Verano tras verano, las opciones cosméticas para broncearse se multiplican, llenando el mercado con productos que prometen un bronceado perfecto sin los riesgos del sol. Sin embargo, lo que parece fácil no siempre lo es para todos. Las pieles claras son las que más sufren los pequeños problemas con las formulaciones, experimentando eccemas, rojeces, dolor y picor.

Dermatitis Atópica y Bronceadores: ¿Son Compatibles?
La dermatitis atópica es una enfermedad de la piel que se manifiesta con sequedad y mayor sensibilidad, desencadenando brotes de eccema con rojeces, irritación y mucho picor. Según Carmen Chorto, portavoz del Departamento Científico de Eucerin, aunque la dermatitis suele manifestarse desde los primeros años de vida, a veces puede sorprender en la edad adulta.
Las personas con dermatitis atópica tienen una composición diferente en la última capa de la piel, lo que impide que esta proteja adecuadamente contra la deshidratación, las agresiones y las infecciones. Esto facilita la penetración de sustancias externas, aumentando la predisposición a la irritación cutánea con ciertas formulaciones, especialmente aquellas con ingredientes que pueden producir toxicidad local.
Síntomas Comunes de la Dermatitis Atópica
- Irritación
- Prurito
- Picor
- Dolor
Estos efectos secundarios están estrechamente ligados a la concentración del ingrediente que produce la irritación. Algunos conservantes como derivados de isotiazolinonas, formaldehído, propilparabeno o principios activos como alfa hidroxiácidos pueden desencadenar brotes atópicos.
Productos Recomendados Frente a la Dermatitis Atópica
Sin lugar a dudas, los productos hipoalergénicos son la mejor opción. No obstante, Carmen Chorto matiza: "la dermatitis atópica no afecta a todo el mundo por igual e ingredientes que provocan reacciones cutáneas en unos, pueden ser perfectamente tolerados en otros."
En una piel con eccema, la penetración de los ingredientes es mayor, pudiendo causar más reacción adversa. Algunos disolventes y alcoholes pueden alterar la capa externa de la piel y provocar mayor facilidad de penetración de ingredientes.

Los autobronceadores actúan oxidando la capa superficial de la piel, gracias a la dihidroacetona (DHA). Este componente, al entrar en contacto con las células externas de la piel, produce una reacción química que cambia el tono, dando el efecto de bronceado. Según la experta, "en general, los autobronceadores no son dañinos para la piel, ya que actúan en la capa más externa, pero la dihidroacetona provoca una disolución de las grasas de la dermis, por lo que tiende a resecarla".
Además, el hecho de que puedan contener perfumes, conservantes o emulsionantes, puede desencadenar una mayor reacción irritativa en la piel. Para saber si un autobronceador te dará reacción, prueba previamente en una pequeña zona de piel. Si pasadas 24 horas todo está en orden, ¡no hay razón para alarmarse!
¿Qué hacer ante una reacción?
Si notas que la piel comienza a irritarse, suspende la aplicación del producto de inmediato y acude al dermatólogo para calmar la reacción con un tratamiento a base de corticoides tópicos y antihistamínicos para combatir el picor. Una vez mejore el eccema, utiliza productos dermocosméticos altamente hidratantes y emolientes para restablecer la función barrera cutánea. Los productos con ingredientes que ayuden a calmar el picor, como el polidocanol o derivados del mentol, son ideales.
En definitiva, el uso de los autobronceadores no está contraindicado en personas afectadas de dermatitis atópica, pero se recomienda no aplicarlos en la fase de brote o eccema, así como en pacientes con psoriasis. Lucir una piel sana es más importante que un bronceado poco saludable y doloroso.
Riesgos de las Camas de Bronceado y la Exposición Solar
Las personas expuestas a las camas de bronceado durante la adolescencia corren un mayor riesgo de desarrollar cáncer de piel en el futuro. La radiación ultravioleta (UV) daña el ADN de las células de la piel, causando mutaciones que pueden derivar en cáncer.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que el uso de aparatos de bronceado en interiores está relacionado con un riesgo elevado de desarrollar melanoma, el tipo más peligroso de cáncer de piel, así como otras formas de cáncer de piel no melanoma.
Estudios que respaldan estos riesgos:
- El bronceado en interiores se ha relacionado con un mayor riesgo de desarrollar carcinoma de células escamosas en un 58% y carcinoma de células basales en un 24%.
- El uso de camas bronceadoras antes de los 20 años puede aumentar en un 47% las probabilidades de desarrollar un melanoma.
- Las mujeres menores de 30 años tienen seis veces más probabilidades de desarrollar un melanoma si se broncean en interiores.
