Durante años, se repitió como un mantra: “si tienes la piel grasa, olvídate de los aceites”. Hoy sabemos que esa idea no solo es falsa, sino que puede estar impidiendo que tu piel luzca equilibrada y luminosa. Sí: usar un aceite facial en piel grasa puede ser la clave para regular el exceso de sebo y conseguir un cutis mucho más uniforme. ¿El truco? Elegir el aceite correcto y aplicarlo bien.
“Totalmente un acierto. La idea de que el aceite facial no es para las pieles grasas se basa en la falsa creencia de que añadir más grasa empeora el problema.
¿Por qué usar aceite facial en piel grasa?
Las pieles grasas suelen tener un sebo desequilibrado. Cuando aplicas un aceite vegetal ligero y no comedogénico, la piel recibe el mensaje de que no necesita producir más grasa de la cuenta. ¿El resultado? Incluso las pieles grasas pueden sufrir desequilibrios, perder agua y mostrarse deshidratadas.
“La piel necesita lípidos saludables para mantenerse flexible, hidratada y protegida.
Como decíamos antes, nuestra piel está protegida por un film invisible llamado manto hidrolipídico. Su función es proteger de agentes externos, pero también de evitar que el agua que tenemos en el cuerpo se evapore y nos deshidratemos. Así, parte de su nombre tiene que ver con la hidratación, pero la otra está relacionada con su composición: lípidos o ácidos grasos.
E´stos provienen del sebo, un líquido segregado por nuestras glándulas sebáceas y que tenemos en cualquier parte del cuerpo donde haya vello. Ahora bien, la producción de sebo es mayor o menor según la persona, influenciada por la edad, el estrés o los cambios hormonales. Pero, cuanto más alta sea esta secreción sebácea, más presencia de lípidos hay en la piel. Cuando esto sucede, vemos los temidos brillos en el rostro. Pero… ¿es esto malo?
No del todo, puesto que deben haber lípidos en la piel, pero es señal de que hay un desequilibrio. ¿Significa esto que tenemos que deshacernos de este sebo acumulado? Eliminando todo ese sebo no es la solución, o volveríamos a empezar. Lo que hemos de conseguir es normalizar esa producción de lípidos, para que vuelva a ser equilibrada y la barrera cutánea esté protegida e intacta. Y, por supuesto, no utilizar productos agresivos que la destruyan.
Beneficios adicionales del aceite facial
Además, un buen aceite facial no solo regula la producción de sebo. Los aceites faciales para piel grasa aportan una hidratación ligera y ayudan a restaurar el equilibrio natural del manto lipídico. Cuando la piel se reseca en exceso, produce más grasa como mecanismo de defensa; por eso, incluir un aceite adecuado en la rutina diaria ayuda a controlar ese exceso y mejorar su textura.
Los aceites limpiadores para piel grasa disuelven las impurezas y el exceso de sebo sin alterar la barrera cutánea. Al aplicarlos con un suave masaje, eliminan el maquillaje, limpian los poros y dejan la piel fresca y equilibrada.
¿Cómo elegir el aceite facial adecuado para piel grasa?
En el caso de las pieles grasas, la clave está en optar por texturas ligeras y no comedogénicas. “Los mejores son el aceite de jojoba, el de árbol de té en dosis muy controladas, el de cáñamo o el escualano. Penetran fácilmente, ayudan a mantener los poros limpios y regulan la producción de sebo”, explican.
Aceite de coco, oliva, lino, jojoba, macadamia, sésamo… todos son diferentes y no todos son válidos para utilizar en el rostro en todas las pieles. Para asegurar el nivel de lípidos correcto en nuestra piel, es importante considerar lo siguiente:
- No comedogénicos: que no obstruyan los poros ni puedan provocar acné.
- Con ácidos grasos saturados y ricos en Omegas: que han demostrado hidratar y fortalecer la barrera cutánea y contribuyen al equilibrio de la piel.
- De textura ligera y no espesa: Una comparación muy clara: fíjate en la espesor del aceite vegetal de ricino y observa como de líquido y ligero es el aceite de argán. Está muy claro cuál te apetecería aplicarte en el rostro y cuál absorberá mejor tu piel grasa.
- Que sean 100% naturales, puros y ecológicos: De 1ª prensada en frío, y por supuesto no diluidos en otras sustancias como parafinas o siliconas.
- Que no te asusten sus propiedades nutritivas: la piel grasa también necesita nutrición, pero en este caso la dan aceites que tienen afinidad por el sebo de la piel y que no obstruyen los poros. Y lo mejor, en una textura ligera de tipo aceite seco.
Descubre nuestra selección de aceites naturales para piel grasa, diseñados para hidratar, limpiar y proteger sin obstruir los poros. Aportan suavidad, frescura y un acabado uniforme, incluso en pieles con tendencia al brillo.
Tipos de aceites vegetales recomendados para piel grasa
En el universo de la cosmética natural, los aceites vegetales se han convertido en ingredientes imprescindibles gracias a su pureza, eficacia y versatilidad. Extraídos de semillas, frutos y nueces mediante procesos respetuosos como la presión en frío, estos aceites conservan intactos sus nutrientes y ofrecen una alternativa saludable, ecológica y sostenible a los productos convencionales.
A continuación, presentamos una selección de los aceites más utilizados en cosmética natural, junto con sus propiedades y usos recomendados según el tipo de piel:
- Aceite de jojoba: Aunque se le llama aceite, es una cera líquida. Regula la producción de sebo, no comedogénico y tiene propiedades antiinflamatorias.
- Aceite de nigella (comino negro): Antibacteriano, purificante y seborregulador. Muy efectivo en casos de acné inflamatorio.
