¿Te ha aparecido un bulto en el rostro u en otra parte del cuerpo y no sabes a qué se debe? Si se trata de un bulto rojizo y te duele cada vez que lo tocas, seguramente se trate de una espinilla enterrada. Las espinillas enterradas, también conocidas como espinillas ciegas o quistes de acné, se denominan de esta manera porque a diferencia de las espinillas comunes, no cuentan con una cabeza, ya que se encuentran en capas más profundas de la piel y no logran liberar la pus típica de estas imperfecciones.
Además de estas características, los granos o espinillas sin cabeza también se distinguen por ser más grandes que las corrientes y por ser bastante dolorosas debido a la inflamación que provocan en la piel.

Pero, ¿cómo puedo quitar un grano sin cabeza? En el siguiente artículo te explicaremos cómo quitar una espinilla enterrada con una serie de trucos y remedios caseros.
¿Qué es un Forúnculo?
Un forúnculo es una inflamación, enrojecida y dolorosa, que se forma en la piel debido a una infección bacteriana, generalmente por el Staphylococcus aureus, en un folículo piloso, glándula sebácea y tejido subcutáneo adyacente. Suelen aparecer pues, en zonas donde son abundantes los folículos pilosos, las glándulas sebáceas y sudoríparas, es decir; cuero cabelludo, barba, pecho, axilas, ingles y área perianal.
El forúnculo puede agravarse, haciéndose más grande al coleccionar pus en su interior, y entonces recibe el nombre de Absceso. Es una infección localizada en el ano o zona perianal que contiene pus en su interior. Se manifiesta por diferentes síntomas tales como dolor en el ano, malestar general, fiebre, escalofríos, inflamación cerca del ano, etc.
En ocasiones, el absceso se drena espontáneamente y sale pus. Si el dolor y la inflamación progresan sin drenar espontáneamente, entonces el paciente debe acudir a un proctólogo de confianza que le haga una pequeña incisión, previa anestesia local, para vaciar el pus.

Causas de las Espinillas Enterradas
Las espinillas enterradas o internas se diferencian de las comunes en que la acumulación de sebo o grasa se da en capas más internas de la piel, por lo que no salen al exterior de la dermis y no provocan esa cabeza o punto blanco de pus tan característico de este tipo de imperfecciones.
En cambio, para quienes se preguntan por qué salen espinillas inflamadas, debemos decir que la causa principal es la misma que la de una espinilla corriente: estos bultos rojizos sin cabeza se forman en la piel por un exceso de grasa provocada por una mayor actividad de las glándulas sebáceas.
Además de esta causa, existen algunos factores que aumentan las probabilidades de que aparezcan tanto las espinillas internas como las normales.
Ahora que ya sabemos por qué salen esta clase de granitos en la piel, te explicaremos cómo quitar espinillas internas con una serie de trucos que podrás llevar a cabo en casa de forma fácil. Sin embargo, antes de darte dichas recomendaciones debemos aclararte que nunca debes quitar un grano sin cabeza exprimiéndolo o intentado explotarlo. De hecho, si tocas una espinilla enterrada, además de ocasionarte dolor, también es probable que empeores la inflamación de la piel.
Tratamientos y Remedios Caseros
Compresas de agua caliente
Uno de los mejores trucos para quitar una espinilla enterrada sin infectarla son las compresas calientes. El calor ayuda a abrir los poros de la piel, lo cual hará que la espinilla ciega comience a formar una punta en el exterior. De esta manera, tanto el sebo como las bacterias acumuladas en los poros podrán salir a la superficie por su cuenta.
Además, la compresa caliente también ejercerá un efecto antiinflamatorio que ayudará tanto a reducir el hinchazón como el dolor provocado por estos granos. Para utilizar este sencillo truco, tan solo tendrás que humedecer una toalla suave y limpia en agua caliente y luego aplicarla sobre el bulto que ha formado la espinilla interna durante 5-10 minutos. Repite este proceso 2-3 veces al día hasta que la espinilla salga al exterior.
Parches y cremas anti-acné
Otra manera de quitar espinillas de forma rápida es utilizar tratamientos específicos para el acné que podrás encontrar en cualquier farmacia. Entre los más utilizados, encontramos tanto las cremas o geles específicos como los parches o pegatinas anti-acné ya que ambos tratamientos suelen estar elaborados con elementos como el ácido salicílico, un compuesto que alivia la hinchazón, desobstruye los poros y elimina la acumulación de bacterias.