- Incluso las personas que no se queman tras el bronceado en interiores o la exposición al sol tienen un mayor riesgo de melanoma si se broncean en interiores.
Uno de los grandes problemas de la exposición a los rayos UVA es que van generando mutaciones en el ADN de nuestra piel. Estas mutaciones se van acumulando de forma progresiva hasta que se manifiesten en algún momento de nuestra vida. Es por ello que los dermatólogos siempre decimos que «LA PIEL TIENE MEMORIA».
Otros Riesgos de la Exposición a los Rayos UV
- Envejecimiento prematuro: La piel pierde elasticidad y se arruga de manera prematura.
- Inmunosupresión: La radiación UV puede suprimir el funcionamiento adecuado del sistema inmunológico.
- Lesiones premalignas: Aparición de lesiones premalignas como las queratosis actínicas.
- Erupciones alérgicas: Algunas personas pueden presentar erupciones rojizas con picazón.
- Alteraciones oculares.
No existen camas, cabinas ni lámparas solares que sean seguras. Al broncearte vas acumulando radiación ultravioleta en tu piel. Dependiendo de la genética de cada persona, antes o después comenzarás a ver los signos de envejecimiento como arrugas, manchas de la edad y pérdida de la elasticidad de la piel mucho antes que quienes no lo hacen.
Las lámparas utilizadas en las cámaras de bronceado emiten principalmente luz UVA, que no es el tipo de luz que el cuerpo necesita para producir vitamina D. En cambio, el cuerpo necesita luz UVB para producir esta vitamina.
Dermatólogo aclara si son recomendables las cabinas de bronceado
Alternativas Seguras: Autobronceadores
Afortunadamente, existe una alternativa más segura: el autobronceador. Los autobronceadores son una "simulación" de bronceado que no requiere exposición al sol. Funcionan tiñendo la piel o ayudando a la síntesis de melanina. Es importante saber que los autobronceadores no protegen del sol, por lo que siempre hay que usar protección solar al exponerse al sol.

Los autobronceadores contienen una molécula llamada dihidroxiacetona (DHA), que al entrar en contacto con las células de nuestra piel, produce una reacción química que tiñe las células muertas de la capa externa, otorgando un color bronce-pardo-marrón.
Recomendaciones de Uso:
- No usarlos constantemente ni incluirlos en nuestra rutina de cuidados.
- Siempre proteger la piel con cremas con alto SPF (50 o más).
- Utilizar medidas físicas como gorra, camiseta y gafas de sol.
- Evitar las horas centrales del día (11-16h).
Suplementos de Bronceado: ¿Son Seguros?
Las pastillas para el bronceado son uno de los métodos más recomendados en los últimos meses para conseguir ponerse moreno sin esfuerzo. Estos suplementos suelen estar formados por una combinación de betacaroteno y cantaxantina.
Riesgos Asociados:
- Cantaxantina: La ingesta excesiva puede tener muchos efectos secundarios. La FDA ha prohibido las pastillas de bronceado que contienen canthaxanthin tras un estudio en el que se ha comprobado los efectos adversos significativos cuando se ingieren en grandes cantidades.
- Beta-caroteno sintético: Está asociado con un mayor riesgo de cáncer de pulmón entre quienes fuman.
- Falsa sensación de seguridad: Pueden dar a las personas una falsa sensación de seguridad, lo que podría llevar a una exposición excesiva al sol sin protección adecuada.
- Ingredientes no regulados: Pueden tener presencia de ingredientes no declarados o contaminantes.
Métodos Naturales para Broncear la Piel
La Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) desaconseja estar moreno, ya que se trata de un mecanismo de defensa de nuestra piel frente a la agresión de la radiación ultravioleta (UV). Si se desea tener un mayor tono, se recomienda el uso de autobronceadores en spray o en crema y las cremas solares con color. Consumir alimentos ricos en betacarotenos como zanahorias, batatas, calabazas, espinacas y albaricoques también puede ayudar.
Pastillas de Fotoprotección: Suplementos que contienen ingredientes que ayudan a proteger la piel contra los efectos nocivos de la radiación UV del sol. Son especialmente recomendados para personas que trabajan expuestas al sol, deportistas, personas con pieles claras o con historial de cáncer de piel.
Cantidad de Crema Solar a Utilizar
Para protegerse del sol y reducir el riesgo de cáncer de piel y envejecimiento prematuro, se debe usar un factor de protección solar (FPS) de al menos 30 o superior en las zonas más expuestas: la cara, el cuello, los brazos y las piernas. Es esencial aplicar una cantidad suficiente y volver a aplicar cada dos horas o después de nadar o sudar. Es aconsejable evitar las horas pico de radiación UV, que suelen ser entre las 10 de la mañana y las 16 h de la tarde.

