La inmunoterapia ha revolucionado el abordaje del cáncer, representando un cambio de paradigma en comparación con la quimioterapia tradicional. A diferencia de la quimioterapia, que ataca directamente las células tumorales, la inmunoterapia entrena y estimula al sistema inmunológico del paciente para que reconozca y destruya las células malignas. Sin embargo, como todo tratamiento médico, la inmunoterapia puede acarrear efectos secundarios que deben ser gestionados cuidadosamente.

¿Qué es la Inmunoterapia?
La inmunoterapia es un tratamiento contra el cáncer que funciona con el sistema inmunológico del cuerpo para debilitar o matar las células cancerosas. A diferencia de la quimioterapia cuyo objetivo es destruir todas las células que se dividen rápido en nuestro organismo, la inmunoterapia es un tratamiento que que trata de potenciar a el sistema inmunológico (una especie de empujoncito a nuestros linfocitos T) para luchar contra el cáncer.
Efectos Secundarios Comunes de la Inmunoterapia
Es necesario que lo controlen de cerca. A veces, le recetan medicamentos para ayudar a controlar estos efectos secundarios. Asegúrese de que todos sus proveedores tengan la lista de medicamentos correcta y que sepan que usted está recibiendo inmunoterapia. Debe hablar con su equipo de atención sobre cualquier historial de trastornos inmunitarios. Estos pueden aumentar el riesgo de sufrir efectos secundarios debido a la inmunoterapia.
Existen muchos medicamentos de inmunoterapia. Cada uno puede afectar su cuerpo de diferentes maneras y en diferentes momentos durante su tratamiento. Informe a su equipo de atención sobre todos sus problemas de salud junto con los problemas autoinmunes (enfermedad de Crohn, lupus, artritis reumatoide, etc.), ya que pueden empeorar con la inmunoterapia.
Algunos efectos secundarios son comunes y leves, mientras que otros pueden ser graves o incluso poner en peligro la vida. Los efectos secundarios pueden:
- Ocurrir en cualquier momento durante su tratamiento e incluso después de finalizarlo.
- Afectar a casi cualquier parte de su cuerpo, sin importar dónde comenzó su cáncer.
Usted y su equipo de oncología trabajarán juntos para buscar efectos secundarios antes, durante y después de su tratamiento. Informe a su equipo de atención tan pronto como sienta o note un cambio en su cuerpo. Es probable que su equipo de atención pueda controlar y aliviar muchos de los efectos secundarios que pueda tener.
Hable con su equipo de atención sobre su plan de tratamiento para conocer los efectos secundarios que pueda tener, como:
- Problemas pulmonares: (neumonitis: inflamación del pulmón) Tos nueva o que empeora, dificultad para respirar, dificultad para respirar o dolor en el pecho. Llame a su proveedor de inmediato o llame al 911.
- Problemas hepáticos: (Hepatitis: inflamación del hígado) Color amarillento de la piel o los ojos, la orina se ve oscura o marrón, dolor en el abdomen (vientre), sangrado o moretones con más facilidad de lo normal, o náuseas y vómitos que no desaparecen.
- Diarrea/Problemas intestinales: (Colitis-inflamación del intestino) Dolor abdominal, diarrea, calambres, moco o sangre en las heces, heces oscuras o parecidas al alquitrán, fiebre. La diarrea significa cosas diferentes para diferentes personas. Informe a su equipo de atención médica sobre cualquier aumento en sus patrones intestinales normales.
- Obstrucción (bloqueo) o perforación intestinal: dolor abdominal, fiebre, estreñimiento, hinchazón y calambres. Debe informar a su equipo de atención médica sobre cualquier disminución en sus patrones intestinales normales.
- Problemas renales: (Inflamación (hinchazón) o insuficiencia renal) Disminución de la producción de orina, sangre en la orina, hinchazón en los tobillos, pérdida de apetito (hambre).
