Bien hidratada, suave al tacto y con un brillo rosado: Después de un suave exfoliante labial, tu boca luce maravillosamente nutrida, sencillamente besable. ¿Y lo mejor? Puedes preparar fácilmente tu propio exfoliante labial. Te mostraremos recetas sencillas con ingredientes que probablemente ya tengas en casa. También te diremos qué bálsamo es el mejor para hidratar tus labios después.
Exfoliación Labial: ¿Qué es y Para Qué Sirve?
El peeling o exfoliación labial es una exfoliación mecánica que elimina suavemente la capa superior de la piel de los labios con una pasta granulada. ¿Te estás preguntando por qué hay que exfoliar los labios? ¡Es muy sencillo! El frío y la calefacción resecan rápidamente la piel de los labios, sobre todo en invierno. Esto provoca la formación de pellejitos que hacen que la boca parezca pálida y poco cuidada. Además, a veces también se producen pequeñas grietas que pueden ser dolorosas.
Es muy sencillo: al aplicar el exfoliante formando círculos, se estimula la circulación sanguínea en los labios. Y cuando los labios reciben más sangre, parecen más voluminosos. Este efecto se potencia si el exfoliante labial contiene partículas de azúcar, por ejemplo. Además, si añades canela, jengibre o cacao a tu exfoliante, también conseguirás un efecto de relleno. ¿Quieres saber por qué?
Si quieres un efecto especialmente intenso, te recomendamos añadir un poco de chile en polvo a tu exfoliante para labios . Esto se debe a que el chile contiene capsaicina, una sustancia que favorece la circulación sanguínea. Cuando lo apliques, no te preocupes si al principio sientes un cosquilleo, ya que esta sensación se calma al cabo de unos minutos. Sin embargo, ten cuidado y aplícalo poco a poco para evitar un escozor demasiado intenso.
Nuestra recomendación: exfóliate los labios una o dos veces a la semana.
Los exfoliantes labiales se han convertido en un buen aliado para cuidar su delicada piel, pero ¿sabes cuáles son sus ventajas? Elena Comes, directora de los centros Le Petit Salon en Madrid y Valencia, nos explica que “el beneficio principal de exfoliar labios es retirar las células muertas provocadas por la regeneración celular para que después la hidratación sea más efectiva”.
En opinión de la experta en belleza, no tienen ningún tipo de contraindicación, por lo que si los labios están sanos, sin ninguna alteración aparente (calentura, herpes...) se pueden exfoliar. Coincide en este último matiz Pedro Catalá, cosmetólogo, doctor en Farmacia y fundador de Twelve Beauty, que explica que “siempre y cuando los labios no estén inflamados o irritados, una ligera exfoliación mecánica ayudará a suavizar y eliminar las molestas cutículas. Además, el contorno de los labios aparece más definido y el pintalabios dura más”.
Todo depende de la sensibilidad de los mismos, pero Elena Comes nos cuenta que en su opinión lo ideal es cada 21-28 días, que es lo que tarda en regenerar la piel. “Además, los labios son muy sensibles y si nos excedemos podemos llegar a debilitarlos”, nos explica, y añade que después, lo ideal es hidratarlos con un buen bálsamo específico.
Laura Parada, gerente del centro madrileño Slow Life House, considera por su parte que puede hacerse más a menudo, y recomienda "una exfoliación suave una vez por semana en personas que tengan los labios muy secos y si son normales cada 15 días, pues esto estimula la regeneración celular y mejora la hidratación”, e insiste, eso sí, en tener especial cuidado si tenemos tendencia a la aparición de herpes labiales.
Exfoliante casero para labios Labios suaves con miel y azúcar
Exfoliante de Labios Casero con Miel y Aceite de Oliva
Hacer un exfoliante de labios casero con miel, aceite de oliva y azúcar es facilísimo. Además, seguro que ya tienes estos ingredientes en casa. El ingrediente estrella de este exfoliante es la miel: contiene enzimas que inhiben la inflamación, además de vitaminas y minerales. Otro ingrediente de gran valor es el aceite de oliva, muy popular en el mundo de la exfoliación.
En lugar de miel, también puedes utilizar aceite de coco: es ideal para los labios muy secos, ya que es especialmente nutritivo.
