El Virus del Papiloma Humano (VPH) es una de las infecciones de transmisión sexual (ITS) más comunes en el mundo. Existen más de 200 tipos de VPH, de los cuales unos 40 tipos son los que pueden llegar a infectar la zona genital, anal, la boca y la garganta.
Las infecciones genitales por VPH son muy frecuentes. Casi todas las personas que mantienen relaciones sexuales, es casi seguro que se contagiarán en algún momento de su vida. Si has recibido este diagnóstico, es normal que tengas dudas o inquietudes. Sin embargo, en algunas ocasiones puede persistir y afectar la salud ginecológica, por lo que es clave conocerlo bien y saber cómo prevenirlo.
7 mitos y preguntas sobre el virus del papiloma humano
Tipos de VPH y Riesgos Asociados
El Virus del Papiloma Humano (VPH) tiene más de 150 tipos, algunos de ellos son de alto riesgo y otros de bajo. Existen VPH de alto y bajo riesgo oncogénico.
De entre todos los tipos que producen lesiones los tipos 6 y 11, son los causantes de la mayoría de las verrugas genitales. Hay una docena de tipos de VPH que, en ocasiones, pueden llegar a producir cáncer. De ellos los tipos 16 y 18 son los causantes de la mayoría de los casos.
Es importante tener en cuenta que:
- El virus del papiloma es el agente causal del cáncer de cérvix.
- Existen más de 100 subtipos de VPH, pero no todos ellos causarán cáncer.
- Los condilomas son las verrugas genitales, que son producidas por algunos subtipos de VPH (en el 95% de los casos por los tipos 6 y 11). Estos tipos de VPH son de bajo riesgo oncogénico, por lo que son poco cancerígenos.
No todos los tipos de VPH de bajo riesgo presentan sintomatología y esto dependerá de la persona que ha sido contagiada. En algunas situaciones pueden no aparecer verrugas, sino lesiones escamosas que afecten tanto al área genital como a la anal. Es importante tener en cuenta que el VPH de bajo riesgo también se puede contagiar oralmente, es decir, que termine afectando a la boca y garganta. Si bien el VPH de bajo riesgo no se relaciona con el cáncer ni ninguna otra patología grave, sí es verdad que su contagio es alto si no se resuelve la infección.
Concretamente, los VPH de bajo riesgo con números 6 y 11 están vinculados con algunos de los síntomas que se relacionan con el virus del papiloma humano: las verrugas genitales. Estas son crecimientos que se producen en la piel de la zona íntima, y que pueden ser incómodas y antiestéticas. Sin embargo, no son peligrosas para la salud.
¿Cómo se si lo tengo?
El VPH normalmente no manifiesta signos ni síntomas, por lo que es muy difícil saber si alguien lo tiene. Falso. El VPH normalmente no manifiesta signos ni síntomas, por lo que es muy difícil saber si alguien lo tiene.
Esta enfermedad de transmisión sexual se diagnostica mediante pruebas específicas en el flujo vaginal. Habitualmente se sospecha a través de la citología que se realiza como prueba de cribado del cáncer de cérvix", explica la doctora Olga Salas, jefe de la Unidad de Patología del Tracto Genital Inferior de Dexeus Mujer (dexeus.com).
¿Puedo tener el VPH sin verrugas?
Sí, de hecho, es lo habitual. Recuerda que, en cualquier caso, puede que el VPH no dé síntomas de ningún tipo.
La mayor parte de las personas con una infección por VPH tienen el virus silente (sin dar síntomas) durante meses o años, hasta que las defensas del organismo consiguen eliminarlo. Por tanto, la mayoría de las mujeres tienen una infección transitoria que no supone riesgo alguno, ya que el VPH acaba eliminándose totalmente.
Sin embargo, en un pequeño porcentaje de personas (en torno al 10-15%) la infección por VPH persiste a lo largo del tiempo porque que sus defensas no consiguen eliminarla. Existen diversos factores que contribuyen a que la infección sea persistente, es decir, se mantenga en el tiempo. El cuello del útero o cérvix uterino es el área genital con mayor riesgo para que se produzcan infecciones persistentes por VPH.
Transmisión y Prevención del VPH
El VPH se transmite principalmente a través del contacto directo con la piel o las mucosas infectadas, generalmente mediante relaciones sexuales vaginales, anales u orales. También es posible la transmisión a través del contacto con objetos contaminados, aunque es menos común.
