundarios, como estreñimiento, acidez estomacal, y náuseas. Tomar más hierro del necesario puede provocar graves problemas de salud y puede interferir con otros medicamentos. Es esencial encontrar un equilibrio adecuado para evitar tanto la deficiencia como el exceso de hierro. Y, sobre todo, suplementarte, sin conocer la CAUSA RAÍZ de tu anemia, no te va a ayudar y puede causarte más problemas.
La relación entre anemia y eccema es compleja y multifacética. Aunque aún no se comprende completamente, la investigación y los estudios llevados a cabo, sugieren que existen vínculos importantes entre las dos. Abordar ambos problemas de manera integral, a través de una combinación de estrategias dietéticas, suplementación adecuada y manejo del eccema, puede mejorar mucho la calidad de vida de los pacientes.
Si sufres de eccema y sospechas que puedes tener anemia, consulta a tu médico.
Características nutricionales de niños con dermatitis atópica
Un estudio descriptivo, transversal, se realizó en 60 niños con diagnóstico de dermatitis atópica, de la consulta de Alergología del municipio Habana Vieja en el policlínico Tomás Romay, entre enero y abril de 2008. La evaluación se realizó en la consulta, una sola vez para cada paciente.
Se excluyeron del estudio los pacientes previamente tratados por DA o con DA aguda, quienes se encontraban tomando vitaminas o suplementos vitamínicos, pacientes con tratamiento que afectara el sistema inmunológico o la nutrición del paciente (dietas de eliminación), y aquellos con enfermedades crónicas sistémicas, neoplasias, trastornos psiquiátricos o con otras enfermedades alérgicas asociadas.
Al total de los niños, previo consentimiento de los padres, se le elaboró una historia clínica, una medición antropométrica, un hemograma con cuenta diferencial de leucocitos y pruebas de hipersensibilidad cutánea tardía. Se aplicaron dos encuestas de frecuencia alimentaria: frecuencia de comidas y grupos de alimentos ingeridos.
Resultados del Estudio
- El mayor porcentaje de niños (83.4%) fue de menores de seis años. La edad media fue de 4.7 años, con una moda de tres años en 14 niños.
- Se observó un ligero predominio del sexo femenino (53.3%), con una edad media de 4.13 años. La edad media del sexo masculino fue de 5.36 años.
- En los resultados de talla de acuerdo a la edad, se encontró que 96.7% de pacientes tiene talla normal.
- Casi dos tercios de los niños (63%) tienen valores de hemoglobina por debajo del límite inferior normal, lo que los clasifica con algún grado de anemia. Prevalece la anemia leve en 40% de los pacientes y anemia moderada en 23%, sin diferencias significativas entre los dos sexos (p = 0.14).
A continuación, se presenta una tabla con los resultados del estudio:
| Variable | Porcentaje |
|---|---|
| Talla Normal | 96.7% |
| Anemia Leve | 40% |
| Anemia Moderada | 23% |
La mayoría de los niños estudiados realiza las principales comidas del día de forma habitual (desayuno, almuerzo y cena), aunque existe un porcentaje elevado de menores (45%), que ingieren el desayuno sólo entre tres y cuatro días semanales. No se encontró ningún caso que realizara este evento con una frecuencia menor de tres días. La merienda de la noche la realiza sólo 15% de los niños.
La mayoría de los pacientes consumen habitualmente azúcares, dulces y refrescos, seguido de las carnes industrializadas, huevos, lácteos, granos y viandas. Los cereales y las carnes rojas son alimentos que predominan en la dieta de más de la mitad de los individuos estudiados. Los alimentos de menor consumo en el grupo estudiado fueron los pescados y mariscos, aves, frutas, vegetales, mantequilla y los aceites.
Llama la atención el bajo consumo de vegetales (Grupo II), observado en 25% de los casos. Más de la mitad de los pacientes estudiados no consumen vegetales, lo que habla de malos hábitos alimentarios, ya que este grupo de alimentos está fuera de su alimentación habitual. Otro grupo alimentario con poco consumo (18.3%), es el de las frutas, cuya importancia reside en el aporte de vitaminas, fibra dietética y fitoquímicos.