Una mañana cualquiera, te levantas, vas al baño para limpiarte la cara, miras al espejo y ¡sorpresa, te han salido varios granitos! Habitualmente el acné se relaciona con la adolescencia, pero son muchas las personas adultas que sufren de acné.
El acné no es un grave problema de salud, pero tampoco es un buen compañero porque cuando aparece nadie se siente seguro ni guapo. Si tú también te encuentras con este problema, conviene que entiendas qué características tiene el acné en adultos y cómo tratarlo.
¿Qué es el Acné?
El acné, es una afección de la piel no contagiosa que se manifiesta con granos causados por glándulas sebáceas inflamadas e infectadas. Seguro que ya sabes que el acné es principalmente una enfermedad inflamatoria de la piel muy frecuente en adolescentes. Los grandes cambios hormonales que se producen en ese periodo son los principales causantes del acné.
Sin embargo, cada vez es más frecuente que reaparezca en la edad adulta, sobre todo en mujeres. Este acné en adultos o tardío se manifiesta a partir de los 25 años y disminuye a partir de los 45 años, cuando se va acercando la menopausia en las mujeres. Es posible que el acné en adultos sea una continuación del juvenil, pero hay personas que no han tenido acné juvenil, y ven cómo este problema emerge en la edad adulta.
En la edad adulta este problema afecta a mayor número de mujeres que de hombres, ya que los cambios hormonales afectan en la aparición del acné. Una de cada diez mujeres lo sufren pasados los 30 años. El acné, adulto o juvenil, aparece cuando por algún motivo se taponan los poros de la piel, causando inflamación y la formación de granos.
Generalmente los granitos de acné adulto aparecen en la parte inferior de la cara, el cuello, alrededor de la boca, e incluso en el escote y la espalda.
Causas del Acné en Adultos
La explicación científica de por qué a los dichosos granos les da por aparecer cuando ya no toca, no existe o mejor dicho, no está clara. Cambios hormonales, que provocan que las glándula sebáceas de la piel generen más sebo y grasa, taponando los poros.
Sí hay pistas: a partir de los 30 puede ser culpa de algunas patologías hormonales (como el síndrome del ovario poliquístico, el Cushing o ciertos tumores suprarrenales o de los ovarios), y desde luego el estrés lo empeora. Piensas que por fin eres una mujer serena y resulta que el estrés no para de perseguirte: nacimiento de hijos, trabajo, trabajo y más trabajo...
Tal y como indica la dermatóloga Aurora Guerra, especialista en materia de acné: el estrés psíquico activa la liberación de neuropéptidos, que pueden mantener el acné o inhibirlo.
La principal causa del acné es hormonal: los órganos sexuales (testículos en los varones y ovarios en las mujeres) producen hormonas llamadas andrógenos que hacen que la secreción de las glándulas sebáceas sea excesiva, lo que produce grandes cantidades de obstrucción de sebo. Hay, sin embargo, muchos otros factores que favorecen el acné, entre los que se incluyen los rayos UV, la contaminación, la dieta y el estrés.
El acné se produce porque los poros de la piel se obstruyen con células muertas y con grasa, dando lugar a los comedones. En general, el acné comienza durante la pubertad debido a que los cambios hormonales hacen que la piel sea más grasa.
Veamos en detalle algunas de las causas más comunes:
- Obstrucción de los poros por exceso de grasa: La mayoría de los casos de acné en adultos se debe a que la grasa generada por las glándulas sebáceas obstruye los poros de la piel. Al quedarse cerrados, las bacterias van proliferando en su interior causando una infección que se traduce en esos granitos abultados tan característicos del acné.
- Alteraciones hormonales: Es muy frecuente que las mujeres vean aparecer el acné cuando se encuentran con el síndrome premenstrual, a veces también con la ovulación, en el embarazo o al inicio de la menopausia. En el caso de los hombres, el exceso de producción de andrógenos causa acné en adultos.
- Estrés: Cuando sufrimos estrés, nuestro organismo segrega una hormona, que es el cortisol, que se rige de forma muy similar a los andrógenos. Este desequilibrio hormonal causado por el estrés puede ser el detonante para sufrir acné en adultos.
- Fármacos y medicamentos: Ciertos fármacos como los corticoides, anabolizantes, las terapias hormonales, anticonceptivos, etc. también son responsables del acné tardío.
- Cosméticos: Determinados cosméticos pueden provocar un exceso de grasa en la piel que obstruye los poros induciendo la aparición del acné.
- Tabaco: La nicotina hace que se reduzca el flujo de oxígeno y nutrientes que llegan a las células de la piel, dañando las estructuras y produciendo inflamaciones. El tabaco no solo provoca acné, sino también arrugas y manchas en la piel.
- Alimentación: El abuso de dulces o alimentos grasos pueden estar detrás de un brote de acné.