Potenciadores del Bronceado: Precauciones
Los potenciadores del bronceado contienen ingredientes químicos que provocan una reacción en el organismo que aumenta la melanina y, por ende, suben de tono la piel. Algunos contienen xantófilas y hormonas alfa-MSH, que pueden desencadenar otras consecuencias en nuestro cuerpo. Estos productos pueden adquirirse en pastillas, en formato inyectable o como rociadores nasales.
La American Cancer Society alude a la cantaxantina como ingrediente principal, algo que puede derivar en «ojos cristalizados y amarillentos, lo cual puede causar lesión y deterioro en su capacidad visual». La EFSA ha analizado la combinación de «licopeno, vitamina E, luteína y selenio y la protección de la piel frente al daño inducido por los rayos UV (incluidos los fotooxidantes)», elementos que suelen estar presentes en estos potenciadores.
Con independencia del consumo o no de suplementos, la precaución más básica que debe tenerse en cuenta a la hora de aspirar a broncearse es el efecto negativo que genera el sol intenso del verano cuando la exposición es prolongada y sin una renovación frecuente de lociones protectoras.
Protectores Solares y Disruptores Endocrinos
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) advierte que demasiadas cremas de protección solar contienen en su composición filtros que pueden ser considerados disruptores endocrinos. Los disruptores endocrinos son sustancias químicas que pueden alterar el funcionamiento normal de nuestro sistema hormonal y aumentar el riesgo de efectos adversos para la salud.
Filtros Químicos a Evitar
- Octocrylene
- Homosalate
La Organización de Consumidores y Usuarios recomienda a los consumidores comprobar la ausencia de estos dos filtros químicos en los protectores solares.
¿Cómo Elegir un Buen Protector Solar?
El factor de protección solar (FPS o SPF) indica el número de veces por el que se multiplica el tiempo que se puede permanecer al sol sin que nuestra piel se queme. Es fundamental conocer nuestro tipo de piel y fototipo para elegir el protector solar adecuado.
Fototipos de Piel:
- Fototipo I: Puede sufrir una quemadura a los 10 minutos de exponerse al sol.
- Fototipo II: Puede sufrir una quemadura a los 15-20 minutos de exponerse al sol.
- Fototipo III: Puede sufrir una quemadura a los 30 minutos de exponerse al sol.
- Fototipo IV: Puede sufrir una quemadura a los 30-45 minutos de exponerse al sol.
- Fototipo V: Puede sufrir una quemadura a la hora de exponerse al sol.
En Europa se utiliza la clasificación COLIPA, que actualmente agrupa la fotoprotección en baja (2, 4, 6), media (8, 10, 12), alta (15, 20, 25), muy alta (30, 40, 50) y ultra (50+). Sea cual sea el tipo de piel, como mínimo se debe optar por un factor de protección 15, pero lo mejor siempre es que sea superior.
Protectores Solares de Amplio Espectro
Es mucho más potente un fotoprotector que nos proteja frente a varios espectros de la luz, como puede ser luz ultravioleta A (UVA) o ultravioleta B (UVB). Ya que por ejemplo la radiación A incide más sobre las manchas, la B es la que más produce quemaduras, y luego los infrarrojos o la luz azul que son filtros invisibles de la luz. Uno de amplio espectro nos suele proteger de todos estos tipos de radiación.
A la hora de comprar un fotoprotector presta atención a:
- Etiquetas como «potenciador del bronceado» o «acelerador del bronceado»: el problema recae en que este tipo de productos no siempre nos protegen frente a la radiación.
- Fotoprotectores orales: su uso siempre debe complementarse con un protector solar en crema.
Diferencia entre Protector Solar y Bloqueador
Los protectores solares poseen productos orgánicos que brindan protección contra la exposición a la radiación ultravioleta B, mientras que los bloqueadores incorporan sustancias inorgánicas que reflejan la luz y actúan a modo de pantalla.
Cantidad y Reaplicación de la Crema Solar
Es recomendable aplicar la crema quince o veinte minutos antes de exponerse al sol. Una vez en la playa, o si es el caso, en la montaña, debemos volver a aplicar la crema. El factor de protección es el tiempo que nos va a proteger en función de si nuestra piel es más o menos clara. Pero ninguna solar protege más de dos horas o dos horas y media. Durante el tiempo que nos exponemos al sol, sudamos, nos bañamos o nos secamos con la toalla. Todas estas acciones van eliminado poco a poco la crema de nuestro cuerpo.