- Reacciones de la piel: Erupción cutánea, con o sin picazón (prurito), llagas en la boca, ampollas o descamación de la piel, ya que pueden volverse graves y es posible que necesite tratamiento con corticosteroides.
- Problemas cerebrales y/o nerviosos: Debe informar a su equipo de atención médica sobre dolor de cabeza, párpados caídos, visión doble, dificultad para tragar, debilidad en brazos, piernas o cara, o entumecimiento u hormigueo en las manos o los pies.
- Problemas de páncreas: (Pancreatitis- inflamación del páncreas) Hinchazón, indigestión, heces grasas, pérdida de apetito, sudoración, dolor abdominal y pérdida de peso. Informe a su proveedor de atención si tiene alguno de estos síntomas.
- Problemas oculares: informe a su proveedor sobre cualquier cambio en la visión, visión borrosa o doble y dolor o enrojecimiento ocular.
- Cambios hormonales: las reacciones inmunes pueden afectar la pituitaria, la tiroides, el páncreas y las glándulas suprarrenales, provocando inflamación de estas glándulas. Esto puede cambiar la cantidad de ciertas hormonas que se producen. Algunos niveles hormonales se pueden controlar con análisis de sangre. Informe a su equipo de atención sobre cualquier cambio en cómo se siente.
Los síntomas de los cambios hormonales son: dolores de cabeza, náuseas, vómitos, estreñimiento, frecuencia cardíaca rápida, aumento de la sudoración, fatiga extrema, debilidad, cambios en la voz, cambios en la memoria y la concentración (enfoque), aumento del hambre o la sed, aumento de la orina, aumento de peso. , caída del cabello, mareos, sensación de frío todo el tiempo y cambios de humor o de comportamiento (incluidos irritabilidad, olvidos y disminución del deseo sexual).
La mayoría de estos efectos secundarios, si se detectan a tiempo, son tratables. A veces, su proveedor puede agregar un corticosteroide, que brinda alivio a las partes inflamadas del cuerpo. No tome ningún medicamento para tratar sus efectos secundarios sin antes hablar con su proveedor. Si los efectos secundarios de la inmunoterapia se vuelven graves, es probable que su proveedor suspenda o cambie su plan de tratamiento.
Efectos Secundarios en la Piel
La piel es un órgano que contiene una gran cantidad de células inmunológicas, lo que la hace susceptible a reacciones cuando el sistema inmunológico se activa. Los efectos secundarios más frecuentes en la piel incluyen:
- Erupciones: Aparición de manchas rojas o rosadas, a veces con picazón, en el tronco, brazos o piernas.
- Prurito: Picazón que puede presentarse con o sin erupción.
- Sequedad en la piel.
- Cambios de color: Áreas más claras en la piel, especialmente en personas con melanoma.
- Descamación o engrosamiento.
- Reacciones menos comunes: Ampollas, lesiones tipo eccema o psoriasis, y en casos muy raros, reacciones graves.
Es importante mantener la piel limpia e hidratada y usar cremas sin fragancias. La piel puede volverse seca y sensible durante el tratamiento, por eso es fundamental limpiarla con productos suaves y aplicar cremas hidratantes. Esto ayuda a evitar irritaciones y protege la barrera natural de la piel. Es importante evitar baños muy calientes y jabones agresivos, usar ropa suave y holgada para evitar el roce, protegerse del sol con ropa, sombrero y protector solar y no rascarse las lesiones para evitar infecciones.
Cuándo buscar atención médica
Si la erupción es extensa, dolorosa o se acompaña de fiebre debes acudir a un profesional sanitario, así como «si aparecen ampollas, heridas abiertas o si la picazón es muy intensa o hay cambios bruscos en el color de la piel, debes acudir a un profesional. La mayoría de los efectos secundarios en la piel mejoran con tratamiento y no requieren suspender la inmunoterapia. El seguimiento regular y la comunicación con tu enfermera son clave para un manejo seguro y efectivo de estos efectos», concluye el divulgador científico del CGE.