- Exceso de sol y radiación ultravioleta: El exceso de sol provoca la deshidratación de la piel, incluso en las pieles grasas. Es entonces cuando las glándulas sebáceas se entregan a una producción excesiva. Ese exceso de sebo producido es causante de la formación de granitos e imperfecciones.
- Relación con enfermedades: La aparición de acné en adultos puede estar relacionada con ciertas enfermedades metabólicas, como la diabetes o el síndrome de ovario poliquístico.
La grasa. Es decir, la secreción sebácea. La obstrucción del folículo sebáceo. Se produce grasa de manera natural, y si se le añade que el poro está obstruido aparece el grano, y además se infecta y enquista.
La bacteria Propionibacterium acnes. Comer mal, dormir peor. Es difícil dedicarse a las obligaciones diarias en cuerpo y alma y comer siempre de revista. Así que, si comes grasas saturadas, platos precocinados y bebes poca agua, estás diciendo a los granos “ancha es Castilla”.
La buena noticia es que se puede atacar al chocolate, porque no hay razón científica que confirme que produce acné. Una mala rutina cosmética. Aquí hay mucha confusión: si te salen granitos no hay que lavar la cara compulsivamente ni utilizar todo el tiempo productos astringentes, porque se podría provocar un efecto rebote.
Lo más inteligente es acudir siempre al dermatólogo para que diagnostique la causa del acné, sea adulto o adolescente.
Además, hay evidencia que relaciona la dieta con la piel propensa al acné.
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Tipos de Acné en Adultos
El acné tardío puede presentarse de una manera más o menos severa. Desde el acné ligero, al que denominamos acné comedogénico, al acné moderado, llamado acné papulopustuloso, e incluso acné severo, denominado acné conglobata. Vamos a explicar en qué se caracterizan y se diferencian:
- Acné comedogénico: Es el acné más leve que se caracteriza por puntos negros, espinillas y pápulas. La pápula es el grano o espinilla de toda la vida. Se trata de un protuberancia roja, pequeña y firme en la que no se aprecia pus.
- Acné papulopustuloso: Es el acné moderado en el que se mezclan las pápulas y las pústulas, y la piel aparece roja e inflamada. En este caso, existe la posibilidad de dejar marcas en la piel. La pústula es el grano con pus. Se aprecia que el grano tiene una sustancia blanquecina en la que se mezclan las células muertas de la piel con líquidos y grasa. Se suele formar en las glándulas sudoríparas y en los folículos pilosos, como el de la barba de los hombres.
- Acné conglobata: Es el tipo de acné en adultos más severo, pero también menos frecuente. Se caracteriza porque en la piel aparece un gran número de imperfecciones inflamadas que son visibles, como las pápulas y pústulas. Pero, además, estas imperfecciones se pueden agrupar y formar nódulos y quistes que pueden resultar muy dolorosos. El nódulo es un grano con pus que está a nivel más profundo de la piel. El quiste, al igual que el nódulo, contiene células muertas y bacterias infecciosas. Ambos tienen gran riesgo de que se formen cicatrices y queden marcas en la piel.
¿Cómo Combatir el Acné?
Desde CIO Salud te damos una serie de recomendaciones para reducir el acné y evitar sus brotes:
- Higiene: La limpieza es esencial por las mañanas y por las noches. Utiliza limpiadores específicos que incluyan activos purificantes y suaves. Evita limpiadores agresivos que pueden dañarte aún más la piel.
- Exfoliación: Al menos una vez por semana es necesario que realices una limpieza más profunda de la piel con exfoliantes o mascarillas indicadas para el acné en adultos, que tengan efecto seborregulador.
- Hidratación: Hidrata tu piel por fuera, mediante cremas hidratantes específicamente diseñadas para este tipo de piel, y por dentro, con ingesta de 2 litros de agua a diario.
- Protege tu piel del sol: Utiliza crema solar para evitar las manchas y el envejecimiento prematuro de la piel. Ten en cuenta que la piel con acné tiene una propensión especial a la hiperpigmentación, así que tendrás que cuidarla y protegerla a diario. Elige productos que se hayan formulado específicamente para la piel propensa al acné y que se hayan probado clínica y dermatológicamente para dar a la piel la protección que necesita sin bloquear los poros, aumentar la grasa de la piel o desencadenar o agravar el acné.
- ¡No te toques los granos!: Al manipular los granos solo conseguirás extender las lesiones y producir cicatrices que pueden dejar marcas en la piel difíciles de eliminar.
- Visita al especialista: Si el acné te está afectando física y anímicamente y no ves forma de solucionarlo, ponte en manos de un dermatólogo profesional que diseñe un tratamiento específico para ti y tu tipo de acné.
Además de estas recomendaciones, considera lo siguiente:
- Cuidar la alimentación.
- Reducir el estrés: Que te digan “No te estreses” es como cuando se está indignado con algo y te sueltan “No te enfades”.
- Mejorar la higiene.