Pasos para aplicar el exfoliante labial casero:
- Masajear: Este paso consiste en la aplicación del exfoliante de labios. Para ello, pon una pequeña cantidad del bálsamo labial en el dedo índice limpio o en un cepillo de dientes. Aplícalo en los labios y masajéalos durante dos o tres minutos. A continuación, deja que el exfoliante labial actúe durante al menos dos minutos más.
- Retirar: Aclara el exfoliante con agua tibia, o simplemente lámelo.
- Cuidar: Por último, aplica tu bálsamo labial favorito para hidratar los labios. Si te gusta una consistencia más firme, también puedes utilizar el clásico cacao labial. En cambio, si prefieres texturas más ligeras, utiliza un protector labial cremoso en tarro o tubo.
Exfoliante de Labios Vegano Casero (Sin Miel)
¿Sigues una dieta vegana y quieres evitar los ingredientes de origen animal en tu exfoliante de labios casero? ¡No te preocupes! Puedes hacer tu propio exfoliante de labios sin utilizar miel. Nosotros la hemos sustituido por sirope de arce para que sea totalmente vegano. El aceite de almendras también es ideal par a una exfoliación nutritiva y protege la piel de las influencias ambientales.
¿Cuánto Aguanta el Exfoliante de Labios Casero?
Si te estás preguntando durante cuánto tiempo puedes guardar tu exfoliante labial casero, nosotros te damos la respuesta: los exfoliantes caseros se pueden conservar en el frigorífico durante al menos dos semanas, aunque a menudo mucho más.
Nuestro consejo: guarda tu exfoliante casero en un frasco limpio con tapa de rosca. De esta forma, evitarás que la humedad penetre y, por lo tanto, mantendrás tu exfoliante labial casero limpio y protegido. Un tarro de crema pequeño tiene el tamaño ideal para esta cantidad de exfoliante labial casero.
Exfoliante de Labios Casero: Ideas para una Mayor Variedad
¿Te gusta probar nuevas recetas de exfoliantes de labios caseros? Entonces, ¡atrévete y experimenta con los ingredientes! Si prefieres una consistencia más firme, utiliza manteca de karité. Las hierbas como la lavanda o la manzanilla son tradicionalmente conocidas por sus efectos calmantes y antiinflamatorios. Además, también son ideales para darle un aroma increíble a tu exfoliante casero.
En verano, también puedes echarle una gota de aceite de menta para conseguir un efecto refrescante. En invierno, una gota de aroma de vainilla o una pizca de alguna especia le darán un toque muy navideño a tu exfoliante. ¿Quieres darle un toque de color? Entonces añade una gota de colorante alimentario a tu exfoliante labial, y tus labios estarán radiantes.
Recuerda que la imaginación no tiene límites, así que ¡disfruta experimentando! Lo único que te desaconsejamos es utilizar sal en lugar de azúcar. ¿Por qué?
Si te ha gustado tanto esta idea que has hecho más cantidad de exfoliante labial de la que necesitas, te recomendamos lo siguiente: ponlo en un tarro de cristal bonito y así tendrás el regalo perfecto para tus seres queridos.
Beneficios de la Exfoliación Corporal
La respuesta aplica a todos los exfoliantes independientemente de la parte del cuerpo en la que se empleen (desde los corporales hasta los exfoliantes capilares): su capacidad para eliminar las pieles muertas, las cuales son todavía más visibles, si cabe, en el caso de los labios; especialmente durante los últimos y los primeros meses del año, cuando más sufren por las bajas temperaturas. Además, como deja la piel más lisa y uniforme, también consigue que tengan una apariencia más sana, lo cual se aprecia sobre todo cuando se utiliza una barra de labios, en general, y pintalabios permanente, en particular.
Los exfoliantes corporales ofrecen múltiples beneficios:
- Logran que nuestra piel quede limpia y tonificada.
- Previenen el envejecimiento.
- Renuevan la piel.
- Mejoran el aspecto de nuestra piel.
- Son grandes aliados para la depilación. Los exfoliantes nos ayudan a evitar la formación de pelos enquistados.
- Alisan la dermis.
- Nos ayudan a resaltar nuestro bronceado.
