Aunque pueda parecer contradictorio, las pieles grasas o con tendencia al acné también necesitan hidratación, ya que es esencial para mantener la salud y el equilibrio de la piel, independientemente de su tipo. Tener piel grasa requiere de una adecuada selección de cremas hidratantes para mantenerla equilibrada y libre de brillo.
¿Por qué es importante hidratar la piel grasa con acné?
Existen varias razones fundamentales para hidratar este tipo de piel:
- Equilibrio de la producción de sebo: La hidratación adecuada ayuda a equilibrar la producción de sebo, evitando que la piel se vuelva excesivamente grasa.
- Mantenimiento de la barrera cutánea: La hidratación adecuada contribuye al mantenimiento de la barrera cutánea, que es la capa externa de la piel que actúa como una barrera protectora contra los factores ambientales y las infecciones.
- Hidratación vs humectación: Es importante distinguir entre hidratación, que implica la adición de agua a la piel, y humectación, que se refiere a la adición de humedad y aceites.
Si tienes la piel grasa y con tendencia al acné, es importante elegir productos de hidratación específicos para tu tipo de piel. Busca productos no comedogénicos y libres de aceite, que no obstruyan los poros ni añadan más grasa a tu piel.
Rutina básica para el cuidado de la piel grasa con acné
Incluímos los pasos básicos y algún que otro extra para necesidades específicas con ejemplos de productos para que encontrar tu rutina sea un quebradero de cabeza menos.
1. Limpieza facial
Es el primer, más básico e importante punto en todo tipo de pieles pero sobre todo en las de tendencia grasa y/o acnéica. Con él nos aseguramos de retirar todas las impurezas, sudor y polución del ambiente de la piel para evitar que los poros se obstruyan.
En este caso, utilizaríamos limpiadores jabonosos en gel, pastilla de jabón o espuma, nunca en formato leche por su elevada cantidad de aceites. Otra opción sería utilizar agua micelar, pero es muy importante aclarar después para que no queden restos de micelas en la piel.
Doble limpieza: Es un protocolo super recomendado en este tipo de piel sobre todo si te maquillas o vives en una gran ciudad. La idea es utilizar como primer paso un producto graso que retire el maquillaje. Para usarlo, solo tienes que masajearlo sobre la piel seca insistiendo en las zonas más maquilladas. Verás como deshace sin problema la máscara de pestañas, el pintalabios, la base… ¡todo!
Ejemplos de productos:
- Producto con ingredientes muy antisépticos y astringentes como son la mirra, el brezo o la salvia, y que irá fenomenal en el caso de pieles muy grasas o con mucho acné.
- Gel Limpiador Purificante con árbol del té de Cattier, también para una limpieza muy profunda y una acción desinfectante y astringente, para lo que es clave el aceite de árbol del té. Ideal para periodos de brotes intensos de acné y pieles muy grasas.
- Gel limpiador natural para piel grasa de Novexpert, con activos como el Zinc o el Bakuchiol. Sin embargo, no es un gel que reseque ni excesivamente astringente, así que es apto para todo tipo de pieles.
2. Tónico facial
El uso de tónico natural apto para las pieles grasas es necesario después de la limpieza para equilibrar el pH de la piel. Dependiendo de la necesidad de cada piel se escogerá un tónico más astringente, uno más calmante o algo mucho más neutro como podría ser un agua floral.
Pero si ya utilizadas un limpiador potente como alguno de los que hemos presentado arriba, puedes utilizar un tónico más suave que te calme y suavice la piel (el limpiador ya deja los poros limpios y también puede regular la grasa).
Ejemplos de productos:
- Tónico natural para piel grasa clarificante y purificante, que arrastra la suciedad de los poros gracias al ácido salicílico, y descongestiona y suaviza la piel gracias al agua de rosas y al extracto de pepino. El extracto de salvia ejerce una acción reguladora y astringente. Recomendado en casos de piel grasa, con acné o puntos negros, poros dilatados, y mucha tendencia a brillos.
- Tónico en bruma muy, muy minimalista y por ello muy concentrada. El zinc tiene acción seborreguladora, matificante, antibacteriana y calmante. Es un activo que inhibe la bacteria causante del acné y que interviene en la respuesta hormonal de la piel que dispara la aparición de los granitos.