Si eres adulto y sufres acné, te traemos una última recomendación para tratarlo y ponerle solución: Puedes incorporar a tu rutina Biretix Duo, un gel facial anti-imperfecciones de excelente tolerancia con acción exfoliante y purificante. También el resto de productos de la marca Biretix ayudan a limpiar, controlar la producción de grasa, mejorar la textura de la piel y reducir las marcas producidas por el acné.
Tratamiento del Acné en Adultos
El tratamiento del acné en adultos es realmente efectivo. En CIO Salud tenemos porcentajes muy elevados de curación. El acné en adultos debe ser tratado por un dermatólogo, atendiendo a las causas que también deben tratarse, así como las posibles consecuencias y marcas. Para ello contamos con diferentes opciones de tratamiento:
- Limpieza facial con ácido glicólico y ácido salicílico, para regular el exceso de grasa.
- Antibióticos orales que ayudan a combatir la infección y reducen la inflamación.
- Peelings y productos con sustancias queratolíticas, que son fármacos que permiten disolver la capa córnea de la piel.
- Terapia fotodinámica, basada en la aplicación de luz azul, mediante la cual activamos unos fotosensibilizantes aplicados en la piel previamente en forma de crema y cuya activación tiene efecto antiinflamatorio y antibacteriano.
- Tratamiento oral con retinol (vitamina A), que libera los folículos y mantiene limpia la piel. También la vitamina A por vía tópica es capaz de estimular la renovación de la piel a través de una mejor síntesis de colágeno, minimizar la inflamación producida por el acné y regular la producción de sebo en la piel grasa.
Muchos de los tratamientos para el acné júvenil no funcionan en el acné adulto, como los retinoides, antibióticos o peróxido de benzoilo, que destruyen las bacterias que inflaman y lesionan la piel. Otros tratamientos incluyen:
- Peeling, que limpia en profundidad la piel, eliminando el exceso de grasa en la epidermis que causa el acné.
- Láser para eliminar el acné adulto. El tratamiento con láser para el acné funciona realmente bien. Mediante un haz con una intensidad y patrón personalizado para cada paciente, se realiza un «peeling» que se centra en eliminar el exceso de grasa que obstruye los poros.
En cuanto a las secuelas estéticas del acné en adultos, es posible emplear peelings químicos y/o terapia con láser fraccional no ablativo para alisar la superficie de la piel, obteniéndose, en la mayoría de ocasiones, unos resultados excelentes a corto y medio plazo.
Finalmente, para evitar la aparición de acné en adultos tendrás que cambiar algunos de tus hábitos para extremar la higiene facial, dejar de fumar y tener una dieta saludable.
La Dra. También nos indica que algunos medicamentos, como los retinoides sistémicos, son capaces de controlar todos los factores.
Si quieres que tu piel deje de ser un problema y se convierta en tu mejor carta de presentación, acude a un dermatólogo profesional. En CIO Salud contamos con nuestro servicio de dermatología especializada en el tratamiento de acné en adultos. Queremos ayudarte a que te veas y te sientas guapa y muy favorecida y borremos tu problema de acné para siempre.
Apostamos por un diagnóstico y abordaje integral de la patología. Estudiamos cuáles son las causas de tu acné para corregirlas y finalmente eliminar cualquier posible marca. Solo tienes que solicitar tu primera consulta y empezar a vivir una vida sin acné.
Con el consejo y el cuidado médico adecuados, la piel puede limpiarse progresivamente para conseguir un aspecto fresco y duradero.
Es difícil librarse de las cicatrices del acné. Algunos tratamientos médicos pueden ayudar: microdermoabrasión, exfoliantes químicos, tratamientos con láser y microneedling. ¿Te ha resultado útil?
Recomendaciones Adicionales
Además de los tratamientos médicos, algunos consejos pueden ayudar a controlar y prevenir el acné:
- Evitar lavarse la cara más de dos veces al día.
- Mantener el pelo limpio, sobre todo si el pelo es muy graso, y retirado de la cara.
- Elegir limpiadores, hidratantes y tratamientos formulados específicamente para piel propensa a imperfecciones y acné. Usa únicamente productos no comedogénicos, que no contribuyan a la piel grasa con imperfecciones, y verifica que sean compatibles con cualquier tratamiento médico que estés siguiendo.
- Encuentra maneras de reducir el estrés. El ejercicio puede ayudarte a mantenerte en forma y a tener una sensación de control.
- Para evitar el acné por fricción, dúchate lo antes posible después de hacer ejercicio y usa ropa de algodón en lugar de Lycra, siempre que sea posible.
- Experimentar continuamente con diferentes enfoques durante varias semanas te ayudará a identificar qué factores afectan a tu piel y a mejorar su condición.
- Deja de fumar.
Recuerda, si los síntomas persisten y causan molestias significativas, hay una variedad de tratamientos médicos disponibles.
Conociendo a fondo el problema, es más fácil evitarlo y reducir su impacto.