Tipos de Exfoliantes Corporales
A la hora de escoger nuestro exfoliante corporal favorito, es importante tener claro el tipo de piel que tenemos y nuestras necesidades. Existen diferentes tipos de exfoliantes:
- Exfoliantes mecánicos o físicos. Son unos de los más comunes en el mercado.
- Exfoliantes químicos. La formulación de estos productos incluye componentes como el ácido glicólico, láctico, hidroxiácidos, fenol o ácido salicílico, entre otros. Se recomienda su uso en pieles grasas, con acné y maduras.
- Exfoliantes enzimáticos. Estos poseen una formulación sin granos que los dota de una textura similar a la de las mascarillas. Son ideales para pieles sensibles ya que realizan una exfoliación suave en la que no es necesario frotar la dermis.
- Exfoliantes Gommage. Estos poseen una formulación con minerales suaves y una textura pegajosa que elimina las impurezas sin ejercer fricción en la dermis. Tan solo debemos dejarlos actuar y retirarlos con un cómodo masaje.
El número de veces dependerá de nuestro tipo de piel y del estado en el que se encuentre. No se recomienda exfoliar la dermis cuando está irritada, inflamada o si presenta algún tipo de erupción.
Otro factor que debemos tener en cuenta es que no todos los tipos de exfoliantes corporales funcionan igual, por lo que deberemos consultar las indicaciones de cada producto.
Cuidados Adicionales para Labios Saludables en Invierno
Exfoliar tus labios una vez a la semana es un paso muy importante para mantenerlos suaves y saludables incluso en la época más fría del año. Al eliminar las células muertas de la piel, revelas una capa más fresca y tersa, lo que ayuda a prevenir la sequedad y las grietas.
El paso imprescindible que nunca puede faltar en tu rutina para unos labios saludables en invierno es mantenerlos bien hidratados. Para ello, utiliza un bálsamo labial de calidad con ingredientes nutritivos como la manteca de karité, el aceite de coco o la vitamina E.
Humedecerse los labios con saliva puede parecer una solución rápida para la sequedad, pero en realidad empeora la situación. La saliva se evapora rápidamente, dejando tus labios aún más secos y agrietados. Además, lamerlos constantemente puede irritar la piel y hacer que se agrieten con mayor facilidad.
Aunque el sol no sea tan intenso en invierno, sigue siendo importante proteger tus labios de los rayos UV. Utiliza un bálsamo labial con SPF 15 o superior para prevenir quemaduras y el envejecimiento prematuro de la piel.
Si vas a estar al aire libre en días fríos y ventosos, protege tus labios con una bufanda o un pañuelo. El viento y el frío pueden resecar y agrietar tus labios, así que es importante protegerlos con una barrera física. Una bufanda o un pañuelo suave alrededor de tu boca ayudará a mantener tus labios a salvo de las inclemencias del tiempo.
Antes de irte a dormir, aplica una capa de mascarilla de noche para labios. Puedes encontrar muchas mascarillas de este tipo en el mercado, pero si no tienes una a mano, puedes usar vaselina o un bálsamo labial de textura espesa. Aplica una capa generosa sobre tus labios limpios y deja actuar durante toda la noche. Esto ayudará a hidratar y reparar tus labios en profundidad mientras duermes, dejándolos suaves y tersos al despertar.
Por último, y no por ello menos importante, algo que desde dentro se reflejará fuera: la hidratación interna y una dieta nutritiva son claves para unos labios saludables. Bebe al menos 8 vasos de agua al día para mantener tu cuerpo hidratado y tu piel suave.
| Acción | Frecuencia | Producto/Ingrediente | Beneficio |
|---|---|---|---|
| Exfoliación | 1-2 veces por semana | Azúcar, miel, aceite de oliva | Elimina células muertas, estimula la circulación |
| Hidratación | Diaria | Bálsamo labial, manteca de karité, aceite de coco | Mantiene la hidratación, previene grietas |
| Protección UV | Diaria | Bálsamo labial con SPF 15+ | Protege de quemaduras y envejecimiento |
| Mascarilla Nocturna | Nocturna | Vaselina, mascarilla labial, aguacate | Hidratación profunda, reparación |