Para usar la crema anti-acné, primero tendrás que limpiar tu piel y luego aplicarla directamente en la espinilla. Repite el proceso 2 veces al día.
Para usar un parche anti-acné, tendrás que limpiar tu piel y secarla bien para luego pegar la pegatina directamente en la espinilla. Es recomendable cambiarla al menos una vez cada 24 horas.

Otras recomendaciones
- Lava tu piel a diario: una higiene adecuada favorece la eliminación de los granos interiores. Para limpiar adecuadamente tu rostro es preferible que utilices una loción limpiadora con un efecto antibacteriano ya que así reducirás la producción de sebo en la dermis.
- Exfolia tu piel: la exfoliación es muy recomendable para reducir espinillas, ya que ayuda a eliminar la acumulación de células muertas de la piel, lo cual previene la aparición de nuevos granitos.
Remedios caseros adicionales
- Miel pura: este producto natural cuenta con excelentes propiedades antisépticas y antimicrobianas que te ayudarán a reducir la acumulación de bacterias de estos granos. Aplica la miel directamente en la espinilla, deja que actúe durante 20 minutos y después retírala con agua tibia.
- Aceite del árbol del té: este extracto cuenta con propiedades antibacterianas que favorecen la curación de espinillas. Diluye 3-4 gotas en una cucharada de agua y luego aplica la mezcla en los granitos. Déjalo actuar toda la noche y acláralo con agua tibia a la mañana siguiente.
- Mascarilla de arcilla verde: este producto natural cuenta con componentes secantes que ayudan a secar la grasa acumulada y en consecuencia, a eliminar las impurezas de la espinilla.
Tratamiento Quirúrgico para Forúnculos Enquistados
El tratamiento de un forúnculo que se ha enquistado y que produce continuas recidivas, con crisis de inflamación y supuración, es siempre quirúrgico y consiste en la exéresis quirúrgica del mismo. El uso exclusivo de antibióticos no se considera una alternativa al tratamiento quirúrgico y sirve únicamente para disminuir o limitar la infección y la inflamación de la zona y poder hacer así una cirugía en mejores condiciones. La cirugía la realizamos con anestesia local y de manera ambulatoria.
El tratamiento siempre es quirúrgico y consiste en drenar el absceso en una primera intervención, permitiendo la salida del pus contenido dentro de la cavidad. El uso posterior de antibióticos sirve para disminuir o limitar la infección y la inflamación de la zona y poder hacer así una segunda intervención consistente en la exéresis del Absceso. Si la colección de pus no es muy grande, entonces el drenaje del pus y la exéresis quirúrgica del Absceso pueden realizarse en un sólo acto quirúrgico.
La cirugía la realizamos, siempre, con anestesia local y de manera ambulatoria. Dado que el absceso puede estar ubicado a diferente altura, extensión y profundidad, el tratamiento quirúrgico variará. Así mismo, si el absceso ha dado lugar a una fístula, se debe identificar el trayecto fistuloso y extirparlo, lo que se conoce con el nombre de Fistulectomía.
Como tratar EL GRANO - QUE HACER Y QUE NO
Reflexología Facial y las Imperfecciones
Si de forma habitual te salen granitos en la zona de la mandíbula, alrededor de la boca o en la frente puede que estés incubando un virus estomacal, que tengas alguna intolerancia alimentaria o que, simplemente, te estés alimentando peor y estés abusando de las grasas. No lo decimos nosotros, lo dice uno de los principios de la reflexología facial.
Es una técnica que permite identificar ciertos problemas internos de nuestro cuerpo en función de las zonas del rostro donde suelen aparecer granitos o imperfecciones. Es algo parecido a la reflexología podal, aunque salvando ciertas distancias.
“Con la reflexología se pueden trabajar órganos internos estimulando tanto los pies como el rostro o las manos, pero es cierto que en los pies se puede realizar mayor presión y estimular de forma más intensa”, nos explica la experta en belleza Marta Gamarra.
Y aunque merecería un capítulo aparte entender cómo la reflexología facial puede llegar a utilizar las más de 1000 terminaciones nerviosas que hay en nuestro rostro para tratar órganos internos, glándulas, aparato circulatorio y sistema linfático, resulta de lo más interesante entender que la aparición frecuente de granitos en zonas determinadas del rostro puede indicarnos algo.