- Producto para equilibrar la piel y calmarla después de la limpieza porque es una maravilla, utilizado incluso en niños y bebés con piel atópica. Rebaja enseguida la rojez y desinflama la piel agredida, a la vez que cierra bastante los poros y regula la grasa sin ser astringente ni secante.
Hablando de las aguas florales (o hidrolatos), la rosa no es la única que puede ir bien a una piel grasa o con acné. La rosa es la más conocida por sus cualidades ligeramente astringentes pero, a su vez, su suavidad con la piel. Sin embargo, una piel muy grasa se beneficiará más del agua floral de menta piperita, mucho más reguladora.
3. Hidratación
La clave, tal y como apunta la doctora Martínez, está en usar productos que aporten agua sin aportar grasa. “Es decir, que aporten a la piel el agua de la que esta esta desprovista y ayude a que no se pierda la producida por ella misma. Aquí el producto estrella es el ácido hialurónico”, recomienda.
Tipos de piel y texturas recomendadas:
- Piel muy grasa: Apostamos, sin duda, por las texturas en gel. El Gel hidratante y purificante con Zinc de Novexpert es nuestra primera opción porque regula muy bien la piel y trata los granitos pero ofrece un punto de hidratación, suficiente para una piel muy grasa (¡no lo sería para otras pieles!).
- Piel mixta-grasa: Las texturas en gel o emulsión son también las que benefician a estas pieles, si bien pueden optar por algo menos astringente en función del nivel de sebo y de brillos que secrete su piel. Hidratante en gel Pyrus Cydonia de Kivvi.
- Piel mixta: En este caso podríamos recomendar ya las texturas cremosas ligeras, siempre teniendo en cuenta que incluyan ingredientes reguladores, purificantes y tratantes del sebo y las imperfecciones. Si existe acné, recomendamos la Crema purificante y equilibrante de Coslys. Y, para las pieles mixtas sin problemas de imperfecciones que busquen equilibrio entre sus zonas grasas y secas, y más hidratación, no les decepcionará la Crema equilibrante Balance de Nourish, una crema que contiene aceites vegetales de fácil absorción y componentes seborreguladores y matificantes como el polvo y el extracto de manzana, la jojoba o la niacinamida.
- Piel deshidratada o sensibilizada: Cuando existe deshidratación, que deriva en sensibilidad, aunque la piel sea grasa conviene alimentarla con productos que aporten mucha agua y poca o nada de grasa, por lo menos hasta que la piel se regule y minimice su secreción sebácea. ¡Cuanto más deshidratada esté la piel más grasa producirá! Por eso, hay que utilizar productos más concentrados y que llegan a capas más profundas: los sérums naturales de ácido hialurónico. Pero no uno cualquiera, si no uno adaptado a la piel mixta o grasa, como el Sérum equilibrante Balance de Nourish. Equilibrante, calmante e hidratante, es altamente respetuoso con las pieles dañadas. En pieles con acné muy activo tiene un efecto desinflamante y sedante, rebajando mucho la rojez. Es muy efectivo afinando los poros y regulando la aparición de brillos y el sebo en general, y lo mejor es que hidrata y suaviza. No provoca ni un solo granito.
En La Roche Posay desarrollamos productos altamente eficaces para la hidratación de todos los tipos de piel, poniendo el foco en las necesidades específicas de cada piel. A continuación te contamos dos productos que pueden marcar la diferencia en el cuidado de tu piel grasa.
- Effaclar Mat de La Roche-Posay es un hidratante facial matificante diseñado para la piel grasa con poros visibles y dilatados, propensa a brillos excesivos.
- Si además de presentar brillos, tu piel tiene tendencia acnéica o a imperfecciones, te recomendamos incorporar la crema hidratante Effaclar Duo + M de La Roche-Posay, que ofrece resultados visibles durante 8 horas. Diseñada para pieles grasas propensas al acné, tanto en adultos como adolescentes a partir de los 10 años, esta fórmula innovadora combina Niacinamida y Procerad.