Efectos secundarios de la quimioterapia: Cómo contrarrestarlos y cuidarte. #JuntosXElCáncer2021
Estudio sobre la Inmunoterapia y sus Efectos Adversos
Entre octubre de 2009 y agosto de 2017, los investigadores identificaron a 907 pacientes que se sometieron a inmunoterapia con anticuerpos anti-PD-1 o anti-PD-L1. 135 pacientes tenían melanoma, 44 tenían carcinoma de células renales y 38 tenían cáncer de pulmón de células no pequeñas.
El 39,2 % de los pacientes recibieron pembrolizumab, el 32,7 % nivolumab, el 18,9 % nivolumab en combinación con ipilimumab, el 8,8 % atezolizumab y el 0,5 % avelumab. El 59,0% de los pacientes mostró una respuesta parcial y el 12,9% una respuesta completa al tratamiento anti-PD-1/PD-L1. La progresión de la enfermedad se produjo en el 10,1% de los pacientes y la estabilización en el 18%.
El 65 % de los pacientes experimentaron eventos adversos graves: el 45,2 % de grado I/II y el 13,4 % de grado III/IV. Las reacciones adversas más comunes fueron: dermatitis (18,4%), tiroiditis (12,9%), artritis (9,7%), neumonía (9,2%), hepatitis (7,4%). Sin embargo, no se observó que la aparición de eventos adversos graves o crónicos tuviera un impacto en la supervivencia general de los pacientes.
Los investigadores también señalan que la combinación de inmunoterapia y radioterapia puede aumentar el riesgo de necrosis tisular (necrosis); este efecto se observó en el 25 % de 139 pacientes sometidos a dicho tratamiento.
Las moléculas dirigidas contra los receptores de muerte celular programada 1 (PD-1) son los anticuerpos monoclonales - nivolumab, pembrolizumab - y contra las proteínas PD-L1 - atezolizumab, avelumab. PD-1 se encuentra en la superficie de las células del sistema inmunitario, y las proteínas PD-L1, entre otras, en la superficie de las células cancerosas. El resultado de combinar PD-L1 o PD-L2 con el receptor PD-1 es la inhibición de la respuesta inmune al tumor en desarrollo.
Tabla Resumen de Eventos Adversos
| Evento Adverso | Porcentaje de Pacientes |
|---|---|
| Dermatitis | 18.4% |
| Tiroiditis | 12.9% |
| Artritis | 9.7% |
| Neumonía | 9.2% |
| Hepatitis | 7.4% |
El Rol de la Alimentación en la Inmunoterapia
Una alimentación adecuada es clave para apoyar el sistema inmunológico, especialmente cuando se está bajo tratamientos como la inmunoterapia.
- Frutas y verduras: Una gran variedad proporciona antioxidantes, que ayudan a proteger las células del cuerpo.
- Uno de los hallazgos más interesantes es el impacto de los probióticos y ciertos metabolitos dietéticos en la respuesta inmunitaria.
- Un estudio liderado por investigadores de la Universidad de Pittsburgh encontró que la bacteria Lactobacillus reuteri, cuando se administra oralmente, puede migrar desde el intestino hasta los tumores, donde tiene un efecto directo en la activación de las células T, que son cruciales para el combate contra el cáncer.
- Además, estudios como el realizado por el National Cancer Institute han demostrado que una dieta rica en fibra puede influir positivamente en la respuesta a la inmunoterapia.
- La fibra dietética puede afectar la composición de la microbiota intestinal, favoreciendo el crecimiento de bacterias que producen ácidos grasos de cadena corta con efectos antitumorales.
Reafirmamos la importancia de un enfoque integrado en el tratamiento del cáncer. La inmunoterapia combinada con una estrategia nutricional adecuada ofrece una potente sinergia que puede mejorar significativamente los resultados del tratamiento.

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