Se debe aplicar bien sobre todas las zonas porque hay muchas que se nos olvidan, como el cuello o las orejas. Y hacerlo en cantidad generosa.
Fotoprotector para la Cara vs. Cuerpo
Optar por un fotoprotector diferente para la cara dependerá un poco del tipo que nos echemos en el cuerpo. Normalmente sí que recomendamos una específica para el rostro, pero por el simple hecho de que las texturas son diferentes y nuestras necesidades en cada parte del cuerpo, también lo son.
La protección facial diaria es necesaria no solo por la radiación solar, que está presente todo el año (aunque en los meses de invierno no la apreciemos tanto a simple vista), sino también porque la luz azul de las pantallas también daña nuestra piel.
Consejos de aplicación de crema solar:
- En el cuerpo, aplicar una mano llena de crema, en abundancia. Volver a aplicar cada dos horas, dos horas y media.
- En la cara, la mejor medida son dos dedos.
Protección Solar para Niños
Los niños menores de 6 meses no deben exponerse al sol. A partir de esa edad, se debe seguir limitando la exposición y elegir las horas de menor intensidad solar. Se recomienda protección física (sombra, gorro, gafas y ropa) y utilizar filtros minerales en niños menores de un año. Los fotoprotectores dirigidos a los pequeños de la casa «se diferencian en que tienen un control dermatológico mucho más estricto, no tienen perfumes y suelen ser más resistentes al agua.
¿Qué Diferencia Hay Entre Water Resistant o Waterproof?
Se puede considerar que un fotoprotector es water resistant cuando no pierde capacidad protectora después de 40 minutos de permanencia dentro del agua.
Consecuencias de No Usar Crema Solar
El daño más inmediato será una quemadura solar, que si no se cura bien, incluso puede dejar una cicatriz de por vida. Además, quemarse repetidamente es uno de los factores más importantes en el desarrollo del cáncer de piel. Y otro daño a largo plazo, sería el fotoenvejecimiento.

El Debate sobre la Exposición Solar y el Cáncer de Piel
En redes sociales se ha generado un debate sobre los riesgos derivados de la exposición a la luz solar a raíz de una publicación en Instagram en la que el futbolista Marcos Llorente afirma que ha estado cuatro horas tomando el sol en Hawái sin utilizar "crema solar ni gafas". Ante las críticas de varios usuarios por su mensaje, Llorente responde a uno de ellos que "el problema no es sol, somos nosotros". "Si crees que el cáncer de piel aparece por culpa del sol, eres el rey de los ignorantes", replica a otro internauta.
Cinco expertos en dermatología advierten del riesgo de cáncer de piel por no usar protección y advierten de que la exposición a la luz solar de esta manera aumenta de forma significativa el riesgo de padecer cáncer de piel.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado varias advertencias sobre la relación entre la exposición al sol y el riesgo de sufrir cáncer de piel. Un estudio monográfico publicado en 1992 por la Agencia Internacional de Investigación contra el Cáncer, dependiente de la OMS, establece que hay "pruebas suficientes" que determinan que la radiación solar puede provocar cáncer de piel.
Cómo Prevenir el Cáncer de Piel
Evitar los factores de riesgo y proteger nuestra piel de la radiación ultravioleta son las principales claves en la prevención del cáncer de piel. Es fundamental intentar reducir nuestro riesgo haciendo un uso racional del sol y utilizar fotoprotección adecuada, modificar hábitos de riesgo y usar barreras como las gafas de sol o la ropa.
Tipos de Cáncer de Piel y Tratamiento
La Organización Mundial de la Salud (OMS) diferencia entre dos tipos de cáncer de piel: cánceres de piel no-melanoma y melanoma maligno. El primero comprende los carcinomas de células basales y los de células escamosas y, según la OMS, "rara vez son letales", pero el tratamiento quirúrgico "es doloroso". El melanoma maligno tiene menor incidencia, pero "es el responsable de la mayoría de las muertes por cáncer de piel".
| Tipo de Cáncer de Piel | Características | Tratamiento |
|---|---|---|
| No-Melanoma (Carcinoma de células basales y escamosas) | Rara vez letal, asociado a exposición prolongada a radiación UV | Tratamiento quirúrgico |
| Melanoma Maligno | Menor incidencia, mayor causa de muertes por cáncer de piel, relacionado con factores genéticos y exposición a rayos UV | Cirugía, radioterapia, quimioterapia, inmunoterapia |
Las opciones de tratamiento dependen del tipo de cáncer y de la zona en la que se ha formado. Los tratamientos incluyen cirugía, radioterapia, quimioterapia, inmunoterapia, o exfoliación química, así como otras terapias farmacológicas.