El virus del papiloma humano (VPH) es una infección de transmisión sexual (ITS) muy común. Se estima que la mayoría de las personas sexualmente activas estarán en contacto con el virus en algún momento de su vida.
Los virus del papiloma humano (VPH) son un grupo de virus DNA que forman parte de la familia de los papillomaviridae. Son virus que se transmiten por contacto sexual por su gran apetencia por la piel y mucosas genital, anal y oral. Se calcula que un 80% de las mujeres de 50 años han contraído al menos un tipo de HPV genital.
Representación del virión del Virus del Papiloma Humano.
Tipos de VPH
Se conocen más de 200 tipos de VPH, de los cuales aproximadamente 40 son agentes patógenos de la mucosa genital y anal. Estos se transmiten principalmente por vía sexual, vaginal, anal, oral, pero también por vía vertical (canal del parto) y autoinoculación o de madre a hijo después del parto. Incluso por fómites (objeto) de forma ocasional pero posible.
Existen tipos de alto y bajo riesgo. Los virus de alto riesgo son los tipos: 16, 18, 26, 31, 33, 35, 39, 45, 51, 52, 53, 56, 58, 59, 66, 68, 69 , 70 ,73 y 82.
Virus del Papiloma Humano o HPV
¿En cuánto tiempo aparecen las verrugas?
El periodo de incubación del VPH (tiempo transcurrido desde el contacto hasta la aparición de verrugas) varía entre 3 semanas y 8 meses, con una media de dos meses. Un 40% se soluciona espontáneamente en los 5 meses siguientes.
Los HPV tipo 6 y 11, son considerados virus del papiloma humano de bajo riesgo. Su poder de producir cáncer es muy bajo o inexistente. No siempre que se sufre una infección por estos dos virus aparecen los condilomas. En ocasiones, la infección por el virus del papiloma pasa desapercibida, lo que hace que se transmita con más facilidad. Se consideran una enfermedad de transmisión sexual (ETS).
Síntomas del VPH
La mayoría de las infecciones por virus del papiloma humano en hombres son poco sintomáticas y pasan desapercibidas. En otras ocasiones la infección por estos virus son visibles por la formación de verrugas genitales.
Las manifestaciones más frecuentes de la infección clínica son los condilomas acuminados (también llamados verrugas genitales). Estos son producidos en un 90% por los tipos VPH 6 y 11 y se consideran benignos.
Los condilomas acuminados son crecimientos benignos, a menudo pequeños y de color carne, que aparecen en la piel o las mucosas de la zona genital y anal. Son el resultado de una infección por ciertos tipos del Virus del Papiloma Humano (VPH).
Si te estás preguntando cómo son las verrugas genitales, debes saber que su aspecto es variado. Pueden ser planas o rugosas, tener forma de cúpula o coliflor, de color blanco, carne, rojo o marrón, y presentar distintos tamaños (en ocasiones, son tan pequeñas que prácticamente resultan invisibles a la vista). Dependiendo del caso, puede aparecer una única verruga o diversas, multiplicándose en grupos grandes si el paciente presenta inmunodepresión.
Ejemplos de verrugas genitales causadas por el VPH.
Otras manifestaciones
- Asintomáticas: Sin síntomas.
- Balanitis de repetición: Aparecen irritaciones en el prepucio y glande, con frecuencia tras relaciones sexuales. Aparecen y desaparecen.
- Papulosis Bowenoide.
- Cáncer anal: Cada vez más frecuente en hombres que tienen sexo con hombres. Se cree que aproximadamente el 90 % de los casos de cáncer de ano están relacionados con el HPV.
- Cáncer de cabeza y cuello.
- Cáncer oral: Cavidad oral, orofaríngeo y laringe.
- Infertilidad: Se ha observado una disminución del número de embarazos.
Diagnóstico del VPH
En hombres, la infección puede ser diagnosticada mediante una penescopia con tinción de ácido acético, en los casos sospechosos. Para la demostración hace falta realizar un PCR a HPV (aunque el elevado precio del PCR, entre 50 y 70 € y los posibles falsos negativos, hace que se utilice solo en casos seleccionados y más con interés epidemiológico que terapéutico).
El PCR (reacción en cadena de polimerasa) se realiza pasando una torundita (palito con un algodón) por el pene y mandándolo a analizar a un laboratorio que practique técnicas de PCR. Se realiza en las misma consulta cuando es necesario. Es una prueba que sirve para saber que tipos de HPV tiene un paciente. Sin embargo en las verrugas anogenitales no se considera necesario ya que el resultado no se puede verificar y no cambia el tratamiento.
La penescopia es una prueba que se debe valorar en los pacientes con balanitis de repetición sin causa aparente.
Tratamiento del VPH
No existe un tratamiento para erradicar el virus del papiloma humano y todos los esfuerzos se dirigen en la actualidad a la vacunación.
Para quitar las verrugas genitales, se aplicará un tratamiento químico (con medicamentos tópicos que tendrán efectividad entre 3 y 12 semanas desde la primera aplicación), crioterapia, láser, quirúrgico o una combinación de varios. Se optará por un método u otro según el caso particular de cada paciente y el criterio del doctor.
Prevención del VPH
La mejor manera de prevenir la aparición de verrugas genitales es la vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH) antes del inicio de la vida sexual. Esta protección sólo ha estado demostrada para aquellas personas que no se hayan contagiado. Sin esta vacunación, el único método con garantía total y absoluta de evitar la infección es la abstinencia sexual.
El uso del preservativo masculino y/o femenino es una medida excelente para prevenir un gran número de enfermedades e infecciones de transmisión sexual. Además del preservativo, la limitación del número de contactos sexuales reduce la probabilidad de contraer el virus.
Vacunación contra el VPH
Los calendarios e indicaciones de vacunación varían de un país a otro y en España de una comunidad a otra. En la actualidad hay una vacuna que lleva nueve tipos de estos virus.
Generalmente se acepta que para los jóvenes de 9 a 14 años, son necesarias tan solo dos dosis, separadas 6 meses una de otra. En cambio en las personas de 25 años a 45 años, la vacuna se debe administrar en tres dosis. En este caso la segunda dosis se pondrá a los dos meses y la última (la tercera) a los 4 meses de la segunda.
Efectos secundarios de la vacuna
Las vacunas del virus del papiloma humano son seguras. Se han probado ya en millones de personas. Los posibles efectos secundarios incluyen:
- Desmayos en jóvenes (como con cualquier vacuna).
- Dolor de cabeza.
- Náuseas.
- Alergia.