Con la llegada del verano, tomar el sol se convierte en una de las actividades más practicadas, ya sea en la playa o en la piscina. A pesar de que este tiempo invita a pasar más horas al aire libre, es importante recordar la importancia que tiene proteger la piel para evitar la aparición de ciertas enfermedades.
Considerando que la vitamina D tiene una gran importancia en el cuerpo humano, no hay que perder de vista que el uso de protectores solares también tiene un efecto positivo en la salud, evitando el desarrollo de cáncer de piel, el envejecimiento prematuro del cutis o la aparición de otras afecciones cutáneas.
Distintos estudios apuntan a que las cremas solares bloquean la absorción de la vitamina D, partiendo de la base de la importancia que tiene utilizar una protección adecuada para proteger la piel de la acción del sol.
La importancia de la vitamina D
La vitamina D ha pasado en las últimas décadas de ser una vitamina “silenciosa” a ocupar titulares en el ámbito científico y médico. Muchos pacientes quieren medirse sus valores en sangre.
La vitamina D se ha vinculado con múltiples beneficios para la salud más allá del metabolismo óseo, su relación más fundamental. Entre los beneficios que aporta la vitamina D se encuentran mantener los niveles de calcio, prevenir las alteraciones cardiovasculares, reducir el riesgo de tener obesidad, mejorar los trastornos del sueño, reforzar el sistema inmunológico, etc.
Por lo tanto, cuando hay un déficit de este nutriente en el organismo, los problemas de salud que pueden aparecer son una incorrecta función muscular y nerviosa, osteoporosis, diabetes, enfermedades renales, entre otros. Es importante que realices análisis cada cierto tiempo para vigilarlo, para lo cual es muy recomendable disponer de un seguro de salud MAPFRE.
La vitamina D es una hormona muy relacionada con la luz y el sol, y los ritmos circadianos. Otra hormona muy reparadora y antioxidante relacionada con el ritmo de la noche es la melatonina.
¿Cómo obtenemos vitamina D?
308: Clase Magistral sobre Vitamina D (Niveles, Alimentos, Sol, Suplementos…), con el Dr. Neyro
Como dermatóloga, uno de los temas complejos de explicar a mis pacientes es este equilibrio entre obtener suficiente vitamina D y sol y proteger la piel del daño solar y el riesgo de cáncer de piel. ¿Es una disyuntiva?
Existen varias formas de obtener vitamina D:
- Exposición solar: el 80-90% de la vitamina D en humanos se produce en la piel tras la exposición a radiación UVB.
- Alimentos: algunos alimentos contienen vitamina D de forma natural, como los pescados grasos, la yema de huevo, las setas o el hígado.
- Suplementación oral: especialmente útil en personas con riesgo de déficit de vitamina D, piel oscura, edad avanzada o con poca exposición solar.
Otras formas de obtener vitamina D
Además de la radiación solar, la vitamina D también se puede incorporar en el cuerpo a través de la alimentación. Algunos de los alimentos más ricos en este nutriente son el salmón, el atún, la sardina, la caballa, la leche, el zumo de naranja, el yogur, los huevos, el queso, etc. Por otro lado, también existen los suplementos alimenticios para incrementar los niveles de esta vitamina en aquellas personas que no alcancen el mínimo recomendado.
¿El protector solar impide la producción de vitamina D?
El debate sobre el equilibrio entre la fotoprotección y los niveles óptimos de vitamina D sigue siendo un tema importante en salud pública. No obstante, las condiciones de fotoprotección, en la vida real, no son tan controladas como las de los estudios. La mayoría de personas no aplican la cantidad recomendada de crema solar, a menudo la distribuyen de manera irregular y sólo en ciertas zonas del cuerpo. Por lo tanto, el uso habitual de crema solar no comprometería la producción de Vitamina D en condiciones normales.
Para alcanzar la protección indicada por el factor de protección solar (SPF), hay que aplicar 2 mg de crema por centímetro cuadrado de piel. Los resultados del estudio fueron claros. Sólo el grupo que no utilizó ninguna protección experimentó un incremento significativo en los niveles de vitamina D.
Este estudio nos recuerda la importancia de protegernos del sol, al mismo tiempo que nos insta a mantener unos niveles óptimos de vitamina D.
| Grupo | Protección Solar | Incremento de Vitamina D |
|---|---|---|
| 1 | Ninguna | Significativo |
| 2 | Con protección | Mínimo o nulo |
Recomendaciones para un equilibrio saludable
Conociendo los beneficios de la vitamina D y al mismo tiempo los riesgos que supone la exposición al sol, es aconsejable aplicar siempre protector solar y controlar el tiempo que se pasa al aire libre. Aunque los rayos solares no siempre son visibles, sus efectos sobre la piel son constantes. Del mismo modo, también es aconsejable evitar las horas centrales del día para exponerse a los rayos del sol directamente, optando preferiblemente por las primeras horas de la mañana y las últimas de la tarde (a partir de las 16 o 17).
- Para asegurar la producción de vitamina D, se recomienda la actividad al aire libre sin fotoprotectores cuando el índice de radiación UV es inferior a 3, especialmente durante los meses de invierno, cuando la población suele presentar niveles deficientes de vitamina D.
- Niveles adecuados de vitamina D son posibles con exposición solar moderada segura y dieta variada.
- La suplementación es segura y eficaz cuando está bien indicada.
- Esencial en lactantes alimentados exclusivamente con leche materna sin suplementación.
- Individuos con enfermedades intestinales que dificulten la absorción como la enfermedad de Crohn o la celiaquía.