Ya sea un problema de salud -existen ciertas patologías que pueden originar estas lesiones en la piel- o, simplemente, una llamada de atención sobre malos hábitos que deberíamos cambiar en pro de la salud de nuestra piel.
¿Qué indican los granos frecuentes en las mismas zonas?
Antes de enumerar las zonas del rostro en las que la aparición de imperfecciones puede relacionarse con algún problema en determinados órganos de nuestro cuerpo, es justo y necesario especificar esto: que un granito que aparece de forma puntual en alguna de estas zonas no indica nada.
“En ese caso no debemos alarmarnos. Cuando sí que hay que preocuparse es cuando nos salga un brote y cuando los granitos o las imperfecciones sean persistentes y molestos. En ese caso mi recomendación es acudir al médico”, nos explica Gamarra.

Imperfecciones recurrentes en la misma zona del rostro: lo que puede significar
- En la zona de la mandíbula o encima de la boca: Los granitos frecuentes en esta zona indican dos cosas: o que estás llevando una mala alimentación o que padeces alguna intolerancia alimenticia. Valora si se repiten de forma frecuente para consultar con un nutricionista.
- Alrededor de la boca y en la barbilla: Tal y como nos explica la dermatóloga Paloma Cornejo, el acné en esta zona se puede ocasionar por una patología hormonal como el ovario poliquístico, por estrés o por una alimentación desequilibrada. Otra de las patologías que lo ocasiona puede ser la dermatitis perioral.
- Ovulación y granos en la barbilla: La barbilla es una de las zonas más conflictivas cuando se padece acné, pero cuando salen granitos localizados solo en esta zona puede indicarnos algo tan sencillo como que estás ovulando o, si son persistentes, alguna alteración hormonal que deberías consultar con tu ginecólogo.
- Granitos en las mejillas: Esta zona está relacionada con los pulmones y, por tanto, puede indicar una mala oxigenación de la piel o que el tabaco ya está pasando factura también a tu rostro.
- Ojeras y bolsas: Sí, pueden deberse al cansancio y a la falta de sueño, pero si un sueño reparador y un buen contorno de ojos no consiguen aliviarlas, pueden estar relacionadas con algún problema renal ya que se producen por un mal drenaje y oxigenación de nuestro organismo.
- Granitos en el entrecejo y en el contorno de la ceja: Estas zonas se relacionan con el hígado y la vesícula biliar. “Suelen aparecer cuando se abusa del alcohol, de la comida con mucha grasa y los lácteos. También es un lugar donde pueden aparecer brotes por intolerancia alimentarias ”, nos explica Gamarra.
- Rojeces y poros dilatados en la nariz: Ambos signos, y los capilares marcados en esta zona, pueden indicar mala circulación sanguínea.
Estas imperfecciones pueden tratarse, pero… Cuando nos sale un granito la respuesta más inmediata es tratarlo con algún producto bactericida. Aunque eso es necesario hacerlo -Marta Gamarra nos recomienda olvidarnos de tocar los granitos con los dedos: “Es muy probable que el pus no salga hacia el exterior sino que explote dentro de nuestra piel ocasionando una fuerte lesión inflamatoria y en los casos más extremos una cicatriz”, explica-, la clave para que no vuelven a aparecer es identificar si su aparición está relacionada con algún problema interno. “La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo que a su vez abarca todos los órganos internos. Si tenemos un problema interno siempre se va a reflejar en nuestra piel ”.
Protocolos de reflexología facial en cabina
Cada vez es más habitual que en los centros de belleza ofrezcan protocolos de reflexología facial, es decir, técnicas de estimulación facial en determinados puntos del rostro que conectan con otras partes del organismo para tratar trastornos musculares, regular funciones orgánicas o desequilibrios emocionales.
Son protocolos holísticos que, además del efecto bienestar y relajación total, pueden ayudar a tratar otros problemas y son una buena alternativa para oxigenar la piel y reducir tensiones musculares y dolores de cabeza.
Por ejemplo, en The Secret Lab, el protocolo The Secret Japan se trabaja con maniobras de reflexología facial Kobido, técnicas de digitopresión con palillos orientales y drenaje con rodillos de jade y aromaterapia (90 minutos/150 €).