- Aceite de cáñamo: Equilibra y calma sin engrasar. Excelente en pieles mixtas y con tendencia al enrojecimiento.
¿Cómo y cuándo aplicar el aceite facial?
“El aceite facial debe aplicarse al final de la rutina, justo después del sérum y antes de la crema hidratante”, explican las farmacéuticas. Según las expertas, basta con depositar dos o tres gotas en la palma de la mano, calentarlas y extender el producto con un suave masaje o pequeños toques. “De esta manera se consigue sellar la hidratación y potenciar el efecto de los activos anteriores”, apuntan.
“El mejor momento es por la noche, ya que es cuando la piel se regenera y los activos actúan de manera más efectiva. Y para que tu piel lo absorba mejor, ten en cuenta este tip: “Para una aplicación perfecta, aplica el aceite con el rostro ligeramente húmedo después del tónico o sérum. La humedad ayuda a que se absorba mejor. Calienta el producto en tus manos y aplícalo con un suave masaje, no lo frotes. Usa solo 2-3 gotas.
Después del desmaquillaje, debes aplicar una pequeña cantidad de aceite en el rostro, todavía humedecido de loción tónica. Ejerce suaves presiones evitando el contorno de los ojos y termina por el cuello y el escote. Puedes usar los aceites para la cara mañana y noche, como una crema de día o de noche.
Desde Rowse, proponen precisamente empezar con su agua de rosas o neroli antes de usar el aceite porque esta bruma tiene una doble función: “tras la limpieza facial, permite restablecer el pH de la piel y mejorar la absorción del aceite. Con la piel húmeda por el agua floral, se recomienda aplicar el aceite y masajear el rostro durante al menos un minuto. Además de evitar tener una sensación pegajosa, se notarán los beneficios del propio masaje, que activará la circulación sanguínea”, explican.
Otra forma de aplicación es la que propone la CEO de Sarah Becquer, que recalca que solo se necesitan entre dos y cuatro gotas (para usar productos oleosos, siempre se recomienda no abusar de las cantidades) y calentarlas entre las manos, luego “aplicaremos el aceite con suaves presiones de las palmas de las manos, sobre cara, cuello y escote, dejando que su mezcla aromaterápica nos envuelva sensorialmente”. Coincide con esta idea la fundadora de Sublime Oils, que apunta que “si se utiliza la cantidad adecuada, sin exceso, no deberían aportar sensación grasa y si nos ayudamos con la realización de un masaje facial o friccionando el aceite entre las palmas de las manos antes de aplicarlo, potenciamos esa absorción”. Que el producto concreto sea de tacto seco y de rápida absorción será, por supuesto, clave para mejorar el proceso.
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¿Cómo puede ayudar este Booster de Omegas a la piel grasa?
Lo más importante es que la equilibra: aporta los lípidos necesarios para restaurarla y evitar la sensación de tirantez y, gracias a ello, se consigue parar el c´´irculo vicioso en el que la piel produce más sebo para estar protegida. Aplicando regularmente el Booster la piel tendrá los lípidos que necesita y estará equilibrada, sin brillos y sin imperfecciones. Utilizarlo es muy fácil: basta con aplicar 1-2 gotitas en el rostro después de haberlo limpiado, solo o acompañado de un sérum o crema ligera.
Aceites esenciales para piel grasa
Los aceites esenciales esconden grandes beneficios para la piel. Esto no es ningún secreto. Por eso Clarins se ha inspirado en sus propiedades naturales y nutritivas para mimar tu piel con los ingredientes más poderosos.Conocidas por su acción específica y adaptada, sus propiedades pueden ser tanto nutritivas e hidratantes, como purificantes y reequilibrantes, o delicadamente calmantes y relajantes.
Prepara tu sérum facial simplemente añadiendo alguno de los aceites esenciales recomendados anteriormente para piel grasa. La proporción recomendada es de 5 a 10 gotas de aceite esencial para 50 ml. de aceite vegetal. Para su aplicación, extiende una pequeña cantidad sobre el rostro después de limpiar y tonificar el rostro.
Combinar aceites esenciales, aceites vegetales y aguas florales te permite mantener una adecuada rutina de limpieza, tonificación e hidratación de la piel grasa de manera natural. Para limpiar la piel o desmaquillarte vierte un poco aceite de JOJOBA sobre un algodón y arrástralo suavemente sobre el rostro hasta eliminar las impurezas. Puedes añadir al aceite de jojoba aceites esenciales de lavanda y limón para una mayor limpieza. (5-10 gotas de aceites esenciales en total para 50 ml de aceite de jojoba).
La importancia de la limpieza
Por último y quizás lo más importante es la limpieza, ya que puede ser la causante de ese desequilibrio del que hablábamos. Ol´vídate de geles o espumas limpiadoras muy agresivas y utiliza una versión mas suave y natural. Los que seleccionamos en Adonia son sin sulfatos, sin jabón y muy equilibrados, con extractos calmantes y antiinflamatorios. Si te maquillas, no olvides realizar la doble limpieza para eliminarlo bien. Es decir, retirarlo con un limpiador cremoso o un aceite de limpieza, y luego enjabonarte el rostro con el limpiador espumoso que hayas escogido.
El Aceite limpiador Omegas contiene todos los beneficios del Booster Omegas pero en formato limpiador.
Esperamos que este artículo te haya ayudado a entender lo que necesita tu piel grasa cuando te notas tanto sebo pero tirantez a la vez, a animarte a incorporar aceites vegetales para el rostro a tu rutina o simplemente a tomar conciencia de la importancia de una piel equilibrada.