El VPH es un virus presente en la zona genital que se contagia por el contacto de piel a piel. El virus no se contagia al dar la mano, al tocar algún objeto o respirar. Al transmitirse con el contacto de persona a persona en la zona genital, podríamos presentar el HPV sin haber tenido relaciones sexuales con penetración.
Algunas medidas para evitar el contagio de las verrugas a otras zonas del cuerpo y a otras personas son:
- Si aparece alguna lesión en la zona, es necesario dirigirse a un profesional sanitario especializado.
- Las lesiones no se tienen que rascar; si se ha tocado esta zona del cuerpo, es necesario lavarse bien las manos.
- Hay que mantener una buena higiene y evitar la humedad.
- Si una persona tiene verrugas, es importante que lo comunique a su pareja o parejas sexuales, para tomar medidas de protección en las relaciones sexuales y para que la pareja sea evaluada por un profesional y reciba el tratamiento adecuado si es necesario.
- La infección de algunos tipos de VPH se puede prevenir con vacunas (es recomendable administrarlas antes de iniciar las relaciones sexuales). Actualmente, se financia la vacuna en el marco del programa de vacunaciones sistemáticas en niñas de sexto de primaria.
- A pesar de la vacunación, se debe seguir el protocolo de cribado del cáncer de cuello de matriz recomendado. El objetivo es prevenir las lesiones malignas en el trato genital asociadas al virus.
El Papel del Sistema Inmunológico
Actualmente, existen vacunas que ayudan a prevenirla, pero una vez una persona se ha contagiado es su sistema inmune el que tendrá que luchar por eliminar el virus del organismo. Generalmente, el VPH de bajo riesgo se elimina por completo al cabo de poco tiempo, si se toman medidas (como la aplicación de cremas que eliminen las verrugas), no obstante, en caso contrario pueden perdurar durante mucho tiempo.
Tu sistema inmune es el responsable de luchar contra la infección por VPH, por lo tanto, cuanto más saludable estés, más eficazmente puede hacer su trabajo. Comer bien, hacer ejercicio y, lo más importante, no fumar pueden ayudar.
Vacunación contra el VPH
La vacuna contra el VPH es una de las mejores herramientas para prevenir la infección y sus posibles complicaciones. Se recomienda especialmente antes del inicio de la actividad sexual, aunque también puede administrarse en edades posteriores.
Existen tres tipos de vacunas disponibles:
| Vacuna | Tipos de VPH que cubre |
|---|---|
| Bivalente (Cervarix) | HPBV 16/18 |
| Cuatrivalente (Gardasil) | 16/18/6/11 |
| Nonavalente (Gardasil 9) | 16/18/6/11/31/33/45/52/58 |
Es importante recordar que, si te has vacunado contra el VPH, estás protegida contra algunas de las infecciones por VPH que causan el cáncer, pero no estás completamente protegida.
Mitos y Realidades sobre el VPH
Existe mucho desconocimiento sobre el VPH, tanto sobre en qué consiste, como con respecto a su importancia, tipos, consecuencias y tratamiento. Es importante aclarar algunos mitos comunes:
- ¿El VPH solo afecta a mujeres? Falso. Aunque lo más frecuente es que afecte a las mujeres, también puede hacerlo a los hombres. De hecho, se ha descrito cáncer de pene y de ano relacionado con el virus del papiloma.
- ¿Si no tengo síntomas, ¿no tengo VPH?? Falso. El virus del papiloma no produce ningún síntoma y puede pasar inadvertido.
- ¿El VPH se contagia vía sexual? Verdadero. El VPH es un virus presente en la zona genital que se contagia por el contacto de piel a piel.
- ¿El preservativo ofrece una protección total frente al VPH? No. Aunque el uso de preservativo reduce enormemente la transmisión del virus, no la elimina, ya que la superficie de piel en la zona vaginal afectada puede ser mucho más amplia.
- ¿Si me diagnostican VPH significa que mi pareja es infiel? No. Es imposible saber cuál de las dos partes de la pareja transmitió el virus, lo que sí que se sabe es que el virus pude permanecer meses o años, es decir, provenir de alguna relación sexual previa a la actual, por lo que no se debe culpabilizar ni llegar a conclusiones sin información.