4. Cuidado nocturno
¡Ninguno! Por lo general, de noche recomendamos repetir la limpieza y la tonificación y dejar la piel respirar, para activar la auto-regeneración de la piel. Esto incluye que los poros expulsen el sebo acumulado y las impurezas para evitar que se obstruyan.
Como mucho, podríamos añadir el mismo producto que utilicemos por la mañana si notamos algo de deshidratación o sequedad, o un producto tipo sérum como el de Nourish para aportarle agua a la piel.
Si te notas la piel muy deshidratada puedes optar por, alguna noche, utilizar un producto de hidratación potente. Hidrata mucho más que cualquier crema con hialurónico porque incluye la tecnología de la marca a base de 4 tipos de ácido hialurónico (de diferentes pesos moleculares). Su textura gel hace que penetre mucho mejor y que, a su vez, no de nada de grasa ni salgan granitos. Resultado: la sequedad desaparece en pocas aplicaciones, se desactiva el mecanismo de generación del sebo y minimizamos el acné.
5. Mascarillas y exfoliantes
Las mascarillas y los exfoliantes son un paso complementario que se hace una vez o dos veces por semana que si bien no es obligatorio, puede marcar la diferencia en una piel mixta o grasa con acné. ¿Por qué? Porque este tipo de productos retiran muy en profundidad la suciedad de la piel y eliminan las células muertas. Así, los activos que se utilicen tanto de día como de noche penetran y actúan mucho mejor.
Puede emplearse el mismo día primero un exfoliante, que se deshará de las células muertas, y luego la mascarilla. Las mascarillas suelen contener activos más tratantes que penetran en el tiempo que se dejan puestas.
Ejemplos de productos:
- Exfoliante Piel Mixta de Coslys + Mascarilla Sebo-control de Gamarde: un combo genial para limpiar y purificar la piel, apto incluso para pieles sensibles.
- Gel exfoliante con menta de Logona + Mascarilla Purificante arcilla verde de Cattier: dos productos un poco más potentes indicados para una piel poco sensible y más grasa.
CÓMO ELIMINÉ MI ACNÉ, PASO A PASO | MÉDICO DERMATOLOGÍA | CÓMO QUITAR EL ACNÉ, TRATAMIENTO Y RUTINA
Otros consejos importantes
- Evita las siliconas y parafinas: Dejar de lado las siliconas y las parafinas de la cosmética convencional o no eco es sin duda beneficioso para las pieles grasas porque los poros vuelven a respirar. Este tipo de cosmética sustituye las parafinas usadas como base en las hidratantes convencionales por aceites vegetales, ceras y mantecas.
- Limpia tu rostro regularmente: Limpia tu rostro día y noche, y también antes y después del ejercicio. El exceso de grasa tiende a atrapar la suciedad y las bacterias en los poros, por lo que limpiar la piel y eliminar el maquillaje al final del día es muy importante. El sebo también aumenta cuando duermes, por lo que es importante limpiar el rostro por la mañana.
- Sé cuidadoso con tu piel: Cuando tenemos la piel grasa, sentimos la tentación de pasarle un buen exfoliante jabonoso. Pero, ¡no lo hagas! ¿Sabías que cuanta más energía pongas en eliminar la grasa, más sebo producirá tu piel para sustituirla? Por ello, es importante que uses productos formulados para tu tipo de piel grasa y evites usar ingredientes irritantes o abrasivos.
- Elige los cosméticos y los productos de cuidado apropiados: Es importante escoger limpiadores, hidratantes y protectores solares que hayan sido específicamente formulados para tratar los diferentes tipos de piel grasa. Fíjate que contengan las palabras «sin aceites» o «no comedogénico».
- Aliméntate correctamente: Para una salud óptima de la piel, sigue una dieta equilibrada rica en frutas, verduras y alimentos con un alto contenido en fibra.
Esperamos haberos ayudado a construir vuestra propia rutina o que lo que os sugerimos aquí os sea efectivo. Todo esto es lo que, desde nuestra experiencia de años y lo que utilizan nuestras clientas, ¡funciona!
El cuidado diario de la piel es algo a tener en cuenta no solo a corto plazo, también a largo plazo ya que tiene como fin retrasar los primeros signos del envejecimiento y que la piel se conserve lo más joven posible.