Las cicatrices son marcas visibles en la piel que pueden resultar de heridas, quemaduras o cirugías. Si bien muchas cicatrices desaparecen con el tiempo o se vuelven menos visibles, otras pueden convertirse en una preocupación estética o emocional. Para tratar de mitigar su apariencia, existen diversos tratamientos, entre ellos los parches de silicona, que han ganado popularidad debido a su efectividad para suavizar y aplanar las cicatrices. Pero, ¿realmente son efectivos?
Infografía comparativa de tratamientos para cicatrices
¿Qué son los Parches de Silicona?
Los parches de silicona son dispositivos médicos diseñados específicamente para mejorar la apariencia de las cicatrices. Se componen principalmente de silicona médica, un material que ha demostrado tener propiedades que favorecen la regeneración de la piel y ayudan a reducir la visibilidad de las cicatrices. Estos productos, en forma de apósitos adhesivos, se colocan directamente sobre la cicatriz y están diseñados para reducir la visibilidad y el tamaño de las marcas.
Los parches de silicona están hechos de una capa flexible y adhesiva de silicona que se coloca sobre la cicatriz. Su composición está diseñada para que, al estar en contacto con la piel durante un período prolongado, se forme un ambiente óptimo de hidratación y protección. La silicona ayuda a mantener la humedad en la zona de la cicatriz, lo que evita que la piel se reseque, uno de los factores que pueden empeorar la apariencia de una cicatriz.
Mecanismo de Acción
El mecanismo de acción de los parches de silicona está relacionado con su capacidad para mejorar el equilibrio entre la formación de colágeno y la regulación de los procesos inflamatorios en la piel. El colágeno es la proteína responsable de la formación de tejido cicatricial, y su producción en exceso o en defecto puede resultar en cicatrices hipertróficas (levantadas) o queloides (grandes y fibrosas).
La silicona aumenta la hidratación de la piel de la zona por oclusión y posiblemente esto actúe sobre los factores de crecimiento que participan en la curación de la herida.
Efectividad de los Parches de Silicona
La efectividad de los parches de silicona varía según el tipo de cicatriz y su antigüedad. En el caso de cicatrices quirúrgicas recientes, los parches pueden ser bastante efectivos, ya que el proceso de cicatrización está en pleno desarrollo y la piel aún está en proceso de remodelación. En cicatrices quirúrgicas recientes, los parches de silicona actúan de forma eficaz para minimizar la formación de cicatrices hipertróficas. Estas cicatrices se desarrollan cuando el cuerpo produce una cantidad excesiva de colágeno durante la curación, lo que resulta en un tejido cicatricial elevado y enrojecido.
En cuanto a las cicatrices más antiguas, los parches de silicona pueden seguir siendo útiles, pero con resultados más limitados. Si bien pueden ayudar a suavizar y aplanar cicatrices de más tiempo, la mejora puede no ser tan significativa como en el caso de cicatrices recientes.
En cicatrices más severas, como las cicatrices queloides, los parches de silicona por lo general no son la solución definitiva. Las cicatrices queloides son más grandes, gruesas y elevadas, y se producen debido a un crecimiento excesivo de tejido cicatricial.
Queloides en el lóbulo de la oreja
Alternativas a los Parches de Silicona
Cuando se enfrentan cicatrices queloides o severas, es posible que el tratamiento con láser sea una opción más eficaz para reducir su tamaño y visibilidad. El láser es una de las opciones más efectivas para tratar cicatrices severas o queloides. Existen distintos tipos de láser que pueden ser utilizados, como el láser fraccionado CO2, que actúan sobre la estructura de la cicatriz para remodelarla y reducir su apariencia.
Además, se pueden considerar compuestos tópicos con rhEGF comercializados o a través de formulación magistral para el tratamiento de heridas (traumáticas o quirúrgicas), quemaduras, cicatrices hipertróficas y queloides. El rhEGF promueve la curación de las heridas (traumáticas o quirúrgicas) y quemaduras, reduciendo la incidencia de cicatrices hipertróficas y queloides.
La primera opción terapéutica para la prevención de cicatrices hipertróficas son los productos basados en siliconas, preferiblemente en gel, tras la curación de la herida, que en casos severos se asocian a inyección de corticosteroides locales, o tras la exéresis de una cicatriz hipertrófica o queloide, para la prevención de recurrencias.
Factor de Crecimiento Epidérmico (EGF)
El EGF, polipéptido de 53 aminoácidos y 6 residuos de cisteína que le confieren sus 3 puentes disulfuro (dominio EGF') fundamentales para la afinidad con el receptor, se encuentra en plaquetas, macrófagos y fluidos (orina, saliva, leche y plasma), relacionándose con el mantenimiento, protección e integridad del epitelio oro-faríngeo, esofágico y gástrico (inhibición de la producción de ácido gástrico), y con el mantenimiento, integridad y regeneración de la piel y de otros epitelios y mucosas.(1) Promueve el crecimiento, proliferación, diferenciación y supervivencia celulares mediante la unión con su receptor específico de membrana (Epidermal Growth Factor Receptor, EGFR).(2)
El complejo activado EGF-EGFR en la membrana inicia cambios bioquímicos celulares que regularán la inflamación, la contracción de la herida, la angiogénesis y la proliferación fibroblplática y migración celulares, sugiriendo una estrategia útil para la curación de heridas.(2) El EGF promueve la proliferación de los queratinocitos, aumentando su adhesividad y motilidad y modulando a su vez su propia actividad por retroalimentación, regulando la inflamación cutánea, la función de barrera y la defensa ante la infección; es importante en la expresión y activación del sistema del complemento en la epidermis humana y en los queratinocitos.
Siliconas en Gel o Lámina
Los vehículos o excipientes con siliconas, ya sea en forma de gel o de láminas, se usan en la curación de heridas, quemaduras y en la prevención de cicatrices hipertróficas desde hace décadas.(2,17,18) Las siliconas en gel o lámina son de elección en la prevención de la aparición de cicatrices anómalas, incluyendo las derivadas de heridas quirúrgicas(2,19) y para el tratamiento de las cicatrices en general; aunque su efectividad clínica no se observa en todos los aspectos de las cicatrices,(20) sí parecen estimular una cicatrización más semejante a la piel no lesionada.
Tabla comparativa de apósitos
Recomendaciones Finales
Recuerda que una evaluación temprana y el tratamiento adecuado de las cicatrices pueden mejorar significativamente su apariencia y ayudarte a recuperar la confianza en tu piel. Los parches de silicona son fáciles de usar y accesibles, pero tienen ciertas limitaciones. A diferencia de tratamientos más invasivos, como el láser para cicatrices, que actúa directamente sobre la textura y el color de la cicatriz, los parches de silicona solo ofrecen una mejora superficial al crear un ambiente controlado que favorece la hidratación y reduce la tensión en la cicatriz.
Las diversas aproximaciones a la prevención y al tratamiento de las cicatrices hipertróficas y queloides presentan los mayores beneficios de los excipientes con silicona en gel o en lámina,(21) en pautas de al menos 2 veces al día a partir de las 2 semanas después de la completa curación de la herida y durante meses, en adultos(24) o incluso en niños tras quemaduras, como prevención o tratamiento no quirúrgico.